El Congreso de Colombia tiene la responsabilidad de tramitar el Acuerdo de Escazú, iniciativa que  desarrolla el principio número 10 de la Conferencia de Río de Janeiro: Protección de líderes ambientales, derecho al acceso de información sobre proyectos públicos o privados que tengan impactos ambientales y el acceso a la justicia ambiental, a los tribunales para dirimir los conflictos ambientales que necesitan ser resueltos en las instancias judiciales.

Por Luis Fernando García Forero .- El Congreso de Colombia tiene la responsabilidad de tramitar el Acuerdo de Escazú, iniciativa que  desarrolla el principio número 10 de la Conferencia de Río de Janeiro: Protección de líderes ambientales, derecho a la información de proyectos públicos o privados que tengan impactos ambientales y el acceso a la justicia ambiental, entre otros aspectos.

La iniciativa está ya en el orden del día de este martes 27 en las comisiones segundas de Senado y Cámara, luego de dos intentos fallidos de iniciar la discusión y votación del proyecto, que aún le falta la radicación de la ponencia por parte de la bancada del Centro Democrático.

Sobre el proyecto que pretende ratificar el Acuerdo de Escazú, interrogamos a uno de los senadores ponentes: Antonio Sanguino Páez.  

ECOS: ¿Por qué este Acuerdo es importante para Colombia?

ASP: Porque somos un país extremadamente violento en relación con el liderazgo ambiental. En 2019 fueron asesinados 64 líderes ambientales y eso nos ha convertido en el país más peligroso en defensa de las causas ambientales y de la vida.

ECOS: ¿No nos escapamos tampoco de los conflictos contra el ecosistema?

ASP: Colombia es el segundo país del continente en número de conflictos socio ambientales, por eso se producen estas olas de protesta pacífica y de movilización ciudadana. Son conflictos de carácter socio ambiental.

ECOS: ¿Qué alcances tiene el proyecto sobre el Acuerdo de Escazú y que su ratificación está en manos del Congreso en este momento?

ASP: Si lo ratificamos, nos da claridad respecto a dilemas normativos, protección a líderes ambientales, acceso a la información sobre proyectos públicos o privados que tengan impactos ambientales y el acceso a la justicia ambiental, a los tribunales, con el objeto de dirimir los conflictos ambientales que necesitan ser resueltos en las instancias judiciales.

ECOS: ¿El presidente Iván Duque ya firmó el Acuerdo de Escazú?

ASP: Ya lo firmó porque la incorporación tiene dos pasos: primero firmar el acuerdo por parte del Jefe de Estado, ya lo hizo en el paro nacional del año pasado, y segundo, su ratificación en el Congreso.

ECOS: ¿Desde el punto de vista legal como es su trámite para que se ponga en práctica?

ASP: El Acuerdo de Escazú establece que se necesitarían 23 países que lo firmen y 11 que lo ratifiquen en sus congresos. Ya van 26 países que lo han firmado y 10 que lo ratificaron, faltaría uno para que el Acuerdo entre en vigor en todo el continente. En estos momentos para su ratificación está haciendo transito el Acuerdo en Colombia, México y Costa Rica, por lo que hemos sabido, en estas dos últimas naciones el proyecto es de buen ambiente para su ratificación.

ECOS: ¿Un proyecto con mensaje de urgencia y listo en la agenda del orden del día de las comisiones segundas de senado y cámara?

ASP: Sí, fue radicado el 20 de julio y tiene mensaje de urgencia. Los ponentes de todos los partidos, incluyendo el Centro Democrático, inicialmente habían manifestado el respaldo, pero hubo lobby muy fuerte del sector de los empresarios, sobre todo aquellos que tienen posiciones negativas en relación con el Cambio Climático y calentamiento global.

ECOS: ¿Qué sectores empresariales?

ASP: Particularmente gremios como FEDEGAN, por ejemplo, que se ha opuesto y han hecho lobby en el Congreso en las comisiones segundas. También sectores radicalizados del uribismo, en particular del Centro Democrático. No quieren que el proyecto se apruebe y cómo no son capaces de defender esa posición públicamente, están dilatando el trámite. Se han cancelado dos sesiones donde se iba a discutir el proyecto y por eso una parte de los ponentes no ha rendido ponencia.

