Refugiados ponen en marcha la mayor planta de gestión de residuos

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y Oxfam han puesto en marcha, en Cox’s Bazar, la mayor instalación de tratamiento de residuos y aguas fecales jamás construida en un asentamiento de refugiados.
Imagen de la construcción de la planta cerca de Kutupalong. Foto: ACNUR/UNHCR/Firas Al-Kathib.

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y Oxfam han puesto en marcha, en Cox’s Bazar, la mayor instalación de tratamiento de residuos y aguas fecales jamás construida en un asentamiento de refugiados.

La instalación que financia ACNUR, puede procesar residuos que generan 150.000 personas: un total de 40 metros cúbicos al día. Para situar este proyecto en su contexto, esto equivale aproximadamente a las necesidades de una población del tamaño de Dijon en Francia, Savannah en los EE.UU. o la ciudad de Berna en Suiza.

Kutupalong, el mayor asentamiento de refugiados en el mundo, alberga a más de 630.000 personas, requiriendo la gestión de los residuos en este terreno enfoques innovadores. La magnitud y la velocidad con que se desarrolló la crisis de refugiados que comenzó en agosto de 2017 hicieron que la mayoría de los asentamientos de refugiados fueran creciendo de forma espontánea, con una importante limitación en cuanto al terreno disponible para cavar letrinas y para el tratamiento de las aguas residuales.

Disponer de capacidad para el tratamiento de grandes volúmenes de aguas residuales y fecales en el asentamiento, en lugar de tener que transportarlos a otros lugares, es un paso crítico para la eliminación segura y sostenible de dichos desechos en situaciones de emergencia. Esto reducirá significativamente los riesgos para la salud de los refugiados y las comunidades de acogida y la probabilidad de que se produzcan brotes de enfermedades.

A modo de ejemplo, en 2018 se reportaron más de 200.000 casos de diarrea aguda en los campamentos de refugiados Rohingyas, así como infecciones respiratorias y enfermedades cutáneas como la sarna, todas ellas enfermedades comunes en entornos donde el saneamiento y la higiene constituyen desafíos.

Las autoridades de Bangladesh han proporcionado el terreno para el establecimiento de la infraestructura, mientras que el desarrollo de la misma se ha realizado en colaboración con la Oficina del Comisionado de Repatriación y Ayuda a los Refugiados del gobierno en Cox’s Bazar. Los ingenieros de ACNUR y Oxfam, con el apoyo de refugiados Rohingya, construyeron el nuevo emplazamiento en poco más de siete meses.

Los residuos son transportados en vehículos que recogen los deshechos en múltiples puntos del campamento, para posteriormente depositarlos en dos enormes lagunas cubiertas herméticamente donde comienza el tratamiento de los residuos.

La instalación requiere unos mínimos costes operativos y de mantenimiento, ascendiendo la inversión inicial para su desarrollo e instalación de los equipos a menos de 400.000 dólares. Este sistema también beneficia a las comunidades locales de Bangladesh, que generosamente han acogido y apoyado a los refugiados.

Este modelo se implementará durante el año 2019 en otros asentamientos en la región de Cox’s Bazar y ACNUR está considerando replicarlo en futuras crisis de refugiados.

ACNUR también ha estado trabajando con sus socios en la gestión de residuos en los asentamientos de refugiados Rohingyas a pequeña escala en más de 275 plantas de tratamiento de residuos. Se han implementado más de una docena de tecnologías de tratamiento diferentes, a diversas escalas, y con distintas combinaciones y configuraciones, incluido el tratamiento con cal, los procesos de tratamiento biológico y la producción de biogás, que a su vez suministra gas a los refugiados para cocinar.

Kutupalong, 6 de febrero de 2019.-

Por Felicia Saturno Hartt.

 

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