Los límites de los derechos, incluyendo el de la protesta, están en la responsabilidad de respetar los derechos de los demás: Nancy Patricia Gutiérrez

Es lamentable y reprochable que el abuso de autoridad, lleve a la pérdida de una vida.-
Foto: Presidencia de la República

-Es lamentable y reprochable que el abuso de autoridad, lleve a la pérdida de una vida.-

-Tenemos el compromiso de respetar los derechos de los otros y de repudiar quienes violan los derechos de los demás.-

Por Luis Fernando García Forero.- En medio de la celebración del día de los Derechos Humanos, Colombia se llenó de tristeza e indignación por la muerte de un abogado, Javier Ordoñez, producto del abuso de autoridad de unos agentes de la policía, pero se calentó más el tema cuando las protestas por esos hechos, se convirtieron en acciones vandálicas que llevaron al fallecimiento de diez personas y más de trescientos heridos entre la fuerza pública y civiles, que han convertido a la capital de la república en un verdadero caos.

www.ecospoliticos.com logró entrevistar a la Consejera Presidencial para los Derechos Humanos Nancy Patricia Gutiérrez, quien respondió preguntas en medio del caos en Bogotá.

ECOS: Nos cogió la celebración de los D.D.H.H en Colombia con unas noticias desalentadoras, la muerte de un abogado por parte de agentes de la policía y actos vandálicos con más muertos en manifestaciones, ¿Qué piensa?

NPG: Lo rechazo enfáticamente. Ojalá saliera toda la Nación a decir no más violencia. Definitivamente nos hace falta una cultura del respeto a los D.D.H.H en todos los niveles. La situación que se presentó con la muerte del abogado Ordoñez no es excusa para mover a una cantidad de anarquistas que quieren acabar con la vida de otras personas, con los bienes públicos y privados.

ECOS: ¿En el caso del abogado Ordoñez se violaron los D.DH.H por parte de agentes de la policía?

NPG: Es lamentable y reprochable que el abuso de autoridad, lleve a la pérdida de una vida. No es normal, queremos que se investigue y se aplique justicia. He estado muy triste por el caso del abogado Ordoñez, sé que la familia está muy afectada, pero aun así, han condenado los actos violentos que se están presentando.

ECOS: ¿Los hechos que estamos presenciando en las localidades de Bogotá, demuestran que no estamos respetando los D.D.H.H?

NPG: Estos hechos conmueven a la opinión, debemos reflexionar, estos actos de violencia y de agresiones, como los que se están presentando, no solamente afectan a la vida misma sino también a las instituciones.

ECOS: ¿Qué balance presenta como Consejera Presidencial para los D.D.H.H?  

NPG: El presidente Iván Duque se ha comprometido a respetar y garantizar el ejercicio de los D.D.H.H., sin embargo tenemos factores de violencia muy arraigados que lamentablemente llevan a no respetarlos. Cuando se cometen atentados contra la vida, la integridad de otras personas, es muy triste y lamentablemente, en la mayoría de los casos es derivado de la delincuencia, de las actividades de los grupos armados organizados del narcotráfico y la explotación ilegal de minerales que tienen toda una maquinaria para causar graves daños en algunos territorios.

ECOS: ¿Desde su despacho que se está trabajando para que en Colombia se logre el respecto por los D.D.H.H?

NPG: En estos momentos trabajamos en un Plan Nacional de Acción de D.H.H.H. Hemos llamado a organizaciones sociales, autoridades territoriales, comunidad internacional para que todos construyamos un derrotero del manejo y respeto por parte de las autoridades de esos derechos con la educación, cultura de D.D.H.H, prevención del reclutamiento forzado, violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes de parte de grupos armados organizados. Son un conjunto de acciones que nos corresponde a las autoridades nacionales, regionales y municipales, pero también, a toda la sociedad.

ECOS: No paran los asesinatos y las masacres, ¿cómo evitar esa tragedia?

NPG: En la conmemoración del día de los D.D.H.H, se hizo un profundo análisis del tema. El presidente Iván Duque se refirió a la baja en la tasa de homicidios, sin embargo, los principales violadores de D.D.H.H son los grupos armados organizados que se disputan el control de las economías ilícitas y generan homicidios, desplazamientos, reclutamiento forzado. Es necesario que toda la sociedad rechace como un todo la violación a los D.D.H.H.

ECOS: ¿La sociedad debe actuar más en procura del respeto a los D.D.H.H?

NPG: La labor de las autoridades, en general del Estado, es promover los derechos humanos, garantizar su ejercicio, pero también en general tenemos el compromiso de respetar los derechos de los otros y de repudiar y las acciones de quienes violan los derechos de los demás.

ECOS: ¿Desde su óptica son asesinatos selectivos o masacres?

NPG: Hay diferentes figuras, de acuerdo con el Código Penal, en Colombia existen homicidios colectivos, es decir, cuando hay más de dos personas muertas en unas circunstancias de homicidios por los mismos perpetradores, se dan estos homicidios colectivos. Pero aquí no se sabe cuántos, cómo, la disculpa es que todos tenemos que garantizar la vida de todas las personas en igualdad de condiciones, no importa su condición social, su raza, su religión, su pensamiento ideológico. Los D.D.H.H hablan de la dignidad humana, todos somos libres e iguales frente a los otros.

