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Colombia ha erradicado 30.000 hectáreas de coca en 2017

Redacción Ecos. Foto Vicepresidencia.- El Vicepresidente de la República, general Óscar Naranjo, afirmó que en el país se han erradicado 30 mil hectáreas de coca, resultado que muestra que se están acercando a la meta de eliminar 50 mil arbustos.

Desde la vereda El Miedo, en Tumaco, donde supervisó el avance de la erradicación forzosa de cultivos ilícitos, el Vicepresidente colombiano sostuvo que "estamos constatando cómo nuestras Fuerzas Militares, la Policía, bajo el liderazgo del Ministerio de Defensa, avanzan en el cumplimiento de la meta", afirmó el Vicepresidente.

El General Naranjo dijo que el plan de erradicación está siendo acompañado por una estrategia para evitar la resiembra de coca, que consiste en el monitoreo constante de las áreas erradicadas y la destrucción de los arbustos que se planten nuevamente.

En esta vereda, apenas a 5 kilómetros de la frontera con Ecuador, el Vicepresidente también destacó que en Tumaco, la principal área cocalera del país, ya se han erradicado de manera forzosa 8.000 hectáreas de coca, y advirtió que la situación de esta zona corresponde a cultivos de organizaciones criminales.

"Hay que decir que en Tumaco la característica principal no es la de pequeños cultivadores. Estamos encontrando cultivos tecnificados que pertenecen a organizaciones mafiosas que tenemos que eliminar", enfatizó el vicepresidente Naranjo. 

Aseveró que en el 2017 el gobierno ha sido eficaz para cumplir la erradicación de dichos cultivos al señalar que hasta la fecha “estamos avanzando con 200 toneladas de cocaína incautadas y el número de capturas de extradición sigue en ascenso".

Colombia y PNUD lanzan "Ambientes para la Paz"

Por Redacción Ecos. Foto: CINU Colombia.- Colombia y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) lanzan el Primer Programa de Reincorporación a la vida civil para excombatientes, el Programa "Ambientes para la Paz", una iniciativa con el enfoque de reincorporación establecido en el proceso de paz con las FARC-EP, que impulsará la formación ambiental para los excombatientes y las comunidades locales que los acogen.

El programa, financiado por el gobierno de Noruega, será implementado por el Ministerio del Medio Ambiente de Colombia con el apoyo PNUD y busca la adopción de alternativas productivas y de conservación, que aporten al desarrollo sostenible, a la construcción de paz territorial y al buen vivir de las comunidades en los "Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación", antes llamados Zonas Veredales.

"Este proyecto está muy orientado a mejorar el tema social y económico y también el tema de conservación ambiental en territorios de una gran biodiversidad, que están sufriendo de un deterioro. Esperamos que esta iniciativa pueda contribuir un granito de arena para revertir esta situación y generar entre todos condiciones para que no solamente no se siga deteriorando, sino que se pueda cuidar mejor y enmarcar en un esfuerzo de desarrollo rural sostenible en los territorios en donde este proyecto va a intervenir, recalcó Pablo Ruiz Hiebra, Director del PNUD.

Casi 4.000 personas serán favorecidas por el programa, 30% excombatientes de las FARC y 70% miembros de organizaciones locales como Juntas de Acción Comunal, comités, asociaciones, gremios y cooperativas.

Durante la primera fase del programa, los participantes construirán una visión de desarrollo sostenible y recibirán formaciones en cuestiones ambientales para el trabajo y en áreas como las tecnologías de la información, el área administrativa y financiera, así como sobre iniciativas ambientales productivas y de conservación orientadas al control de la deforestación y la lucha contra el cambio climático.

"Las actividades que se van a realizar se van a construir con la gente. Este es un enfoque muy comunitario y cualquier cosa que se vaya a hacer se va a identificar en el marco de una priorización, de una planificación del territorio con las personas y luego ahí se van a identificar los proyectos productivos", agregó Ruiz.

"Ambientes para la Paz" es el primer programa de reincorporación a la vida civil de los excombatientes de las FARC-EP con enfoque ambiental. La iniciativa será implementada en los Departamentos del Meta y Caquetá a través de 9 iniciativas ambientales en tres Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación.

“La institucionalidad no puede seguir dando la espalda al Sumapaz”: Germán García

Por Luis Fernando García Forero. Foto: @German_garciaM .-Bogotá se convirtió en la gran urbe mundial, que además de ser la capital de la República, de alguna u otra forma, le pertenece a todos los colombianos. Su rápido y desordenado desarrollo urbanístico, es indirectamente proporcional a la calidad de vida de quienes viven en la ciudad y en su zona rural.

