Personaje
Su santidad Francisco durante el Angelus de este domingo, que tuvo lugar en la biblioteca debido a las medidas restrictivas previstas en Roma por la pandemia, dijo además que los mafiosos “Se están enriqueciendo con la corrupción”.
El Obispo de Roma denunció que las organizaciones mafiosas “se aprovechan” de la situación que deja la pandemia con negocios a punto de la bancarrota o empresas que quiebran al tiempo que advirtió de que se “enriquecen con la corrupción”.
Francisco recordó que San Juan Pablo II denunció la “cultura de la muerte” de la mafia y Benedicto XVI los condenó como “caminos de la muerte”. “Estas estructuras de pecado, estructuras mafiosas, contrarias al Evangelio de Cristo, cambian la fe por la idolatría”, señaló.
“Recordemos a todas las víctimas y renovemos nuestro empeño contra la mafias”, dijo el pontífice.
El máximo prelado de la iglesia católica en su cuenta de twitter recordó en su cuenta el día Mundial del Síndrome de Down: “Todo niño que se anuncia en el seno de una mujer es un don que cambia la historia de una familia: de un padre y una madre, de los abuelos y de los hermanos. Y este niño necesita ser acogido, amado y cuidado. ¡Siempre!”.
Bogotá, D. C, 21 de marzo de 2020
Redacción Ecos Personaje
La comunicadora denunció ante esa instancia de la justicia internacional que seis meses después de su violación y tortura, el criminal y sicario, “Popeye”, tenía información sobre sus declaraciones dadas a la Fiscalía y Procuraduría, dos organismos de control de Colombia.
-Entre tanto la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado colombiano, en cabeza de Camilo Gómez, señaló la presunta falta de imparcialidad de la mayoría de los jueces y de la presidenta de la CIDH y anunció que presentará una solicitud de recusación contra cinco de los seis jueces, debido a una supuesta falta de garantías procesales.-
La periodista Bedoya fue enfática en afirmar ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, que el Estado tuvo conocimiento de la situación de riesgo real e inminente en que se encontraba y no adoptó las medidas razonables para protegerla, en el marco de un contexto generalizado de violencia sexual contra las mujeres y que se desarrolló dentro del conflicto en Colombia.
“El Estado ha sido cómplice y negligente en mi caso”, señaló en forma contundente la periodista Jineth Bedoya quien expresó que acudió a esa instancia judicial internacional debido a que su caso en Colombia es un "proceso muerto".
La CIDH a partir de este lunes 15 de marzo del 2021 y por tres días, realiza una Audiencia Virtual y Pública, donde el Estado colombiano debe responder por los hechos de violencia sexual ejercidos contra la periodista Jineth Bedoya el 25 de mayo de 2000, cuando esperaba fuera de la cárcel Modelo de Bogotá la confirmación de una entrevista en dicho centro reclusorio.
“Es un momento muy importante para la prensa colombiana. No solo es el caso de una periodista que fue víctima de todos los tipos de violencia, sino la oportunidad para exponer las dificultades que hemos tenido que enfrentar los periodistas para ejercer en Colombia”, había señalado la comunicadora Jineth Bedoya. Las denuncias se suman a las de miles de mujeres en Colombia que han sido víctimas de la violencia sexual y de género en el conflicto entre el Estado colombiano y los grupos al margen de la ley.
Es importante destacar que la comunicadora Jineth Bedoya fue objeto de dos atentados contra su integridad física y mental en el ejercicio del periodismo. El primero, lo realizaron los paramilitares con la intención de frenar una investigación, para el Espectador, sobre tráfico de armas.
El otro, fue en el 2.005, cuando guerrilleros de las Farc la retuvieron forzosamente y después liberada por la presión de la sociedad y del diario EL Tiempo, donde está trabajando.
En dichas Audiencias serán escuchados periodistas como Ignacio Gómez y Jorge Cardona, quienes trabajaron con Bedoya en El Espectador, comunicadores que también han sido amenazados en el ejercicio de su profesión. Asistirá Catalina Botero, ex relatora de Libertad de Expresión de la CIDH, y familiares de la periodista.
