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Por Luis Fernando García Forero.-Un connotado colega colombiano que se la ha jugado como reportero de guerra,  por defender a los más vulnerables que han caído en manos del secuestro o la extorsión por parte  de las atrocidades de los protagonistas de la violencia, pero además, en denunciar  los cientos de falsos testigos que rondan en Colombia: es Herbin Hoyos.

Lo vimos denunciando en el debate de la Comisión Primera del Senado todo cuanto está ocurriendo en la justicia por lo de los llamados falsos testigos y que ha llevado a la cárcel inocentemente a miles de compatriotas, incluyendo hasta los legisladores.    

ECOS: ¿Quiénes son los falsos testigos, quienes los patrocinan?

HH: Los falsos testigos no llegan solos, no se preparan solos, no  caen en paracaídas a los procesos. Llegan porque el ente investigador llámese Sijin, CTI, llámese el que sea, los pone allá. Los prepara, les entrega esa parte procesal  que necesitan para cuadrar la versión y hacer que el proceso empate. Por eso judicializan a una persona. Los falsos testigos son preparados por la justicia.

ECOS: ¿Por quienes administran justicia?

HH: Son preparados por los sujetos investigadores, fiscales, los preparan también los abogados en defensas, los usan para cuadrar venganzas políticas, venganzas de relaciones afectivas mal llevadas: las esposas tristemente ponen muchas veces falsos testigos o usan a los hijos, los manipulan para que ese niño diga que el papá lo manoseó y ese señor se va a la cárcel 18 años y el niño, como es inimputable, la mamá le dice: cuando le pregunten que le  hizo su papá, usted solamente llore. Hoy en día me llaman muchos muchachos que ya son mayores de quince   o 18 años y me dicen ayúdeme para que mi papá nunca abusó de mí, fue mi mamá en una venganza con él la que lo hizo.

ECOS: ¿Hasta en los delitos sexuales y de pareja montan los falsos testigos?

HH: Sí. Al que acusan de un delito sexual nadie lo defiende, ni siquiera un abogado se atreve a defenderlo y esos se están pudriendo en la cárcel. Puedo decir que el 40 por ciento de las acusaciones de delito sexual, son venganzas  afectivas, por tierra, herencias, por problemas familiares que acuden  a ese método para hacer que esa persona se le acabe la vida. Para no matarla lo mandan a que se pudra en la cárcel. Así que esto es absolutamente aberrante, yo lo llamo el cáncer de la justicia promovido por la misma justicia.

ECOS: ¿Quién está detrás de todo esto?      

HH: Todo el mundo pone un falso testigo: los abogados, la Fiscalía: los fiscales se van a las cárceles a buscar quien declare contra alguien significativo e importante  con tal  que tenga prestigio social. La parapolítica es la que más falsos testigos ha botado en el país. Se iban los fiscales a las cárceles a decir quién quiere declarar contra Herbín Hoyos, contra Sigifredo López y le consigo rebaja de penas. Pues un bandido que está condenado a sesenta años con señalar a Sigifredo López de que fue uno de los que causo  la masacre a los diputados del Valle  declaró y pudimos demostrar que los 17 testigos falsos fueron  puestos por el fiscal 38. Así que es una cosa absolutamente horrorosa. Aca ponen testigos todos los entes de investigación, los que entran a investigar afianzan sus argumentos y sus versiones poniendo un  falso testigo.

ECOS: ¿Un negocio que descuartiza más la crisis de la justicia?

HH: No hay duda. Traje el caso a la Comisión Primera del Senado de Diego Daniel Palomino, un muchacho que lo llevaron a la cárcel y lo condenaron a 58 años de prisión, acusado de haberle puesto la bomba a la séptima Brigada en Villavicencio y resulta  que lo hicieron por cobrar una recompensa. Lo peor que puede hacer el gobierno es ofrecer recompensas porque la corrupción, para robarse la recompensa, ponen falsos testigos y quiénes están ahí involucrados son investigadores judiciales, policías.  Hay un cartel de las recompensas.

ECOS: ¿Cómo operan?

HH: Ponen inmediatamente falsos testigos para cobrar las recompensas y señalan a personas inocentes mostrándolas a los medios como los más grandes delincuentes o terroristas y resultan que son personas humildes, campesinos que no tienen como defenderse  ni tienen quien los defienda y que son los que yo me he encargado de defender desde hace más de 20 años haciendo este proceso.

ECOS: Monstruoso el tema. ¿Cree que con esta situación logramos la paz?