Más de 8 millones de habitantes tienen poblado su espacio territorial, hasta el punto que los municipios circunvecinos se convirtieron en dormitorio de miles de habitantes que trabajan o pasan el día en la capital colombiana, pero viven en poblaciones cercanas que se puede decir son barrios de lo que anteriormente era el corazón de los Chibchas.

El crecimiento de Bogotá ha sido incontenible y cada día penetra la ruralidad. Son pocos los dirigentes que se refieren a la situación que viven muchos habitantes de la zona rural de la capital de Colombia.

El joven concejal liberal del distrito capital, Germán Augusto García Maya, no sólo se ha puesto la camiseta 10 que tuvo como número y slogan para alcanzar la curul en el cabido, sino, que no se la ha quitado, para liderar soluciones a la problemática de las gentes más vulnerables, principalmente de quienes viven en el campo de algunas localidades de Bogotá.

ECOS: ¿Qué balance le entrega a sus electores y a los habitantes de Bogotá por su labor como concejal?

GG: En primer lugar ha sido un año y cerca de 7 meses que llevo en mi primer período en el Concejo. Se han desarrollado iniciativas en diferentes ámbitos de la agenda pública  distrital, pero la prioridad ha sido la ruralidad que es una de  nuestras banderas primordiales. He representado no solo a los campesinos de Sumapaz, sino a Ciudad Bolívar, Usme, Santa Fé. Allí identificamos un sin número de problemáticas en educación, vías de acceso, alcantarillado, las reservas campesinas, no hay políticas en turismo, entre otros. Estamos trabajando para superar los problemas de esas localidades donde la inmensa mayoría son vulnerables.

ECOS: ¿Es muy grande la brecha o fisura entre la Bogotá urbana y la rural?

GG: Por su puesto, y en eso debemos trabajar fuerte. Las personas que viven en la ruralidad, por ejemplo en la localidad del Sumapaz, no han tenido la oportunidad de acceder a unos verdaderos servicios públicos necesarios para una vida digna. Las diferencias entre la Bogotá urbana y rural es dramática. La institucionalidad no puede seguir dando la espalda al Sumapaz.

ECOS: Todos sabemos que en el Sumapaz reinaban las Farc, vivimos otro escenario, ya hay paz en esa región, ¿cree que el Estado, la administración distrital y ustedes como concejales, deben tener más presencia?

GG: Es cierto. Fue una zona donde la dirigencia política no podía asomarse a esa localidad. La violencia reinó por muchos años. Los problemas siguen, ahora nos toca el turno a nosotros. Con la firma de los Acuerdos de Paz se está empezando a reestablecer otro tipo de planteamientos.

ECOS: ¿Cuáles?

GG: Debemos entender y lograr en el menor tiempo posible integrar efectivamente al Sumapaz con Bogotá. Es una localidad absolutamente rural, con unas realidades y dinámicas totalmente distintas a las que tienen las otras de la capital. En el Sumapaz, que fue escenario del Secretariado de las Farc y donde hubo una clara  y conocida presencia subversiva durante muchos años, se le debe dar ahora un tratamiento diferencial en materia social y económica.

ECOS: ¿Ya fue a esa localidad?

GG: Claro, he ido varias veces y además tengo un importante número de seguidores, una significativa representación electoral. Seguiré visitando esa zona y buscando como concejal soluciones a la problemática que viven muchas gentes de esa Bogotá rural.

ECOS: Es conocido su trabajo en el campo educativo por lograr que bachilleres de la ruralidad de la capital puedan ingresar a la universidad. ¿Qué pasó con la iniciativa para aumentar la cobertura universitaria en ese campo?

GG: Luego de revisar resultados del desempeño de bachilleres en las zonas rurales y urbanas de Bogotá, se evidencia que hay una brecha muy grande. Eso trae que sean mayores las posibilidades y las opciones que tenga un estudiante de la localidad de Kennedy de acceder a la universidad pública que las oportunidades que tiene un estudiante de las zonas rurales. Además en la ruralidad no hay universidades. Hasta el año pasado se generó una sede de la Nacional en el municipio poblado de Nazaret, en Sumapaz.

ECOS: ¿Su iniciativa tiene que ver con establecer cupos a estudiantes pobres de esas localidades en la Universidad Distrital?

