Principales

Congreso asume control político por violencia en Tumaco

Bogotá, D.C, 13 de octubre de 2017.-Redacción Ecos. Foto: Prensa Senado.- Con el acompañamiento de la ONU, Defensoría del Pueblo y la Fundación Paz y Reconciliación, la Comisión de Paz del Senado de Colombia, se hizo presente en Tumaco para conocer de primera mano los hechos violentos donde perdieron la vida siete personas en esa región del pacífico colombiano.

El Presidente de dicha célula legislativa, senador Roy Barreras, sostuvo que "en momentos de cierre de un proceso de paz e inicio de una nueva etapa de la historia de Colombia, es indispensable tener absoluta claridad de los hechos violentos que ocurren de manera aislada en el territorio".

Barrera, quien estuvo acompañado de sus colegas Claudia López, Iván Cepeda, Jorge Iván Ospina, entre otros congresistas, señaló que "el proceso de paz no se hizo con el narcotráfico, ni el proceso de paz podía resolver ese flagelo. Por ende, el fenómeno mafioso seguirá presente mientras no se enfrente con diversas políticas".

Agregó que "tanto los crímenes cometidos por cuenta de las distintas etapas del negocio perverso del narcotráfico global, -desde la siembra hasta su comercialización-, tienen que ser plenamente aclarados. No son pocas las voces que quisieran tergiversar los hechos, ofreciendo versiones sesgadas. Unas acusando hipotéticas disidencias de las guerrillas en movilización, y en otras, señalando a miembros de la Fuerza Pública".

Los congresistas se reunieron con las comunidades y algunos testigos de los hechos violentos "y así tomar el pulso de primera mano a la realidad en ese territorio sometido a tantas violencias cruzadas", enfatizó Roy Barreras, quien fue uno de los legisladores que se entregó de lleno a la negociación entre el Gobierno y las Farc.

Fue contundente en manifestar que "Colombia sigue poniendo los muertos en la guerra contra el narcotráfico, por eso la política antidrogas debe revisarse".

Entre tanto el senador Iván Cepeda afirmó que "el compromiso del Congreso es hacer el control político necesario para esclarecer lo sucedido”. Dijo que el Gobierno “debe responder a través de una política social, que permita a esta región salir del abandono en que se encuentra”. Así mismo aseguró que citarán un debate, para revisar con las autoridades de Gobierno lo sucedido el 5 de octubre.

El senador Jorge Iván Ospina aseguró que la política debe ser radical contra las bandas criminales y las redes del narcotráfico, no contra la población civil. 

Se espera que la Comisión de Paz del Senado le entregue el próximo martes a la plenaria de la corporación un pormenorizado informe de su visita a esa región del pacifico de Colombia que está atravesando una situación de orden público preocupante en pleno desarrollo del posconflicto en Colombia.

“Los acuerdos son para cumplirlos”: Santos

Bogotá. D.C, 12 de octubre de 2017. Redacción Ecos. Foto: SIG.-  Durante la sanción de la ley que establece el régimen de remuneración para los diputados, el presidente Juan Manuel Santos fue certero en señalar a los colombianos y a las Farc que "los acuerdos se van a cumplir" y agregó: "la decisión de la Corte Constitucional de avalar las normas que blindan los acuerdos, es un espaldarazo que le da solidez al proceso".

"Es algo que todos deben escuchar: los acuerdos son para cumplirlos", reiteró el jefe de Estado Colombiano desde la Casa de Nariño en presencia del Presidente de la Cámara de Representantes Rodrigo Lara Restrepo, congresistas y funcionarios del gobierno nacional.

"Vimos cómo, por unanimidad, (la Corte) lo que dijo en palabras sencillas es que el acuerdo de paz es la palabra empeñada del Estado colombiano, algo que hemos venido repitiendo desde que lo firmamos. Y que tenemos que obrar los colombianos de buena fe y cumplir con esos acuerdos", manifestó.

Se refirió a la sentencia de la Corte Constitucional en ese sentido y fue contundente en destacar que "durante los próximos tres años esos acuerdos se tendrán que cumplir" no podrán tomarse decisiones que violen esos acuerdos y eso es algo que le da mucha solidez, es un espaldarazo que la Corte Constitucional les da a los acuerdos de paz”.

