Bogotá ha llegado a 24 °C

De acuerdo con las mediciones que hace el Ideam respecto a la radiación solar en la ciudad de Bogotá, por intermedio de la estación meteorológica de la Universidad Nacional de Colombia, se ha podido establecer que los valores de esta radiación durante el mes de febrero han estado muy por encima de los promedios históricos de la radiación acumulada diaria para este mes, cuyo valor  es de 4383,0 Wh/m2 por día.
Foto: Ecos

Se recomienda evitar la exposición directa al Sol entre las nueve de la mañana y las cuatro de la tarde, usar ropa protectora (camisa de manga larga, sombreros de ala ancha, lentes protectores), sombrilla, y aplicar bloqueadores solares para la piel con un factor de protección superior o igual a 30.

Ojo, es prioritario tener especial cuidado con niños y jóvenes, que son los más vulnerables a la radiación solar.

De acuerdo con las mediciones que hace el Ideam respecto a la radiación solar en la ciudad de Bogotá, por intermedio de la estación meteorológica de la Universidad Nacional de Colombia, se ha podido establecer que los valores de esta radiación durante el mes de febrero han estado muy por encima de los promedios históricos de la radiación acumulada diaria para este mes, cuyo valor  es de 4383,0 Wh/m2 por día.

Además durante los últimos días se han presentado valores alrededor de los 7000 Wh/m2 por día, casi un 60 % por encima de los valores promedio para el mes.

Lo anterior ha generado altas temperatura en la capital de Colombia, Bogotá,  llegando a los  24 °C a causa de los bajos valores de ozono que se registran normalmente durante este mes.

Según el sensor OMI instalado en el satélite Aura de la NASA, los valores del ozono total sobre la ciudad están entre 225 y 250 unidades Dobson (que son bajos), además de la muy poca nubosidad, es normal que con estas condiciones se presenten hacia el mediodía valores del índice ultravioleta superiores a 11, categorizados como extremadamente altos.

Hay que tener en cuenta que la sobreexposición a los rayos ultravioleta representa implicaciones nocivas para la salud, como envejecimiento prematuro, manchas en la piel, daños oculares, afectación del sistema inmune, e incluso se corre el riesgo de sufrir de cáncer de piel.

Vale la pena precisar que el ozono que se encuentra en la atmósfera absorbe la radiación ultravioleta procedente del Sol, de tal manera que si su cantidad es baja, aumenta la radiación ultravioleta en la superficie.

 

Bogotá, D. C, 9 de febrero de 2020

Redacción Ecos.

Fuente Ideam.

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