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Misión ONU finaliza extracción de caletas y dejación de armas de FARC-EP

Por Redacción Ecos. Foto: ONU Colombia.- La Misión de las Naciones Unidas en Colombia informó que ha finalizado las actividades vinculadas a la extracción del armamento y la destrucción de municiones y material inestable en las caletas de las FARC-EP, según la ruta establecida por las partes en el comunicado No. 19 del 29 de Mayo y su posterior solicitud de ampliación efectuada el 31 de agosto pasado.

En total, la Misión ONU reportó que se desmantelaron 750 caletas de 998 caletas informadas a esta Misión por parte de las FARC-EP. En los próximos días, se acreditará Alto Comisionado para la Paz, toda la información relativa a las caletas no ejecutadas, según lo establecido en el comunicado conjunto del 29 de Mayo: “las caletas que no hayan sido desmanteladas, quedarán a disposición del Gobierno Nacional, que contará con la colaboración de los ex integrantes de las FARC que trabajarán conjuntamente con el Gobierno Nacional en la ubicación y desmantelamiento de dichas caletas”.

Las operaciones han sido planeadas y ejecutadas por integrantes de las FARC-EP en conjunto con los observadores internacionales, y con la seguridad y apoyo logístico proporcionado por la Fuerza Pública, señaló el equipo de ONU.

Durante el proceso de extracción participaron la totalidad de los 450 Observadores Internacionales de la Misión, más de un centenar de integrantes de las FARC, y aproximadamente 500 miembros de la Unidad de Policía Especial para la Paz (UNIPEP) y un importante despliegue de más de 9.000 integrantes de las Fuerzas Militares a lo largo de todo el territorio Colombiano.

Las operaciones demandaron un gran esfuerzo logístico y operacional con un total de 283 horas de vuelo de los 3 helicópteros de la Misión de Naciones Unidas (393 movimientos aéreos), el apoyo de 210 horas de vuelo con helicópteros proporcionados por el Gobierno de Colombia, más de 20 movimientos por vía fluvial y más de 120 movimientos terrestres contabilizándose cerca de 40.000 kilómetros recorridos entre vehículos, embarcaciones y lomos de mula.

Es importante informar a la nación colombiana, como resultado de las operaciones de extracción de caletas, que la Misión de la ONU en Colombia, en el terreno, ha contabilizado preliminarmente el siguiente material:

1.       1.238 armas, que han sido identificadas y concentradas en el Depósito General de Armamento.

2.       488.489 municiones de diferentes calibres de armas ligeras.

3.       26.489 kilos de explosivos diversos.

4.       39.849 metros de cordón detonante y mecha lenta.

5.       4.277 granadas, de mano y de 40 mm.

6.       2.647 minas antipersonal.

7.       31.868 iniciadores-estopines.

8.       1.767 municiones de mortero, entre los que se identifican de 81 mm, 60 mm y cohetes.

Todo el material inestable, señaló la Misión ONU, fue destruido en el lugar de su hallazgo, conforme a los procedimientos y condiciones de seguridad establecidos.

La Misión ONU señalo que “agradece el apoyo de los integrantes de la Fuerza Pública, que durante este proceso participaron en las actividades de seguridad y protección a las operaciones de caletas”, sólo lamenta profundamente el fallecimiento del soldado profesional Gustavo Raab Salazar al pisar un artefacto explosivo el pasado 14 de agosto en el marco de una de las operaciones. 

Asimismo, la Misión expresó que “se solidariza con los soldados profesionales Luis Henry Beltrán Gómez y Daniel Diaz Debia, quienes el 16 de agosto, en otras operaciones, resultaron lesionados; así como con el agente de policía de la UBICAR, Reinel Escobar Sabogal, quien resultó herido el 6 de agosto pasado por el impacto de un proyectil en un enfrentamiento con un grupo armado no identificado”.

Las cifras reportadas, destacó la misión, “son preliminares, ya que en este momento aún existen equipos de trabajo que se encuentran retornando a las sedes locales desde donde remitirán la información al nivel nacional. Una vez consolidada y corroborada la información, la Misión de las Naciones Unidas dará a conocer el balance final del proceso de Dejación de Armas de las FARC-EP”.

