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“Hoy todos vosotros, hermanos sacerdotes, estáis conmigo en el altar. Vosotros consagrados. Sólo os digo una cosa: no seáis testarudos como Pedro. Dejaos lavar los pies. El Señor es vuestro siervo, Él está cerca de vosotros para daros la fuerza para lavar los pies”.
Foto: Twitter

“Hoy todos vosotros, hermanos sacerdotes, estáis conmigo en el altar. Vosotros consagrados. Sólo os digo una cosa: no seáis testarudos como Pedro. Dejaos lavar los pies. El Señor es vuestro siervo, Él está cerca de vosotros para daros la fuerza para lavar los pies”.

Así lo expresó su santidad Francisco en la homilía del jueves santo al pedir a los sacerdotes y obispos de todo el mundo que perdonen. “Corazón grande de generosidad en el perdón. Es la medida con la que seremos medidos. Como tú has perdonado, serás perdonado. La misma medida. No tengáis miedo de perdonar”.

Se refirió a los sacerdotes que han sido calumniados y les dijo que los llevaba en el corazón. “Muchas veces…, sucede hoy, no pueden ir por la calle porque les insultan con referencias al drama que hemos vivido con el descubrimiento de sacerdotes que han hecho cosas malas”.

Dijo el papa Francisco que algunos sacerdotes le comentaban que no podían salir de las casas porque eran insultados. “Y ellos continúan. Sacerdotes pecadores que junto a los obispos pecadores y al Papa pecador no se olvidan de pedir perdón y aprenden a perdonar, porque ellos saben que tienen necesidad de pedir perdón y de perdonar. Todos somos pecadores. Sacerdotes que sufren alguna crisis, que no saben qué hacer. Que están en la oscuridad”.

En la misa desde la Basílica de San Pedro, sin público y donde no se llevó a cabo el lavatorio de pies  por la cuarentena debido a la pandemia del  covid-19, le dijo a los sacerdotes que si a veces le llegaban dudas… “mirad a Cristo. Ahí está el perdón de todos”.

Les pidió que fueran valientes también para perdonar, para consolar. “Si no podéis dar un perdón sacramental en ese momento, dar el consuelo de un hermano que acompaña y que deja la puerta abierta para que regrese”.

El obispo de Roma Francisco, le dio las gracias a Dios por la gracia del sacerdocio. “Agradezco a Dios por vosotros, sacerdotes. Jesús os quiere bien. Sólo quiere que vosotros os dejéis lavar los pies”.

Bogotá, D. C, 9 de abril de 2020

Redacción Ecos Internacional.