Principales

Obras por Impuestos en zonas del conflicto: Santos

Bogotá, D.C. Por Redacción Ecos. Foto SIG.- El Presidente Juan Manuel Santos, en compañía de sus ministros, reglamentó el mecanismo de “Obras por Impuestos”,  contemplada en la Reforma Tributaria aprobada por el Congreso, que permite lograr el suministro de agua potable, alcantarillado, energía, salud pública, educación pública, la construcción y reparación de infraestructuras viales en los 344 municipios afectados por el conflicto.

Esta reforma permite que los empresarios financien obras y paguen parcialmente el impuesto sobre la renta y complementario a cargo, lo cual llevará desarrollo y empleo a amplias regiones del territorio.

“El sector privado es un elemento clave en construcción de la Paz. Queremos aprovechar esta nueva circunstancia para generar más empleo, más desarrollo económico, y construir tejido social en las zonas más afectadas por el conflicto armado”, dijo el Primer Mandatario.

“Ustedes se han puesto al camiseta de la paz y del desarrollo de las zonas más afectadas. Juntos vamos a hacer cosas muy importantes en el futuro. Estamos construyendo una base sólida en los territorios que durante tanto, tanto tiempo solo vieron violencia y conflicto. Este decreto lo que nos estimula es a trabajar juntos para beneficio de todos los colombianos”, agregó.

La Ley 1819 del 2016 que hoy se reglamenta, abre la posibilidad para que las empresas que durante el período hayan tenido ingresos brutos iguales o superiores a 33.160 UVT (para este año $1.071 millones) paguen hasta el 50% del impuesto de renta en inversión directa en proyectos viabilizados y prioritarios de interés social en las Zonas más afectadas por el Conflicto Armado (Zomac).

En otras palabras, en lugar de transferir el dinero al tesoro nacional por intermedio de la Dian, el contribuyente podrá elegir un proyecto de interés social en las Zomac, aportar recursos para la ejecución de dicho proyecto y pagar parcialmente el impuesto de renta a cargo. 

Esta nueva alternativa no solo permitirá más transparencia en la inversión en infraestructura, sino que agilizará la ejecución de las obras y beneficiará a estas comunidades necesitadas de atención. 

Defensores de Constitución nunca más terminarán en cárceles

Bogotá, D.C, 22 de noviembre de 2018.- Foto SIG.- El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos en tono enérgico aseveró que de acuerdo con la promesa que hizo al inicio del proceso de paz, cualquier beneficio que se reciba por la Justicia Especial será extendido a los miembros de las Fuerzas Armadas en una forma diferenciada.

El jefe de estado de Colombia en la celebración de los 98 años de la Fuerza Aérea Colombiana precisó que los miembros de las Fuerzas Armadas recibirán beneficios de Justicia Especial de forma diferenciada porque la Ley Estatutaria de Justicia Especial para la Paz así lo consagra.

“Está consignada una promesa que yo les hice a las Fuerzas Armadas desde el comienzo de este proceso hace ya más de seis años” agregó al recordar que para la concesión de beneficios “partimos de bases totalmente distintas”.

Fue claro en destacar que “Toda acción de nuestras Fuerza Armadas se presume legal porque la hicieron en defensa de nuestra Constitución” dijo el jefe de Estado al señalar que “son muchos los miembros de nuestras Fuerzas Armadas que ahora podrán estar muy tranquilos, porque nunca más se repetirá que los que defienden nuestra Constitución terminen en las cárceles y los que la ataquen terminen libres en puestos de elección popular”. 

Dijo que la paz alcanzada es fruto del sacrificio de los integrantes de las Fuerzas Armadas. “Llegamos hasta donde estamos gracias a estos héroes de tierra, mar y aire y de nuestros policías”.

La Cámara aprueba debate por polémica del Páramo de Santurban

Bogotá, D.C, 21 de noviembre de 2017.- Prensa-Cámara de Representantes.- La Cámara de Representantes asumió la realización de un debate de control político por la polémica generada en torno a las actividades mineras en el Páramo de Santurbán, cuya sentencia de la Corte Constitucional obliga al Gobierno a más tardar en un año, establecer una nueva delimitación del área de esa zona, teniendo en cuenta a la comunidad.