Finalmente, la Misión de la ONU en Colombia reconoció el compromiso y el esfuerzo tanto de las FARC para realizar este proceso, como del Gobierno Nacional, para coadyuvar en el mismo, a fin de permitir este paso tan importante para Colombia en el Proceso de Paz.

Unos 815 millones de personas sufren hambre: ONU

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: ONU. Los equipos interdisciplinarios de ONU vuelven a dar una alerta con implicaciones globales y humanitarias. Unos 815 millones de personas en el mundo sufren hambre, lo que representa el 11% de la población del planeta y la cifra más alta en la última década, informaron cinco agencias especializadas de este organismo global.

La ONU reveló su informe anual sobre el estado de la seguridad alimentaria y la nutrición mundial, en el que se resalta que factores como la proliferación de conflictos violentos y el cambio climático intensificaron el hambre durante 2016.

"Es evidente que la tendencia observada en los últimos diez años no sólo es que ha crecido el número de conflictos, sino que además son conflictos que se han tornado más complejos y difíciles de resolver, entonces estamos viendo que la mayoría de las personas que sufren de hambre y desnutrición precisamente viven en países que están experimentando conflictos", declaró Marco Sánchez Cantillo, Director Adjunto de la División de Economía del Desarrollo Agrícola de la FAO.

El estudio, realizado por la Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS), revela que múltiples formas de malnutrición amenazan la salud de millones de personas a nivel mundial.

El número de personas con desnutrición crónica ha subido respecto a los 777 millones que había en 2015, aunque se mantiene por debajo de los 900 millones del año 2000, según el nuevo estudio realizado por varias agencias de Naciones Unidas sobre el estado de la seguridad alimentaria en el mundo presentado en Roma.

La ONU destacó que estas estimaciones podrían reflejar un cambio de tendencia en la evolución del hambre, que se ha ido reduciendo de forma constante durante más de una década y que en 2016 empeoró particularmente en África subsahariana (con el mayor porcentaje de personas desnutridas, el 22,7 % de su población), el Sudeste Asiático y Asia occidental.

Se calcula que en 2016 casi 520 millones de personas padecían hambre en Asia, unos 243 millones en África y 42,5 millones en América Latina y el Caribe, donde hay signos de que la situación está deteriorándose.

Unos 155 millones de niños menores de cinco años tienen retraso en el crecimiento mientras que 52 millones están por debajo del peso recomendado para una buena salud. Enfermedades como la anemia entre las mujeres y la obesidad adulta son también motivo de preocupación, según el reporte.

El informe es la primera evaluación global de la ONU sobre seguridad alimentaria y nutrición que se publica tras la adopción de la Agenda 2030.

"No se va eliminar el hambre en el año 2030, si no se atienden todos los factores que afectan a la seguridad alimentaria. El reporte enfatiza la necesidad de esfuerzos renovados y de nuevas formas de trabajar, entonces será fundamental que haya un compromiso político, pero eso no será suficiente por sí solo. Los países van a tener que convertir sus promesas en acciones concretas", agregó Sánchez Cantillo.

Otro aspecto gravísimo del informe advierte de la coexistencia entre las distintas formas de malnutrición, con países que experimentan a la vez altas tasas de desnutrición infantil, anemia en mujeres y obesidad en adultos, esto último al alza en todas las regiones.

ONU lista para nueva Misión de Verificación en Colombia

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Rick Bajornas/ONU.- En los últimos meses el proceso de paz entre el Gobierno Colombiano y las FARC-EP ha inclinado lenta pero constantemente la balanza a favor de la esperanza, declaró el Jefe de la Misión de la ONU en Colombia este lunes ante el Consejo de Seguridad.

El Representante Especial del Secretario General, Jean Arnault, informó al órgano de la ONU sobre los preparativos, despliegue, necesidades de personal y logística para la nueva Misión de Verificación que comenzará sus actividades en dos semanas en Colombia.

Arnault aseguró que se establecerán equipos de transición con personal civil y observadores a nivel local, regional y nacional y que ya se finalizó un plan de despliegue que garantiza un conjunto apropiado de competencias, distribución geográfica y equilibrio de género.

