El Congreso de la República fue escenario en la Comisión Quinta del Senado, de la crisis en la construcción de la presa de Hidrohituango. Un tema que no sólo se ha cuestionado desde el punto de vista de la ingeniería, el proceso contractual, el tema ecológico, la terminación de la obra, entre otros, sino, por lo que puede pasar por las demandas.
Foto: Ecos

Por Luis Fernando García Forero.- El Congreso de la República fue escenario en la Comisión Quinta del Senado, de la crisis en la construcción de la presa de Hidrohituango. Un tema que no sólo se ha cuestionado desde el punto de vista de la ingeniería, el proceso contractual, el tema ecológico, la terminación de la obra, entre otros, sino, por lo que puede pasar por las demandas. 

En el debate participó el Gobernador del departamento de Antioquia Luis Pérez, quien al término de la sesión no dudo en responder a Ecos sobre el pasado, presente y futuro de Hidroituango. 

Ecos: ¿Que quedó del debate?

LP: Hidrohituango es la obra más importante del país y el gobernador, como socio y parte del proyecto, debe velar por los que sufren con las contingencias, pero además, estar atentos para que se apliquen todas las normas del contrato de construcción. Eso fueron los aspectos que plantee en el debate. Además llamé la atención para que la obra quede bien. 

Ecos: ¿A qué se refiere cuando expresa errores constructivos?

LP: Una obra pública mal hecha perjudica a la política, a los políticos, al Gobierno, a la gente y a la ingeniería. Lo que hemos presentado son unos errores constructivos que por razones de ingeniería, crearon la crisis que ha vivido Hidrohituango. También el sufrimiento de tanta gente aguas abajo del embalse. Eso fue lo que dije. Tenemos que recuperar esa obra porque es vital no solo para Colombia sino que los recursos de futuro que lleguen por ese gran proyecto, son una esperanza para el departamento. 

Ecos: ¿Precisamente sobre los recursos, en definitiva cuánto va a ser el costo financiero de la obra y si realmente hay una crisis como lo han manifestados expertos en el tema?

LP: Es un proyecto que puede estar costando unos $9.7 billones. Va a tener unos costos adicionales que no son seguros en este momento, pero como bien lo ha dicho el Gerente de  EPM, que es constructor, le puede costar más de $2 billones. EPM también tiene que tener en cuenta que el contrato que Empresas Públicas de Medellín firmó con Hidrohituango como Sociedad Anónima, tiene unas cláusulas penales de apremio que pueden ser hasta de 400 millones de US. 

Ecos: ¿Está pasando el tiempo y la obra nada que concluye, sino se cumple quien responde?

LP: Empresas Públicas de Medellín debe responderle a Hidroituango como Sociedad Anónima por el lucro cesante. Es decir, la energía que no se produzca a partir del próximo 28 de noviembre de este año, es un dinero que le tendrá que pagar a Hidrohituango S. A, donde el departamento es el mayoritario. 

Ecos: ¿Por lo visto es una suma cuantiosa, a cuánto ascendería?

LP: Si Hidrohituango se demora dos años para empezar a generar, ese lucro cesante puede estar cerca al billón  de pesos y si se llegara a demorar cuatro años, que es el escenario más pesimista, ese lucro cesante que tendría que pagar EPM a Hidrohituango sería cerca de $2.1 billones. 

Ecos: ¿Considera que es un tema grave, complejo?

LP: Es una obra donde tiene que haber mucha serenidad, mucha concertación, porque las sumas las cuales estamos hablando son gigantescas. He pedido mucho aquí en el Congreso de la República que leamos los contratos, que leamos los títulos de garantía etc, porque a veces uno ve unas peloteras bien grandes y la gente no sabe muy bien que es lo que sustenta estas dificultades tan grandes de Hidrohituango. 

ECOS: ¿Cree que lo importante es terminar la obra?

LP: Eso es lo primero. Segundo, hay unas cláusulas de apremio de EPM como constructor que pueden ser de US450 millones. Tercero, con EPM hay también un lucro cesante que le debe pagar a Hidrohituango, cuarto, EPM tiene que reponer ante la CREG si no genera energía, quinto, de pronto EPM tendrá que comprar energía y también eso le puede dar unas pérdidas porque tiene que comprar a un precio y seguramente vender a menos precio. Y sexto, EPM va a sufrir seguro unas demandas muy grandes de la gente que está damnificada. 

Ecos: ¿Cuál sería la solución ante semejantes dificultades y complejidad de ese proyecto?

LP: Las dificultades de esta obra son supremamente grandes, por eso en lo posible, aunque no es fácil, hay que mantener el buen humor y una alta serenidad para que esto no se vuelva un problema de carácter nacional y sobre todo político, porque a veces un partido político se va yendo a favor de una tesis u otra y eso también le puede traer maldad al proyecto. 

