Redacción y Foto Ecos.- Jesús Seguías, el único encuestador venezolano que se acercó con precisión de cirujano al escenario de las elecciones parlamentarias del 6D, publicó esta semana su Análisis Prospectivo sobre la Realidad Sociopolítica de Venezuela, que denominó “el Desenlace”.
Seguías, quien es comunicador social, comunicólogo y psicólogo social, desde su firma Datincorp, señala aspectos que definen la dinámica del país y revelan que la falta de decisiones políticas urgentes puede ser catastrófico para el país. Como lo ha afirmado múltiples veces “"Faltan políticos con criterio de nación"
En este sentido, Seguías expresa que “Venezuela atraviesa por una fase crítica constituida por ocho crisis de profundas dimensiones: crisis económica, de salud, de energía, de agua potable, de seguridad ciudadana, además una crisis ética, una crisis institucional y una crisis de liderazgo político. Venezuela es de hecho un país colapsado y casi paralizado. Es un país que se está apagando progresivamente en todos los sentidos”, señala.
En lo referente a la gobernanza, el Presidente de Datincorp afirma que “actual gobierno jamás podrá superar la crisis apelando a los mismos paradigmas políticos y económicos que provocaron la crisis. Elemental. Y eso es justamente lo que pretende hacer el presidente Nicolás Maduro ante tan descomunal crisis. El gobierno de Venezuela luce extenuado, perdiendo progresivamente el control de todo, y profundamente descompuesto en el plano ético. Sus iniciativas siempre son abortadas por el burocratismo, la abulia, y la corrupción. El presidente lo sabe y lo ha reconocido públicamente.
Un aspecto resalta del análisis prospectivo de Seguías, en lo referente a las instituciones del país: “Con excepción de las iglesias, todas las instituciones clave de la nación están en rojo en el nivel de confianza que transmiten a los venezolanos. El rechazo al gobierno nacional, las fuerzas armadas, el Consejo Nacional Electoral, El Tribunal Supremo de Justicia, las fuerzas policiales, los partidos políticos es superior a la aceptación de los ciudadanos” expone.
Hoy, eseña Seguías, “ni la oposición venezolana ni el gobierno del presidente Nicolás Maduro pueden pulverizarse mutuamente. El “todo o nada” y una salida Ganar-Perder ya no son viables, pues todos saldrán perdiendo. Ambos cuentan a su favor con importantes factores de poder, pero igualmente lucen un cuadro de debilidades que opacan sus fortalezas”.
Aun cuando el informe especifica que la oposición venezolana “como un todo abstracto, cuenta con el apoyo de la mayoría de los electores venezolanos, es decir, del pueblo, y de manera más específica tiene el apoyo irrestricto delos empresarios privados, de las iglesias, de los estudiantes, y tiene el control mayoritario de la Asamblea Nacional”.
En lo referente al estado del Chavismo “aun cuando luce desconcertado y con muchas fricciones internas disimuladas en una aparente unidad, conserva un sólido poder de coacción: cuenta con el apoyo de un partido político de 4 millones de militantes muy organizados y empoderados en lo económico, político, ideológico y militar. Además tiene el apoyo de todos los poderes públicos, excepto la Asamblea Nacional, así como un importante control de las fuerzas armadas, de las milicias bolivarianas (léase chavistas en armas) convertidas en componente militar formal, de innumerables “Colectivos” entrenados militarmente y con un respetable poder de fuego, y el control pecuniario de casi todas las gobernaciones, alcaldías, sindicatos, consejos comunales y comunas del país”.
Luego de analizar otros aspectos del contexto, Seguías afirma que “llegó la hora de las definiciones. La crisis que hoy conmueve al país está llevando al gobierno y a la oposición a un callejón sin salida, a un escenario de “juego trancado” y estamos al borde de un desenlace impredecible. Ya las calles comienzan a incendiarse. Están apareciendo los primeros venezolanos fallecidos por la confrontación” señala.
En este orden de ideas, ante el cuadro político, social y económico planteado anteriormente, Seguías estima muy útil ensayar lo que puede significar un desenlace Ganar-Ganar de 4 pasos para superar la fase crítica:
PASO 1. Bajarse del ring. Lo primero que tienen que ensayar, tanto chavistas como opositores, es bajarse del ring de combate. Eso no significa que tengan que renunciar a sus postulados políticos e ideológicos, ni implica acuerdos oscuros. Se trata simplemente de activar un plan marcado por mucho pragmatismo para comenzar a generar escenarios sinérgicos, de mutuo reconocimiento mutuo, para el obligado diálogo que implica la solución de la fase crítica. Bajarse del ring significa demostrar cuánto valoran y cuánto quieren a Venezuela.
PASO 2. Conversaciones cruciales de inmediato entre chavistas, opositores y los que no pertenecen a ningún bloque político, con micrófonos apagados. Conversaciones cruciales “son cualquier cosa menos transacciones” (Stephen Covey). Se trata de crear un nuevo plano de vínculos políticos y sociales entre los venezolanos basado en la sinergia.
No se trata de “mi manera” ni de “su manera” de ver las cosas sino de NUESTRA MANERA. Hay que derrotar la obsoleta e inútil teoría de la confrontación y comenzar a practicar la gobernanza como nuevo paradigma político del siglo XXI. Una Conversación Crucial es una conversación donde (1) hay importantes factores en juego, es decir, el destino de Venezuela, (2) las opiniones difieren, tal como difieren las opiniones de chavistas y opositores, y (3) las emociones son intensas, y en el caso de Venezuela hay una elevada intoxicación emocional entre gobernantes y opositores.
PASO 3. Significados compartidos Para darle sentido a las conversaciones cruciales es necesario construir un mapa de significados comunes en 8 o más asuntos clave de la crisis, donde se puede coincidir en puntos y encontrar soluciones consensuales. Toda conversación crucial debe apoyarse más en los puntos donde puede haber coincidencias que en aquellos donde hay diferencias sustanciales. Estos son algunos de los puntos críticos en los que hay que diseñar el mapa de coincidencias: 1. SEGURIDAD CIUDADANA; 2. ECONOMIA; 3. EDUCACION; 4. PODER COMUNAL; 5. ENERGÍA Y AGUA POTABLE; 6. POLÍTICA EXTERIOR; 7. FUERZAS ARMADAS; 8. PRESOS POLÍTICOS.
PASO 4. Un Gobierno de unidad nacional. Una vez establecidos los acuerdos básicos, se procede a aplicarlos. Aun cuando el gobierno del presidente Nicolás Maduro puede asumir por completo la ejecución de los cambios que se requieren para superar la crisis, nunca podría ser mejor que conformar un gobierno de unidad nacional para que ambos factores de poder asuman por igual el costo político de las medidas de ajuste económico.
Un gobierno de unidad nacional será transitorio y altamente enfocado en el mapa de significados compartidos. Las fuerzas armadas por razones constitucionales serán soporte fundamental del entendimiento más no los protagonistas del proceso de cambios consensuales. Venezolanos y civiles deben ser el eje.