“Ya hemos puesto en marcha grupos de trabajo conjuntos sobre la reintegración y las garantías de seguridad entre la Misión y el Equipo de la ONU”, dijo.

Agregó que confiaba que los esfuerzos de la misión y el apoyo del Consejo reforzarán la confianza de la sociedad colombiana y que esta misma dedicación había garantizado que la Misión de Verificación fuera comenzada a tiempo.

Arnault se refirió también a la reciente visita del Papa Francisco a Colombia y aseguró que el Pontífice había entregado un mensaje a favor de la reconciliación y la confianza en el futuro a una sociedad que lleva cicatrices del conflicto.

Asimismo, subrayó que el acuerdo temporal de cese del fuego alcanzado entre el gobierno y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) establece que la ONU ayudará también con la verificación de los compromisos asumidos.

Al respecto la Representante Permanente de Colombia ante Naciones Unidas, Maria Emma Mejía, agradeció las expresiones de respaldo frente a este acuerdo y dijo que se trataba de una buena noticia que llena de esperanza al país y renueva la fe en una Colombia donde prime la convivencia.

“El Gobierno de Colombia es consciente del inmenso desafío que significa llevar a cabo estas tareas y su coordinación, sin embargo mantenemos la voluntad y la decisión de alcanzar la implementación de una forma rápida y eficiente para lograr el objetivo de una paz estable y duradera “, concluyó Mejía.

De la Calle descarta participar en consulta liberal

Bogotá, D.C, 12 de septiembre de 2017. Redacción Ecos. Foto: SIG.- El ex negociador que representó al Gobierno de Colombia para lograr el Acuerdo de Paz con las Farc, Humberto de la Calle, sigue en su aspiración presidencial a través de las firmas y le dijo a la colectividad a la que ha pertenecido toda la vida, el Partido Liberal, que no participará en una consulta para escoger el candidato a la jefatura de Estado.

La decisión de Humberto de la Calle deja a la dirigencia de la colectividad con los brazos cruzados, si se tiene en cuenta que llevaría al partido a una profunda división porque los precandidatos que han presentado su nombre han dado a conocer su interés para que sea a través de una consulta que se  escoja al candidato único.

Uno de los más aguerridos defensores de la consulta es el senador Juan Manuel Galán quien  ha insistido en la necesidad de llevar a cabo ese mecanismo de participación y decisión política para la escogencia del candidato, más aún cuando fue su padre quien consolidó el regreso del Nuevo Liberalismo a las huestes del oficialismo liberal y que llevó a Cesar Gaviria Trujillo a la Jefatura de Estado.

Con el anuncio del ex ministro y candidato a Presidencia, por ahora con firmas, de Humberto De la Calle, el panorama del Partido Liberal para la escoger al candidato, cada día se oscurece, si pretende realizar la consulta interna.

De la Calle fue contundente en afirmar que “en la medida en que no ha sido posible convencer a los precandidatos del liberalismo y en la medida en que se cierren las posibilidades de buscar otras opciones, estoy preparado para recoger firmas” y agregó que en marzo no se presentaba conjuntamente con otros precandidatos. “Eso es un suicidio del liberalismo y allí no voy a cooperar".

El mensaje queda claro: Humberto de la Calle no le jala a una consulta y espera que el Congreso Liberal que está próximo a realizarse lo elija como el candidato único. Dice que de esa manera el partido Liberal sale fortalecido. 

"El objetivo fundamental para Colombia en este momento es conformar una enorme coalición que mantenga la ruta de la paz y que abra senderos de cambio. Eso significa, para hablar claramente, que es necesario derrotar a Álvaro Uribe y a Vargas Lleras. Eso es una necesidad y el objetivo que he venido adelantando hace meses", aseveró De La Calle.

Papa Francisco dio primer paso para consolidar la paz

Bogotá, D.C, 11 de septiembre de 2017.- Por Luis Fernando García Forero.- Foto Giancarlos Décola Martínez.-  El papa Francisco en sus cinco días de visita pastoral a Colombia, dejó sembrado el terreno para dar el primer paso que permita la reconciliación nacional y le pidió a los colombianos "no perder la paz por la cizaña".

