Francisco critica a los cristianos "tibios"

El Papa Francisco en el primer día de la novena de aguinaldos criticó las actitudes de muchos cristianos "tibios" y "sin consistencia" que se "lavan las manos" ante los desafíos actuales de la humanidad.
Foto: diariolasamericas.com

El Papa Francisco en el primer día de la novena de aguinaldos criticó las actitudes de muchos cristianos "tibios" y "sin consistencia" que se "lavan las manos" ante los desafíos actuales de la humanidad.

Su santidad puso como ejemplo los que "ponen" a las personas sin hogar o los que huelen "mal" en un "rincón", lo que calificó como una actitud peligrosa. "No solo Pilatos se lavó las manos; también estos se lavan las manos: 'No sabemos'. No entrar en la historia de los hombres, no involucrarse en los problemas, no luchar por hacer el bien, no luchar para curar a tanta gente que tiene necesidad... Mejor no. No nos manchemos", dijo en forma contundente e Papa Francisco.

El Pontífice definió esas actitudes como "hipócritas de educados" en alusión a quienes ponen "en un rincón a la gente, porque es gente sucia" o quienes piensan "yo delante a esto me lavo las manos porque son sus asuntos".

El Papa Francisco se refirió a esos temas durante la homilía en la Casa Santa Marta en la que reflexionó sobre el pasaje del Evangelio de San Mateo en el que Jesús dialoga con los jefes de los sacerdotes que le preguntan con qué autoridad enseña en el templo.

El obispo de Roma manifestó que hay "muchos cristianos que se lavan las manos" ante a los desafíos de la "cultura", la "historia" y de "las personas" de hoy en día, como también ante los desafíos "más pequeños".

"Cuántas veces sentimos al cristiano tacaño delante a una persona que pide limosna y no la da: 'no, no doy porque estos se emborrachan'. Se lavan las manos. Yo no quiero que la gente se emborrache y no doy limosna. 'Pero no tiene para comer'. 'Asunto suyo: yo no quiero que se emborrachen'. Lo escuchamos tantas veces, tantas veces. Colocar a Dios en el rincón y lavarse las manos son dos actitudes peligrosas, porque es como desafiar a Dios. Pensemos qué ocurriría si el Señor nos colocara en el rincón. Nunca entraríamos en el paraíso. Y ¿qué sucedería si el Señor se lavara las manos con nosotros? Pobrecillos", afirmó su santidad Francisco.

Bogotá, D. C, 16 de diciembre de 2019

Redacción Ecos Internacional.

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