Se refirió a la importancia de la reunión celebrada entre el Fiscal General de la Nación, el Ministro del Interior y representantes de las Farc, encuentro que él mismo promovió y asistió destacando que "a través del diálogo se logran las diferencias”. Dijo que ya se lograron avances para sacar adelante la JEP en el Congreso.

Resaltó el Presidente de Colombia que las diferencias sobre la ley estatutaria de la Justicia Especial de Paz "quedaron saldadas" para su trámite y aprobación en las plenarias de Cámara de Representantes y Senado.

"Todo esto lo que busca es cerrar el conflicto. Eso no se nos debe olvidar nunca: toda la justicia transicional, todo lo que estamos haciendo, es un ejercicio para terminar un conflicto, sanar las heridas y seguir adelante en el desarrollo del país, ojalá todos unidos. Que esto no nos siga dividiendo, no nos siga polarizando", aseveró el Jefe de Estado colombiano.

Destacó la sentencia de la Corte Constitucional sobre el Acto Legislativo del Acuerdo de Paz y dijo que ese alto tribunal fue precisa en señalar "la paz es el presupuesto para la garantía de los demás derechos de los colombianos". 

Finalmente hizo un llamado para "que utilicemos este espaldarazo que la Corte Constitucional, por unanimidad, le da al proceso, para decir: esto ya es irreversible. Trabajemos juntos para que funcione".

No hay lugar para la pena de muerte en el siglo XXI: Guterres

New York, 12 de octubre de 2017. Por Redacción Ecos. Foto: ONU Press.- No hay lugar para la pena de muerte en el siglo XXI y esta práctica necesita ser abolida lo antes posible.

Ese fue el principal mensaje del Secretario General, Antonio Guterres, durante el evento que conmemoró el Día Mundial contra la Pena de Muerte, en la sede de la ONU.

Alrededor de 170 naciones han abolido la pena capital o han dejado de utilizarla, pero cuatro países son responsables del 87% de las ejecuciones hoy en día, dijo António Guterres, en su discurso.

El mes pasado, Madagascar se convirtió en el Estado 85º en ratificar el Segundo Protocolo Facultativo que aboliría la pena de muerte y Gambia avanzó hacia este objetivo.

El titular de la ONU aseguró que esta práctica hace poco para servir a las víctimas o reducir el crimen y que siempre existe un riesgo innegable de errores judiciales.

"Por favor, paren las ejecuciones. La pena de muerte no tiene cabida en el siglo XXI. Estoy orgulloso de decir que mi país, Portugal, abolió la pena capital hace 150 años, fue uno de los primeros países en hacerlo. Las razones son las mismas que damos hoy: la pena de muerte hace poco por las víctimas o por frenar el crimen. E incluso con un meticuloso respeto por un juicio justo, siempre hay un riego de error en la justicia. Este es un precio inaceptablemente alto", declaró.

Guterres advirtió que muchos gobiernos ocultan las ejecuciones y utilizan un elaborado sistema para mantener en secreto quién está condenado a muerte y por qué. Agregó que esta falta de transparencia representa una falta de respeto por los derechos humanos de los condenados y sus familias y recalcó que los datos completos y precisos sobre las ejecuciones son vitales para fundamentar el debate sobre la pena de muerte y su impacto.

El Secretario General pidió el apoyo de todos los Estados que ya han abolido esta práctica para unirse al llamamiento a los líderes de aquellos países que la conservan, para que establezcan una moratoria oficial con miras a su eliminación lo antes posible.

En un comunicado, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU también instó a todos los Estados a ratificar el tratado universal que, de entrar en vigor, aboliría la pena de muerte.

Exequible Acto Legislativo del Acuerdo de Paz

Bogotá, D.C, octubre 11 de 2017. Redacción Ecos. Foto: Corte Constitucional.- Por unanimidad la sala plena de la Corte Constitucional declaró exequible el Acto Legislativo 02 del 2017 y además sentenció que durante los próximos tres gobiernos no se puede modificar el acuerdo que llevó al fin del conflicto con las Farc, grupo insurgente que enfrentó al Estado colombiano por más de 50 años.

La decisión del alto tribunal que salvaguarda la constitución colombiana, se da en momentos en que iniciativas legislativas pasan por momentos difíciles en las cámaras, debido a la negativa del partido Cambio Radical de no votar el proyecto que reglamenta la Jurisdicción Especial para la Paz.

