Las cifras de muertos y contagios a causa del coronavirus convirtieron al ‘Gigante Suramericano’, en un peligro para los países de la región: en un solo día, este martes 6 de abril, se registraron 4.211 muertos, ascendiendo a 337.400 las personas fallecidas; más de 13 millones de contagios, mientras que hasta el momento han sido vacunadas 20 millones, en una nación que tiene más de 210 millones de habitantes.

Las cifras de muertos y contagios a causa del coronavirus convirtieron al ‘Gigante Suramericano’, en un peligro para los países de la región: en un solo día, este martes 6 de abril, se registraron 4.211 muertos, de las 337.400 fallecidas en total y más de 13 millones de contagios, mientras que hasta el momento se han vacunado 20 millones, en una Nación que tiene más de 210 millones de habitantes.   

La realidad de lo que acontece en Brasil por el acrecentado número de fallecimientos diarios, lo convirtieron en “el cementerio del mundo”, según publicó Folha, diario de Sao Paulo, al señalar que el ascenso de contagios y muertos, demuestra que el Gobierno de ultraderecha de Bolsonaro está lejos de controlar la situación y la crisis sanitaria que cada día es más grave.

No obstante las autoridades sanitarias del Brasil hicieron un llamado a la calma. Dicen que la dramática situación es el resultado del comportamiento social en la Semana Santa y también en las notificaciones en las distintas ciudades del Brasil. Desde el Ministerio de Salud llamaron a la ciudadanía a la calma.

Reacción de Bolsonaro

Los medios de comunicación del país más grande se sur América destacan que el presidente Bolsanaro trató otra vez de restarle dramatismo a la ola de decesos. Señalan que el mandatario volvió a criticar a los Estados que restringen la circulación y provocan daños en la economía.

La inmensa mayoría de la opinión pública de ese país sigue criticando al jefe de Estado, quien ha considerado que las consecuencias de "quedarse en casa", como graves. “Los brasileños se deprimen, aumentan de peso y crece la hipertensión entre los habitantes, “incluso a mí me creció un poco la panza", dijo.

Todo eso demuestra, coinciden los diarios, que la actitud olímpica del Presidente ante la tragedia no es ninguna novedad. En marzo del 2020, cuando el COVID 19 apenas comenzaba su camino por Latinoamérica, dijo que se trataba de una gripita, que esa “pequeña crisis” tenía “mucho de fantasía”, y que pronto la gente se daría cuenta que había sido engañada con ese asunto del coronavirus.

Esa afirmación demuestra en forma contundente que la realidad en el territorio brasileño tiene una cara mucho más amarga. Con más de 210 millones de habitantes y fronteras con 10 países sudamericanos (Uruguay, Paraguay, Argentina, Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y Guayana Francesa), la crisis de Brasil es vista con angustia por una región que ha logrado contener hasta cierto punto el virus y avanza en sus procesos de vacunación.

Ante esa radiografía del Brasil, países suramericanos han tomado medidas. Colombia decidió cerrar el paso fronterizo hasta el primero de junio, mientras que en Perú con las autoridades fronterizas intentan frenar el paso de migrantes.

La preocupación es inminente en los gobiernos de las diferentes naciones de la región. “El virus no tiene fronteras”, destaca la OMS.

Bogotá, D. C, 6 de abril de 2021

Redacción Ecos Actualidad.

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