Logo Ecospoliticos

Por Luis Fernando García Forero.-Uno de los congresistas más jóvenes de la Cámara de Representantes es Cristian José Moreno Villamizar. Abogado de la Universidad Externado, especialista en Derecho Administrativo y postulado a magister.

Ha sido uno de los parlamentarios más polémicos en la Comisión Tercera de la cámara baja, en el análisis y discusión de los temas económicos que mueven el país: Plan Nacional de Desarrollo, Presupuesto General de la Nación y otras iniciativas de origen gubernamental y parlamentario.

Autor del proyecto de ley que Regula el Monopolio Rentístico de los Licores  en los Departamentos y que hace tránsito en la corporación. Se ha destacado por sus posiciones en defensa de las regiones y los sectores más vulnerables.

Llegó por primera vez en este período al congreso por el Partido de la U, como representante del Cesar. No dudo en responderle a Ecos temas fundamentales como la situación económica que vive Colombia y el proceso de paz, al que defiende a capa y espada, pese a que el ELN asesinó a su padre.

ECOS: Empecemos por la situación económica que vive el país. ¿Es inminente una reforma  estructural tributaria? ¿Por qué?

CJM: La caída de los precios del petróleo y del carbón, en un país dependiente de esos minerales, hace necesario que encontremos otras fuentes de financiación, por eso necesitamos reorganizar losimpuestos. Eso hace inminente una reforma tributaria, porque debemos revisar y orientar muchos de los impuestos para que sean progresivos. Quienes más tengan deben pagar más para que exista equilibrio y equidad fiscal. 

ECOS: ¿Debe ser una reforma orientada al posconflicto?

CJM: Encaminada no solamente para financiar las inversiones que el país requiere, sino para  financiar las inversiones que el posconflicto requiere. Es decir, más recursos para el sector agropecuario, servicios públicos y saneamiento básico. Apuntándole también al sector rural,  vías, educación y salud, para que de esta manera muchas  poblaciones, principalmente rurales, logren el desarrollo.

ECOS: El colombiano de a pie dice: cada vez hay más reformas tributarias,  pero se da cuenta que no le llega, ni rinde el dinero en sus bolsillos, que no mejora su vida. ¿Qué le responde a ese ciudadano que va a mercar y le cuesta más?

CJM: Lamentablemente  el nivel y el costo de vida en el país han ido aumentando. Los costos de producción se han hecho más grandes y eso repercute en la canasta básica familiar, en el costo de los servicios de la gente.

ECOS: ¿Votaría aumento del IVA a los artículos de primera necesidad?

CJM: La reforma tributaria estructural no debe afectar los bienes básicos y de consumo primordiales de los colombianos. Es inaplazable avanzar para que quienes tienen exenciones tributarias y gozan de privilegios, logren un equilibrio con el objeto de garantizar inversiones en varios campos. También  garantizarle a ese  ciudadano de a pie  que pague unos impuestos, pero progresivos  y equitativos a su condición salarial y económica.

ECOS: ¿No hay una legislación fuerte para los evasores?

CJM: En la reforma anunciada debemos ser más fuertes frente a los evasores que engañan al fisco. Pero también tenemos que entender que las condiciones económicas actuales nos obligan a que seamos capaces de encontrar otros sectores donde pueda apuntar el desarrollo del país. No seguir dependiendo de la renta petrolera y minera que genera el carbón y no podemos seguir dependiendo de los mismos cultivos: café, flores y de algunos otros productos.

ECOS: Usted que es un congresista colombiano de provincia y vive cerca de la frontera con Venezuela, donde el contrabando sigue afectando, ¿cómo evitarlo?

CJM: Es un factor que genera empobrecimiento y que golpea las rentas no solo de la nación sino de los entes territoriales. La consolidación de una reforma estructural debe avanzar para cerrarle el camino al contrabando, que  hoy está golpeando más de un 25 por ciento al fisco colombiano y son unos recursos que dejan de entrarle a las inversiones que el país necesita.

ECOS: ¿Cómo buscar que esa reforma tributaria estructural logre disminuir la inequidad, que ha sido generadora de violencia en Colombia?

CJM: Insisto, que sea progresiva. Quienes más tienen, más paguen y más aporten. Quienes no vienen tributando adecuadamente, como el caso de las asociaciones,  fundaciones, paguen de acuerdo a los ingresos y los recursos que generan, porque por ese lado se está dando una evasión tributaria muy importante. Que quienes tienen exenciones tributarias, empecemos a revisarlas, garantizando la actividad industrial y empresarial, pero entendiendo que deben pagarle al fisco. Revisar el IVA de fondo, para que no termine golpeando el bolsillo, a costa de generar unos ingresos para el Estado, empobreciendo al ciudadano de a pie.