Con la declaración de constitucionalidad de la reforma que permite viabilizar y blindar todo el andamio jurídico del acuerdo firmado entre el Gobierno y las Farc, la Corte Constitucional le da un espaldarazo al capital político más importante del Presidente Juan Manuel Santos: la paz.

"Las instituciones y autoridades del Estado tienen la obligación de cumplir de buena fe con lo establecido en el Acuerdo Final", sentenció la Corte Constitucional al señalar además que "las actuaciones de todos los órganos y autoridades del Estado, los desarrollos normativos del Acuerdo Final y su interpretación y aplicación deberán guardar coherencia e integralidad con lo acordado, preservando los contenidos, los compromisos, el espíritu y los principios del Acuerdo Final".

El presidente de la Corte Constitucional Luis Guillermo Guerrero, destacó que "El Acuerdo no tiene en sí mismo un valor normativo, sino que requiere su incorporación a la Constitución a través de reformas constitucionales, leyes aprobadas por el Gobierno y los decretos".

El magistrado Guerrero fue contundente en destacar que "el país no puede ser ajeno hoy a esa circunstancia, eso es lo que pretende el Acto Legislativo, dar estabilidad al Acuerdo, y la Corte señaló que esa estabilidad es necesaria, pero que se debe dar en algunas circunstancias". 

Precisó que esa decisión implica que no sería posible para un próximo gobierno “hacer trizas el Acuerdo” ni modificar lo ya implementado. 

El cataclismo electoral de la JEP

Bogotá, D. C, 10 de octubre de 2017.-Por Luis Fernando García Forero.Foto: SIG.- Un cambio radical generó la aprobación en primer debate la reglamentación de la Jurisdicción Especial para la Paz. Se cayeron las caretas, se rompieron las alianzas y los oportunistas preelectorales abandonaron la causa de la paz en pos de sus intereses.

Tomando en consideración que la iniciativa de la JEP está catalogada como la columna vertebral del proceso en el contexto del posconflicto, significa la necesidad de una posición ética de todos los que han estado involucrados y han sido actores directos del proceso de paz.

Las contradicciones en política tienen un peso específico. No se puede entender que partidos que votaron el Acto Legislativo que implicaba toda una reforma constitucional y un mayor compromiso político, ahora hayan votado en contra de dicha propuesta.

Las razones que motivaron el voto en contra no han respondido a los intereses supremos de la paz en Colombia. Todo indica que el afán sea por un lado, deslindarse en definitiva del Gobierno de Santos, y por el otro, la necesidad de generar una alianza poderosa con los enemigos de la paz.  

Esa perspectiva aparte de ser antiética y electorera, implica además la poca visión de lo que va a significar para Colombia el proceso del posconflicto. Un desafío que no le pertenece a ninguna tolda política, sino a los colombianos y a todas las voces globales que apoyan el reto del cambio y desarrollo del país.

Los señores que hoy abandonan el autobús de la paz viven en la Colombia de los años anteriores al conflicto armado y no pertenecen al futuro de las posibilidades que significa para nuestro país, cambiar de ser uno de los más violentos del mundo, a una nación con perspectiva de desarrollo sostenible, como lo señalan todos los organismos internacionales.

El subdesarrollo de nuestros países se debe a que ciertas clases políticas son anacrónicas e inescrupulosas. Prueba de ello es la corrupción rampante, el peculado y el tráfico de influencias que han debilitado las instituciones del Estado, han hecho que la población no crea en los políticos y se abstenga de votar. 

De todos modos, la paz aún cuenta con las mayorías en las cámaras legislativas y en la Colombia que vivió en carne propia las consecuencias del conflicto y la inequidad de las elites, pero que tiene la esperanza de un futuro mejor.

La clave está en invertir en las áreas rurales: FAO

Roma, 9 de octubre de 2017. Por Luis Fernando García Forero. Foto: ONU PRESS.- Las áreas rurales tienen un gran potencial de crecimiento económico vinculado a la producción alimentaria en los países en desarrollo y los jóvenes no deberían tener que salir del campo para obtener empleo, asegura un nuevo informe de la FAO.

El Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación 2017 revela que, entre 2015 y 2030, el número de personas entre 15 y 24 años aumentará unos 100 millones, principalmente en África Subsahariana.

Sin embargo, en muchos países en desarrollo, el crecimiento de los sectores industriales y de servicios, se ha quedado rezagado y éstos serán incapaces de absorber a los nuevos demandantes de empleo que van a incorporarse al mercado laboral.

Es por ello que la FAO asegura que se necesita una profunda transformación del sector rural para aprovechar su potencial, no sólo de proveer alimentos para una población creciente, pero también para generar empleo.

"Se está reduciendo la proporción de la población empleada en la agricultura y mucha gente se está moviendo hacia los empleos informales de baja calificación en el sector de los servicios. La capacidad de crear empleo es limitada, de manera que el empleo no representa una oportunidad de salir de la pobreza para muchos", asegura Marco Sánchez Cantillo, Director Adjunto de la División de Economía del Desarrollo Agrícola de la FAO.

Cantillo asegura que cada vez más habitantes de las zonas rurales se trasladarán a las ciudades y correrán el riesgo de sumarse a la población urbana pobre, en lugar de hallar un futuro mejor. Sin embargo, si se invierte en el sector de la agricultura, la urbanización puede convertirse una oportunidad.

"La urbanización representa una gran oportunidad para las áreas rurales, el 70% de los alimentos producidos en el mundo se consumen en las zonas urbanas del mundo. Para muchos agricultores la creciente demanda de alimentos podría resultar una gran oportunidad, quizá más importante que las exportaciones. Vincular a estos productores con estos nuevos mercados domésticos que van a tener a crecer, va a ser crucial para la reducción de la pobreza", agregó.

El estudio de la FAO establece tres líneas de acción para transformar el sector agrícola positivamente, que abarcan desde políticas públicas hasta la inversión en infraestructura que conecte los sectores rurales y urbanos de una manera más eficaz.

"La clave está en invertir en las áreas rurales pero teniendo en cuenta como estas áreas están conectadas o como debería estarlo en caso de que no lo estén, con los centros urbanos aledaños. En el reporte se propone una combinación balanceada de desarrollo de infraestructura con intervenciones de política a través del espectro urbano-rural. Está claro que se necesita infraestructura tanto para la cadena de valor alimentaria como para conectar las ciudades rurales con los pueblos aledaños", dijo Cantillo.

Ernesto Samper: “Una victoria electoral del uribismo sería terrible”

Bogotá, D.C, 9 de octubre de 2017 Tomado de EL País. Foto Carlos Rosillo.- Fuera del ámbito hispanoamericano, la imagen de Ernesto Samper (Bogotá, 1950) es la de un personaje efímero de la tercera temporada de Narcos. El expresidente colombiano lidió durante su mandato en los años noventa con la acusación de que el cartel de Cali había financiado su campaña, pero ha cabalgado esta última década convertido en representante regional y defensor de primera línea del proceso de paz con las FARC, la penúltima cabeza de las seculares guerras colombianas en las que han caído sucesivos narcotraficantes, guerrilleros y paramilitares sin que haya terminado por completo la violencia.

El reto de implementar los pactos de La Habana, con los que el Gobierno y los insurgentes dieron fin el año pasado a un conflicto de más de medio siglo, se multiplica ahora en plena víspera de la campaña para las legislativas y las presidenciales de 2018. Mucho más inclinado a la izquierda del espectro político que durante su mandato, Samper, secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) desde 2014 hasta el pasado enero, analiza los desafíos de su país y la región durante una visita a Madrid la semana anterior, en la que participó del encuentro Oportunidades de negocio en Colombia tras los acuerdos de paz.

Pregunta. ¿Cómo califica el desarrollo del proceso de paz?

“Las FARC han cumplido sus compromisos, pero la reincorporación a la sociedad lleva un ritmo preocupantemente lento”

Respuesta. Se ha cumplido una primera etapa muy importante que fue el proceso que termina con lo que podríamos llamar el silencio de los fusiles, que termina con la dejación de las armas, la desmovilización de la gente [guerrilleros] de las zonas veredales. Y ahora comienza un proceso difícil, que va muy lento a mi juicio, que es el de reincorporación. Mientras las FARC han cumplido con sus compromisos, incluido el de formar un partido, los programas de reincorporación, especialmente los de carácter económico, tanto para las FARC como para las víctimas me parece que llevan un ritmo preocupantemente lento.