La iniciativa fue aprobada en la plenaria según proposición suscrita por el Presidente de la corporación Rodrigo Lara Restrepo y la Primera Vicepresidenta, Lina Barrera, quienes expresaron su preocupación por lo que pueda generar no solo la explotación de oro, sino la alarmante situación económica y social de los habitantes de esa zona del páramo.

Al debate están citados los Ministros de Minas y Energía, Germán Arce Zapata; Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Luis Gilberto Murillo; la Presidenta de la Agencia Nacional Minera, Silvana Habib Daza y la Directora de la Agencia Nacional de Licencias Ambientales, Claudia Victoria González Hernández.

La corporación designó una subcomisión conformada por los congresistas de Norte de Santander, Santander y el representante Luciano Grisales, para que lleven a cabo un seguimiento a las medidas institucionales y legales que debe tomar el Gobierno para la preservación del Páramo de Santurban.

La Mesa Directiva de la Cámara determinó que el debate se llevará a cabo la primera semana de diciembre, donde están invitados la directora del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander Von Humboldt, Brigitte Baptista; el Procurador General de la Nación, Fernando Carrillo Florez; el Defensor del Pueblo, Carlos Alfonso Negret Mosquera; Los Gobernadores de Santander y Norte de Santander, así como los alcaldes de los municipios de Bucaramanga, Vetas, California, Suratá y Cúcuta. 

De la misma manera la Plenaria autorizó una comisión de Canal Congreso para que se traslade a esa región con el objeto de realizar un programa de Televisión sobre el tema.

El Azote del Terrorismo se expande

Londrés, 20 de noviembre de 2017. Por Felicia Saturno Hartt. Foto: EFE.- Las muertes por terrorismo decrecieron el año pasado en el mundo por segundo año consecutivo, en parte por la una reducción del 33% de las víctimas mortales en Siria, Pakistán, Afganistán y Nigeria, según un informe divulgado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), un “think tank” con sede en Sydney, Australia, que elabora índices globales y nacionales de la paz, calculando el costo económico de la violencia.

En 2016 se registraron 25.673 muertes por atentados terroristas en el mundo, un 21% de los 32 mil 685 fallecidos en 2014, cuando se alcanzó un máximo en las cifras tras cuatro años de incrementos y un 13% menos respecto a 2015.

“Estamos viendo una tendencia enormemente positiva a nivel global. Creemos que es un potencial punto de inflexión en la lucha contra el terrorismo”, afirmó el Director de Investigación del IEP, Daniel Hyslop, que resaltó el retroceso del extremismo radical islamista.

La mayor disminución del impacto del terrorismo se registró en Nigeria, donde las muertes atribuidas al grupo Boko Haram cayeron un 80% en 2016 respecto al año anterior, mientras que Irak es el único de los cinco países más afectados donde ha empeorado la situación, debido al impacto del Estado Islámico (EI).

El grupo yihadista incrementó el año pasado sus ataques suicidas y los asaltos sobre civiles en un intento “desesperado” de compensar las pérdidas territoriales que estaba sufriendo en Irak, describió Hyslop.

A pesar de que el Estado Islámico “está cerca de su derrota militar completa”, el investigador subrayó que la situación en Irak “continúa siendo muy fluida”, por lo que resulta difícil aventurar si las cifras del próximo año reflejarán un descenso en el número de víctimas por ataques terroristas en el país.

En Afganistán se han producido menos ataques terroristas, si bien Hyslop advierte de que ese cambio puede deberse a que los talibanes han logrado un mayor control militar en el campo de batalla convencional.

Pakistán también ha visto cómo decaían los ataques de los talibanes, en parte gracias a que los servicios de seguridad del país han logrado ser “más efectivos” al interceptar planes terroristas.

El informe del Instituto para la Economía y la Paz constata que el aumento de la capacidad de las fuerzas de seguridad para prevenir ataques es una tendencia a nivel mundial, especialmente en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Según las cifras el informe, en esos países se logró frustrar el 19% de los ataques en 2015, mientras que en 2016 se desactivó el 35% de los planes para atentar.Esa tendencia ha llevado a los grupos terroristas a ejecutar acciones menos complejas y a un aumento de las actuaciones perpetradas por “lobos solitarios”.

“En Europa y en EE.UU. existe la tendencia al alza de ataques que involucran coches, camiones y cuchillos. Es algo preocupante, dado que ese tipo de ataques están generalmente orientados contra los civiles”, afirmó Hyslop.