GG: Sí, radicamos un proyecto de acuerdo en el concejo que ordena a la Universidad Distrital generar cupos especiales y preferenciales para estudiantes de las zonas rurales y preferencialmente accedan a  programas acordes y relacionados con la ruralidad: ingeniería ambiental, agronomía, entre otros. Es hasta ahora un proyecto de acuerdo, estamos dando la batalla para que este tipo de iniciativas que benefician a los jóvenes campesinos sea una realidad.

ECOS: ¿El proyecto sigue su trámite o ya se hundió?

GG: Fue archivado el año pasado pero nosotros en virtud de una concertación que estamos haciendo con la Universidad Distrital y la Secretaría de Educación, tenemos previsto radicarlo de nuevo hacia el mes de septiembre u octubre del año en curso.

ECOS: ¿La movilidad es uno de los grandes y graves problemas que tiene la capital de Colombia. Ante esta situación qué posición ha tenido usted dentro del cabildo y qué opina al respecto?

GG: La movilidad es un asunto con características históricas, y no debe ser analizada a la ligera. Tampoco el balde de agua sucia que se le eche a cada Alcalde. Es el fruto de un sistema de transporte público que no fue bien diseñado, de mala planificación. Es lamentable, porque una ciudad que tiene 8 millones de habitantes aproximadamente debería contar por lo menos con un sistema integrado de transporte que realmente cuente no solo con los buses de tránsito o de ruta preferencial, sino también con rutas de buses zonales, con un metro, con un tren de cercanías, con los cables aéreos que le permite a las personas que viven en la zonas periféricas de la ciudad, poder generar viajes entre sus sitios de trabajo y sus lugares de residencia.

ECOS: ¿Cree que no se avanza en nada para mejorar esa problemática que es el punto más rojo de la calidad de vida de los habitantes de la capital de Colombia?

GG: Hasta ahora después de salir en el año 1999 del sistema tradicional de buses, que era un negocio de los privados, pasamos a lo que es conocido como la empresa del tercer mileno o sea Transmilenio, que si bien ha sido un gran contribuyente en mejorar el servicio público de transporte, a pesar de las críticas, aún falta mucho por hacer y eso nos va a tomar por lo menos unos 50 a 80 años en solucionar en Bogotá.

ECOS: ¿Cómo lograr que la prestación del servicio de Transmilenio sea más humano, más seguro?

GG: Es un debate importante que deberá darse en la creación o formulación de los nuevos pliegos para conceder la operación de Transmilenio o sea tener en cuenta para brindarle acceso digno a los pasajeros, principalmente  a los discapacitados.

ECOS: ¿Está de acuerdo que se establezca el metro para la capital?

GG: El metro es un sistema de transporte imprescindible en cualquier ciudad del mundo, pero no tiene que ser excluyente con el Transmilenio. Por el contrario, se debe complementar a lo que existe y así lograr una movilidad que sea ejemplo para otras ciudades del mundo. Aún más, lograr que los habitantes disminuyan el uso de sus vehículos. Cuando los ciudadanos tengan unas condiciones de movilidad pública digna, menos van a utilizar sus carros.

ECOS: ¿Vé como solución la vía férrea para la comunicación entre los municipios llamados dormitorios con Bogotá?

GG: Soacha, Cajicá, Funza, Madrid, Mosquera, Faca, entre otros,  llamados dormitorios, son localidades donde la gente reside y viene a la capital a trabajar, por eso la vía férrea será una realidad. Ya está contemplado en el llamado Tren de Cercanías que es una necesidad que va a solucionar los trancones por ejemplo en el occidente de la capital.

ECOS: ¿Se debe construir el Transmilenio en la avenida Boyacá y en la Carrera séptima?

GG: En ambas, pero prioritariamente en la Avenida Boyacá con el propósito de descongestionar la demanda de transporte público que tiene la localidad de Usme y Suba entre otras.

ECOS: La calle 13 es quizá una de las avenidas donde más se producen trancones. ¿Qué Hacer? 

GG: Sobre la ampliación de la calle 13 los recursos están contemplados en esta administración. Los tiempos de inicio de obra no los tengo claro pero le puedo decir que esa obra es imprescindible e  importante en este momento. Es una de las vías donde se producen más trancones y que por su puesto, genera un caos en los tramos de occidente – oriente y visceversa.

ECOS: La inseguridad no para, no nos deja vivir en paz. ¿Qué propone para superar ese flajelo?