P. Hay analistas que creen que ciertos grupos políticos buscan que esto sea así para debilitar a las FARC como movimiento.

R. Con los niveles a los cuales ha llegado la oposición, no descarto [que haya adoptado] ningún tipo de estrategia para entorpecer el proceso. Sin embargo, creo que está blindado por sí mismo y me parece que pese a las dificultades que he señalado ya es irreversible, por lo menos el proceso de las FARC. Y espero que en los próximos meses si se logran crear las condiciones para extender el alto el fuego bilateral que se pactó en Quito con el ELN [ahora la principal guerrilla del país], podamos afirmar que estamos ya en una situación de irreversibilidad de los dos procesos.

“La gente no votó contra la paz en el plebiscito, sino contra los impuestos, los gobernadores, el Gobierno nacional…”

P. ¿Cómo afecta la campaña electoral la implementación los pactos?

R. Contrario a lo que muchos piensan, el tema de la paz no va a ser decisivo en las próximas elecciones, sino el tema económico. De alguna manera la situación económica está contaminando las propias posibilidades de que se exprese un apoyo claro, sincero, solidario y masivo hacia el tema de la paz. Esto fue exactamente lo que vimos con el referéndum [sobre los acuerdos de paz en 2016 en que ganó el rechazo a los pactos]. La gente no votó contra la paz, sino contra los impuestos, los gobernadores, el Gobierno nacional… Pero eso fue una especie de sindicato de odios que encontró en la oposición a la paz una manera de expresarse dentro de lo que se ha llamado hoy en día la posverdad.

P. ¿Quiénes son los enemigos de la paz?

“Se están comenzando a presentar situaciones de deserción, de persecución de los dirigentes desmovilizados”

R. Por supuesto que hay unos enemigos políticos que están haciendo daño, pero creo que sin desconocer la importancia de los opositores a la paz el mayor enemigo es que se mantengan, o inclusive que se reproduzcan, las condiciones objetivas dentro de las cuales se concibió la violencia que mantuvo a las FARC durante 50 años en el monte. Está en el informe que estamos trabajando sobre cómo va el proceso con la Fundación Paz y Reconciliación. Ahí aparece claramente que en las 16 zonas veredales donde se concentraron las FARC se están comenzando a presentar situaciones de deserción, de persecución de los dirigentes desmovilizados. Pero más grave aún es que en las zonas donde operarían las nuevas circunscripciones para la elección de unos candidatos al Congreso (pactado en La Habana) es donde se está concentrando la persecución y el exterminio de dirigentes sociales.

Eso significa que las dinámicas de la violencia pueden en cualquier momento reactivarse. No creo que las FARC vayan a volver a tomar las armas que ya dejaron. Pero los factores de la violencia que las llevaron a sostenerse en el conflicto armado pueden de alguna manera estimular a los grupos —a algunos disidentes de las FARC, a los de paramilitares que se están reconfigurando a través del cartel del Golfo (de Urabá) y a las bandas de sicarios del narcotráfico— a mantener la violencia viva.

P. El partido de Germán Vargas Lleras, hasta hace poco ‘número dos’ de Juan Manuel Santos y ahora aspirante presidencial, acaba de darle la espalda en el Congreso a la justicia transicional que juzgará a guerrilleros y militares.

“Que el exvicepresidente de Santos le haya dado la espalda a la paz es una decisión insólita”

R. Se trata de una decisión insólita. Germán Vargas sabe perfectamente que una de las columnas vertebrales del proceso es la justicia transicional. Y hacerle daño a uno de estos ejes es prácticamente colocarse del otro lado de la paz. Espero que él recapacite y entienda que si quiere llegar a representar a unos sectores importantes que están con una salida política al conflicto armado no puede sustraerse de su responsabilidad de aprobar lo que podrían ser los cuatro o cinco temas fundamentales de la paz.

P. Parece muy difícil, sobre todo por la posibilidad de que Vargas se alíe con el uribismo, el principal opositor de los acuerdos.