Los atentados contra civiles se incrementaron un 17% a nivel global en 2016, mientras que en la zona de la OCDE los atentados cometidos por un único individuo han pasado de tan solo uno en 2008 a 56 en 2016.

“Esto es en parte una consecuencia del éxito de las fuerzas de seguridad. Los atentados que se logran frustrar son normalmente complejos y sofisticados”, apuntó el investigador.

A pesar de la tendencia general hacia un menor número de víctimas y a ataques más simples, el terrorismo se expandió a más países durante 2016, cuando un total de 77 Estados registraron al menos un muerto por esa causa, comparado con 65 países en 2015.

En el caso de España, Hyslop subrayó que los atentados que dejaron 16 muertos este verano en Cataluña todavía no se reflejan en el Índice de Terrorismo Global, si bien avanza que afectarán a la valoración de la situación en el país en el informe del próximo año.

“El hecho de que fueran ataques bastante sofisticados, perpetrados por un grupo, es bastante preocupante”, indicó el experto, que sostiene que “mucha gente se quedó sorprendida, porque España no era un objetivo tan obvio para ese tipo de atentados”.

“Es posible ir más allá de la paz”: De la Calle

Bogotá, D.C, 19 de noviembre de 2017. Por Luis Fernando García Forero. Foto: Colprensa.- Humberto de la Calle se convirtió en el candidato único a la Presidencia de la República por el partido Liberal y al conocer el resultado de la consulta que lo convirtió en el ganador de la jornada democrática aseveró que “es posible ir más allá de la paz”.

De la Calle obtuvo 365.658 votos, mientras que el exministro  Juan Fernando Cristo llegó a los 324.777. Votos nulos fueron 40.961, no marcados 13.125, es decir, participaron 744.521 ciudadanos, el 2.12 % de los votantes del país.

“Abro los brazos a Cristo” sostuvo De la Calle al referirse a su contendor Juan Fernando Cristo a quien le hizo un llamado para unificar el Partido Liberal con miras a las elecciones y al futuro de Colombia.

En candidato del liberalismo al agradecer a quienes lo acompañaron en el voto y participaron de la consulta, hizo un vehemente llamado a hacer un frente con el fin de derrotar a quienes "quieren que el progreso sea solo para unos cuantos. El cambio para Colombia viene, ténganlo por seguro", aseveró, al indicar que el proceso democrático del domingo fue posible porque “tenemos una democracia viva”.

Al reconocer las cualidades de su contendor, De la Calle sostuvo que el ex ministro Juan Fernando Cristo es un liberal combativo: " Agradezco a mi oponente, el ex ministro Juan Fernando Cristo, haber compartido la decisión de competir de esta manera. Juan Fernando ha sido un liberal combativo, firme en sus convicciones, digno exponente del talante de las personas de su tierra y eso hace más grande la ilusión de trabajar con él, mano a mano en la construcción de un nuevo país. Un país donde las regiones tengan el papel que deben tener en la historia, y no subsistan a la espera de las decisiones desde la burocracia centralista".

Destacó que la democracia colombiana es el mayor patrimonio colectivo y por eso pidió que es necesario que se le ponga el pecho y se proteja de los fanatismos y caudillismos.

“Protegerla de esa sombra oscura que proyectan visiones mezquinas que buscan que volvamos al odio irracional por el rival y a los días en los que se quemaban libros para impedir la libre circulación de las ideas. Protegerla de la corrupción, del clientelismo, el cual asume los recursos públicos como un terreno libre para ambiciones personales", aseveró De la Calle quien fue certero en señalar que “llegó el momento de ir más allá del Acuerdo Final de Paz con las Farc”.

En su discurso que estuvo cargado de emoción pero con una dialéctica que demuestra su conocimiento del Estado y su experiencia en la vida política colombiana, De la Calle expresó que el reto ahora es derrotar a la Farc en las urnas.

"Obviamente nos opondremos a las tesis de la Farc, y por ello mismo queremos derrotarla con votos y sin balas, a punta de argumentos. Así como nosotros estamos cambiando la historia, no vamos a permitir que queden en el olvido millones de víctimas. Pero no perdamos de vista que aquí no se trata de cambiar el pasado sino de cambiar nuestra manera de afrontar el futuro", aseguró De la Calle, tras insistir que ahora el país debe trabajar unido.

