-“Es perfectamente factible reanudar la mesa de negociación con el ELN en La Habana”.

-“El ELN no ha respetado el DIH”.

Por Luis Fernando García Forero.- No hay duda que el abogado y economista, exministro de hacienda y agricultura, entre otros cargos que lo han honrado con el desarrollo institucional de Colombia, Juan Camilo Restrepo Salazar, es un estudioso de la historia del ELN y de los acercamientos que ha tenido ese grupo insurgente con los gobiernos para lograr la paz.

Fue exjefe negociador de paz con el ELN durante el gobierno de Juan Manuel Santos. Precisamente sobre los anuncios entre las partes en el sentido de reanudar los diálogos para lograr el fin del conflicto con esa organización armada, el exministro Restrepo Salazar nos aceptó la entrevista.   

Ecos: ¿Llegó la hora de un nuevo intento para lograr el fin del conflicto entre el Estado colombiano y el ELN?

JCRS: Registro con mucho beneplácito el interés, tanto el anuncio del ELN que está dispuesto a reiniciar los diálogos, como la aceptación del presidente electo Gustavo Petro de avanzar para lograr la paz. Un diálogo de paz no se puede establecer unilateralmente, sino cuando hay concurso de voluntades entre las partes. Las llaves de la paz con el ELN, no se pueden votar al fondo del mar.

Ecos: ¿Por qué han sido tan complejos los intentos de diálogo con el ELN y el avance de los mismos cuando inician conversaciones?

JCRS: Es bueno recordar que el ELN es un grupo complicado, supremamente conflictivo y complejo. En primer lugar no tienen claro, o si lo tienen, no lo ha querido reconocer, que es un deber de cualquier grupo alzado en armas respetar el Derecho Internacional Humanitario. El ELN no ha respetado el DIH. Eso está establecido y es de obligatorio cumplimiento, lo dicen los protocolos de 1949 de Ginebra. 

Ecos: ¿En la realidad, cree que es imposible, como se ha demostrado por las acciones de ese grupo insurgente?

JCRS: El logro de la paz con el ELN es complejo, pero no imposible. Un grupo alzado en armas si establece diálogo de paz con un gobierno, tiene que respetar cosas elementales: no atentar contra civiles no combatientes, no afectar fuentes de agua, no secuestrar con fines extorsivos. No atentar contra la infraestructura que implique desmerito a la condición de vida de la sociedad, si no combatientes.

Ecos: ¿Se debe avanzar con una agenda teniendo en cuenta el respeto al DIH?

JCRS: Indudablemente se debe negociar una agenda. Estos temas se deben manejar con discreción, buscar el apoyo de países que apoyen estos procesos de paz, como se hizo en las anteriores negociaciones. Seguramente también la iglesia católica estará dispuesta a apoyar estas auscultaciones de la paz.

Ecos: ¿Se sigue requiriendo más tiempo para lograrlo, mucha paciencia?

JCRS: La negociación no es una cosa mágica que se vaya a lograr de la noche a la mañana. Que es posible, es factible. Lo muestran los ejercicios anteriores. Ojalá en este momento fructifique.

Ecos: ¿cuál sería el primer paso del Presidente electo para lograr esos diálogos que logren la paz con el ELN?

JCRS: No sé si ya se viene haciendo, pero si no, hay que hacerlo: convenir una agenda sobre cuáles van a ser los puntos concretos sobre los cuales se va a discutir. Hay que establecer qué grupo de países internacionales van a ayudar como países garantes y que se sienten en la mesa de negociaciones. En la ronda anterior, tuvimos a países como Noruega, Chile, la misma Venezuela. Y, desde luego, Cuba que estaban allí en la mesa. Son una especie de notarios, dando fe. No tanto opinando, pero dando fe de que lo que se negociaba y lo que se decía que se negociaba, era la versión fidedigna de los hechos.

Ecos: ¿Dónde podría ser la sede de esas negociaciones?

JCRS: Establecer si se va a negociar en el exterior o en Colombia. Si se va a negociar dentro de un esquema de cese al fuego o el cese al fuego se va a buscar a través de la negociación. Con la orientación del Comisionado de Paz. Nombrar una delegación negociadora por parte del Gobierno. El ELN hará el suyo. Es un proceso lento, delicado y hay que manejarlo continuo, es perfectamente obtenible.

Ecos: ¿Podría reanudarse el tema de La Habana?