Las audiencias se están realizando desde el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación de Bogotá, como un gesto simbólico hacia las víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado.
Bogotá, D. C, 15 de marzo de 2021
Redacción Ecos Actualidad
El senador Luis Fernando Velasco advirtió que ampliar el periodo de Alcaldes, Gobernadores, Congresistas y del Presidente de la República, es una propuesta inconstitucional y es un golpe de estado contra las instituciones.
El congresista liberal caucano fue contundente en señalar que quitarle la soberanía al pueblo con el voto de solo 267 colombianos que están en el Congreso, no es responsable.
“Señor Presidente corte esta locura”, afirmó Velasco al señalar que ya hay funcionarios haciendo lobby en el Congreso sobre el tema.
Por Luis Fernando García Forero.-"Nadie debería ser discriminado debido a su género, identidad de género, raza, edad, discapacidad, origen étnico, orientación sexual, religión, lengua, condición médica o cualquier otro motivo", ha señalado la ONU al elevar a Día Internacional la Cero Discriminación.
Es un proceso que requiere educar y concientizar, derrumbar estructuras de pensamiento que sostienen sistemas de control y discriminación y desarrollar instituciones sólidas de defensa de DDHH.
Ciertamente se han logrado legislaciones globales, regionales y nacionales para derrumbar las conductas que promueven la discriminación, pero aún queda un camino largo y conflictivo.
Un ejemplo de ello es que a pesar de que el liderazgo gubernamental de las mujeres ha demostrado ser de mayor beneficio para equidad y la justicia social, sólo 20 naciones del mundo están comandadas por ellas.
Igualmente, aún persiste la discriminación étnica y cultural teniendo en cuenta que se han reconocido las culturas originarias y ancestrales como base de los imaginarios de América Latina, Asia y Africa.
Muchas son las tareas pendientes pero no imposibles si los estados y gobiernos y sus instituciones, tienen en cuenta como prioridad fundamental superar la brecha de la discriminación, rezago del mundo esclavista y colonial.
Bogotá, D. C, 2 de marzo de 2021
Por Luis Fernando García Forero.- Falleció el periodista y amigo, Herbin Hoyos Medina, después de luchar varios días contra el Covid 19.
Un reportero nato en todas las circunstancias donde se le presentara la noticia, sobre todo en hechos violentos, pero el periodismo colombiano y mundial le deben su labor profesional en Caracol Radio, por lograr en el programa nocturno Las Voces del Secuestro, el acercamiento de los secuestrados con mensajes de aliento de los familiares de quienes sufrieron ese delito atroz que tanto rodeó el azote de la guerra en Colombia.
“Gracias a todos por sus oraciones, por su fe, por su solidaridad y su acompañamiento en esta nueva prueba de vida. Aquí sigo guerreando cada respiro. Cada toma de aire es una oportunidad más que apuntalo con sus oraciones, la fe en Dios y en los médicos. Sigan orando por favor”, fue el mensaje que envió a través del twitter, pero fue superior la fuerza de la muerte, cuando en la tarde de este martes 23 de febrero del 2021, empezó el viaje infinito al más allá.
La muerte del colega, compañero de la redacción en Caracol Radio, nos da una profunda tristeza. Dio su vida por el oficio informando en cualquier circunstancia, principalmente en el cubrimiento de conflictos, pero también endureciendo su voz para que los insurgentes dejaran libres a los que sufrieron el secuestro.
Su informes quedan plasmados en la historia para que por fin veamos una luz en el horizonte de Colombia en paz, que no haya más víctimas del secuestro y de delitos de lesa humanidad, a quien Herbin les sirvió y consoló desde las Voces del Secuestro.
Erbin, feliz viaje eterno amigo, mi solidaridad con toda su familia.
