Por Luis Fernando García Forero. Foto ECOS.- El abogado y especialista en derecho penal de la Universidad del Rosario, eximido de presentar exámenes preparatorios por promedio académico, Camilo Enciso Vanegas, como pilo, tiene bajo su responsabilidad un reto: luchar para acabar con la corrupción en Colombia.
Aunque suena como una falacia, el Secretario de la Transparencia de la Presidencia de la República, no deja de buscar mecanismos que permitan disminuir el robo a las arcas del estado y que se presenta casi a diario como titulares en las noticias en Colombia.
ECOS: ¿Qué ha hecho el Gobierno y su despacho para combatir la corrupción?
CE: La posición desde un principio ha sido impulsar las practicas del buen gobierno, abierto y transparente. También desarrollando normas como la ley de transparencia y acceso a la información pública que hoy en día es la herramienta más poderosa que tienen los ciudadanos para controlar el ejercicio de lo público. Estas iniciativas cobijan a todas las ramas del poder público incluyendo al congreso de la República en donde hemos venido trabajando de la mano de los Presidentes del senado y cámara para implementar lo que hemos denominado un congreso abierto y transparente.
ECOS: ¿Qué resultados se han obtenido de esas acciones de un congreso abierto y transparente?
CE: El compromiso de avanzar hacia un congreso abierto y transparente se materializó el 19 de noviembre del 2015 gracias al trabajo conjunto de la Secretaría de Transparencia y de ambas cámaras. Esa declaración de compromisos establece además unos cronogramas de cumplimiento, unas metas y unas actividades muy concretas que debería desarrollar cada una de las cámaras, por eso puedo decir con mucha satisfacción desde la Presidencia de la República, que todos los compromisos establecidos en esa declaración se han venido cumpliendo en los tiempos estipulados y gracias a eso estamos entrando a una nueva ola de transparencia de rendición de cuentas y de cercanía entre el Congreso de la República y la ciudadanía.
ECOS: ¿Qué otras iniciativas que permitan recuperar la imagen del Congreso?
CE: El Congreso de Colombia se ha tomado con mucha seriedad la necesidad de corregir la mala imagen que ha tenido históricamente frente a los colombianos. Gracias a esa voluntad política que ha mostrado el Congreso durante los dos últimos tres años, en especial a la constancia y dedicación sobre ese tema del Presidente del Senado Luis Fernando Velasco, se han logrado dar pasos muy importantes con la transparencia: un congreso más abierto de cara a la ciudadanía para que se puedan resolver varias inquietudes que tienen los colombianos frente al funcionamiento de las cámaras.
ECOS: ¿Qué avances en concreto?
CE: Gracias a la declaración de compromiso de un Congreso Abierto y Transparente hoy en día los colombianos tienen acceso a las declaraciones de conflicto de interés y a las declaraciones patrimoniales de todos los congresistas. Eso ya está publicado en internet. Cualquier colombiano puede consultarlo. Gracias al trabajo de Congreso Abierto y Transparente se han realizado y hemos discutido en Audiencias Públicas el Código de Ética del Congresistas que sigue haciendo trámite en el legislativo y que busca resolver muchos de estos problemas. Cuáles son los deberes de los congresistas, las infracciones, cuáles pueden ser las sanciones disciplinarias que se les pueden imponer por violar esos deberes o esas prohibiciones. Todo eso forma parte de ese esfuerzo colectivo entre el Congreso, la Secretaria de Transparencia, la ciudadanía y la academia, por volver a acercar al Congreso a todos los colombianos.
ECOS: ¿El Congreso se está auto-regulando y concientizando, en qué debe cambiar para recuperar la imagen?
CE: Hay dos fenómenos que están corriendo de manera simultánea. Por un lado el Congreso tiene la obligación de cumplir las normas vigentes en Colombia en materia de transparencia y en acceso a la opinión pública, pero eso es aparte de un proyecto de ley que radicó el Gobierno Nacional y que se aprobó en el 2014. Entonces hay parte del cumplimiento de las normas en Colombia. Pero también es evidente la voluntad del mismo Congreso de abrirse de cara a la ciudadanía y al país y de rendir cuentas con absoluta tranquilidad para que todos sepan de lo que está pasando, cómo funciona el Congreso, cómo opera y cómo afianzar esa relación de confianza que se había perdido entre los colombianos y el Congreso.
ECOS: ¿Esas herramientas legales si en verdad permiten acercar a la ciudadanía al Congreso?
CE: Por supuesto. Necesitamos que los colombianos puedan creer en sus instituciones, sobre todo en el Senado y la Cámara que son los representantes de la voluntad popular.
ECOS: ¿Qué otros elementos ha tenido usted en cuenta para superar el fenómeno de la corrupción?
CE: Hay que establecer unos canales que permitan rediseñar la forma cómo opera la democracia. Vivimos en el mundo de democracia representativa en la cual los ciudadanos se encuentran muy distantes de los representantes que toman las decisiones en el Congreso de la República. Tenemos que aprovechar las herramientas que nos ofrece la tecnología, nos brinda internet, la telefonía móvil, para afianzar esa relación de diálogo permanente y real entre el ciudadano de a pie y sus representantes en el Congreso.
ECOS: Eso suena muy actual, muy chévere. Casi que podemos llegar a pensar que el ciudadano logre coolegislar?