GG: Ha sido el dolor de cabeza no solo de Bogotá sino de las grandes urbes del país e incluso de las zonas rurales. En este periodo hemos avanzado en el Concejo de Bogotá y en esta Administración creando la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, que también ha permitido liquidar lo que era el fondo de seguridad y vigilancia del Distrito. La actual Secretaría ha conseguido un sinnúmero de equipamientos y de dispositivos electrónicos y tecnológicos que seguramente contribuyen a mejorar la seguridad y la percepción de seguridad de los ciudadanos. Esperamos que la gestión en este campo logre dar tranquilidad a los habitantes de la ciudad.

ECOS: ¿En términos generales qué le critica al Alcalde?

GG: Me parece que esta administración ha tenido una mala comunicación con la ciudadanía. No ha sabido comunicar correctamente lo que han hecho. El alcalde  Enrique Peñalosa tiene y le sobran ganas para hacer las cosas bien, pero se nota que está muy mal rodeado por funcionarios que sienten que están en el cargo por elección popular y no comprenden que son el fruto de unos nombramientos que hace un jefe y que ese jefe, se debe a una ciudadanía.

ECOS: ¿Qué le abona?

GG: Creo que ha tenido importantes logros en materia de seguridad,  reorganización de nuevas secretarías que han recuperado la institucionalidad. Le abono la recuperación de la hoya del Bronx, aunque fue criticada por la forma cómo se hizo, mal que bien, es un importante acierto de esta administración.

ECOS: ¿Le ha cumplido a su electorado y a los bogotanos por haberlo elegido concejal? 

GG: Totalmente.

Velasco asume el reto por la Presidencia de Colombia

Redacción Ecos.- Foto: Partido Liberal.-  El senador Luis Fernando Velasco lanzó su precandidatura presidencial por el Partido Liberal y en un acto protagonizado por diversos sectores sociales del país, en lugares emblemáticos del comercio nacional de Bogotá, Medellín y Cali, se puso la camiseta para liderar un cambio en la forma de gobernar el país.

El senador Velasco aceptó con orgullo la solicitud de confeccionistas, textileros, vigilantes, naturistas, herbólogos, abastos, mujeres, comunidad afro, mineros, indígenas, actores, etc. quienes expresaron su deseo de tener un dirigente que luche por los intereses de los ciudadanos.

El congresista Payanés agradeció la confianza depositada por las miles de familias que dependen de dichos sectores y aseguró que su principal motivación es lograr un cambio que permita el progreso de todos los colombianos.

“Quiero un país en donde no existan las pequeñas élites que se reúnen a espaldas nuestras a hacer los grandes negocios. Quiero que seamos capaces de construir un modelo económico que favorezca a los que trabajan y no a los que especulan”, aseveró el dirigente liberal caucano, quien dijo que trabajará en defensa de los intereses de las minorías y el desarrollo de las regiones. 

El expresidente del Congreso Luis Fernando Velasco aseguró que “el país necesita descentralizar el poder que ha tenido una sola ciudad, también podemos empoderar a las regiones y buscar su desarrollo” y añadió que su campaña no será de polarización porque no desconocerá los logros de los dirigentes anteriores y se concentrará en problemas que realmente necesitan la atención del Estado. 

Erradicación forzosa de cultivos ilícitos amenaza Acuerdo de Paz: Red ONG

Redacción Ecos. Red alas.net.- El Consorcio Internacional Sobre Política de Drogas, una red mundial de 177 ONG que incluye a la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), advirtió al Gobierno que la erradicación forzosa de cultivos ilícitos “perpetúa la violencia y genera nuevos conflictos…y potencialmente amenaza la aplicación efectiva del acuerdo de paz”.

En carta al jefe de Estado colombiano la Directora Ejecutiva Asesora Principal para América Latina, de dicha red, Ann Fordham Coletta Youngers, reconoce y apoya el esfuerzo del Acuerdo de Paz firmado entre el Gobierno de Colombia y las FARC, pero expresa su “profunda preocupación por la intensificación, cada vez más militarizada, de la erradicación forzosa de cultivos de coca, especialmente en áreas donde las comunidades ya han firmado acuerdos de sustitución de cultivos”.

En la misiva sostienen que el Punto 4 del acuerdo sobre “el problema de drogas ilícitas” reconoce que la pobreza, la exclusión social y la violencia han impulsado la propagación del cultivo de coca en todo el país.