R. No sé si esto corresponde a una campaña oficial o forma parte de la desinformación y del manejo de la posverdad que ha caracterizado al Centro Democrático [formación del expresidente Álvaro Uribe] en sus últimas actuaciones. Pero en la política como en la física opera el principio de acción y reacción. Un entendimiento entre las fuerzas de derecha contra la paz inmediatamente fortalecería una opción de las fuerzas progresistas, no necesariamente de izquierda, a favor de encontrar un candidato para la paz, que es lo que yo he venido proponiendo. Que el próximo 11 de marzo con las elecciones parlamentarias los candidatos que han manifestado su voluntad de sostener los acuerdos de paz y acompañar los del ELN escojan un candidato que se presente a la primera vuelta.

P. ¿Qué implicaría una victoria electoral del uribismo?

R. Eso sería la tapa de la olla. Espero que no sea ese el camino que tomen los colombianos. Que no se les olvide todo lo que llevamos tratando de salir de esta noche oscura de la violencia ni lo que estamos viviendo gracias al funcionamiento de los acuerdos de paz en materia de tranquilidad y de recuperación de la economía, del turismo, de la imagen de Colombia.

P. ¿Cuáles son las posibilidades de la izquierda en las elecciones tras la desmovilización de las FARC?

R. Si algún efecto favorable han tenido los acuerdos de paz es que este remedo que teníamos de alternatividad política en que los partidos tradicionales se repartían el poder como dos buenos hermanitos ha quedado atrás. Parece que ya para la opinión pública está claro que hay unos sectores reaccionarios que son los que combaten las opciones de paz y todo lo que ella representa. Y que hay unos sectores de carácter progresista que no van a tener la dificultad que tuvieron en el pasado de que les saquen del armario el fantasma de “la combinación de las formas de lucha” para descalificarlos. Al contrario, aquí se abre un arcoíris de posibilidades para que las fuerzas políticas se expresen.

P. Siguen creciendo los cultivos de coca, uno de los principales combustibles de la guerra.

“Llevamos 10 años fumigando más de un millón de hectáreas de coca y no ha funcionado”

 

R. Cuando en uno de los cinco puntos de la agenda de los acuerdos de La Habana se pactó que tendría que haber una sustitución masiva de los cultivos ilícitos se estaba pensando en desarmar esta bomba explosiva. El tema es cómo se hace. Nosotros tuvimos un Plan Colombia [patrocinado por Estados Unidos] que fue un absoluto fracaso. Llevamos 10 años fumigando más de un millón de hectáreas y lo que tenemos hoy son más hectáreas cultivadas. Creo en la fórmula que se acordó en La Habana de que sea un proceso de sustitución social y voluntaria con el apoyo del Estado en las zonas rurales donde se concentra la producción. Pero no un apoyo solo de presencia militar, sino con vías terciarias, con escuelas, puestos de salud, zonas de reserva campesina para que haya formas colectivas de trabajar la tierra. Estados Unidos no puede pretender que en un año de vigencia de los acuerdos se tengan los resultados que no se han obtenido con todos los Plan Colombia y todas las operaciones de fumigación que se han intentado en los últimos 20 años.

P. ¿Por qué Washington se obstina en la fumigación de la coca con glifosato?

R. Cada quien está buscando el flanco que más le interesa de los acuerdos para mostrar sus diferencias, que son de carácter ideológico.

LA CRISIS DE VENEZUELA Y LA MEDIACIÓN DE UNASUR

P. Ahora el fantasma electoral en Colombia es Venezuela ¿Cuán determinante será?

R. Depende de qué pase allí. Hace dos meses las alternativas que se abrían eran todas impensables: una guerra civil, un golpe de Estado, inclusive una invasión militar por parte de Estados Unidos. Hoy se han reabierto las posibilidades de negociación en Venezuela a partir de las tres premisas que fijamos los expresidentes a principio de año. Definir una agenda electoral par que hubiera elecciones regionales y presidenciales, que entiendo ha sido aceptada por el Gobierno y la oposición. Que a través de la Comisión de la Verdad, además de visibilizar a las víctimas, se legitimen otras aspiraciones, que las personas que hoy en día no pueden participar lo hagan a través de una amnistía concertada. Y también hay que hacer un acuerdo para una reforma constitucional que equilibre los poderes, de tal manera que no se siga en Venezuela con el juego de que el que gana las elecciones, gana todo. Y el que pierde, pierde todo. Hay que buscar una forma de equilibrar la participación en los poderes, que es lo que ha envenenado la política en Venezuela desde hace 10 o 15 años.

