España: de nuevo en la cuerda floja

A pesar que el Gobierno español ofreció diálogo y preveía más atención social para Cataluña, los independentistas dejaron a Pedro Sánchez colgado de la brocha. La prensa en alemán se ocupa de la nueva crisis.
Foto: A. Comas/AP.

A pesar que el Gobierno español ofreció diálogo y preveía más atención social para Cataluña, los independentistas dejaron a Pedro Sánchez colgado de la brocha. La prensa en alemán se ocupa de la nueva crisis.

España elige un nuevo Parlamento el 28 de abril. Una sorpresiva decisión del primer ministro Sánchez, quien espera mantener las riendas del país, aunque las encuestas hablan de un repunte de la derecha. Sánchez y su gobierno de minoría socialista querían cumplir el período legislativo regular, que termina en junio de 2020. Pero después de que el proyecto de ley del presupuesto del Parlamento fracasara, Sánchez pasó a la ofensiva.

Después de solo ocho meses y medio en el cargo, Sánchez espera tomar la iniciativa política con su sorprendente paso y, finalmente, conquistar una mayoría más fuerte. Hasta ahora, contaba con 84 diputados del partido socialista PSOE, de un total de 350 diputados. En el Parlamento dependía demasiado de pequeños partidos regionales y separatistas.

El 13 de febrero fueron los 17 miembros de los dos partidos catalanes los que hicieron naufragar su proyecto de presupuesto, que ahora es la base del programa electoral de Sánchez. El "presupuesto más social de España en la última década", según el mismo jefe de gobierno, quien prometió "luchar por más justicia social después de años de crisis y austeridad”.

El PSOE apuesta ahora por el creciente inconformismo entre los votantes del centro. Encuestas predicen que el partido populista de derecha Vox continuará su senda de triunfo en el resto de España, luego de Andalucía. Sin embargo, la cooperación del conservador Partido Popular (PP) y el liberal partido Ciudadanos con Vox, partido de ultraderecha, despierta escepticismo entre los españoles conservadores. En Andalucía, Vox ayudó a los dos principales partidos del gobierno sin unirse formalmente a la coalición.

Expertos creen que, sumados, el PP, Ciudadanos y Vox obtendrían el 50%. El PSOE, por parte, recibiría un 24%, superando al PP. Pero el espectro de la izquierda española está debilitado, y dividido. El partido populista de izquierda Podemos, se encuentra en una lucha interna por el poder, y ganaría solo el 15%. Constituir un Gobierno después del 28 de abril podría, por lo tanto, convertirse en un nuevo malabarismo sobre la cuerda floja”.

Madrid, 17 de febrero de 2019.-

Por José Ospina Valencia.

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