"Que la Navidad ilumine los esfuerzos del pueblo colombiano para que animado por la esperanza, continúe buscando con tesón la anhelada paz", afirmó desde el balcón de la Basílica de San Pedro de Roma, su santidad Francisco.
El gobierno de Colombia y las guerrilla de las Farc completaron tres años de estar en un proceso de negociación, en La Habana, para lograr el fin del conflicto que han tenido por más de 50 años.
Las partes están a punto de lograr la firma de la paz luego de dar un paso definitivo en el tema de las víctimas, que serán reparadas y que incluye un castigo a los culpables que hayan cometido delitos de lesa humanidad.
El Papa ofreció una tolerancia a los católicos de todo el mundo en el día de Navidad y expresó su esperanza para que difundan el mensaje de misericordia de la Iglesia en un mundo desgarrado por el mal, la guerra y la pobreza.
Instó a los católicos del mundo a ser tolerantes en un año que declaró como Año Santo de la Misericordia: "en la propia vida la misericordia de Dios, que Jesucristo nos ha dado, para ser misericordiosos con nuestros hermanos”.
Hizo un nuevo llamamiento en favor de los que huyen de la miseria y las guerras, pidiendo a Dios que "recompense" a las personas y los países que "socorren y acogen a los numerosos emigrantes y refugiados".
En medio de la multitud de la plaza de San Pedro, que esperaba la salida del Papa para el mensaje de navidad, su santidad Francisco fue certero en señalar que "donde nace Dios, nace la paz. Y donde nace la paz, no hay lugar para el odio ni para la guerra. Sin embargo, precisamente allí donde el Hijo de Dios vino al mundo, continúan las tensiones y las violencias y la paz queda como un don que se debe pedir y construir".