CE: La democracia representativa está en crisis, necesitamos avanzar hacia un fortalecimiento de la participación ciudadana de una manera real en la toma de decisiones del Congreso de la República. Estamos impulsando varias herramientas con esta iniciativa del Congreso Abierto y Transparente: vamos a tener una especie de wiki que permitir en tiempo real darnos cuenta del proyecto de ley que está haciendo trámite en las cámaras, las proposiciones. Esto permitir a ese ciudadano hacer allí sus planteamientos, proponer a sus representantes o senadores alternativas distintas de redacción de la ley, reflexiones sobre ese trámite legislativo en curso.
ECOS: ¿Sólo frente al trámite de proyectos?
CE: También en el control político, en las audiencias públicas, escucha a la ciudadanía. Lo que queremos es utilizar las tecnologías para que la gente pueda acercarse y expresar sus opiniones, sus puntos de vista y ahí necesitamos que los congresistas fortalezcan sus unidades de Trabajo Legislativo y que aumenten su interés por responder a la ciudadanía sus inquietudes. Tiene que haber un diálogo entre los ciudadanos y los representados.
ECOS: Pero es importante señalar que la corrupción también la hay en las otras entidades estatales, al interior del Gobierno,los institutos, en todas partes permea la corrupción. ¿Cómo superarla en un momento trascendental como va a hacer el posconflicto?.
CE: El Trabajo de fortalecer la capacidad del Estado y de prevenir, detectar la corrupción en un escenario de posconflicto es importantísimo. No podemos pensar en una paz estable y duradera si seguimos teniendo los problemas de corrupción que hoy en día presenciamos en diferentes ámbitos de la vida nacional. Por eso desde la Secretaría de Transparencia y con el Ministerio del Posconflicto estamos trabajando en el diseño de una estrategia de transparencia, integridad y prevención de la corrupción para ese escenario de posconflicto.
ECOS: ¿A nivel territorial hasta dónde va esa iniciativa?
CE: Lo estamos haciendo con la mano de los gobernadores y de alcaldes. Necesitamos entes territoriales fortalecidos con las políticas de transparencia y con la implementación de herramientas que hoy en día ya existen: la utilización del portal de contratación pública del Estado nos permite enterarnos de todo el proceso de contratación desde la publicación de los pliegos, las audiencias públicas y la adjudicación de los contratos. Todo eso debe ser visible y transparente a los ciudadanos, pero necesitamos otros compromisos por parte de los gobernadores, por ejemplo adoptar los pliegos estandart en materia de contratación pública que ha diseñado Colombia Compra Eficiente. De esa manera vamos a reducir los riesgos de redimensionamiento de los contratos, donde a través de fórmulas mágicas se logra sacar de la competencia a proponentes que podrían perfectamente participar en una licitación pública pero que simplemente se establecen unas reglas de juego para descalificarlos, direccionando los contratos.
ECOS: ¿Descentralización en la lucha contra la corrupción?
CE: Así es. El esfuerzo de construir un país transparente y libre de corrupción requiere el concurso de todas las fuerzas políticas, sociales y administrativas que hoy en día existen en Colombia y sobre todo requiere la participación de la ciudadanía ejerciendo un control social exigente, crítico, pero también, riguroso, propositivo y constructivo. Tiene que haber un trabajo en equipo, mancomunado de todas las fuerzas vivas del país.
ECOS: Los sistemas de control, más directamente la Contraloría General de la República si está llenando las expectativas en el control de los dineros del estado?
CE: Creemos que el sistema de control que hoy en día existe tiene varias falencias que deben ser corregidas. En el nivel territorial los actores políticos logran la captura institucional de las contralorías. Se necesitan reformas para evitar esos riesgos, garantizar que el control fiscal se ejerza de una manera completamente neutra y libre de intereses políticos. Hemos logrado identificar cómo muchas contralorías territoriales se dedican casi que de oficio a archivar expedientes que nunca llegan a nada y en casos aún en los que efectivamente llega a un hallazgo de responsabilidad fiscal, los recursos no se recuperan efectivamente. Entonces, podemos decir que el modelo del sistema de control está en crisis. Tiene graves problemas y deberíamos buscar la manera de corregirlos. En eso necesitamos el concurso y el trabajo en equipo con el Congreso de la República.
ECOS: ¿Cómo cambiar la imagen que tienen una inmensa mayoría de colombianos, que todo funcionario público cae en el ámbito de la corrupción?
CE: Tengo la absoluta convicción de que la inmensa mayoría de servidores públicos de este país trabajan honestamente, apegado a los criterios de integridad, transparencia y honestidad. Las pocas manzanas podridas que trabajan en el estado y que debemos sacar de la administración pública, no pueden manchar el buen nombre y la reputación de tantos colombianos que le entregan su vida a este país, que le dan lo mejor de sí a sus compatriotas para garantizar que haya una administración pública proba. Los colombianos tenemos que entender que la lucha contra la corrupción exige no solamente el esfuerzo de los servidores públicos, sino que también requiere del apoyo del sector privado.
ECOS: ¿La empresa privada tiene mucho que ver en la corrupción?
CE: El sector privado tiene que hacer unos esfuerzos mucho más serios y fuertes por hacer transparente su actividad y por prevenir los riesgo de corrupción y adicionalmente requiere del concurso de toda la sociedad civil, revisar en el día a día sus normas y pautas de comportamiento ético. Necesitamos colombianos honestos. En eso todos tenemos un aporte muy importante para llevar a cabo. Hay que aceptar que muchos sectores de la empresa privada son cómplices de la corrupción.