Por Felicia Saturno Hartt.-Expertos de diferentes partes del mundo afirman que la Paz significa una gran oportunidad para Colombia. Una evaluación realizada por el Banco Mundial (Colombia - Systematic Country Diagnostic, 2015) revela que si el país hubiese estado en paz durante los últimos 20 años, el ingreso per cápita sería 50% más alto de lo que es hoy.
Sin embargo, Colombia ha ido logrando éxitos en otro frente de batalla: la lucha contra la pobreza. A pesar del conflicto, el país ha crecido más que el promedio de América Latina y ha reducido las tasas de pobreza extrema a la mitad entre 2002 y 2014. Más de 6 millones de personas abandonaron la pobreza, pero además por primera vez en la historia, hay más colombianos considerados clase media que pobres.
"El rostro actual de Colombia es completamente diferente y su futuro, muy prometedor", dijo Gerardo Corrochano, director del Banco Mundial para Colombia y México. "Está a punto de poner fin a un conflicto que durante años frenó su potencial de desarrollo".
Corrochano del BID es categórico al afirmar que “teniendo en cuenta que el crecimiento económico explica una reducción de la pobreza extrema de más del 70% entre 2002 y 2013, esto podría tener un impacto increíble en la sociedad colombiana. "Colombia puede hacer historia en el 2016".
Esto sería hablar ya de la Agenda del Postconflicto. En este sentido el equipo del BID Colombia, dirigido por Gerardo Corrochano expone que se requerirá inversiones en infraestructura y capital humano". "Llegar a los más altos niveles de bienestar para todos los colombianos implica gestionar la paz sostenible, la erradicación de la pobreza y compartir la prosperidad."
Esto no será tarea fácil. El proceso toma tiempo y todavía hay un largo camino por recorrer. Las desigualdades entre regiones, por ejemplo, siguen siendo altas. "Ha habido avances, pero ahora es el momento de duplicar esfuerzos", señaló Corrochano.
A consecuencia del conflicto, cerca de 6 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares para salvar la vida.
Si tu tierra es tu principal activo y te obligan a abandonarla, vas a ser aún más vulnerable", explicó Victoria Stanley, especialista sénior en Desarrollo Rural del Banco Mundial. "Por tanto, la restitución es una manera de ayudar a la gente a restaurar sus vidas en sus comunidades y también recuperar ese activo tan valioso."
Muchas de las iniciativas ya están apuntando hacia una era post-conflicto. El Banco Mundial, por ejemplo, apoya al gobierno colombiano en objetivos relacionados con la protección, formalización y restitución de derechos a la tierra, en particular a los desplazados por décadas de conflicto.
Otra cuestión pendiente es la reparación dada a las víctimas del conflicto. El Banco Mundial gestiona un fondo de donantes múltiples para el post-conflicto en Colombia.
El primer paso del fondo es mejorar la capacidad operativa del gobierno con el fin de poner en práctica el programa de reparaciones colectivas. Esto beneficiará a los grupos vulnerables que han sido víctimas del conflicto, como las comunidades indígenas y afrocolombianas.
Se están edificando proyectos de paz y desarrollo que involucren a los jóvenes y a las poblaciones más vulnerables para generar bienes sociales, económicos y ambientales, a los fines de lograr un mayor involucramiento ciudadano y político en las tareas no sólo de sostenimiento de las poblaciones, sino de cambio y de reconstrucción del tejido social, para prevenir la violencia, controlar las consecuencias psicosociales del conflicto y crear otra cara del país.