La violencia política se inicia con un muerto, pero es imprevisible cuantos muertos se requieren para que termine.
Por Carlos Ibáñez Muñoz*. - Viene un año aciago para la República. El crimen miserable perpetrado contra el joven senador y precandidato a la Presidencia Miguel Uribe Turbay, un representante de las nuevas generaciones puede convertirse en una víctima que conlleve a la retaliación, desquite o venganza de sectores que coincidían con su propuesta programática e ideológica.
Con mucho dolor y preocupación hago un llamado a todos los sectores de la vida nacional y de Santander para que no persistan, a través de los medios de comunicación o las redes sociales, en alimentar la pugnacidad y las diferencias de pensamiento. La mejor manera para restablecer la armonía es buscando la conciliación, respetando las diferencias, evitando la pugnacidad, honrando de esa manera el sacrificio de la joven y prometedora figura de la política.
Una profunda reflexión y un PROPÓSITO DE ENMIENDA ESPERANZADORA es un imperativo para la sociedad colombiana y santandereana para que cesen los agravios y los ultrajes.
Atizar las diferencias, invadir las redes de odios, rencores y resentimientos es combustible ideal para la conflagración política de consecuencias desastrosas.
Colombia en sus páginas negras de su historia política reciente tiene ejemplos cargados de muertos y ruina, como la violencia partidista, la muerte de Uribe Uribe, Gaitán, Galán, Jaramillo, Pizarro, Pardo Leal, todos candidatos presidenciales, el surgimiento de la guerrilla, el paramilitarismo y el narcotráfico, páginas estas que no deben repetirse.
Santander no se puede sustraer al propósito de enmienda y compromiso conciliatorio, al entendimiento y el respeto a las diferencias, hay que eliminar la tirria, el ultraje, el rencor y las emboscadas entre los contradictores políticos.
Quienes financian y manejan las redes de odio, los bodegueros pagos para calumniar, injuriar y ultrajar, los impostores, los extorsionistas, los chantajistas deben ser identificados y neutralizados por las autoridades sacándolos del espectro electromagnético, así como imponiéndoles fuertes sanciones.
La violencia política se inicia con un muerto, pero es imprevisible cuantos muertos se requieren para que termine.
Bogotá, D. C. 20 de junio 2025
Exalcalde de Bucaramanga