Bogotá, D. C, 23 de febrero de 2021
Luego de siete meses de viaje, el vehículo tocó la superficie marciana a hacia las 20:55 GMT de este jueves, según informó la NASA en una transmisión en directo, que puso a millones de personas en el mundo frente a sus televisores y en internet.
El objetivo fundamental del Perseverance es buscar evidencias de vida pasada en Marte, y para ello recogerá muestras de rocas que serán regresadas a la Tierra en una futura misión. De la misma amanera también pondrá a prueba tecnologías pioneras que serán clave para una futura presencia humana en el planeta rojo.
En su aproximación a Marte, el Perseverance superó los llamados "siete minutos de terror", el período de ingreso y descenso en la atmósfera marciana en que la temperatura y el riesgo son máximos.
El aterrizaje fue confirmado por mensajes de radio enviados a la Tierra desde el cráter Jezero, un antiguo lago que será estudiado en los próximos años por el robot.
Minutos después de la llegada, la ingeniera Diana Trujillo, una de las líderes de la misión, confirmó que el Perseverance "está listo para comenzar operaciones en la superficie". "¡Llegamos!", exclamó Trujillo emocionada.
La nave que llevaba a Perseverance ingresó a la atmósfera marciana a una velocidad de 19.500 km por hora. En siete minutos esa velocidad fue reducida a cero. Todo el descenso fue automatizado y dado que hay un retraso de más de 11 minutos en las comunicaciones con la Tierra, el Perseverance estuvo a solas durante la operación.
Búsqueda de vida
Steve Jurczyk, director encargado de la NASA dijo que este aterrizaje exitoso facilitará las futuras misiones a Marte. La del Perseverance es la misión de búsqueda de vida en Marte más ambiciosa de la NASA desde la década de 1970.
"El enfoque más reciente de la NASA es el de explorar entornos antiguos, porque los datos que tenemos sugieren que el planeta fue más habitable durante sus primeros mil millones de años", le dijo Ken Williford uno de los líderes de la misión a Paul Rincón, editor de ciencia de la BBC.
El Pereverance lleva instrumentos científicos que podrán buscar huellas químicas de vida en las rocas marcianas. Estas podrían incluir compuestos orgánicos, es decir, que contienen carbono. También podrá buscar señales visuales de biología, como comunidades microbianas fosilizadas.
El Perseverance, que tiene el tamaño de un automóvil y pesa cerca de una tonelada, cuenta con novedosos instrumentos, como cámaras, un helicóptero y hasta micrófonos.
Bogotá, D. E, 18 de febrero de 2021
Fuente: BBC
Y fue en la persona de Verónica Machado, enfermera jefe del Hospital Universitario de Sincelejo, que ya recibió la primera dosis de la vacuna de Pfizer.
El pinchazo de la vacuna la recibió en presencia del jefe de Estado colombiano Iván Duque Márquez, la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez y el ministro de Salud, Fernando Ruiz, quienes aplaudieron cuando se le aplicó la dosis.
"Este capítulo es para rendirle homenaje a todas las personas que han fallecido por este virus. Esperamos que esto sea para salvar vidas en nuestro territorio", afirmó el presidente Duque, quien se refirió a las críticas que ha recibido: "Hemos visto mensajes tendenciosos y noticias falsas. Muchos decían que las vacunas eran falsas y no existían, pero le estamos respondiendo al país".
Agregó el presidente Iván Duque: “Queremos darle la alegría a Colombia en 2021 de la vacuna segura y gratuita. Que las personas recuperen sus oportunidades", afirmó tras anunciar que este fin de semana llegarán al país 192.000 dosis de Sinovac, con las que esperan seguir avanzando con el Plan Nacional de Vacunación, y poder beneficiar a 35 millones de colombianos en el 2021.
Bogotá, D. C, 17 de febrero de 2021
Redacción Ecos Personaje
El jefe de Estado colombiano al recibir el primer lote de vacunas le anunció además a los colombianos que el objetivo del Plan Nacional de Vacunación (PNV) es inmunizar a 35,2 millones de personas en el 2021, es decir, “alrededor del 70 por ciento de nuestra población”.