En ese sentido señalan que se están firmando acuerdos entre comunidades locales, familias particulares y el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS), a través de los cuales cultivadores y cultivadoras acceden a eliminar la coca a cambio de recibir una compensación en efectivo e inversión gubernamental en sus comunidades”.

Finalmente urgen al Presidente Santos que se asegure de que “todas las instituciones gubernamentales colombianas, incluyendo el Ministerio de Defensa, respeten los acuerdos de sustitución de cultivos, apoyen el diálogo genuino con las comunidades locales para superar las dificultades en su implementación, y cesen la erradicación forzada en áreas donde se firmaron tales acuerdos o donde están siendo negociados”. 

La siguiente es la misiva que la Red de ONG le envió al Presidente Juan Manuel Santos:

 

18 de agosto de 2017.

Doctor

JUAN MANUEL SANTOS CALDERÓN

Presidente de Colombia

 

Estimado Señor Presidente Santos:

 

El Consorcio Internacional Sobre Política de Drogas es una red mundial de 177 ONG especializadas en cuestiones relacionadas con el uso y la producción de drogas fiscalizadas.

El Consorcio trabaja para fomentar el debate objetivo y abierto sobre la eficacia, la dirección y el contenido de las políticas de drogas en los ámbitos nacional e internacional, y apoya las políticas que se fundamentan en evidencias científicas y que reducen eficazmente el daño relacionado con las drogas.

Nuestra red global cuenta con una amplia experiencia en el análisis de políticas de drogas y ofrece servicios de asesoría a encargados de políticas y funcionarios de todo el mundo.

Le escribimos hoy para expresar nuestro fuerte apoyo al Acuerdo de Paz firmado entre su Gobierno y las FARC, que representa una esperanza genuina de reducir las violaciones endémicas de los derechos humanos, la violencia y el conflicto en Colombia. Sin embargo, también escribimos para expresar nuestra profunda preocupación por la intensificación, cada vez más militarizada, de la erradicación forzosa de cultivos de coca.

El Punto 4 del acuerdo sobre “el problema de drogas ilícitas” reconoce que la pobreza, la exclusión social y la violencia han impulsado la propagación del cultivo de coca en todo el país. Por lo tanto, se están firmando acuerdos entre comunidades locales, familias particulares y el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS), a través de los cuales cultivadores y cultivadoras acceden a eliminar la coca a cambio de recibir una compensación en efectivo e inversión gubernamental para asistencia técnica, infraestructura y otros beneficios. Como organizaciones con experiencia en políticas de drogas en varios países (incluyendo lo que hemos visto de pasadas experiencias en Colombia), creemos firmemente que los agricultores pobres que cultivan coca, amapola o cannabis no deben ser criminalizados y que tal cultivo sólo puede ser reducido por medio de un apoyo gubernamental sostenido para el desarrollo rural equitativo.

Queremos resaltar también que el documento final de la UNGASS llama gobiernos a atender el cultivo de plantas prohibidas a través de “estrategias amplias destinadas a aliviar la pobreza y fortalecer el estado de derecho… y la promoción del desarrollo sostenible destinado a mejorar el bienestar de las poblaciones afectadas y vulnerables mediante alternativas lícitas” (párrafo 7(a)).

Por esta razón, estamos profundamente preocupados por los informes sobre erradicación forzosa y los choques violentos entre los erradicadores y población local, especialmente en áreas donde las comunidades ya han firmado acuerdos de sustitución de cultivos. Estas acciones no solo perpetúan la violencia y generan nuevos conflictos, sino también socavan el espíritu mismo de los acuerdos de sustitución de cultivos y los esfuerzos de fomentar la confianza de las comunidades locales que han sido olvidados por mucho tiempo – lo que amenaza potencialmente la aplicación efectiva del acuerdo de paz.

Según un informe publicado el 15 de agosto de 2017 por el Observatorio de cultivos y cultivadores declarados ilícitos OCCDI Global-INDEPAZ, entre junio y julio se registraron choques entre fuerzas de erradicación y poblaciones rurales en: El Retorno (sector de la Inspección La Paz y sus veredas aledañas); San José del Fragua (Caquetá), Tibú (Norte de Santander), Piamonte (Cauca), Puerto Rico (Meta), y Policarpa (Nariño), entre otros (véase también la reciente declaración de la sociedad civil).

La Defensoría del Pueblo expresó su preocupación sobre esta situación en una carta del 5 de junio de 2017, señalando que la erradicación forzosa “ha derivado en el resquebrajamiento de la confianza institucional, ruptura de los espacios de concertación y protestas sociales”.