En sus 99 horas del periplo en el territorio nacional, recorriendo Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena, el papa Francisco conmovió a todo un país y al mundo en sus encuentros con la multitud que escucharon paso a paso el llamado para que no teman perdonar y así avanzar en la reconciliación.

En cada ciudad que visitó su Santidad, se refería a temas específicos. En la plaza de Bolívar de la capital de la República y al frente de una multitud de jóvenes que llegaron de diferentes partes del país, el Obispo de Roma les dijo que no se dejaran robar la alegría. "No le tengan miedo al futuro. No tengan vuelo rastrero, vuelen alto y sueñen grande".

Desde el balcón del palacio cardenalicio del centro de Bogotá, le dijo al futuro de Colombia:"ayuden a los mayores a no acostumbrarse al dolor ni el abandono", pero además invitó a que le dijeran a los mayores que entraran en la cultura del encuentro porque "la juventud los hace capaces de algo muy difícil en la vida: perdonar" .

En la misa campal ante más de un millón de católicos reunidos en el parque Simón Bolívar y después de un fuerte aguacero, que no impidió la celebración de la Eucaristía, el papa Francisco fue certero en destacar que la corrupción, la desigualdad social y la sed de venganza, son las densas tinieblas que amenazan a Colombia.

A víctimas y victimarios

En Villavicencio, puerta de entrada a la Orinoquía y Amazonía colombiana, donde más se sufrió el conflicto armado, en el Encuentro de Oración por la Reconciliación Nacional en el Parque Las Malocas, el sumo pontífice ante víctimas y victimarios, sostuvo que estaba ahí presente no tanto para hablar él, sino "para estar cerca de ustedes y mirarlos a los ojos, para escucharlos y abrir mi corazón a vuestro testimonio de vida y de fe. Y si me lo permiten, desearía también abrazarlos y llorar con ustedes, quisiera que recemos juntos y que nos perdonemos, yo también tengo que pedir perdón? y así, todos juntos, podamos mirar y caminar hacia delante con fe y esperanza".El acto se convirtió en uno de los más conmovedores. "¡Cuánto bien nos hace escuchar sus historias! Estoy conmovido. Son historias de sufrimiento y amargura, pero también historias de amor y perdón que nos hablan de vida y esperanza; de no dejar que el odio, la venganza o el dolor, se apoderen de nuestro corazón", aseveró el papa Francisco, quien con sus palabras sentidas dijo que "no impidamos que la justicia y la misericordia se encuentren en un abrazo que asuma la  historia del dolor de Colombia".

Exhortó a las víctimas a que "sanemos aquel dolor y acojamos a quienes cometieron delitos, que lo reconozcan, se arrepientan a comprometan a reparar a sus victimas, contribuyendo así a la construcción del nuevo orden donde brille la justicia y la paz".

Fue enfático en decirle a los victimarios que es indispensable asumir la verdad al afirmar que es un desafío grande pero necesario. Aseguró  que la verdad es una compañera inseparable de la justicia y de la misericordia. "Juntas son esenciales para construir la paz y, por otra parte, cada una de ellas impide que las otras sean alteradas y se transformen en instrumentos de venganza sobre quien es más débil. La verdad no debe, de hecho, conducir a la venganza, sino más bien a la reconciliación y al perdón".

Les dijo a los victimarios que la verdad es contar a las familias, desgarradas por el dolor,  lo que ha ocurrido con sus parientes desaparecidos. Instó a todos los colombianos a sanar las heridas, tender puentes y limar diferencias.

Renovación de la Iglesia

En Medellín, donde celebró la misa campal en el aeropuerto Olaya Herrera y ante la presencia del ex presidente y senador Álvaro Uribe Vélez, como un feligrés más, el papa Francisco hizo un llamado a  buscar la renovación de la Iglesia en Colombia y enfocar todos los esfuerzos en la búsqueda de la paz y la reconciliación, así como la necesidad de formar mejores "discípulos de la Iglesia".

Enfatizó en la necesidad de la renovación de la Iglesia porque está "zarandeada" y deje "las comodidades y apegos". Agregó que la "renovación supone sacrificio y valentía, no para considerarse mejores o más pulcros, sino, para responder mejor al llamado del señor".