El presidente Duque dijo que el contenedor, procedente de Bélgica, trajo las primeras 50.000 dosis y es el primer despacho de un bloque de 1.650.000 que llegarán en las próximas 3 semanas y que comprenden la primera ola de vacunación contra el virus.
Aseguró el mandatario colombiano que dicho objetivo “lo vamos a alcanzar con hechos, no con discursos. Con patriotismo. Convocando a todos los sectores para que construyamos país. No con mentiras que nos dividen”.

Agregó que su gobierno se ha puesto la meta de vacunar a un millón de colombianos en los primeros 30 días del proceso de vacunación y fue enfático en señalar que “la lucha contra el coronavirus es la lucha por la supervivencia de Colombia. No es una ocasión para el oportunismo político; no es el momento para la crítica facilista”.
Destacó el presidente Duque que el Plan Nacional de Vacunación fue diseñado y desarrollado con prudencia y rigor científico desde mediados del año pasado, acompañados de expertos científicos, expertos negociadores, expertos en cadenas logísticas y teniendo en cuenta las características especiales del comportamiento del virus en Colombia.
“Para ganar la batalla de la vida debemos vacunar, cortándole el espinazo a la muerte: primero atendiendo al más vulnerable, al más expuesto, y luego ir llegando al más fuerte”. Concluyó el jefe de Estado Iván Duque Márquez.
Bogotá, D. E, 15 de febrero de 2021
Redacción Ecos Personaje
“Atentado contra mí, no hubiera sido antiético”, destacó el expresidente colombiano.
El expresidente Juan Manuel Santos le respondió al exguerrillero y jefe político del Partido Comunes, Rodrigo Londoño, quien ante la Jurisdicción Especial para la Paz, notificó que la guerrilla de las Farc en su lucha por el poder había planeado un atentado contra el entonces jefe de Estado Juan Manuel Santos, quien precisamente inició un proceso del fin del conflicto con esa insurgencia y que se concluyó positivamente entre las partes en el 2016, con la firma de un Acuerdo de Paz.
El exmandatario colombiano, Juan Manuel Santos, no solo se refirió en la misiva a ese tema, sino que le respondió a Londoño respecto a la petición que le solicitó de reunirse con el presidente Iván Duque para que se implemente y salve el proceso de paz.
Señor
Rodrigo Londoño
Presidente del Partido Comunes
ESD
Apreciado señor Londoño:
Al responder su última carta debo confesarle que me conmovió. Comparto su angustia y su dolor por la muerte a todas luces condenable e inaceptable de sus antiguos compañeros de lucha que dejaron las armas de buena fe. También comparto el dolor de todas las víctimas del conflicto armado, el dolor de las familias de nuestros soldados y policías y, en esta coyuntura reciente, el de las víctimas de los secuestros que están reviviendo sus dramas con los relatos y las acusaciones de la JEP. Sobre esto último, espero que ustedes reconozcan su autoría y responsabilidad para contribuir a sanar las heridas, y que la JEP siga haciendo su trabajo con los máximos responsables de crímenes atroces de todas las partes involucradas en el conflicto. Es un proceso de justicia transicional sin precedentes que el mundo aplaude, apoya y admira.
Entre las múltiples fallas, vacíos e incumplimientos en la implementación de los acuerdos de paz lo más preocupante, sin duda, son los asesinatos de los exguerrilleros de las Farc y de los líderes sociales. Y no es culpa de los acuerdos, como algunos han querido insinuar, sino de su falta de implementación, que está a cargo de los gobiernos de turno. Éramos totalmente conscientes de que el fin de la guerra con las FARC no eliminaría otras fuentes de violencia y, por eso mismo, se incluyó específicamente el punto 3.4 sobre garantías de seguridad. El cumplimiento de este punto (o los 13 sub-puntos que ahí se especifican) resolvería el problema, pero para eso se requiere liderazgo, capacidad de coordinación y voluntad política.
