Por Redacción Ecos. Foto: picture alliance/ dpa.- Francia, la madre de la libertad y de los DDHH, dio un paso transcendental en contra del azote más grande de la humanidad en este milenio: el terrorismo, al aprobar, en primera instancia y con una amplia mayoría, una nueva Ley Antiterrorismo, para detener el avance de este grave problema sociopolítico y que ha tenido en jaque a la humanidad.
El Senado francés dio a los investigadores más competencias para luchar contra el terrorismo y el crimen organizado, a través del endurecimiento de la legislación en materia de seguridad.
La ley fue impulsada tras los atentados terroristas en París de noviembre pasado, que causaron la muerte de 130 personas, pero había sido preparada con antelación, de acuerdo con el Ministerio de Justicia. Entrará en vigor una vez que la firme el Presidente Francés, Francois Hollande.
La reforma amplía las competencias de las fuerzas de seguridad para actuar contra el terrorismo y el crimen organizado. El texto prevé, entre otras cosas, que las personas pueden ser detenidas hasta por cuatro horas en casos de controles de identidad si su conducta resulta sospechosa de terrorismo. También se les puede revisar el equipaje.
La Fiscalía Francesa también puede ordenar requisas de casas en horario nocturno, bajo determinadas circunstancias. Además, los investigadores tendrán más posibilidades de realizar interrogatorios. Por otra parte, los terroristas que regresan de territorios de combate pueden ser puestos un mes bajo arresto domiciliario.
La ley también permite relajar la normativa del uso de armas de fuego por parte de las fuerzas de seguridad en situaciones como las vividas en los atentados de noviembre.
Fiscales y jueces que dirijan una investigación, en el contexto de esta nueva ley, podrán también utilizar nuevos métodos técnicos de investigación. También pone la mira en la financiación de grupos terroristas y pretende modernizar los procesos penales.
En la Asamblea Nacional, 474 diputados votaron a favor, 32 en contra y 32 se abstuvieron. En el Senado, en primera lectura y con una amplia mayoría de congresistas.
Quienes se oponen a la ley alegaron que las medidas de emergencia ya están contempladas en el código penal actual.
Sus críticos advirtieron, sin embargo, que la ley acoge normativas de excepción en el derecho común.