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La decisión de la Organización de Estados Americanos, OEA, de no convocar a una reunión a los cancilleres de Colombia y Venezuela, se convirtió en un fracaso diplomático de nuestro país,  donde se buscaba una instancia para superar la crisis de la frontera con el vecino país.

“Necesitábamos 18 votos y tuvimos 17 a favor que es una demostración de que la mayoría de los países quería debatir sobre este tema y conocer la situación en la frontera” sostuvo la canciller colombiana María Ángela Holguín, quien sostuvo que con esa decisión  “desafortunadamente el que perdió fue el continente en el debate tan importante de los derechos humanos de los inmigrantes”.

La ministra Holguín señaló que la negativa de la OEA de convocar a los cancilleres de ambos países no es una derrota y dijo que lo que está ocurriendo es “un fenómeno que no solamente ocurre en Colombia sino en muchas partes de la región, aunque no con estas escenas tan horribles que nos ha tocado vivir a nosotros".

Admitió que le sorprendió el voto de Panamá que era importante - se abstuvo de votar – porque es un país amigo y cercano que al parecer tomó la decisión de no votar porque pretende ser mediador en una posible reunión entre los presidentes de Colombia y Venezuela, Juan Manuel Santos y Nicolás Maduro respectivamente. 

“Nos cayó muy de sorpresa el voto nulo de Panamá porque la canciller nos había apoyado y entendía la situación, además sacaron un comunicado favorable, pero al perecer tuvieron una conversación con el presidente de Venezuela y decidieron que era mejor abstenerse para servir de mediadores, nos hubiera gustado que apoyaran la reunión porque no va en detrimento de una reunión bilateral más adelante”, aseguró la canciller colombiana.

Agregó que ante esto es importante replantear “para que está la OEA “porque si no es capaz de hacer un foro sobre derechos humanos”, por eso sostuvo que Colombia valuará si se justifica ir a Unasur a exponer los maltratos y abusos que han tenido que soportar los colombianos deportados del vecino país.

Según la canciller Holguín, el gobierno colombiano se concentrará en ayudar a los 1.097 colombianos que resultaron deportados “indignamente”.

“Queremos que vean que si en algún momento se fueron a Venezuela porque consideraron que podían tener oportunidades allí, vean que Colombia es un país que les brinda oportunidades y se puedan quedar en él”, puntualizó.

Por ahora sigue latente el problema fronterizo mientras se conoció que  fue aplazada la reunión de Unasur que tenía el mismo objetivo, o sea de reunir a los cancilleres de ambos países, pues la ministra de relaciones exteriores de Venezuela,  Delcy Rodríguez, está de gira por China y Vietnam.