Un incendio de grandes proporciones destruyó el Museo Nacional de Río de Janeiro, el más antiguo de Brasil, el cual albergaba unos 20 millones de piezas arqueológicas y obras de arte.
Composición: Ecos Media.

Un incendio de grandes proporciones destruyó el Museo Nacional de Río de Janeiro, el más antiguo de Brasil, el cual albergaba unos 20 millones de piezas arqueológicas y obras de arte.

Las llamas, que comenzaron la tarde del domingo  2 de septiembre, consumieron una gran parte de la historia de Brasil y uno de los acervos más importantes de América Latina, que contaba con el esqueleto de "la primera americana", animales disecados, momias y decenas de huesos de dinosaurios.

Después de seis horas de intenso trabajo, los bomberos consiguieron controlar el fuego la madrugada del lunes y trabajan para refrigerar el inmueble, ya que aún persisten algunos pequeños focos de incendio en el interior del histórico edificio, creado por el rey Juan VI de Portugal el 6 de junio de 1818.

Los técnicos de la Defensa Civil definirán si el incendio comprometió la estructura del Museo, que este año llegó a su bicentenario con goteras, infiltraciones, salas vacías y problemas en las instalaciones eléctricas.

El Ministro de Cultura de Brasil, Sérgio Sá Leitao, llegó a afirmar la víspera que el incendio es consecuencia de "años de negligencia", en un estado golpeado por la crisis económica y diversos escándalos de corrupción que ha corroído las cuentas públicas de Río de Janeiro.

Según denunciaron funcionarios del Museo, la institución había sufrido cortes en el presupuesto destinado a mantenimiento y la dirección llegó a crear una microfinanciación colectiva, para recaudar dinero del público y abrir una de las salas más importantes, donde se encuentra la instalación del dinosaurio Dino Prata.

Valiosos tesoros históricos

El museo albergaba el meteorito Bendegó, el mayor encontrado en el país, una colección de momias egipcias y el cráneo de Luzia, "la mujer más antigua de América", entre otras importantes piezas históricas, aparte de ser la residencia de los últimos monarcas de Brasil.

Hace 40 años, el 8 de julio de 1978, otro pavoroso incendio, esta vez en el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro, supuso la desaparición de importantes pinturas de artistas como Pablo Picasso, Salvador Dalí o Joaquín Torres-García, expuestas allí en una muestra temporal.

Además, en los últimos años varios museos de Brasil han sufrido incendios, entre ellos el de la Lengua Portuguesa, en 2015, y el Memorial de América Latina, en 2013, ambos situados en Sao Paulo.

Río de Janeiro, 5 de septiembre de 2018.-

Por Redacción Ecos Cultura

Foto: R. Moraes/Reuters.

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