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Por Felicia Saturno Hartt. Foto: M. Schreiber/AP.- En Berlín, se dieron cita alrededor de 120 partidos socialdemócratas de todo el mundo. Su objetivo, es hacer frente al creciente nacionalismo, resultado pernicioso de esta visión de mundo.

En todo el mundo, el populismo avanza, ya sea en Turquía con Recep Tayyip Erdogan, en Hungría con Viktor Orbán y también en EE.UU, con Donald Trump. En Holanda, esta semana el populista de derecha, Geert Wilders, intentará hacerse con el poder; en Francia, Marine Le Pen en mayo. El aislamiento nacional está presente en todos sus programas políticos: "Nosotros contra los otros, es el modelo político de negocios”, dijo Martin Schulz, Jefe del Partido Socialdemócrata (SPD) y candidato a la cancillería alemana, quien fue el anfitrión de la jornada "Alianza Progresista”.

Más de 120 socialdemócratas y partidos socialistas se han organizado en una alianza, que se fundó en 2013 por iniciativa del SPD y Sigmar Gabriel, como asociación complemento de la Internacional Socialista.

Schulz, abanderado de los progresistas, expresó que “lo que está sucediendo ahora es una contrarrevolución contra la expansión del liberalismo”, citando al historiador británico Timothy Garton Ash. El mundo está experimentado una regresión con respecto a "las supuestas certezas de nación y pueblo”.

Contrario a la posición de otros liberales y socialdemócratas, Schulz afirmó que la globalización es una tendencia positiva. “Es un logro que en principio no se valore a las personas ni por el color de la piel, la religión o la nación de la que proceda, que se hayan abierto fronteras no solo físicas sino también intelectuales y haya aumentado el conocimiento de la humanidad. La globalización es un fuerte motor del desarrollo económico, también fuera de Europa”, señaló el próximo canciller alemán.

“Al mismo tiempo se han producido duras diferencias entre los ganadores y los perdedores, con las consiguientes consecuencias. Los nacionalistas no profundizan en el debate sobre estas contradicciones, sino que buscan chivos expiatorios”…"Las injusticias se las adjudican a los refugiados, a los extranjeros y, en caso necesario, al vecino”, añadió.

Como consecuencia, Schulz exige una revaloración y nuevo rumbo político de la globalización. A través de la acción práctica se debe demostrar que "queremos crear unos criterios estándar de una nueva globalización teniendo en cuenta nuestros principios y valores”, dijo. Las empresas deben hacer sus negocios de forma más transparente, los salarios deberían asegurar la vida de las personas y hacer que los sistemas de seguridad social sean de nuevo eficaces.

El nuevo nacionalismo ha obligado a todos a ver la globalización con otros ojos. Durante décadas se mostraba una imagen eufórica de la globalización. La creciente desigualdad social y económica, en tiempos de la globalización, ha generado elecciones populistas.

Esta cuestión política debería ser contemplada desde la óptica de los liberales, centroizquierdistas y socialdemócratas. Su auge es producto de la incompetencia, corrupción y ausencia de liderazgo de los partidos políticos en ejercicio.