Venezuela sin Luz y en caos

Casi todo el país se encuentra sin energía eléctrica. El caos es casi total en todo el territorio venezolano: hospitales colapsados, vuelos cancelados desde el aeropuerto internacional Simón Bolívar y de las principales urbes, bancos sin transacciones, el país incomunicado, las calles de las principales ciudades desoladas tras el corte de luz que se inició el jueves en Venezuela
Foto Yuri Cortez AFP

Casi todo el país se encuentra sin energía eléctrica. El caos es casi total en todo el territorio venezolano: hospitales colapsados, vuelos cancelados desde el aeropuerto internacional Simón Bolívar y de las principales urbes, bancos sin transacciones, el país incomunicado, las calles de las principales ciudades desoladas tras el corte de luz que se inició el jueves en Venezuela

Fuentes allegadas a Ecos y con información que han tenido oculta, señalaron que una turbina de Guri se salió de balance en su eje por falta de mantenimiento. La represa de Guri, en el Estado de Bolívar, es una de las mayores de generación de energía eléctrica en América Latina, solo superada por la de Itaipú (entre Brasil y Paraguay).

El Gobierno de Maduro aseguró, desde un primer momento, que se había tratado de un sabotaje y responsabilizó a la oposición y a Estados Unidos. En ningún caso especificó en qué había consistido la falla.

Según el informe técnico, la turbina no soportó la vibración y salió de servicio. El tema grave es que no han podido cerrar las compuertas del agua que la alimenta, de no lograrlo, ocurriría una tragedia nacional.

Se ha establecido que el Sindicato amenaza con hacer pública la noticia ya que es el apagón más prolongado que se registra en medio de la crisis humanitaria que viven los venezolanos.

“Esto no es un sabotaje, es incompetencia”, señaló un ciudadano venezolano que vive en Colombia, que dijo que le preocupaba la situación de su familia, pues el daño es tan grave que tiene en aprietos la atención en hospitales por la falta de energía eléctrica.

Bogotá, D. C, 8 de marzo de 2019

Redacción Ecos Internacional

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