Por Jairo Gómez.-La gran diferencia entre la Justicia Especial para la Paz y Justicia y Paz radica en que las víctimas en la JEP son protagonistas, mientras en JyP no cuentan para nada, son ignoradas y los postulados dicen su versión sin que, en muchos casos, nadie los controvierta.
Esta es una conclusión que afloró después de una larga conversación que tuve con Alcides Manuel Matos Torres, alias “El Samario”, postulado en Justicia y Paz como miembro del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia –AUC-, y adscrito al frente “Juan Andrés Álvarez”. En esta justicia los responsables son los perpetradores directos, mientras los agentes del Estado quedan por fuera, lo mismo quienes financiaron la guerra. En la JEP es todo lo contrario.
“En Justicia y Paz las víctimas no tienen derechos y la verdad se cuenta desde un solo lado”, me decía alias El Samario, que operaba en los departamentos de Cesar y Magdalena. “A nosotros durante el juicio como postulados no se nos permitía hablar con las víctimas y menos que ellas estuvieran presentes en los interrogatorios. Por eso hoy que estoy libre, quisiera acercarme a las víctimas y reconciliarme con ellas. Contarles toda la verdad”.
“Pero en Justicia y Paz –le increpé- usted debió contar toda la verdad o de lo contrario no estaría libre; no hubiera obtenido sus beneficios”.
Sin dudarlo, Matos Torres, me aclaró: “Nosotros (las AUC) no éramos como la guerrilla. Nosotros no combatíamos al Estado, trabajábamos con el Estado. Entonces contar la verdad de este lado se nos hacía más difícil, porque si la contábamos nos judicializaban. Entonces toda la responsabilidad era nuestra. Esto tiene una explicación: el país todavía lo manejan las personas que nos apoyaron cuando estábamos en las autodefensas”.