Fue Categórico en manifestar la obligación que tiene la Iglesia de no excluir a nadie sino abrirse a todos los que quieran acercarse a ella. "La Iglesia no es nuestra, es de Dios. Todos y tienen cabida".

Dignidad, Derechos Humanos y Narcotráfico

En Cartagena, su último paso de su santidad Francisco por tierra colombiana, fue recibido por miles y miles de cartageneros y turistas. En su recorrido por el papa móvil, recibió un golpe cerca al ojo izquierdo al saludar a un niño en los brazos de su madre, lo que no le impidió continuar con los objetivos pastorales que debía cumplir en la agenda en una de las ciudades más históricas y lindas del caribe colombiano.

En la Misa celebrada en Contecar, el papa Francisco se refirió en la homilía a la "Dignidad de la Persona y los Derechos Humanos", precisamente donde San Pedro Claver realizó su obra pastoral en defensa de los derechos  humanos de los negros y esclavos que fueron torturados por los españoles; misión apostólica que lo llevó a la canonización.

Allí rechazó el narcotráfico y pidió la "inclusión real a las víctimas en el proceso de paz". Aseguró que "no se puede jugar con la vida de nuestro hermano, ni manipular su dignidad", por eso hizo un llamado para que se busquen "los modos que terminen con el narcotráfico porque lo único que hace es sembrar muerte por doquier, frustrando tantas esperanzas y destruyendo tantas familias".

Agregó que “Si Colombia quiere una paz estable y duradera, tiene que dar urgentemente un paso en la dirección de la equidad, justicia y respeto a la naturaleza humana. Estamos en un mundo de la violencia, desenredaremos la compleja madeja donde se encuentra”. 

El papa Francisco tocó el interior y lo más íntimo del sentimiento da cada uno de los colombianos, en momentos en que el país se encuentra polarizado, pero según el testimonio de millares de compatriotas, no queda otro camino sino el de "Dar el Primer Paso" para lograr la reconciliación nacional y aquellos que se resisten, "Buscar un Segundo Paso", como lo dijo su santidad a los periodistas en el vuelo de regreso a Roma, para que se convenzan de la necesidad de la paz y la convivencia nacional.

Iglesia debe dejar comodidades y apegos para renovarse

Medellín, 9 de septiembre de 2017. Foto: SIG. Por Luis Fernando García Forero.- Una vez más y desde Colombia, el papá Francisco hizo un llamado a la renovación de la Iglesia Católica, al exhortarla a que deje sus comodidades y apegos para que con sacrificio y valentía responda mejor al llamado de Cristo.

En la homilía del sacramento de la  Eucaristía, el Obispo de Roma, quien cumple un periplo pastoral en Colombia, en momentos que este país suramericano se encuentra en el camino del posconflicto después de la firma del Acuerdo de Paz con las Farc, instó a los católicos ante más de un millón  de feligreses en Medellín, a que no tengan miedo de renovarse.

"Como Jesús zarandeaba a los doctores de la ley para que salieran de su rigidez, ahora también la Iglesia es zarandeada por el espíritu para que deje sus comodidades y apegos", señaló el papa Francisco en la homilía donde inició diciendo: "queridos paisas", como se les dice en Colombia a los antioqueños.

Destacó que son tres las actitudes que se deben tener en cuenta para la transformación como discípulos: ir a lo esencial, renovarse e involucrarse.

Ir a lo esencial para el sumo pontífice es no romper con todo lo que no se acomoda a nosotros, "porque tampoco Jesús vino a abolir la ley, sino a llevarla a su plenitud, a lo profundo, a lo que cuenta y tiene valor para la vida".

En ese sentido el papa Francisco explicó que se trata de buscar un continuo movimiento hacia Cristo no simplemente con el apego de la doctrina cristiana, "sino de la experiencia de la presencia amigable, viva y operante del Señor, un permanente aprendizaje por medio de la escucha de su Palabra".

