Redacción Ecos. Foto: Farc EP.- El proceso de paz en Colombia entre las FARC-EP y el Gobierno va tomando forma. Prueba de ello son los avances dados por la insurgencia de cara a la X Conferencia Nacional de la Organización.
Desde esta semana se encuentra en el país parte de la delegación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (FARC-EP), que a partir del sábado 17 al viernes 23 de septiembre se concentraran en los llanos del Yarí, provincia de Caquetá, para realizar el mencionado encuentro de esa organización insurgente.
La Conferencia Nacional de las FARC-EP ha sido el centro de las decisiones del grupo armado que han marcado más de 50 años del conflicto armado en Colombia, el próximo encuentro de la insurgencia será el primero avalado por el Gobierno. Esta vez la organización no hablará de estrategias de guerra y del futuro en la subversión, sino de paz.
El profesor colombiano Carlos Medina Gallego indicó que en la Conferencia Nacional de las FARC-EP toma gran importancia, ya que de aprobarse el acuerdo de paz por la insurgencia, se dictará la ruta a seguir tras el plebiscito del 2 de octubre.
Gallego destacó que entre los puntos a discutir en la próxima convención de la insurgencia se fijará la estructura de la nueva organización política surgida a la entrada de las FARC-EP a la plena actividad política.
El analista colombiano afirmó que esta agrupación debe seguir lo establecido en el punto de participación político discutido y aprobado en La Habana, y ceñirse a la Constitución y la ley electoral del país.
Para el excombatiente del Ejército de Liberación Nacional (ELN), Carlos Velandia, un resultado positivo en el plebiscito, significará un aliento importante adicional para que las FARC-EP tomen en su Conferencia, las decisiones que Colombia entera espera: el fin de la guerra, la dejación de armas y el paso a la lucha política sin armas.
Velandia destacó que en la cumbre del grupo armado se discutirán las decisiones estratégicas que se implementarán tras el proceso de dejación de armas y “que serán de importancia capital en el tránsito de la guerra a la paz, de la lucha política con armas a la lucha política sin armas, de la vida castrense a la civilidad, de la ilegalidad a la legalidad y lucha institucional, de la irregularidad a la normalización”.
Al aprobarse el acuerdo de paz por la militancia de las FARC-EP y ganar el Sí en el plebiscito del 2 de octubre se daría inicio al proceso de dejación de armas con el traslado de los combatientes a las 22 zonas veredales transitorias, según lo acordado en la mesa de diálogos de La Habana.
La FARC-EP será sometida a un proceso de reinserción social respetando lo estipulado en el acuerdo sobre el cese de hostilidades. Los excombatientes serán sometidos a un censo para conocer sus intereses sociales, económicos y políticos.