El Gobierno es el responsable del orden público y de la seguridad de todos los colombianos, entre los cuales los exguerrilleros que lealmente están cumpliendo con los acuerdos deben estar en primera línea, por su vulnerabilidad, junto a los líderes sociales, muchos de los cuales están matando por promover la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos o la devolución de tierras a los campesinos desplazados, o por oponerse a la deforestación o a la minería ilegal. El presidente Duque y su gobierno deben escuchar las múltiples voces que reclaman una acción más decidida y eficaz para protegerlos.
El último informe sobre este asunto publicado esta semana, tan dramático como demoledor, fue el de Human Rights Watch, que se suma a otros reclamos de importantes voces como las de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, las del propio Consejo de Seguridad, las del Parlamento Británico, las del Parlamente Europeo, las de los congresistas demócratas desde Washington, las de Amnistía Internacional, entre muchas otras. El nuevo gobierno de Biden ya priorizó la implementación de la paz y los derechos humanos en las relaciones bilaterales. Y es muy diciente que hasta el secretario general de la ONU, António Guterres, le haya dicho directamente al presidente Duque el martes pasado en su programa diario de televisión que “la implementación integral del acuerdo de paz es una herramienta clave para atender la emergencia del Covid-19.” Nadie, nadie entendería que el Gobierno se mantuviera sordo y en estado de negación frente a esta avalancha de críticas y reclamos para que se cumplan los acuerdos de paz, en particular el tema de la seguridad, porque se corre el peligro de que Colombia se escurra de nuevo a la nefasta lista de países parias, con todo lo que esto implica, después de haber logrado salir de ese fangoso pantano con tanto esfuerzo y dificultad. Lo mismo pasa en el frente económico: si no se hacen las reformas necesarias, perderemos el grado de inversión, con los inmensos costos que eso significa. Los prestigios de las personas y de los países se construyen en mucho tiempo y con mucho esfuerzo, pero se deshacen muy rápido y con enorme facilidad.
Mi compromiso con la paz es cada día mayor porque cada día aprendo más y cada día me reafirmo en que la paz entre los colombianos, entre las naciones del mundo y con la naturaleza es lo único que nos permitirá dejarles un mejor futuro a las próximas generaciones. Lo que le dije a usted en Cuba la primera vez que nos dimos la mano, que mi compromiso con lo que firmamos sería sagrado y hasta el último día de mi existencia, permanece más vigente que nunca. Y, a pesar de tantos contratiempos y dificultades, sigo convencido de que la paz entre nosotros es irreversible.
Mis relaciones con el presidente Duque no son las mejores. Se ha dedicado a gobernar con un espejo retrovisor, pero un espejo de esos que distorsionan la imagen, de los que hacen ver a los flacos gordos y a los gordos flacos, y ha optado, extrañamente, por no mencionar mi nombre. En una especie de castigo orwelliano, o como una condena al estilo de los antiguos dioses de la mitología griega, para el presidente de la república este humilde servidor simple y llanamente no existe. ¡Qué curioso… y hasta chistoso! Por mi lado, he procurado quedarme callado sobre lo que hace o no hace este gobierno porque no creo que al país le convenga que los expresidentes se dediquen a darles palo a sus sucesores. Y lo digo porque lo sufrí en carne propia y no le hizo ningún bien al país. Es más, en el empalme me puse a su disposición. Más tarde ofrecí mi modesto concurso para enfrentar la catástrofe de la pandemia, hice ofertas concretas para ayudar a Providencia, y por varias vías y en varios momentos propuse al presidente que uniera a los colombianos alrededor de la implementación de la paz, con lo que por demás está obligado legal y moralmente, y que yo sería el primero en poner mi granito de arena si se requiriera. Nunca hubo el más mínimo eco.