ECOS: ¿Cómo evitar que no golpee esa iniciativa a la clase media?  

CJM: La clase media es la que de alguna manera sostiene el desarrollo de un país. La reforma no puede golpearlos  con unos impuestos que se enfoquen sobre los salarios. Se deben revisar de fondo otros tributos que sean más equitativos, pero que permita que estos sean progresivos y equilibrados frente a la clase media, clase alta, industriales y frente al sector comercial. Pero también  frente a un país que entienda que seguramente tendrá que tributarse más  para soportar el impacto de no recibir recursos que llegan por la actividad petrolera y minera, pero también de un país que empiece a generar unos canales de desarrollo sobre otros sectores: agropecuario y apuntarle  al sector turístico, que son dos oportunidades que tiene Colombia y que no puede desaprovechar.

ECOS: En las últimas reformas, donde gobierno y congreso, son protagonistas, se nota que fueron complacientes con el sector financiero, si sabemos las grandes sumas que registran en ganancias, muchas veces abusando en sus servicios con los usuarios. ¿Está de acuerdo?

CJM: Los gobiernos han privilegiado al sector financiero. Han otorgado  muchos beneficios que los usuarios y el país les ha dado. Cuando la banca y el sistema financiero quiebran, la nación lo ha salvado.

ECOS: ¿Los usuarios son los que han cargado con esa crisis?

CJM: Claro, la historia no miente. Vamos a ver en esta reforma qué va a pasar en ese cuatro por mil. Creería que así como ha recibido muchos privilegios el sector financiero, es necesario que otros sectores puedan, ahora frente a un escenario del posconflicto, generar unos mayores recursos bajo el tema tributario fiscal. Sectores como el agro y el turismo puedan tener un desarrollo real, porque generan empleo y mucha  productividad, incluso, más que el sector minero. Eso lo hemos descuidado, porque no hay  políticas serias en materia agraria y turística.

ECOS: Inició usted una cruzada en el Cesar para que empresarios, industriales, comerciantes, administraciones  municipales, departamentales; inclusive de orden nacional,  saquen adelante al departamento.  ¿Cómo es esta iniciativa? 

CJM: Tenemos una propuesta de desarrollo y productividad para el departamento. Veníamos  recibiendo grandes recursos por regalías. Hoy ese escenario está cambiando y se hace más complejo. Frente a eso y a la situación económica que estamos viviendo, el país y el departamento del Cesar debe entender que debemos generar productividad sobre otros campos de la economía, uniendo al sector privado, municipios, departamento y nación.

ECOS: ¿Cómo sería esa acción, que suena interesante?

CJM: Tenemos tierras aptas para el cultivo y desarrollo de la ganadería garantizando la comercialización al pequeño y mediano campesino. La propuesta la tenemos andando con varios sectores industriales del país. Por ejemplo, Bavaria, que necesita comprar muchas toneladas de maíz, pero también de jarabe de maíz, que es un insumo importante; de cebada, para la producción de sus productos, hoy queremos poner andar a través de “Colombia Siembra” un plan de producción en el Cesar, donde con estos productos se establezca una productividad agro industrial, para convertirlos en jarabe y sean insumos para la cervecería Bavaria, de esta manera evitar la importación de materias primas desde Canadá y Estados Unidos.

ECOS: ¿En que otro sector de la economía?

CV: En el  turístico. El Cesar tiene dos ejes para desarrollar el turismo: Valledupar con su área metropolitana y toda la riqueza ambiental, cultural, folclórica y musical que tiene  el vallenato, y el otro, la ciénaga de Zapatosa, que es el espejo de agua más grande de  Suramérica y que influye sobre cuatro municipios. Si logramos poner en marcha con la Gobernación, alcaldes de esa zona y con la política nacional, pero también con el sector privado, unos planes de promoción, con infraestructura turística y, a la vez, lograr la inversión y la llegada de capitales a estos sectores, podemos darle al departamento una visión distinta donde incluso el sector minero, también por responsabilidad social y empresarial, ayude a consolidar estas apuestas.

ECOS: Responde con mucha emoción y se le notan las ganas de sacar adelante ese proyecto.

CJM: La articulación con el sector privado, consolida muchas inversiones en materia de equipamiento turístico y garantizando ingresos especiales. Las administraciones municipales, departamentales y nacionales, con  unas inversiones específicas y exclusivas, pueden lograr que la empresa privada encuentre en esas dos subregiones: Valledupar y su área metropolitana y la ciénaga de Zapatosa,  una utilización no solamente turística sino agropecuaria, para alcanzar el desarrollo en el departamento.