Entendemos que oficiales del gobierno estadounidense están presionando fuertemente al Gobierno de Colombia para que cumpla con metas de erradicación de cultivos de coca. Sin embargo, la historia de erradicación de coca en Colombia muestra claramente que mientras las reducciones de cultivos a corto plazo pueden ser obtenidas por medio del uso de la violencia y la fuerza, no son sostenibles si no se abordan las condiciones subyacentes que conducen a su cultivo.

Se debería dar prioridad a la generación de confianza con las comunidades rurales y marginadas, la reducción de la pobreza y la violencia, y la construcción de una paz estable y duradera. Esto requiere de un margen de maniobra con respecto a los objetivos y plazos establecidos por el PNIS, y de promover una participación significativa de la comunidad para influir en las decisiones políticas que les conciernen.

Por lo tanto, le pedimos respetuosamente que se asegure de que todas las instituciones gubernamentales colombianas, incluyendo el Ministerio de Defensa, respeten los acuerdos de sustitución de cultivos, apoyen el diálogo genuino con las comunidades locales para superar las dificultades en su implementación, y cesen la erradicación forzada en áreas donde se firmaron tales acuerdos o donde están siendo negociados.

Atentamente, 

Ann Fordham Coletta Youngers

Directora Ejecutiva Asesora Principal para América Latina 

Otro de los desafíos del posconflicto en Colombia

Redacción Ecos. Foto: Fernando Vergara-Associated Press.- En una reciente publicación del New York Times, los investigadores y analistas en temas de conflicto, Enzo Nussio y Oliver Kaplan, ponen de presente el éxito del desarrollo de la paz en Colombia, pero cuestionan que en el camino del posconflicto uno de los aspectos más delicados es el cómo mantener a los guerrilleros de las Farc fuera del combate.

No dudan en señalar que los colombianos deben ser inteligentes en su estrategia para reintegrar a la sociedad a los excombatientes, para romper de manera definitiva con el pasado. Por ello advierten que la tarea es abrumadora.

¿Cómo evitar que vuelvan a las armas las personas que han combatido durante décadas?, se preguntan y afirman que “ayudar a los exguerrilleros sigue siendo un asunto controversial, pero las nuevas estrategias basadas en evidencias dan motivos para esperar que la reintegración tenga éxito pese a los desafíos”.

Nussio, investigador sénior en el Centro de Estudios de Seguridad de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich y Kaplan, profesor de la Escuela de Estudios Internacionales Josef Korbel de la Universidad de Denver y además miembro emérito del Instituto de la Paz de Estados Unidos, son claros en destacar que los antecedentes de las Farc son el primer obstáculo.

Señalan que “como ideólogos comunistas que tienen vínculos con la narco economía, muchos de sus miembros fueron reclutados de familias pobres y rurales en la infancia, y han sido guerrilleros por tanto tiempo que no conocen otra vida. La mayoría pasaron muy pocos años en una escuela como tal y no están acostumbrados a la vida civil”.

En la publicación de ese importante diario estadounidense Nussio y Kaplan expresan algunas críticas: el proceso ha sido lento. Los campos que acogerían a los rebeldes durante la transición no estuvieron listos a tiempo, entre otros aspectos como la obstrucción por parte de la oposición política, que siente que el acuerdo escatima a la hora de hacer justicia y castigar a los excombatientes.

Resaltan que las acciones del ELN aún complican los avances en materia de la reconciliación nacional porque ese grupo insurgente que está en diálogos con el Gobierno todavía sigue activo.

Ven con mucha preocupación que los líderes y activistas sociales que abogan por la restitución de la tierra y los derechos humanos, han sido blanco de violencia de grupos criminales neo paramilitares. “Esta tendencia preocupante recuerda el intento anterior de las Farc de incursionar en la política, en las décadas de 1980 y 1990, cuando miles de miembros del partido de izquierda, Unión Patriótica, fueron asesinados”.

Hacen un reconocimiento al esfuerzo de las partes que lograron el fin del conflicto tras señalar que el desarme de ese grupo guerrillero demuestra que están comprometidos con el acuerdo de paz.

“Nuestra investigación sobre la reintegración de los exguerrilleros y paramilitares colombianos ofrece una idea. Analizamos datos de una encuesta y registros de arrestos y realizamos entrevistas para identificar los factores asociados con los combatientes reincidentes, aquellos que regresaron a las actividades criminales o beligerantes. Para hacer más atractiva la vida como ciudadanos respetuosos de las leyes, el gobierno y los organismos internacionales deben adoptar una estrategia de tres vías ante los exguerrilleros”, expresan los investigadores del tema.

