Un experto de la ONU en Derechos Humanos alerta que el Brexit, la salida del Reino Unido de la Unión Europea, hará que aumente el número de personas pobres en el país.
Foto: Philip Alston, el relator especial de la ONU sobre pobreza extrema y derechos humanos, habla con niños en Escocia. Fotógrafo: Bassam Khawaja

Un experto de la ONU en Derechos Humanos alerta que el Brexit, la salida del Reino Unido de la Unión Europea, hará que aumente el número de personas pobres en el país.

La mayoría de los estudios muestran que el Brexit dañará la economía y esto hará que más personas caigan en la pobreza si el Gobierno no las protege y no remplaza los fondos actuales de la Unión Europea para ayudar a estas personas.

“Para el Gobierno esto es secundario”, dice Phillip Alston, el relator especial* sobre pobreza extrema, tras una visita al país de 12 días.

Alston asegura que las políticas de austeridad y los cortes drásticos a los servicios sociales están perpetuando niveles muy altos de pobreza e infligiendo “miserias innecesarias” en uno de los países más ricos del mundo. “La compasión británica por los que sufren ha sido reemplazada por una actitud de castigo, malintencionada y a menudo cruel”.

Durante su visita, el relator habló con “gente que depende de los bancos de alimentos para su próxima comida”, gente “que ha vendido sexo por dinero o refugio” y jóvenes “que sienten que las bandas son la única forma de huir de la miseria”.

En el Reino Unido, 14 millones de personas, una quinta parte de la población es pobre. Un millón y medio son desamparados, que no puede permitirse los bienes esenciales. Tras años de progresos, la pobreza está aumentando y se prevé que la pobreza infantil crezca un 7% entre 2015 y 2022.

Las personas sin hogar han aumentado un 60% desde 2010. “En el quinto país más rico del mundo, esto no es solo una desgracia, sino también una calamidad social y un desastre económico, todo en uno”, dice Alston.

El relator considera que los sucesivos Gobiernos han ordenado “el desmantelamiento sistemático de la red de protección social”.  Los ayuntamientos en Inglaterra han visto un recorte de fondos del Gobierno del 49% desde 2010, lo que ha provocado el cierre de cientos de librerías, y la reducción de centros comunitarios y para jóvenes, además de la venta de otros espacios públicos.

“El sector del voluntariado ha hecho un trabajo admirable” cubriendo algunas necesidades, dice el relator, pero “eso no absuelve al ejecutivo de sus obligaciones”.

Alston considera que las autoridades siguen en un estado “de negación” y que los ministros le han insistido en que “todo marcha según lo previsto”.

El relator especial visitó nueve ciudades en Inglaterra, Irlanda del Norte, Escocia y Gales y se reunió con personas pobres, sociedad civil, trabajadores sociales y funcionarios de los ayuntamientos y del Gobierno del Reino Unido.

El enviado de la ONU dijo que las políticas han causado “una gran desdicha innecesariamente, especialmente en los trabajadores pobres, en madres solteras, en personas con discapacidades que ya están marginados, y en millones de niños que están atrapados en un ciclo de pobreza del que muchos tendrán grandes dificultades para escapar".

Londres, 30 de noviembre de 2018.

Por Felicia Saturno Hartt.

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