Respecto al segundo punto: renovarse, el papa Francisco afirmó que la renovación supone sacrificio y valentía, no para considerarse mejores o más pulcros, sino para responder mejor al llamado del Señor que es "la razón de ser de todos nuestros mandatos y prescripciones… y en el caso de Colombia hay tantas situaciones que reclaman de los discípulos el estilo de vida de Jesús, particularmente el amor convertido en hechos de no violencia, de reconciliación y de paz".

Destacó que el involucrarse es fundamental porque son muchos los que tienen "hambre de Dios, hambre de dignidad, porque han sido despojados", por eso pidió que como cristianos debemos ayudar a que se sacien de Dios, no impedirles o prohibirles ese encuentro. 

"No podemos ser cristianos que alcen continuamente el estandarte de prohibido el paso, ni considerar que esta parcela es mía, adueñándome de algo que no es absolutamente mío. La Iglesia no es nuestra, es de Dios; Él es el dueño del templo y del sembrado; todos tienen cabida, todos son invitados a encontrar aquí y entre nosotros su alimento. Nosotros somos simples servidores y no podemos ser quienes impidamos ese encuentro", resaltó el papa Francisco en la homilía desde Medellín. 

No pierdan la paz por la cizaña: papa Francisco

Villavicencio, 8 de septiembre de 2017. Por Luis Fernando García Forero. Foto SIG.- Desde esta ciudad, capital del departamento del Meta y puerta de entrada a la Orinoquía y Amazonía colombiana, donde más se vivió el conflicto armado durante más de 50 años, su santidad Francisco, al escuchar testimonios de las víctimas y ante la presencia de victimarios, fue contundente en decirle a todos los colombianos, que no vayan a perder la paz por la cizaña.

En el Encuentro de Oración por la Reconciliación Nacional en el Parque Las Malocas, el sumo pontífice sostuvo que estaba ahí presente no tanto para hablar él sino “para estar cerca de ustedes y mirarlos a los ojos, para escucharlos y abrir mi corazón a vuestro testimonio de vida y de fe. Y si me lo permiten, desearía también abrazarlos y llorar con ustedes, quisiera que recemos juntos y que nos perdonemos, yo también tengo que pedir perdón? y que así, todos juntos, podamos mirar y caminar hacia delante con fe y esperanza”.

“¡Cuánto bien nos hace escuchar sus historias! Estoy conmovido. Son historias de sufrimiento y amargura, pero también y, sobre todo, son historias de amor y perdón que nos hablan de vida y esperanza; de no dejar que el odio, la venganza o el dolor se apoderen de nuestro corazón”, aseveró el papa Francisco, quien con palabras sentidas dijo que  “es cierto que en este enorme campo que es Colombia todavía hay espacio para la cizaña”, pero agregó que aun cuando perduren conflictos, violencia o sentimientos de venganza, “no impidamos que la justicia y la misericordia se encuentren en un abrazo que asuma la  historia de dolor de Colombia”.

En el Encuentro de Reconciliación en Villavicencio, la puerta al llano colombiano y que fue visto por millones de personas ante el mundo por la señal televisiva, su santidad Francisco exhortó a las víctimas a que “sanemos aquel dolor y acojamos a todo ser humano que cometió delitos, los reconoce, se arrepiente y se compromete a reparar, contribuyendo a la construcción del orden nuevo donde brille la justicia y la paz”.

Sostuvo que Colombia es una tierra regada con la sangre de miles de víctimas inocentes y el dolor desgarrador de sus familiares y conocidos. “Heridas que cuesta cicatrizar y que nos duelen a todos, porque cada violencia cometida contra un ser humano es una herida en la carne de la humanidad; cada muerte violenta nos disminuye como personas”.

Destacó que el perdón es fundamental en el proceso de reconciliación porque la violencia engendra más violencia, el odio más odio, y la muerte más muerte. “Tenemos que romper esa cadena que se presenta como ineludible, y eso sólo es posible con el perdón y la reconciliación”, enfatizó al obispo de Roma, su santidad Francisco.

Se refirió a la imagen del Cristo de Bojayá, destruido por una acción armada de las Farc el 2 de mayo de 2002 y que fue llevada ante la presencia del papa Francisco por una víctima. Dijo que dicha imagen tiene un fuerte valor simbólico y espiritual: “al mirarla contemplamos no sólo lo que ocurrió aquel día, sino también tanto dolor, tanta muerte, tantas vidas rotas y tanta sangre derramada en la Colombia de los últimos decenios”.

