Logo Ecospoliticos
Según el reporte de la presidenta del CNE, Indira Alfonzo, se contabilizaban más de 5,26 millones de votos para una participación de 31 % del padrón electoral.
Foto: Twitter

Las agencias internacionales como EFE, medios comunitarios y los mismos ciudadanos, confirmaron que la abstención superó el 80 % en los centros de votación de toda Venezuela, en los comicios legislativos de este domingo 6 de diciembre 2020.

En las redes sociales se observó en imágenes y videos cómo a lo largo y ancho de ese país suramericano, desde Caracas hasta Guayana y desde Maturin a los Andes, como los centros electorales estaban desiertos, calles vacías y reinaba un silencio sepulcral.

Venezuela fue un país donde las elecciones, desde la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez a fines de los 50, eran jornadas alegres y masivas, por lo que implica la función del voto soberano. Más aún cuando se elegían los representantes de cada estado que integrarían hoy la Asamblea Nacional.

En la jornada electoral no había ningún entusiasmo. La terrible crisis económica, la decidía gubernamental y el peor gobierno de la historia de Venezuela fue sometido al referéndum del silencio. Para qué votar? Siempre harán trampa y compraran a la oposición.

Luego de las 4 pm el gobierno se percató que ni su aparato popular represivo garantizó las cuotas de participación de vecinos y comunidades y comenzó a amedrentar a sus militantes, empleados públicos y demás.

Bajo amenaza y con la venía del CNE que prolongó la jornada electoral 4 horas más, fueron a los barrios y comunidades a buscar a los votantes, beneficiarios de algunos de sus programas clientelistas con el objeto de lograr siquiera un 20% de los votos.

Según el reporte de la presidenta del CNE, Indira Alfonzo, se contabilizaban más de 5,26 millones de votos para una participación de 31 % del padrón electoral.

Oficialmente, el Chavismo se adjudica la mayoría calificada (más de 166 diputados) y mayoría absoluta (185 parlamentarios), mientras que extraoficialmente se habla de haber obtenido más de 200 curules de la nueva AN, lo que daría una mayoría plena, con el agregado que muchos de los prestantes parlamentarios electos representan a una oposición mínima y complaciente.

En conclusión: Una Asamblea Nacional ilegal e ilegítima, con los mismos rostros del Chavismo.

Bogotá, D, C, 7 de diciembre de 2020

Redacción Ecos Internacional.