P. ¿Por qué fracasó la mediación de Unasur?

R. Fue exitosa mientras duró. Participamos a través de una misión electoral en las elecciones [parlamentarias] que ganó la oposición y el Gobierno aceptó estos resultados. Y luego iniciamos con los expresidentes y el Vaticano un proceso de diálogo en el que como señalaba el mismo Papa, lo importante no eran solamente los resultados, sino el proceso en sí, que la gente pueda estar hablando. Y creo que eso es lo que ha sucedido en Venezuela, que se está negociando sin dialogar. Lo más importante no es lo que se ve hacia fuera, sino que al interior de las negociaciones para el diálogo se están obteniendo concesiones y se están haciendo reclamos y exigencias atendidas por cada una de las partes, que están creando un clima de entendimiento entre el Gobierno y la oposición.

P. ¿Por qué se ha debilitado Unasur? 

R. Desde mi retiro hace varios meses, los países no se han puesto de acuerdo para elegir un sucesor, por la fórmula venenosa de que se necesita consenso para cualquier decisión. Hay algunos países que están jugando a que no se elija un secretario general para debilitar a Unasur. Y que les interesa que no haya uno que sirva de interlocutor. Nunca había sido tan importante la interlocución de la región frente a problemas de una magnitud incalculable como las amenazas que para la región representan las políticas del señor Trump. Él va en contravía de todos nuestros intereses, de los migrantes, del libre comercio, del cambio climático, que es lo que produce los huracanes que están destruyendo las islas del Caribe… Yo creo que ahí necesitamos un interlocutor, que no puede ser el secretario de la OEA [Luis Almagro], que repica y va en la procesión.

Fondo de Emergencia ONU alcanza su meta para el 2017

Nueva York, 9 de octubre de 2017. Por Felicia Saturno Hartt. Foto: ONU Press.- El Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF) para la Acción en Casos de Emergencia (CERF) alcanzó su meta de financiamiento de 450 millones de dólares para el 2017, gracias al último aporte financiero de Suecia, informó la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

Mediante las contribuciones de países, empresas, fundaciones y particulares, el CERF puede responder con diligencia a emergencias y a diversas crisis desatendidas, a través de un financiamiento ágil de las actividades humanitarias. Este año, ha asistido con rapidez a 20 millones de personas que sufren inseguridad alimentaria en Nigeria, Sudan del Sur, Somalia y Yemen.

"La generosidad de los donantes del CERF es inspiradora", dijo Mark Lowcock, el Coordinador de Asuntos Humanitarios de la ONU. Con 145 millones de personas que necesitan asistencia humanitaria, nos enfrentamos a múltiples desafíos; alcanzar nuestra meta para el 2017 nos alienta a seguir cumpliendo nuestra misión de ayudar a los más vulnerables en el mundo, en los tiempos requeridos", agregó Lowcock.

Asimismo, el CERF asignó 145 millones de dólares para 14 crisis con financiación insuficiente, además de 19 millones para ayuda de urgencia a los refugiados Rohingya que huyen de la violencia en Myanmar en 2017. 

Recientemente, el Fondo ha liberado 13 millones de dólares para prestar asistencia a decenas de miles de personas en situación crítica tras el paso de los huracanes Irma y María en el Caribe. La comunidad humanitaria está entregando comida, agua, medicina y atendiendo otras carencias.

"Frente al aumento de las necesidades provocado por los conflictos y los desastres naturales, más que nunca necesitamos que los donantes nos ayuden a alcanzar la meta de mil millones de dólares", aseveró Coordinador de Asuntos Humanitarios de la ONU.

La cifra de mil millones de dólares fue aprobada por la Asamblea General de la ONU el año pasado. El Coordinador espera que el evento anual de alto nivel del CERF, que tendrá lugar en diciembre, permita dar un paso determinante para alcanzar la meta.

"Una Organización de las Naciones Unidas fuerte requiere un CERF fuerte, confiable, para poder llegar a las personas atrapadas en crisis y responder a las necesidades de aquellas que se quedaron aún más atrás", afirmó el alto funcionario.