El papa Francisco se mostró de acuerdo ante el relato de una de las víctimas que dijo que en esa regeneración moral y espiritual del victimario la justicia tiene que cumplirse, pero destacó que “se debe contribuir positivamente a sanar esa sociedad que ha sido lacerada por la violencia”.

Aseveró que “resulta difícil aceptar el cambio de quienes apelaron a la violencia cruel para promover sus fines, para proteger negocios ilícitos y enriquecerse o para, engañosamente, creer estar defendiendo la vida de sus hermanos”, pero añadió que “el sembrador, cuando ve despuntar la cizaña en medio del trigo, no tiene reacciones alarmistas. Encuentra la manera de que la Palabra se encarne en una situación concreta y dé frutos de vida nueva, aunque en apariencia sean imperfectos o inacabados”.

A los victimarios: asumir la verdad

Fue enfático en afirmar que es indispensable asumir la verdad, tras señalar que es un desafío grande pero necesario. Aseguró  que la verdad es una compañera inseparable de la justicia y de la misericordia. “Juntas son esenciales para construir la paz y, por otra parte, cada una de ellas impide que las otras sean alteradas y se transformen en instrumentos de venganza sobre quien es más débil. La verdad no debe, de hecho, conducir a la venganza, sino más bien a la reconciliación y al perdón”.

Les dijo en forma contundente a los victimarios que la verdad es contar a las familias, desgarradas por el dolor,  lo que ha ocurrido con sus parientes desaparecidos. “Verdad es confesar qué pasó con los menores de edad reclutados por los actores violentos. Verdad es reconocer el dolor de las mujeres víctimas de violencia y de abusos”.

El mensaje a víctimas y victimarios se ha calificado como uno de los momentos más emocionantes de la visita que realiza el papa Francisco a Colombia en pleno camino del posconflicto.

En el momento final del Encuentro de Oración por la Reconciliación Nacional, el papa  Francisco exhortó a todos los colombianos a sanar las heridas, tender puentes y limar diferencias. 

“Queridos colombianos: No tengan temor a pedir y a ofrecer el perdón. No se resistan a la reconciliación para acercarse, reencontrarse como hermanos y superar las enemistades. Es la hora para desactivar los odios, renunciar a las venganzas y abrirse a la convivencia basada en la justicia, en la verdad y en la creación de una verdadera cultura del encuentro fraterno. Que podamos habitar en armonía y fraternidad, como desea el Señor. Pidamos ser constructores de paz, que allá donde haya odio y resentimiento, pongamos amor y misericordia”.

‘Confiamos que su visita abra el corazón y mentes a la paz’

Bogotá, D.C, 8 de septiembre de 32017. Foto SIG.- Así lo afirmó el Presidente Juan Manuel Santos desde la Plaza de Armas de la Casa de Nariño, donde recibió al papa Francisco.

“Confiamos en que su visita abra el corazón y las mentes de los colombianos a la paz que viene de Dios y habita en el alma de los hombres, a esa paz que ahora estamos construyendo”, afirmó el presidente Santos quien agregó que “los colombianos esperamos y ansiamos sus palabras como la tierra sedienta añora el agua”.

Ante la mirada del sumo pontífice Francisco  y después de haber encendido la llama de la paz ante cientos de personalidades presentes y la mirada de televidentes de Colombia y el mundo, Santos fue certero en manifestar que “queremos dar, con su aliento, el primer paso. Queremos reconciliarnos. Queremos reconocernos en las diferencias y aceptar al otro, no como una carga, sino como un don, un don de vida. Bienvenido a Colombia, Su Santidad”.

El jefe de Estado colombiano destacó que Colombia ha logrado grandes cosas, comenzando por el fin del conflicto armado con las Farc,  la guerrilla más antigua y numerosa del continente.

Las armas por las palabras

En medio de un sol radiante sobre la Casa de Nariño, el Presidente Santos destacó que el único país del mundo donde hoy las armas se están cambiando por las palabras, “donde las armas se destruyen y se funden para convertirse en monumentos a la paz”.

