Por Diego González.-El mundo entero observa perplejo los recientes acontecimientos que ocupan los principales titulares de la política mundial.
Primero el Brexit en el Reino Unido, mediante el cual se sometió a escrutinio de los ciudadanos la salida de la Unión Europea, con un sorpréndete resultado que hoy genera gran incertidumbre por las consecuencias que ésta decisión traerá en materia de Geopolítica.
A los pocos meses en Colombia el inesperado resultado del Plebiscito, en el que el gran protagonista fue el abstencionismo y por una mínima mayoría se perdió la posibilidad real de quitarle las armas de las manos a la Guerrilla de las Farc e iniciar un camino para construir un país en paz. Los ganadores no esperaban ese resultado y hoy, la consecuencia, es que no se ve la luz al final del camino para un nuevo acuerdo y por más esfuerzo que hacen los negociadores, los puntos sobre los que se quiere renegociar, son puntos de honor para los líderes del NO y por supuesto, para los voceros de las FARC en La Habana.
Para acabar de Completar Estados Unidos eligió, ganó un famoso multimillonario que a sus 70 años creyó haber hecho todo en la vida y aburrido de la monotonía decidió que lo único que le faltaba era ser presidente, entonces con su discurso Xenófobo, racista y con su escaso conocimiento de la política internacional y social, despertó el interés y los sentimientos del voto silencioso y vergonzante de todos los norteamericanos que encontraron en él un vocero para decir lo que piensan y nunca antes se habían atrevido a pronunciar en voz alta .
Lo cierto de todo esto es que la Política es dinámica, tan dinámica que todos estos resultados obedecen a la expresión de inconformidad de un importante grupo de personas que antes no opinaban o que no sentían ningún interés en la política tradicional, pero que hoy por gracia o desgracia de las redes sociales, la información sesgada de los medios de comunicación y la participación motivada por el cansancio, demuestran q están votando y tomando decisiones para castigar las clases políticas tradicionales muchas veces ni siquiera con conocimiento sobre los temas fundamentales sino con sentimiento de rechazo hacia quienes los proponen.
Hoy esta nueva clase que pasó de ser pasiva a ser muy activa y decisiva, envía un mensaje a todos los líderes mundiales de la política representativa, para que examinen en qué se están equivocando y cómo debe empezar a transformarse la política, para que obedezca a las verdaderas necesidades e intereses de quienes realmente están definiendo el mapa de la política en todos los frentes.