Vargas Lleras vs familia Char ¿Quién gana, quién pierde?

La deteriorada relación política que desde la pasada campaña presidencial tenían estos dos clanes políticos, hizo metástasis  en la otrora poderosa alianza, cuando las huestes charistas, desobedeciendo la directriz partidista  del Jefe natural de Cambio Radical, decidieron completar a última hora, el quórum decisorio y votar afirmativamente el Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno, el cual naufragaba en las Comisiones Económicas del Congreso.
La alianza Char - Vargas Lleras, parece haber llegado a su fin. Foto: canal11.com.co

Por Giovanni Décola*.Especial para Ecos.-La deteriorada relación política que desde la pasada campaña presidencial tenían estos dos clanes políticos, hizo metástasis  en la otrora poderosa alianza, cuando las huestes charistas, desobedeciendo la directriz partidista  del Jefe natural de Cambio Radical, decidieron completar a última hora, el quórum decisorio y votar afirmativamente el Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno, el cual naufragaba en las Comisiones Económicas del Congreso. 

Ya, bastante indignado había quedado Germán Vargas Lleras con la familia Char, por las votaciones registradas en la primera vuelta presidencial de mayo de 2018, cuando en el Atlántico, fortín político de los Char, ocupó un distante tercer lugar, luego de Petro y Duque. A oídos del exvicepresidente, llegaron repetitivos comentarios del doble juego de la familia Char en torno a los apoyos brindados tanto a él, como al candidato del Centro Democrático. 

Vargas Lleras se quejaba, de que a pesar de haber ordenado y ejecutado numerosas obras del Gobierno Santos en los departamentos y municipios gobernados por aliados a la Familia Char y haber  gestionado nombramientos  hasta de Ministros de esta casa política; sus esfuerzos no fueron recompensados en debida forma, por parte de los Char, máxime cuando le entregó la estructura de Cambio Radical en toda la región Caribe, entre ellos,  el otorgamiento de avales y la autoridad para la configuración de alianzas y coaliciones. 

Por su parte, la casa Char, justificaba la precaria votación de Vargas Lleras en la Costa Atlántica, a la polarización que se registró entre los candidatos Petro y Duque y a la imagen soberbia que tenían los costeños de él, lo cual hacía difícil, vender su imagen. Diría que los Char, le fallaron a Vargas Lleras, no por traición, sino que ante la medición de las encuestas,  la sola idea de un triunfo de Gustavo Petro, les daba pavor, razón por la cual, mantenían su corazón con Vargas Lleras, pero sus intereses, ya estaban con Duque, por quien se la jugaron, sin abandonar del todo a su antiguo aliado. 

El Gobierno, que se ha ufanado de no repartir mermelada a partidos distintos al Centro Democrático, designó personas amigas de la casa Char en altas dignidades del Estado y a otros, los mantuvo en posiciones de poder. Lo cual tendría dos lecturas: Una:  el reconocimiento al apoyo dado tras bambalinas por la casa Char al candidato Duque, y dos: atomizar a Cambio Radical, buscando pescar parlamentarios afines al Gobierno. 

El Jefe de Cambio Radical, también le echa la culpa a la casa charista, de la pérdida de un escaño en el Consejo Nacional Electoral, cuando los Parlamentarios charistas, desconocieron el acuerdo con el Partido de la U, que convinieron elegir a un magistrado de cada Partido y uno tercero en coalición, donde Cambio Radical presentaba una terna y la U, escogía uno de ellos. Los charistas, incumplieron, presentando una “terna” de uno, y la U, inconforme por faltar a la palabra, votó independiente; con lo cual, el Partido Conservador, que en principio tendría derecho a un escaño, terminó sacando dos, y dejando a la U y CR con uno cada uno. 

Las tensiones entre los antiguos aliados continuaron. El pasado viernes 22 de marzo, en la votación del PND, los charistas se fueron de frente a favor del Gobierno, desatendiendo la orden partidista de Cambio Radical, de no votarlo, inclusive de ausentarse del debate, toda vez que el Partido  convocó para ese mismo día a una reunión de bancada en la ciudad de Valledupar. La Presencia de los senadores Arturo Char y Luis Eduardo Diaz Granados, así como del liberal charista Mauricio Gómez,  completaron el quórum y le salvaron la votación al Gobierno. Con ello, la guerra quedó declarada. 