ECOS: ¿Usted se refirió a que el proyecto empezaba con una empresa chilena, qué pasó después?

LP: La obra se dividió en pedazos. EPM la dividió en hitos y el primer contrato que hizo fue abrir dos túneles para desviar el río Cauca y sacarlo más adelante y poder construir la presa, porque no se puede construir una presa si el rio sigue pasando. Esos dos túneles se contrataron con una empresa chilena y el tiempo de duración eran 612 días y a los 825 días todavía la empresa chilena no había terminado la obra. 

Ecos: ¿La supervisión e interventoría dónde estaba?

LP: Había constancias y llamadas de atención por parte de la interventoría, Fueron 25 llamadas de atención, donde decían vea no tiene el personal técnico, no tiene la maquinaria, vea, la poca maquinaria que trajo, está dañada. En mi opinión EPM fue muy tolerante con el contratista y fuera de eso le encimó $43 mil millones o sea de $146 mil millones paso a $185 mil por mayor permanencia en la obra, cuando en mi opinión, con todo eso que uno conoce, debieron haber sancionado a esa empresa. 

Ecos: ¿Empezó mal ese proyecto?

LP: Después que un proyecto se atrasa más de 213 días, eso empieza a dañar todo el cronograma. Obligó a que EPM, en la ingeniería del desespero, diría yo,  empezó a hacer un tercer túnel que fue el que estalló después. Un túnel que fue hecho sin el consentimiento de los asesores de EPM, pagados por EPM, sin el consentimiento de los dueños que eran Hidrohituango en esa época y seguramente por la celeridad no encontró un diseño adecuado para que un caudal del río Cauca en época de invierno pudiera entrar libremente. 

Ecos: ¿Ese fue el grave error desde el punto de vista técnico?

LP: La Universidad Nacional de Colombia en un estudio muy serio, estableció que ese túnel no aguantaba más de un caudal de 1.200 mts cúbicos por segundo y los abriles desde hace 35 años tienen un caudal por encima de 1.600 mil 700. Eso en opinión de la Universidad Nacional de Colombia, hizo estallar el túnel y generar esta crisis. A eso se le suma que EPM en una forma intempestiva había tapado los dos túneles anteriores, que si no los hubiese tapado, ninguna crisis estuviéramos viviendo hoy. 

Ecos: ¿Han interpuesto acciones jurídicas?

LP: Estoy en una situación unas veces dulce y otras amargas. Uno como gobernador tiene unas funciones, pero ya como dueño de la obra, debe hacerle reclamación al contratista. Lo peor que le podría pasar al Estado y a la energía colombiana, es permitir que no se corrijan a tiempo las obras que están con dificultades de ingeniería. Eso es lo que estamos haciendo nosotros. Eso tiene unas multas si la obra va mal y si el Gobernador o Hidrohituango, no las cobra, después empiezan a investigarnos por detrimento patrimonial. 

Ecos: ¿Quiénes son los responsables de lo que está pasando y sigue pasando?

LP: Es un tema que va surgiendo día a día, EPM tiene que hacer un examen interno para definir qué fue lo que realmente pasó allá, quiénes son los culpables, si los culpables están al interior de EPM o si son subcontratistas privados de EPM que los contrató en su debido momento para adelantar obras y que cometieron algunas de estas irregularidades que hemos mencionado. 

Ecos: ¿Hubo irregularidades desde el punto de vista contractual?

LP: No. He dicho que han existido errores constructivos y eso es distinto. Es decir, que con algunos contratistas se fue tolerante. Hubo un contratista que demoró más de 213 días el proyecto. Esos atrasos empezaron a generar unos errores sucesivos y cada uno de ellos se  puede contrastar con fechas, con errores precisos. Como le dije, la Universidad Nacional de Colombia presentó un informe y efectivamente dice que hubo problemas en el diseño de los túneles, que cuando cerraron dos túneles no cabía el agua por el único túnel que dejaron en el río Cauca y que eso hizo estallar el túnel. Hubo errores sucesivos y eso se tendrá que aclarar con EPM y EPM tendrá que entrar a responder. 

Ecos: ¿Podríamos decir que es un cuestionamiento a la ingeniería colombiana?

LP: Nadie en este país debe ser tolerante con los problemas en las obras de infraestructura. Una obra  mal hecha desacredita al gobierno, desacredita la ingeniería, desacredita a los políticos y perjudica a la gente. Se convierten como símbolos de elefantes blancos inútiles, por eso en medio de toda la buena amistad que uno tenga con Empresas Públicas de Medellín, con la Alcaldía, hay que ser muy rigurosos para que toda obra pública quede bien. 

Bogotá, D. C, 1 de noviembre de 2018.

Comments powered by CComment