En primer lugar destacan que la asistencia a los excombatientes debe atender las necesidades individuales, el subdesarrollo en las áreas rurales que el Estado ha descuidado.

“Descubrimos que los programas de educación pueden ayudar a contrarrestar la reincidencia. Un exguerrillero de una desmovilización anterior al que entrevistamos reafirmó el valor perdurable de la educación en vista del periodo limitado del programa de reintegración: “Si termino mis estudios, siempre tendré eso. Podré sobrevivir, encontrar un trabajo y mejorar mi calidad de vida”.

Por otra parte expresaron que los combatientes que se unieron a los rebeldes motivados por la venganza o la búsqueda de aventuras constituyen casos más difíciles que aquellos que llegaron a la guerrilla por cuestiones ideológicas.

“Los hombres son más propensos a reincidir que las mujeres, ya que su idea de la masculinidad puede estar vinculada a la de su identidad como guerrilleros. Dado que la desmovilización de las mujeres puede presentar otros problemas, la atención psicológica debe satisfacer las necesidades de cada género”, resaltaron en la publicación.

Como segunda estrategia agregan que “la reintegración es una cuestión familiar. Descubrimos que tener hijos y buenas relaciones con miembros de la familia crea vínculos que hacen que los excombatientes observen las leyes. Otro exguerrillero al que entrevistamos nos dijo: “Tengo una hija y ella me da muchas razones para no volver a la delincuencia”. Una señal positiva es el auge de nacimientos que se está dando en los campos; anteriormente, para los guerrilleros era un tabú tener hijos”

Kaplan y Nussio ven como tercera estrategia el desarrollo en los territorios rurales, enfatizando, como lo dice el Presidente Juan Manuel Santos, que esas zonas  son el punto de arranque del proceso de paz.

“Descubrimos que los excombatientes participan más y mucho mejor en comunidades que tienen fuertes lazos sociales. El apoyo para las comunidades y las víctimas —por ejemplo, en forma de desarrollo de asistencia y fomento de organizaciones sociales— puede ser un camino efectivo y justo, aunque indirecto, para ayudar a los exguerrilleros. Las comunidades, por su parte, pueden alentar la reconciliación local y darles la bienvenida para que participen en reuniones y actividades, desde partidos de fútbol hasta trabajo público comunitario”, sostienen los investigadores. 

Finalmente señalan que “la adopción de la paz en Colombia es positiva en una región plagada de violencia. La reintegración exitosa puede aumentar la confianza pública en el proceso de paz y convertirse en una lección para el mundo sobre cómo lidiar con los problemas posteriores a un conflicto armado. Los próximos meses nos dirán si las víctimas y aquellos que hicieron la guerra pueden dar vuelta a la página en la historia del país”.

La Operación Táctica de Bajo Costo del EI se activó en Barcelona

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: J. Lago/AFP.-  El horror de la violencia contra la cotidianeidad de las personas y comunidades como objetivo estratégico, tuvo este jueves otra expresión de fuerte intensidad. Una furgoneta se subió a La Rambla de Canaletes y avanzó 700 metros atropellando a transeúntes, residentes, turistas. Dos sospechosos han sido detenidos y otro habría sido abatido. El Estado Islámico ya se adjudicó el ataque. 13 muertos y más de 100 heridos, 15 muy graves, en ataque terrorista en Barcelona, en dos puntos muy transitados de la ciudad condal, la Rambla y en el paseo marítimo de Cambrils.

Además de la furgoneta con la que se ha perpetrado el ataque, hay otra que los agentes han interceptado en Vic. Hay dos detenidos y se ha identificado a uno de los supuestos autores, Driss Oukabir, pero un hombre con esta identidad ha denunciado haber sido suplantado por su hermano. El conductor de un automóvil que arrolló a varios mossos, en un control ha sido hallado muerto a tres kilómetros de distancia.

El Estado Islámico ha reivindicado a través de su rama mediática, Amaq, el atentado terrorista perpetrado en Barcelona. “Los ejecutores del ataque en Barcelona son soldados del Estado Islámico y han realizado una operación contra un país de la Coalición”, clamó horas después del ataque el mensaje difundido por el ISIS en las redes sociales.

