Tecnología

Una posibilidad tecnomédica para curar en 2018

Maracay, 19 de enero de 2018. Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Los optimistas sobre el impacto y el valor agregado de la Tecnología tenemos una excelente noticia este 2018 en el campo de la Medicina.

Esa buena nueva es la posibilidad de utilizar la versátil tecnología CRISPR-Cas9 para tratar y curar enfermedades, padecimientos crónicos y problemas de origen genético en humanos, ya que esta revolucionaria tecnología permite modificar con mucha precisión el genoma de cualquier célula.

Esto lo ha convertido en una herramienta poderosísima con posibilidades casi ilimitadas para tratar y curar, particularmente, enfermedades heredadas que tienen pocas opciones de tratamiento, como el cáncer, el lupus, etc.

Uno de los primeros ensayos en humanos se realizó en el 2013, orientado a usar CRISPR-Cas9 para editar células humanas vivas, pero su primera aplicación real en humanos, apenas se realizó en el 2016, por un equipo chino, que buscaba tratar el cáncer de pulmón en un paciente.

Este 2018 va a ser decisivo para comenzar a realizar investigaciones aplicadas y terapéuticas.  Compañías biotecnológicas como CRISPR Therapeutics y Vertex Pharmaceuticals serán de las primeras que realizarán ensayos clínicos basados en tecnología CRISPR-Cas9 en pacientes humanos.

De hecho, CRISPR Therapeutics solicitó durante el 2017 el permiso de reguladores europeos para intentar corregir genéticamente la beta talasemia, una enfermedad de la sangre ocasionada por una mutación en las células de hemoglobina.

Esta compañía espera dar un gran paso en el tratamiento de enfermedades sanguíneas heredadas durante este año, llevando a cabo la prometedora terapia para edición de genes, CTX001, en colaboración con Vertex Pharmaceuticals.

A pesar del rápido crecimiento que ha tenido la CRISPR-Cas9 en los últimos años, aún quedan muchos obstáculos por delante, que sólo se van a superar si se hace investigación en campos biomédicos.

Un estudio publicado reveló que la mayoría de los humanos podrían poseer anticuerpos que combaten los dos tipos más importantes de la proteína Cas9, que es el pilar de la tecnología CRISPR-Cas9. Este sería un desafío para los investigadores en proceso de aplicación de la tecnología.

Además, la creciente polémica ética y social sobre la edición genética complica aún más el proceso de aprobación regulatoria. Se requerirá abrir el debate y tratar de ver que esta tecnología es 80 años después de la penicilina, que ha salvado tantas vidas, otra posibilidad de curación posible, sobre todo de crónicos o personas con enfermedades heredadas.

Sin duda, la CRISPR-Cas9 podrá presentar grandes riesgos para salud, como lo son medicamentos, tratamientos e intervenciones, hoy normalizadas y homologadas, pero si los ensayos clínicos resultan exitosos, su valor agregado y su impacto en la vida será una realidad.