ECOS: ¿Falta más presencia de la Fuerza Pública o del Estado en esas zonas de masacres?

NPG: Lamentablemente se llegó a pensar que tal vez se podría generar la paz en los territorios sin contar con la acción de la fuerza pública. Para una convivencia pacífica hay que respetar la autoridad, ese es un marco para garantizar la seguridad, la justicia y lograr esclarecer las responsabilidades y las sanciones de quienes atentan contra la población. También una acción integral en general de inversión social y de infraestructura del Estado, eso es muy importante.

ECOS: ¿En inversión social que nos puede decir?

NPG: Se ha creado por ejemplo el programa Zonas Futuro, que escogió los territorios más afectados por las disputas de las economías ilegales con el ánimo de combinar esta función del Estado, de la presencia de la Fuerza Pública, pero también de la inversión social.

ECOS: ¿En el fondo de todo es el narcotráfico?

NPG: Sí, está totalmente demostrado. Hay estudios, análisis serios de instituciones del Estado, organizaciones no gubernamentales y la comunidad internacional que demuestran que los grupos armados organizados criminales que se derivan del narcotráfico, son los responsables de estas terribles violaciones a los D.D.HH.

ECOS: ¿Hasta cuándo las víctimas, los trabajadores rurales, las personas de bien, todos los colombianos, debemos aguantarnos lo que nos está pasando?

NPG: Es importante tomar conciencia que la lucha del narcotráfico no es un problema del Gobierno, de la Policía o del Ejército, sino que tiene que ser un problema que convoque a todo el país, necesitamos solidaridad, mientras no acabemos con esa máquina de la guerra que es el narcotráfico, va a ser muy difícil mantener un territorio de convivencia pacífica.

ECOS: ¿Ya es hora que se revisen las políticas de la lucha contra el narcotráfico desde el punto de vista multilateral?

NPG: Somos una comunidad global y la pandemia misma lo comprobó demostrando cómo un virus afecta a toda la humanidad, es una afectación global. Lo mismo pasa con ese tema de las drogas y el narcotráfico, afecta globalmente a todos los países. Una decisión en solitario de Colombia frente a ese tema, no nos llevaría a ningún resultado.

ECOS: ¿Se atrevería este Gobierno a plantearlo a nivel de la ONU o la OEA?

NPG: Creo que va más allá de estos organismos multilaterales, debe ser un esfuerzo conjunto de la comunidad internacional para acabar con el narcotráfico. Tristemente Colombia es uno de los países donde más se produce la droga, de ahí los sacrificios que implica para el país en vidas, en esfuerzos presupuestales, en falta de actividad  y desarrollo de los territorios. Realmente es un flagelo que golpea muy duro a Colombia.

ECOS: ¿Se debe legislar más en materia de pedagogía para los derechos humanos?

NPG: Lo ideal sería  que hubiese una práctica obligatoria para que los niños desde muy chiquitos aprendieran los D.D.H.H, la Carta de las Naciones Unidas. Las tareas que nos proponemos los países a través de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, es una carta  de navegación para buscar equidad, igualdad, una vida digna para todas las personas. Actualmente existe la posibilidad que los propios planteles educativos puedan escoger como programas especiales la enseñanza del respeto por los D.D.H.H.

ECOS: ¿Cree que esa cultura por los D.D.H.H debe iniciarse desde las casas con los niños?

NPG: Desde la Consejería Presidencial de Derechos Humanos aspiramos a generar una cultura de respeto a los D.D.H.H para que se aprenda desde la primera infancia, pueda continuar siendo parte del proyecto de vida de los jóvenes y vayamos generando un cambio cultural en toda Colombia.

ECOS: ¿Cree que la polarización ha frenado la reconciliación en Colombia, qué hacer?

NP: Lamentablemente hay circunstancias de tantos años de violencia, la falta de aplicación de justicia como lo decía el Presidente Duque, deja unos resentimientos que generan esas discrepancias y esos odios. Ojalá se dejen atrás esos odios.

ECOS: ¿Quedarán atrás los odios, donde son evidente las posturas políticas de extremo a extremo?

NPG: Debemos buscar efectivamente una reconciliación sincera en medio de valores, lo que no implica que haya unanimidad con posturas políticas e ideológicas, somos un país democrático con una sociedad diversa, de variedad de razas, religión, pensamientos y eso hay que respetarlo. Una democracia activa y madura permite opiniones contrarias. El problema es que no hay esa cultura del respeto de los derechos del otro, eso genera polarizaciones que llevan incluso a acciones que terminan siendo injustas y violatorias de los D.D.H.H.

ECOS: ¿En medio de esta situación dónde empiezan los D.D.H.H y donde terminan?

NPG: Debemos partir que todas las personas tenemos derechos que se inician con la vida misma, la dignidad, pero también debemos respetar a los otros. Los límites de los derechos de cada persona, incluyendo el de la protesta, es la responsabilidad de respetar los derechos de los demás.

Bogotá, D.E, 10 de septiembre de 2020

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