Los expertos interpretan que cuando los yihadistas hablan de "la Coalición" se trata de la Coalición internacional liderada por Estados Unidos que desde septiembre de 2014 bombardea objetivos del ISIS en Siria e Irak. Entre los 68 países participantes se encuentra España, que aporta unos 425 efectivos dedicados, principalmente, al adiestramiento de las Fuerzas Armadas iraquíes y la policía federal en a lucha contra el terrorismo.

España participa también en una operación bilateral con Francia en Gabón y Senegal, con dos aviones de transporte aéreo para tropas y material táctico con un despliegue de unos 100 efectivos. En Mali, donde los grupos terroristas se hacen fuertes en el norte, el Ejército español asiste a las tropas locales con 150 soldados.

En Turquía, además, en el marco de la OTAN, España ha desplegado una treintena de baterías antimisiles antes el riesgo de ataques desde Siria, donde se han destacado a 150 militares.

Como bien ilustra el analista Óscar Gutiérrez, el ataque terrorista de las Ramblas mezcla elementos de los que golpearon Niza y Berlín. En Niza, el autor del atropello masivo, Mohamed Lahouaiej Bouhlel, siguió su violenta marcha hasta ser abatido por los disparos de las fuerzas de seguridad. Anis Amri, el terrorista que atentó en Navidad en la capital alemana, de origen tunecino como Lahouaiej Bouhlel, logró huir --una rara avis en la ejecución de estos ataques, con un fuerte componente suicida-- y fue reducido por la policía italiana en Milán cuatro días después.

Como en Barcelona, los terroristas de Niza y Berlín eligieron objetivos turísticos para, como ha instado el ISIS en decenas de comunicaciones, causar muertes de civiles de forma indiscriminada, de un modo sencillo desde el punto de vista operacional, sin un coste elevado ni necesidad de gran entrenamiento en tierras del califato. La ideología yihadista es clara.

Lo fue con Al Qaeda --aunque no caló profundamente--, con el sirio-español Mustafá Setmarian como ideólogo de cabecera, y lo es ahora con el ISIS: pide a sus seguidores formar células independientes --por lo que la actuación de lobos solitarios es inusual--, cortar lazos con la organización madre, si alguna vez los tuvieron y atentar con celeridad, una vez se tengan los medios, para evitar a las fuerzas de seguridad.

Una táctica terrorista de bajo costo, pero que logra el impacto que ISIS estima como el mayor logro de su estrategia global.

Nuestra solidaridad con las víctimas.

Memorial rebelde de las mujeres en la Reforma Política

Redacción Ecos.- La reforma política que inició su discusión en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes, no sólo abrió el debate con los temas y sus protagonistas, por la complejidad política que vive Colombia, sino que a eso se le sumó un memorial de peticiones por parte de la bancada de mujeres en el legislativo, para que sean tenidos en cuenta en la reforma constitucional que tiene a la expectativa a toda la dirigencia política del país.

Cinco puntos consignados en un documento, contiene la propuesta que incluye fundamentalmente implementar aún más los derechos del género dentro de la carta fundamental y se incluya mayor participación en la política y los procesos electorales, así como garantías en la defensa de sus derechos y deberes, no solo en la sociedad, sino en el ámbito del desarrollo de la democracia en Colombia.

Una de las protagonistas y que lidera la rebelión por la inclusión de los temas del género femenino  en el Acto Legislativo que se discute en el Congreso, es la Presidenta de la Comisión Legal para la Equidad de la Mujer, Luz Adriana Moreno Marmolejo, quien fue contundente en señalar que todas las congresistas de Senado y Cámara, en representación del género en todo el territorio nacional, están exigiendo la inclusión de la mujer de manera equitativa en esa reforma política.

Los siguientes son los puntos que exigen dentro del manifiesto para defender sus intereses:

1. Aumento progresivo de la presencia de mujeres en las listas de candidaturas y en las estructuras de los partidos políticos.

2. Fortalecer el financiamiento para campaña y funcionamiento de los partidos: por mujeres y para las mujeres. Incremento del incentivo de financiación para funcionamiento que reciben los partidos según el número de mujeres electas y creación de un incentivo para anticipos de campaña que se reinvierta en sus candidaturas.

3. Acceso a medios de comunicación para mujeres en campaña.

4. Efectiva promoción de la cultura democrática con énfasis en la participación política de las mujeres. 

5. Mujeres en la arquitectura institucional electoral.

El armamento en cifras que entregó la Farc-EP