Hay que luchar contra la idea de que el viejo es funcionalmente limitado (…) La mayoría de la población anciana no se halla impedida. Ricardo Moragas, gerontólogo.
Por Lorena Rubiano*.- En mi concepto, considero que el Estado no tiene constitucionalmente el respaldo legal para confinar indefinidamente a los ciudadanos mayores de 70 años, con el argumento de que los están protegiendo de la pandemia del Covid-19. El Estado debe respetar la autonomía y la dignidad humana, y no entrometerse en el ciudadano personal de la salud de cada quien, donde podría llegar sólo con recomendaciones y apoyos educativos.
Por eso creo que la tutela presentada por un importante grupo de colombianos que están por esas edades será fallada favorablemente, porque si alguien tiene experiencia y en esta clase de batallas por la vida con los mayores de edad.
Las medidas de cuarentena les violan a los mayores el máximo derecho, precisamente el de la vida, porque encerrados, sin producir, sin derecho al aire libre al ejercicio físico, a sentirse útil a la comunidad , a participar en todas las actividades económicas y sociales , con todas los cuidados que requiere protegerse del Covid-19, pues los están matando.
Los ciudadanos plantean que con las resoluciones 464 y 844 de 2020, además se les viola el derecho a la igualdad (art. 13 de la C.N.), libertad de locomoción (art.24 de la C.N.) y el libre desarrollo de la personalidad (art. 16 de la C.N.).
Entre los demandante se encuentran el exministro Rudolf Hommes, el exalcalde Maurice Armitage Cadavid y el exvicepresidente Humberto de la Calle, el asesor de Paz, y exconstituyente, Álvaro Leyva Durán, María Consuelo Cárdenas de Santamaría, María Mercedes Cuéllar López y Clara López Obregón.
El Gobierno no tuvo en cuenta que somos más indisciplinados los jóvenes que los mayores, y a nosotros se nos permite salir todos los días, por dos horas, que no las contabiliza nadie y precisamente así se les viola el Derecho a la Igualdad, con el argumento de que "están en especial riesgo".
Además de los argumentos legales y constitucionales, me parece que el más lógico y fuerte es el que se debe recurrir a la autodisciplina de todos los ciudadanos y no podemos aceptar que nos sometan a un nuevo orden mundial, a una vacuna única y a una disciplina con la que no estamos de acuerdo, cada cual debe cuidarse y responder por su propia vida, no el Estado obligándonos a determinados tratamientos, cada cual se puede curar con lo que quiera, con hasta con nuestra tradicional agua de panela con limón, y esas instrucciones de la OMS pueden, y parece ser cierto, tienen la finalidad de un control de la humanidad.
"Esto es un irrespeto a nuestra autonomía y es discriminatorio, pues el Estado no trata en forma semejante a las otras personas. Y eso es lo que cuestionamos", dicen en la tutela.
Es más grave para la salud el encerramiento que la libertad de locomoción.
Bogotá, D. C, 19 de junio de 2020