Le cuento lo anterior porque usted me pide en su carta que nos reunamos con el presidente Duque. Sería lo ideal, pero no me hago muchas ilusiones. Espero estar equivocado. Siempre he creído que cuando las circunstancias y la patria lo demanden todos debemos dejar a un lado nuestras diferencias, prejuicios, posiciones partidistas y demás sentimientos que alimentan la polarización, para trabajar juntos por objetivos superiores. Es lo responsable. La paz es sin duda uno de esos objetivos. Así lo he repetido en sendas ocasiones. No tengo entonces problema alguno en tener esa reunión con el presidente. Lo haré con gusto.
Basta una señal del Palacio de Nariño para proceder a solicitar la reunión formalmente por los conductos regulares. Se me ocurre que podríamos ir acompañados de dos de nuestros negociadores. Por mi lado, serían Humberto de la Calle, el jefe de las negociaciones, y el general Óscar Naranjo, quien se encargó de negociar, junto con otros miembros de nuestras Fuerzas Armadas, el punto 3.4, y quien más conoce el tema de las garantías de seguridad establecidas en el acuerdo. Usted escogería los suyos. El presidente, como anfitrión, estaría con quién él determine, por supuesto. Podríamos discutir la implementación de los acuerdos en general y el tema de la seguridad en particular. Se podría invitar a la ONU y a los garantes. Cualquier avance sería una bendición para la paz y para el país.
Finalmente me refiero a lo que usted le dijo a la JEP al reconocer el asesinato de Álvaro Gómez: que tenían preparado un atentado en mi contra y que no lo ejecutaron por razones “éticas”. No fue el único y no hubiera sido “antiético”. Yo mismo impuse las reglas de juego, que ustedes aceptaron: negociamos en medio de la guerra como si no hubiera guerra, y seguimos en la guerra como si no hubiese negociación. La denominé la doctrina Rabin, porque así fue como negoció este gran primer ministro israelí la paz con Arafat, que por cierto le costó la vida. Reconozco que ustedes siempre pidieron un cese al fuego y yo me negué con el argumento de que al perro no lo capan dos veces. Les advertí que habría cese al fuego solo cuando llegáramos a acuerdos concretos. Y recuerdo que específicamente les dije que matarme a mí sería parte de las reglas de juego, y –por supuesto– viceversa. Por eso no hubiera sido “antiético”, pero agradezco el gesto. Yo no fui tan magnánimo y por eso autoricé las operaciones contra todos los miembros de las FARC considerados objetivos de alto valor, incluyendo la de Alfonso Cano. Más de treinta de sus comandantes fueron capturados o dados de baja. Contra usted nunca tuvimos la inteligencia suficiente, pero lo habría autorizado. Eran las reglas de la guerra, esa abominable guerra que en buena hora terminamos. Hubo un operativo contra un miembro del secretariado que no autoricé. Algún día contaré de quién se trata y por qué.
Pero mire cómo es la vida. Después de intentar matarnos durante tanto tiempo, ahora estamos juntos luchando por la paz. A veces parece más difícil, ¿no? Así como los combatí sin tregua ni cuartel, ahora defenderé sus vidas y los acuerdos a capa y espada. Porque no solo es la palabra empeñada del Estado colombiano, que todos estamos obligados a cumplir, sino porque es lo correcto. Termino con las palabras que pronuncié en el Teatro Colón: demostrémosle a este mundo tan polarizado que Colombia puede actuar responsablemente y poner el país por encima de los intereses políticos; porque, como decía Bertolt Brecht, “cada vida es sagrada y toda guerra es una derrota”.
Cordialmente,
JUAN MANUEL SANTOS
Un Estatuto de Protección Temporal para los Migrantes venezolanos con el objetivo de regularizar la situación de cerca de un millón de migrantes en situación irregular, de los 1.8 millones que se encuentran en Colombia, anunció el presidente Iván Duque Márquez.
“Al dar este paso trascendental e histórico en América Latina, esperamos que otros países sigan nuestro ejemplo de tener un estatus de protección temporal frente a esta situación”, afirmó el jefe de Estado colombiano sobre esa iniciativa tras considerar que dicho proceso marca un hito en la historia de la política de migración en América Latina.
