Por Luis Fernando García Forero.- No hay duda que a los colombianos nos mueve de una u otra forma el proceso de paz, tema que concentra y llama la atención a los medios de comunicación y la opinión nacional. Sin embargo, comienza a sentirse en el territorio nacional el despliegue del futuro político del país.
Los partidos, movimientos y grupos políticos, a nivel regional y nacional, comienzan a trazar el viaje al 2018. No es temprano ni tarde. Sólo que el tiempo en la Era Digital tiene otro movimiento. Exige otro ritmo.
Jamás nuestra Colombia vivió este tiempo histórico. Existe todo un acontecer, toda una coyuntura, toda una circunstancia, que definirá su futuro, cuando su sociedad ya no viva el momento del conflicto armado, ese largo y angustioso periodo, que la enclaustró en imposible y que estamos ávidos de dejarlo atrás, más aún, de ni siquiera recordarlo.
A las puertas de cerrar los primeros 20 años de este siglo y cuando el 7 de agosto del 2019, se cumplen 200 años de la Batalla de Boyacá que nos dio el paso definitivo a la libertad, debemos estar atentos y conscientes de quiénes van a ser los protagonistas del desafío de construir una nueva Colombia, que ha sido azotada por la violencia. Es decir, quiénes van a edificar los procesos, quiénes los van a administrar y quiénes vigilarán que sean eficaces.
En la Política nada es fortuito. Todo se organiza, así no se obtengan los mejores resultados. El ejercicio político es todo un sistema complejo de interrelaciones, ni siquiera superado por las más complicadas técnicas informáticas. Porque la Política tiene la cualidad de habitar a los hombres y a sus sociedades, a todas sus construcciones, a todas sus representaciones.
Por ello, cuando un grupo decide definir quiénes serán los abanderados de un proceso no es una elección, sino una selección. Y eso determinará el éxito o el fracaso. Seleccionar los mejores es un desafío, hoy por hoy, a la integridad, pero también al logro de los objetivos trazados.
Colombia tiene hoy, más que nunca, una cita con su futuro. Y sus organizaciones políticas tienen un reto histórico.
Como Liberal y desde esta ventana de Ecos al mundo digital, convoco, no como político, sino como periodista, a buscar esas voluntades que harán de nuestra nación una verdadera república y del postconflicto la oportunidad histórica para controlar las causas que aún existen y que nos han llevado a las hostilidades: corrupción, exclusión, inequidad, problemas, exigencias y desigualdades, entre otros, que detienen nuestro crecimiento como país y nuestro desarrollo como nación.