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Redacción Ecos. Foto radionacional.com.pe.- El senado de Brasil aprobó por 59 votos a favor y 21 en contra un informe que pide continuar el juicio político contra la presidenta suspendida, Dilma Rousseff, quien de esa manera queda a solamente un paso de su destitución.

Acusa a la Presidenta de graves irregularidades fiscales a los que calificó de "atentado contra la Constitución", decisión que  llevará a una nueva y última sesión del pleno del Senado, que deberá celebrarse a fines de este mismo mes.

Como está el proceso, en esa sesión,  que será convocada por la Corte Suprema, Rousseff será despojada de su mandato si así lo decide una mayoría calificada de 54 votos entre 81 posibles, lo que supone las dos terceras partes del pleno del Senado.

Si prospera en definitiva dicha destitución, cuyo mandato le confirió el pueblo hasta el 1 de enero de 2019, la remplazará  Michel Temer, quien como vicepresidente sustituye a Rousseff desde el pasado 12 de mayo, cuando fue suspendida de sus funciones para responder al proceso.

Hubo muchas disertaciones antes del debate en el senado.  Uno de los más encendidos discursos lo pronunció el senador Lindbergh Farias, del Partido de los Trabajadores (PT), quien denunció el proceso como "un golpe, una farsa, y un fraude" a la Constitución, que atribuyó a la "elite económica" del país.

"Si quieren lucha de clases, estamos preparados para combatir en el Parlamento y en las calles de este país", aseveró Farias quien apeló ante el presidente de la Corte Suprema a fin de que "suspenda" el trámite, al menos hasta que se aclare una sospecha de corrupción que la revista Veja vertió el pasado fin de semana contra Temer.

Según Veja, el empresario Marcelo Odebrecht, condenado a 19 años de prisión en primera instancia por las corruptelas en la petrolera estatal Petrobras, pactó un acuerdo de cooperación judicial con miras a una reducción de pena y acusó a Temer de haber recibido dinero "en negro".

Se ha señalado que Odebrecht confesó que en 2014 se reunió con Temer y pactó una "donación" para campañas electorales de diez millones de reales (3,1 millones de dólares), destacó la revista Veja al resaltar que ese dinero  tenía origen en la red de corrupción que operó en Petrobras y Temer supuestamente estuvo al tanto de eso, lo que no le impidió aceptar la "donación".

La petición de apelación fue negada con el argumento que  las sospechas contra Temer "son ajenas" a lo que el Senado discute y no pueden "confundirse" con el juicio al que responde la mandataria.