El presidente Duque hizo un llamado para que todos los países del mundo reflexionen sobre la causa del fenómeno. Dijo que una cosa es la atención fraterna al migrante, pero fue más allá al señalar que “tenemos que reflexionar sobre cómo le pondremos fin a la dictadura en Venezuela”.
El anuncio de la medida gubernamental fue en el Palacio de San Carlos, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, luego de una reunión con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Filippo Grandi, quien visita el país desde el pasado fin de semana.
“Nosotros hacemos pública la decisión de nuestro país de crear un Estatuto de Protección Temporal en Colombia, que nos permita hacer un proceso de regularización de migrantes que están en nuestro país”, expresó el presidente Duque ante un grupo de embajadores encabezados por el Nuncio del Vaticano, monseñor Luis Mariano Montemayor, decano del Cuerpo Diplomático acreditado en Colombia.
El presidente de los colombianos fue directo en señalar que ya la crisis migratoria venezolana supera la de Siria, que se consideraba la más grave del mundo. “Son más de 6 millones de hermanos venezolanos que han salido de su país”, aseveró el presidente Duque al destacar que todo se debe a problemas económicos, políticos y sociales.
Sentimiento de fraternidad
“Nos duele ver esta circunstancia. Y hemos visto cómo Colombia ha recibido en su territorio a cerca del 30% de los migrantes totales que ha tenido Venezuela”, expresó, y aseguró que la decisión se basa en un sentimiento de fraternidad.
Agregó el presidente Duque que “Nosotros hemos hecho un esfuerzo titánico como país para regularizar aproximadamente unos 800 mil hermanos y hermanas venezolanas, a través de permisos migratorios de carácter temporal”, afirmó.
Destacó que cerca de un millón de migrantes venezolanos están en Colombia sin conocerse la mínima información sobre sus condiciones. “Y esa circunstancia es muy adversa, porque no nos permite tener una política clara en materia social, no nos permite tener una política clara en materia de seguridad y no nos permite acompañarlos en las circunstancias que padecen”, dijo el jefe de Estado al destacar que "dichas circunstancias y el hecho que migrantes irregulares acudan al sistema de salud, generando grandes costos, “tenemos que tomar acciones, pero no acciones ni basadas en el miedo ni en el rechazo”.
Registro Único del Migrante
El mandatario colombiano anunció de la misma manera la creación del Registro Unico del Migrante, precisamente orientado a atender la crisis. Precisó que quienes están en el país con permisos temporales no tendrán que tramitar nuevos documentos, mientras que los que están de forma irregular “tendrán una hoja de ruta a esa regularización, que implica un registro claro y certero de sus nombres, sus edades, sus apellidos, los lugares de residencia, sus condiciones socio económicas y, por supuesto, también estarán en un registro biométrico”.Estos últimos tendrán certificación de protección temporal y también “la posibilidad de tener un acceso mucho más transparente” en la relación con el Estado.
Agregó el presidente Duque que el proceso tiene beneficios de toda naturaleza. Por un lado, tiene beneficios de seguridad nacional, como la posibilidad de identificar a autores de actos contrarios a la ley, y también en términos humanitarios, como la posibilidad de participar en igualdad de derechos.
Destacó que el estatus de protección temporal asegura que una vez cumplido el período de registro, quien no lo haya hecho, estará en situación de irregularidad lo que puede estar sujeto a la deportación.
En cuanto a los pasos fronterizos, comentó que “esto les cierra la puerta a quienes pretenden, por trochas, llegar a nuestro país y acceder a un proceso de regularización por vías ilegales” y dijo que el proceso va a permitir también tener mayor claridad frente a las solicitudes de ayuda internacional para la población migrante.
Por último, tras citar palabras del Papa Francisco en la encíclica Fratelli Tutti, pidió que los migrantes "sean atendidos con un sentimiento humanitario y de responsabilidad, de atención genuina”.
Bogotá, D. C, 8 de febrero de 2021
Redacción Ecos Personaje