Se dio conocer al mediodía de este sábado en París el borrador del acuerdo final para luchar contra el cambio climático dentro de la cumbre del clima en París.
"El punto más importante es el acuerdo para que la temperatura global no alcance los dos grados centígrados", dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Laurent Fabius, quien fue el encargado de presentar parte el texto final que se logró después de dos semanas de negociaciones dentro de la reunión del clima COP21.
Hasta ahora se consideraban los dos grados centígrados como límite del calentamiento global, pero muchos activistas lo consideraban como una opción a largo plazo que no permitía acciones concretas.
"COP21 es realmente un punto de quiebre para todos nosotros. A partir de ahora tenemos verdaderas bases ecológicas, para salvar nuestro planeta con este acuerdo que era necesario para el mundo entero", agregó.
Otro punto significativo del documento es el compromiso para la substancial reducción de emisión de dióxido de carbono hacia la atmósfera y que los países que no cumplan con dicho acuerdo podrían ser sancionados, algo que no estaba incluido en los acuerdos anteriores.
La clave del acuerdo está en la "estabilización de los gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que evite la interferencia humana dañina en el sistema climático".
El Canciller francés Fabius fue determinante al afirmar que "este documento es jurídicamente vinculante, como no lo era el documento de Copenhague en 2009".
¿Servirá para algo?
El corresponsal de Medio Ambiente de la BBC, Matt McGrath, señaló que la diferencia que puede hacer la cumbre es potencialmente enorme.
En los años 80, los científicos descubrieron el agujero en la capa de ozono y el acuerdo alcanzado en Montreal, Canadá, estableció la manera de atajar el problema. Rápidamente, el mundo dejó de usar los destructivos gases que causaron el problema y en la actualidad el agujero se está cerrando.
El cambio climático requiere un método similar, pero a una escala mucho mayor. Un acuerdo ambicioso en París limitaría los gases de efecto invernadero y pondría al mundo en el camino hacia la reducción del impacto del cambio climático.
Pero la realidad de la política y las negociaciones hace que probablemente se trate de un acuerdo de compromiso. De esta manera, con el tiempo, los negociadores podrán fortalecer el acuerdo y hacerlo más ambicioso.
La esperanza no está perdida. Basta ver lo lejos que ha llegado la humanidad simplemente con la interación y reiteración de las ideas hasta que se convierten en algo mejor. Un ejemplo, los teléfonos inteligentes e internet. Así que pese al potencial de fracaso y lo probable de un compromiso algo desordenado, un resultado en la cumbre de París, sea débil o robusto, es que va a estar en el corazón de todo lo que intentemos en el futuro, reitero McGrath.
Y ese será uno de los grandes logros de la humanidad, como lo señaló el Presidente de Francia François Hollande, anfitrión de la COP21.