ECOS: ¿Ya hay una ponencia positiva?

ASP: Varios ponentes, incluyéndome, rendimos ponencia positiva, pero el proyecto de ley no se puede votar hasta que todos los ponentes no rindamos ponencia.

ECOS: ¿Se espera que se radique la ponencia de los congresistas del Centro Democrático?            

ASP: Hasta el momento que usted me hace esta entrevista no. 

ECOS: En la agenda del orden del día de las comisiones segundas está para este martes 27 de octubre. ¿Qué ocurriría?

ASP: No pasa nada, nosotros podríamos iniciar la discusión con la presentación del proyecto, vamos a ejercer una acción de presión ciudadana. Varios gremios económicos se han pronunciado en favor del Acuerdo de Escazú como la ANDI, instancias internacionales como el BID, la CEPAL, la Iglesia, entre otros. Este acuerdo goza de apoyo a nivel nacional e internacional.  

ECOS: ¿El jefe de Estado le debe exigir a su bancada y aliados del Gobierno para que apoyen y aprueben esa iniciativa de origen multilateral?

ASP: El presiente Duque y el Ministro de Ambiente deben hacer todo el esfuerzo para mover a su bancada en favor del proyecto. No puede ser que el jefe de Estado vaya a la Asamblea de la ONU, saque pecho con el Acuerdo de Escazú, lo radique en el Congreso, le dé mensaje de urgencia y luego no haga ni un llamado a sus propios congresistas, no les de instrucción que lo respalden. Lo que está haciendo es clavarse la espada, lavándose las manos.

ECOS: ¿Observa que falta seriedad en el trámite legislativo por parte de la bancada gubernamental para sacar adelante el Acuerdo de Escazú?

ASP: Estamos en ese pulso, esperamos que el Presidente sea serio y que cumpla con el compromiso ante la comunidad internacional y ante el país.

ECOS: ¿Cómo entendería que el jefe de Estado presente el proyecto del Acuerdo de Escazú y sea su bancada de su partido la que no rinda ponencia hasta el momento?

ASP: Que el Acuerdo de Escazú no sea una jugadita a la que ya nos tienen acostumbrados. El presidente tiene a bien diciendo que radicó el proyecto, le dio mensaje de urgencia y que él está comprometido, pero como estamos en una democracia y separación de los poderes públicos, entonces no puede obligar al congreso a que lo apruebe. Con ese argumento se lava las manos ante la comunidad internacional y ante el país, cuando es su propio partido y sectores de la coalición, los que están oponiéndose al Acuerdo de Escazú.

ECOS: El ex vicepresidente de Colombia y fundador de Cambio Radical, Germán Vargas Lleras, en una columna critica el Acuerdo de Escazú. ¿Qué piensa?

ASP: Ya el país lo sabe. Cómo así que Cambio Radical está en la coalición y tiene participación en el Gobierno con un ministerio y a la hora de respaldar una iniciativa de estas, en la que está comprometido el Presidente con la comunidad internacional, se conviertan en uno de los principales opositores.

ECOS: ¿La oposición apoyando un proyecto que presentó el Gobierno?

ASP: Esa es la paradoja: los de la oposición respaldando este importante proyecto presentado por el Gobierno con la oposición de quiénes forman parte de la coalición de Gobierno.

ECOS: ¿Falta coherencia respecto al tema?

ASP: El país y el continente está esperando coherencia en relación al Acuerdo de Escazú. Así como radicaron el proyecto y le dieron el mensaje de urgencia, sacan pecho con la iniciativa en foros internacionales y en los medios de comunicación, así mismo la coalición de bancada gubernamental en el congreso, debe comprometerse en consecuencia y aprobar el acuerdo.

ECOS: ¿Quién pierde y quien gana con el Acuerdo de Escazú?

ASP: Aquí no pierde nadie. El primero que gana es el mundo porque sitúa las consideraciones ambientales como una prioridad en la agenda pública y privada. Necesitamos conservar nuestro planeta y entregárselo con vida a nuestros hijos y nietos, a las generaciones futuras.

Bogotá, D. C, 25 de octubre de 2020

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