JCRS: Es perfectamente factible reanudar la mesa de negociación con el ELN en La Habana. Hay que restañar algunos malos entendidos y asuntos que quedaron en la mesa mal puestos, sobre todo por el Gobierno Duque.

Ecos: ¿Por ejemplo cuáles?

JCRS: La manera desconsiderada cómo trató a Cuba, un país que   siempre ha sido un aliado en la búsqueda de la paz. A veces como afición, a veces como garante. Se debe hacer un trabajo de diplomacia, no de micrófono, sino una diplomacia discreta e intensa. Es perfectamente posible reanudar los diálogos de paz con el ELN.

Ecos: ¿Estaría usted dispuesto a seguir con esa iniciativa de representar al Gobierno de Colombia, al presidente de los colombianos en este proceso?

JCRS: No, creo que eso lo tiene que decidir el Presidente entrante. Me he limitado, no sólo en haber participado en la ronda anterior, que desafortunadamente la manejó mal el Gobierno Duque, sino que he dejado unas memorias que consigné recientemente en un libro que está a disposición de los nuevos negociadores que se designen y vean cuáles son los antecedentes y se comprenda la manera de negociar con ELN.

Ecos: Las partes ya tienen experiencias, así se hayan frustrado los diálogos?

JCRS: Es importante tener en cuenta que no se está comenzando de cero. Hay un acumulado de experiencias que está escrito en mi libro: Cuatro crisis que marcaron a Colombia. Es un verdadero aporte y un testimonio a disposición de los nuevos negociadores, en esta nueva etapa de la búsqueda de la paz.

Ecos: ¿El narcotráfico también debe ser tema de análisis y negociación con el ELN?

JCRS: Sí, es un tema muy complicado, sombrea como un telón de fondo a todos estos asuntos y concretamente en el ELN. Cuando el ELN se funda, en los años 60 del siglo pasado, no participaba del narcotráfico. Los comandantes decían que no debían entrar en actividades asociadas con el narcotráfico.  Sin embargo el ELN se ha metido mucho en el narcotráfico. Una parte importante de sus ingresos derivan del narcotráfico. Además, es un grupo que hoy en día está protegido por Venezuela. Gran parte de su contingente de frentes está en Venezuela, de manera que tanto el tema venezolano como el del narcotráfico, son aspectos nuevos que se deben abordar. En este concierto no son imposibles, pero son dificultades grandes que plantea esta posibilidad de nuevos diálogos con el ELN.

Ecos: ¿Debe haber un cese al fuego bilateral?

JCRS: Es importante recordar que en todos estos casos el gobierno no debe negociar solo y mucho menos tratándose de un proceso tan complejo como este. Sería deseable que el ELN lo acepte, sería lo ideal, pero si no lo acepta, también es posible negociar, aunque el cese al fuego no esté perfeccionado, que sea uno de los objetivos a buscar.

Ecos: ¿El Gobierno electo anuncia buscar el logro de la paz total, incluyendo organizaciones criminales, cómo serían los mecanismos jurídicos para poder ponerle fin a las bandas delincuenciales o los criminales del narcotráfico?

JCRS: Tendría que ser algo diferente a la negociación con el ELN. La negociación con el ELN es política, un grupo al cual se le reconoce una vocería de insurgencia política. Por eso se justifican esfuerzos como los que se hicieron para buscar la paz con las FARC y eventualmente puede lograrse con el ELN. Los otros son grupos infractores de la ley civil. Los grupos criminales no son alzados en armas con finalidades políticas, por tanto tienen que someterse a la justicia ordinaria. Seguramente se auscultará qué posibilidades.

Ecos: ¿Cuáles podrían ser?

JCRS: Por ejemplo leyes que permitan negociaciones colectivas, no individuales, con estos grupos criminales. Eso es factible si el congreso lo aprueba, pero debe tenerse en claro que tiene que ser un esquema, un camino, una cuerda de negociación diferente a la que se utiliza con un grupo alzado en armas de carácter político.

Ecos: ¿Cree en el cambio para solucionar los problemas del país, sobre todo en el tema de la paz?

JCRS: Sí, hay que tener fe y confianza. Creo que el nuevo gobierno tiene propósitos muy plausibles, tenemos que ver cómo los concreta, los aterriza, qué dicen los proyectos de ley sobre temas tributarios, agrarios, sobre tantos otros de los cuales apenas ha habido unos anuncios muy generales, pero ahora les corresponde aterrizarlos en el duro escenario del Congreso de la República.  

Bogotá, D. C, 30 de julio de 2022

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