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Foto: EFE.-El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció desde La Habana, Cuba, que dentro de seis meses se firmará el fin del conflicto armado con la  guerrilla de las Farc , luego del acuerdo sobre justicia transicional,  tema que había sido la piedra en el zapato para avanzar en las negociaciones que lleva a las partes a iniciar el proceso de reconciliación nacional.

En un acto desde la sede donde se llevan a cabo las negociaciones y con la presencia del Presidente de Cuba, Raúl Castro, el jefe de Estado colombiano,  Juan Manuel Santos, el comandante del secretariado de las Farc, Timoleón Jiménez, los negociadores de las partes, garantes del proceso, delegados del gobierno colombiano y millones de televidentes en el mundo, observaron el apretón de manos del jefe de Estado de Colombia y Timochenco de las Farc,  que simboliza que no habrá retorno al conflicto.

La firma del acuerdo sobre justicia transicional,  se convirtió en la antesala del cese bilateral al fuego, en una guerra que azota a los colombianos desde hace más de 50 años y donde se habían malogrado varios intentos para alcanzar la paz, a través de una negociación política.

La lectura sobre lo acordado en justicia transicional estuvo a cargo del vocero de Noruega, Dag Nylander, representante de uno de los países garantes, quien destacó que las sanciones que imponga el Tribunal Especial, para aplicar dicha justicia, tiene como finalidad satisfacer los derechos de las víctimas, para conseguir una paz verdadera y duradera.

Por su parte el vocero de Cuba, Rodolfo Benítez, otro de los garantes  del proceso, destacó que se estaba construyendo un sistema integral de justicia, reparación y no repetición. Para ello, se crea la Comisión de la Verdad y la Convivencia, resaltando que no habrá amnistía o indulto para delitos de lesa humanidad, genocidio y graves crímenes de guerra.

En el acuerdo se establece que las Farc deberán dejar las armas como máximo a 60 días después de la firma de los acuerdos de paz. Las penas para conductas graves serán entre cinco y ocho años, para quienes confiesen, mientras que quienes tarden en reconocer sus delitos, se exponen a penas de hasta 20 años.

Es importante destacar que la Jurisdicción constará de un Tribunal y unas Salas de Justicia, que investigarán, juzgarán e impondrán sanciones por estos delitos, no sólo a los guerrilleros,sino también a los  agentes del Estado que cometieron los mismos actos delictivos y atroces durante el conflicto.

Las partes acordaron crear una Jurisdicción Especial para la Paz, que garantiza  que los crímenes cometidos con ocasión del conflicto, en especial los más graves y representativos, no quedarán impunes.

No vamos a fracasar

El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, se refirió al avance de las negociaciones y dijo que "no vamos a fracasar. Ha llegado la hora de la paz", tras destacar que "he venido a La Habana para hablar con Timoleón Jimenez. El jefe del secretariado y yo, hemos acordado que a más tardar en 6 meses debe concluir esta negociación. Repito, el 23 de marzo del 2016, se firmará el fin del conflicto".

El jefe de Estado colombiano resaltó que se ha logrado un acuerdo sobre las bases de un sistema de justicia asegurando que no habrá impunidad.

"Quiero valorar el paso que hoy han dado las FARC. Somos adversarios, estamos en dos orillas diferentes, pero hoy avanzamos en una misma dirección, que es la de la paz", aseguró Santos.

En el acto habló el Presidente de Cuba, Raúl Castro, quien señaló que "estamos más cerca de alcanzar la paz que tanto anhela y merece el pueblo colombiano".

El vocero de la guerrilla de las Farc, Timoleón Jiménez, mostró su satisfacción por el acuerdo logrado y dijo que el modelo propuesto en justicia transicional será observado y tenido en cuenta en otros procesos de paz. Agregó que "esta jurisdicción ha sido diseñada para todos los involucrados en el conflicto: combatientes y no combatientes. Tiene una perspectiva restaurativa para sentar bases para la reparación y la no repetición".

El sello del acuerdo fue impulsado por el presidente cubano Raúl Castro, quien no dejó ir a su homólogo de Colombia, Juan Manuel Santos, sin que se diera la mano con la cabeza más visible de las Farc, el comandante Timochenco, quien estaba a la izquierda del mandatario cubano y de frente al jefe de Estado colombiano.