Vargas Lleras, ripostó con dos embestidas en un mismo ataque. Convocó a reunión de bancada, y adelantó la decisión del Partido con respecto a la JEP. A sabiendas que los charistas acompañarían las objeciones del Presidente; Vargas,  que era un escéptico de esta jurisdicción, puso a sus alfiles a respaldarla, quedando los Char con 6 de 27 votos posibles, con lo cual, todos los parlamentarios de Cambio Radical quedan obligados a votar NO a las objeciones. Por otra parte, destrozó la candidatura de César Lorduy, alfil de los Char; jugándosela  por el Representante del Guanía, Carlos Cuenca, para ser el Candidato del Partido a la Presidencia de la Cámara, que según los acuerdos partidistas, corresponde a esta agrupación política a partir del 20 de julio. 

Con ese par de tatequietos a la familia Char, creíamos que el exvicepresidente tomaría una pausa. Pero este domingo, con su columna en el Diario El tiempo, “Juego Limpio”, la guerra entró en plena ebullición. Se fue lance en ristre contra el Gobierno, pero apuntalando su artillería contra uno de los principales escuderos de la familia Char, el senador Diaz Granados, a quien no le perdona haber salvado el PND. 

Vargas Lleras, nunca ha sido un hombre de medias tintas. Ya les anunció a los Char, que va con toda. No solo los quiere arrinconar políticamente, sino también disciplinaria y penalmente. Más temprano que tarde, la Procuraduría y Fiscalía General de la Nación, asomarán las narices sobre las denuncias públicas, que no pasarán inadvertidas, proviniendo de uno de los hombres más notables del país, y lo propio hará la Corte Suprema de Justicia, quien seguramente le imprimirá celeridad a las investigaciones que ya cursan contra Díaz Granados. 

A corto plazo, perderán los Char, cuyos ediles, concejales y diputados, ya se encuentran en un mar de nervios ante la proximidad de las elecciones de carácter local, previendo represalias en el otorgamiento de los avales, así como también los candidatos a Alcaldes y Gobernadores cercanos a la familia Char. Ya pronto tocarán las puertas de otros partidos para avalar a sus candidatos, si es que no los acogen,  por la vía desgastante de las firmas. Los actuales, si se los niegan, seguro acudirán a la vía de la tutela, ante la imposibilidad de ser avalados por otros partidos o grupo significativos de ciudadanos. Toda una incertidumbre, que ningún candidato desea. 

Los actuales congresistas  charistas, de no someterse a la disciplina partidista, seguramente el órgano de control de Cambio Radical, controlado por Vargas Lleras, impondrá sanciones, como la de quitarles el derecho a voz y voto en las comisiones y plenarias de la cámara correspondiente, aparte de pretender despojarlos de sus investiduras a través de las acciones pertinentes. 

A mediano plazo, pierden ambos. Vargas Lleras pasaría de controlar una bancada de 46 miembros, a una de 34, dado a 12 congresistas cercanos a la casa Char. Pierden los Char, al verse sus parlamentarios afines, acorralados por una disciplina partidista, que a partir de ahora, les van a querer aplicar en cuanta votación importante, les afecte sus intereses. 

A largo plazo, pierde Vargas Lleras. La familia Char, era su principal aliado político y auspiciador económico. Cambio Radical, quedará muy golpeada en la costa caribe, mermará en su número de alcaldías, gobernaciones y en el número de integrantes en cuerpos colegiados, y en un asunto que no es de poca monta, perderá a uno de sus principales atractivos y figuras, como lo es el Alcalde de Barranquilla,  Alejandro Char, a quienes muchos ven ya, como una figura presidenciable. 

Surgirán voces autorizadas, que llamarán a la calma, y que buscarán una interlocución válida entre Don Fuad Char y Vargas Lleras, para detener un divorcio que a todas luces, parece inminente. No será fácil: hay intereses contrapuestos, la confianza se ha perdido, y para colmo de males, al Gobierno le interesa que este matrimonio se haga trizas. 

Ayer la familia Char, mandó un ramo de olivos, manifestando que no responderán a la columna de Vargas Lleras, por quien solo guardan aprecio, dijo uno de sus voceros. Creo que se necesita, mucho más que eso, pues el exvicepresidente está cargado de tigre, y quiere hacer valer su jefatura, que hasta ahora, nadie en Cambio Radical se había atrevido a confrontar. 

Bogotá, D. C, 2 de abril de 2019

*Abogado administrativista

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