Insistió además que gracias al proceso de paz, “miles de vidas se han salvado, miles de víctimas se han evitado, pero –añadió–, nos falta dar ese paso renovador, ese primer paso que es el más importante de todos: el paso hacia la reconciliación”.

“De nada vale silenciar los fusiles, si seguimos armados en nuestros corazones. De nada vale acabar una guerra, si aún nos vemos los unos a los otros como enemigos”, sostuvo.

El Presidente consideró que de aquí parte la necesidad de la reconciliación entre los colombianos, porque “por más de medio siglo nos resignamos a la violencia en nuestro suelo, y sus cenizas, de rencor, de dolor, de venganza, todavía son brasas ardientes que debemos apagar”.

“Necesitamos vencer los odios con la fuerza maravillosa del amor. Necesitamos ser capaces de perdonar y de pedir perdón. Necesitamos reconciliarnos con nuestro medio ambiente, que también es un hermano nuestro, que es nuestra casa común”, expresó.

Caminante de la paz

El Jefe de Estado agradeció a Su Santidad por llevar sus pasos y su prédica a lugares emblemáticos de Colombia, Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena.

Recordó que en Villavicencio el Santo Padre se encontrará con las víctimas del conflicto armado y beatificará a dos sacerdotes colombianos que fueron víctimas de la violencia.

“Qué símbolo maravilloso. Su martirio se vuelve ahora signo de esperanza”, manifestó. 

“Bienvenido, caminante de la paz y del amor. Humildemente pido para nuestro país y sus habitantes, su bendición apostólica”, concluyó el Presidente de la República.

El papa Francisco y las amenazas contra Colombia

Bogotá, D. C, 8 de septiembre de 2017. Por Luis Fernando García Forero. Foto Ecos.- La corrupción, la desigualdad social y la sed de venganza, son las densas tinieblas que amenazan a Colombia, aseguró su santidad Francisco ante más de un millón 500 mil feligreses que asistieron a la misa en el parque Simón Bolívar.

En la homilía el sumo pontífice valoró a los colombianos y dijo "que habitan una tierra de inimaginable fecundidad, que podría dar frutos para todos". En un tono argentino y pausado, aseguró que "aquí se encuentran multitudes anhelantes de una palabra de vida, que ilumina con su luz todos los esfuerzos y muestran el sentido y la belleza de la existencia humana"; pero fue contundente en expresar que "hay densas tinieblas que amenazan y destruyen la vida: las tinieblas de la injusticia y de la inequidad social; las tinieblas corruptoras de los intereses personales o grupales, que consumen de manera egoísta y desaforada lo que está destinado para el bienestar de todos".

En medio de un cielo oscuro por el aguacero que antecedió la ceremonia religiosa, señaló que otra de las tinieblas es el irrespeto por la vida humana porque ciega a diario la existencia de tantos inocentes, “cuya sangre clama al cielo; las tinieblas de la sed de venganza y del odio que mancha con sangre humana las manos de quienes se toman la justicia por su cuenta; las tinieblas de quienes se vuelven insensibles ante el dolor de tantas víctimas".

El papa Francisco se refirió a los que han tomado iniciativas de paz, de vida; como quienes trabajan en la defensa y en el cuidado de la vida humana, particularmente cuando es más frágil y vulnerable: en el seno materno, en la infancia, en la vejez, en las condiciones de discapacidad y en las situaciones de marginación social.

Pidió "confiar en el Maestro, cuya palabra suscita fecundidad incluso allí donde la inhospitalidad de las tinieblas humanas hace infructuosos tantos esfuerzos y fatigas". Al referirse a la lectura de la palabra de Dios cuya historia establece la multiplicación de los peces, le dijo a los feligreses que "al igual que Simón, Jesús nos invita a ir mar adentro, nos impulsa al riesgo compartido, a dejar nuestros egoísmos y a seguirlo". 

Con una lectura de la homilía centrada en los temas que afectan a Colombia en tono pausado auguró por el futuro de la nación, e invitó a todos los colombianos a "perder miedos que no vienen de Dios, que nos inmovilizan y retardan la urgencia de ser constructores de la paz, promotores de la vida".