ECOS: Ojalá esos proyectos sean una realidad, pero en paz. A propósito ¿cómo ve el proceso en La Habana?

CV: He sido víctima del conflicto. A mi padre lo asesinó el ELN en 1993 cuando aspiraba a la Cámara de Representantes.  Como persona, que he vivido de manera directa la violencia de mi país, creo que el camino es una salida negociada. El camino es la paz política, por eso acompaño los diálogos con las FARC.

ECOS: ¿Y con el ELN, del que fue víctima?

CJM: Le llegó el momento y  se les está acabando el tiempo para que pongan en marcha una salida negociada al conflicto. El lugar donde se establezcan las mesas y los países que intervengan en un ejercicio facilitador, son cosas subsidiarias frente a  lo fundamental que es ponernos de acuerdo, en hacer una paz completa y duradera en nuestro país. Debemos avanzar en la negociación para lograr el acuerdo y la firma definitiva del fin del conflicto, para luego  materializarlo y refrendarlo. Para eso debemos ser capaces de construir unos consensos importantes.

ECOS: ¿Cree usted que no sería una paz verdadera y duradera sino se mete en el cuento al expresidente y senador Uribe?

CJM: El ex presidente y senador Uribe debe entender que sus diferencias frente al proceso de paz, frente al  punto de justicia y otros temas, debe discutirlas,  haciendo parte del ejercicio de discusión política y de los diálogos. Creo que políticamente no les conviene quedar por fuera de la discusión de la paz en medio de las diferencias. Estoy seguro que se puede lograr un consenso, ya lo demostró la bancada del Centro Democrático en la reforma a la ley de Orden Público. Creo que deben hacer parte del acuerdo definitivo, porque el país hoy debe avanzar en el camino para lograr consolidar una paz negociada

ECOS: ¿Ese acuerdo que permitió la aprobación de la Reforma a la Ley de Orden Público, es el principio del fin de la polarización que vive Colombia?

CV: Ojalá sea así. Que fracase el proceso de paz es lo peor que le puede pasar no solamente al gobierno sino al pueblo colombiano. Acabar ese proceso sería retroceder muchos años en la posibilidad real y concreta de firmar el fin del conflicto y alcanzar la paz.

ECOS: En Agua Chica Cesar, fue la primera vez que se realizó  y aprobó una Consulta Popular por la Paz de Colombia, impulsada por el alcalde de la época Luis Fernando Rincón, ex militante del M-19, pero que desafortunadamente lo asesinaron. ¿Debe ser un ejemplo para impulsar la salida negociada al conflicto?

CJM: Lo que se vio y se dio en Agua Chica hace más de 20 años fue un ejemplo histórico para el país. Lamentablemente muchos promotores de ese mecanismo de participación ciudadana de la constitución de 1991, los asesinaron, como al alcalde que la realizó, Luis Fernando Rincón. Después se recrudeció la violencia con la aparición de los paramilitares. Tenemos en el departamento un 30 por ciento de víctimas del conflicto, alrededor de 330 mil habitantes somos víctimas de la violencia. Un porcentaje alto. Ejemplos históricos  como esos, que demuestran que el pueblo tiene la voluntad de hacer la paz sobre actos concretos y reales que permitan lograrla, deben ser un espejo para insistir en la paz. Lo que ocurrió después como fue el recrudecimiento de la violencia en Agua Chica, el sur del Cesar, no podemos ni queremos volverla a vivir. Tenemos que avanzar hacia una paz duradera y estable. Queremos ver a nuestros hijos viendo morir de vejez a sus padres y no que los padres estén enterrando a sus hijos por la violencia.

ECOS: Y que no se apaguen los acordeones ni las guacharacas, tampoco las cajas, ahora en el inicio del Festival Vallenato.

CJM: Risas… Eso no solamente nos permite que el festival sea una fiesta folclórica de cuatro o cinco días, sino la expresión de una  mística, de una esencia de una región, como lo refleja el vallenato, que ya es un icono, un festival musical protegido por la UNESCO, para que el gobierno nacional y el sector privado  encuentren una alternativa que desarrolle sosteniblemente el turismo en Valledupar y todo el departamento.

ECOS: Ojalá eso se logre y que todos los turistas se bañen en el río Guatapurí.

CV: Risas… Sí, y el que se bañe, vuelva y nos visite no solamente en el festival, sino en el transcurso de los 365 días del año.