HH: Lo decía en el congreso, creo que a los que no nos han podido matar las Farc  o ELN, cuando se desmovilicen van a venir a poner los falsos testigos para que nos pudramos en una cárcel. Es horroroso. Si no se reglamenta  la versión y se le quita la fuerza procesal a la misma y se le da carga probatoria a la prueba técnica, o sea, la que debe tener fuerza probatoria  es la prueba técnica y no la versión. Si no modificamos el código penal, la ley 906, que es la que más ha proporcionado falsos testigos, nos va a llevar el que nos trajo, porque aquí van a venir los desmovilizados a llevarse a quien sea con una versión y acabarle la vida.

ECOS: ¿En los casos del narcotráfico, peor?  

HH: Son muchísimos. Denuncié 142 casos de colombianos que fueron mandados a los Estados Unidos. La DEA vino a Colombia a darle plata a policías, a agentes del DAS en su momento,  a todos los investigadores,  para que chuzaran, falsificaran pruebas y extraditaran personas a ese país.  Lo hicieron durante un buen tiempo. Por denunciar ese caso llamado “Las Trampas de la DEA en Colombia” me gané un premio Simón Bolívar de Periodismo.  Es algo aberrante, se siguen falsificando pruebas en las salas técnicas para meter a personas en el delito del narcotráfico y ser extraditados. Es un gran negocio porque todo colombiano puesto ante una corte en los Estados Unidos, a los investigadores y delegados de la DEA en cada país, le dan 125 mil dólares de comisiones. Imagínese que se lleven diez personas nada más, ya tienen un millón de dólares que se lo ganan por sentar a un colombiano ante una corte en el país del norte.

ECOS: ¿Cómo combatir este fenómeno delictivo?

HH: Modificar la norma. Esta norma tiene bastantes errores, fue copiada de un modelo jurídico  en Italia, luego modificado con otro de estados unidos y nos hemos copiado una  ley que sólo aplica para países muy avanzados y desarrollados en temas judiciales y lo  pusieron en un país donde la corrupción es rampante y donde no hay ética ni moral en la aplicación  de la justicia y la aplicación de la justicia se la ponen a los más humildes  a los más pobres, los más pendejos. Esa ley no cabía en Colombia, es uno de los errores garrafales que cometió el legislador cuando se creó la ley 906.

ECOS: Hasta los mismos legisladores han sido víctimas de los falsos testigos…

HH: Así es, porque  en Colombia se hace venganza política por un falso testigo. Al senador Luis Fernando Velasco, actual Presidente del Congreso,  lo metieron a la cárcel porque era comandante político de un frente de las Farc,  por qué: por una venganza política. Como él otros de sus colegas, entre ellos Nancy Patricia Gutiérrez y muchos, les pasó lo mismo. El slogan en la justicia, incluso en la fiscalía, es que a nadie se le niega un carcelazo. Eso es horroroso.

Ecos: ¿Hay y vendrán pagos multimillonarios del Estado por demandas de inocentes que cayeron por los falsos testigos?

HH: La plata que ha pagado el Estado colombiano por las detenciones arbitrarias y por  los errores de la justicia, con esa plata podría construir dos ciudades como Girardot. Así de sencillo. Pero lo que viene es lo peor porque los argumentos están dados porque fue el Estado el que abusó  del poder, de las leyes, manipuló, utilizó a sus propias entidades para tergiversar y meter a personas inocentes a la cárcel. El Estado mismo se autocondena porque  es el garante de la honra, de la vida y de los bienes de los ciudadanos. Cuando  una persona se  va a la cárcel  le acaban la honra, la vida y los bienes. Eso lo tiene que pagar el Estado y se está desfalcando por los errores que comete.    

ECOS: ¿En el caso del proceso que se lleva con las Farc en La Habana, considera que este tema debe tratarse y darle claridad, antes de la firma del fin del conflicto?  

HH: La ley se debe modificar ahora antes de que ellos regresen, porque no podemos permitir que la ley sea la principal herramienta para  que ellos logren impunidad y venir aquí a acusar a personas inocentes para ganar rebaja de penas.

ECOS: ¿Cree en la paz de Colombia?

HH: Sí y la necesitamos. A pesar de esto tenemos que seguir luchando y avanzar. Hacer que esta gente deje de asesinar, dejen y entreguen las armas, las entreguen y aplazar la justicia. La justicia va a llegar algún día, pero es necesario aplazarla con tal de alcanzar la paz, pero la justicia llega porque llega, algún día.