Al destacar que dentro de sus prioridades de campaña está la lucha contra la corrupción, De la Calle dijo que "corrupción y democracia son incompatibles. Corrupción y progreso, son incompatibles. Hemos comenzado a cambiar la historia, y hoy quiero invitar a todos los colombianos a ser muchos más quienes compartamos esta senda".

Reconoció que la política necesita cambios y una forma distinta para hacerla teniendo en cuenta que los ciudadanos deben relacionarse más con los partidos, con el Estado y con las instituciones. 

"A quienes han presentado sus candidaturas a favor de la paz y contra toda forma de corrupción, les digo que podemos hacer una coalición enorme que derrotará a quienes quieren que el progreso sea solo para unos cuantos. En mi caso, como candidato del partido Liberal a la Presidencia, pongo a disposición de ustedes, y de Colombia, la experiencia, la firmeza, la decisión y el carácter necesarios para lograr salir adelante", concluyó el candidato único del Partido Liberal a la Presidencia de la República.

Lucha contra el Cambio Climático: a pasos de bebe

Maracay, 19 de noviembre de 2017. Por Felicia Saturno Hartt. Foto: EFE Verde.-  La Cumbre del Clima (COP23) concluyó este sábado con la aprobación de un documento en el que empiezan a concretarse las reglas del Acuerdo de París contra el cambio climático, donde cerca de 200 países reafirmaron su compromiso en Bonn, a pesar de la salida de EE.UU.

En función de la multitudinaria tarea de afrontar este fenómeno natural, la COP23 ha tenido un importante valor agregado a la lucha por enfrentarlo. Tras una última sesión maratónica, los delegados de 195 países dieron en la madrugada del sábado el visto bueno a un borrador de un voluminoso manual de reglas destinadas a medir, comparar y verificar los compromisos asumidos, de forma voluntaria, para frenar el calentamiento global.

En la cumbre se convino que los países con mayores índices económicos proporcionarán bianualmente información sobre la provisión y movilización de 100.000 millones de dólares anuales de financiación climática, estipulado en el Acuerdo de París. 

La COP23 dejó expedito el camino para que opere el Fondo de Adaptación en el marco del Acuerdo de París, un instrumento que los países en desarrollo consideran muy valioso, porque les ofrece ayuda rápida para adaptarse a los efectos del cambio climático.

Otro logro ha sido que la conferencia acordó incluir la agricultura en un nuevo plan de trabajo, superando la excluyente visión exclusivamente técnica.

Asimismo se resolvió dar estructura al llamado Diálogo de Talanoa, un proceso que permitirá efectuar una inventario de cómo van cumpliendo los países sus compromisos voluntarios de reducir emisiones de gases de efecto invernadero para mejorarlos y así poder frenar el calentamiento global a un máximo de entre 1,5 y 2 grados centígrados respecto a la era preindustrial.

La COP23 se cierra también con un Plan de Acción de Genero en materia climática y una plataforma que permitirá a las comunidades indígenas o pueblos originarios (370 millones de personas) tener voz en las negociaciones, además de con innumerables compromisos de la sociedad civil.

Con pasos de bebe, pero determinados a enfrentar esta palpable amenaza a la supervivencia del planeta, se estableció que la COP24 se celebrará,  a finales de 2018, en la ciudad polaca de Katowice.

Dos Liberales exponen su visión de país

Bogotá, D.C. 18 de noviembre de 2017. Por Luis Fernando García Forero. Foto: Ecos Media.- Los precandidatos a la Consulta Liberal para definir el candidato del Liberalismo Colombiano a las Elecciones de 2018, Humberto de la Calle y Juan Fernando Cristo, en abierto debate en encuentros regionales, medios y redes sociales, expresaron su visión de país, cómo sueñan a Colombia, en el ineludible escenario del Postconflicto, siendo ambos protagonistas del Proceso de Paz en diferentes escenarios y cuál es su expectativa a futuro como promotores de los ideales de inclusión, desarrollo sostenible y regional e igualitarismo.

En los debates, donde imperaron las ideas y valores liberales, los precandidatos De la Calle y Cristo,  manifestaron la necesidad de aprobar la Justicia Especial para la Paz en el Congreso e hicieron un llamado a la sensatez. Cristo aseguró que no está de acuerdo con que se declare conmoción interior para su aprobación y De La Calle afirmó que la JEP “es el vehículo para brindar justicia y dar el paso para la reconciliación”.

En cuanto a temas concretos como la Reforma Tributaria, ambos precandidatos coincidieron en que fue inconveniente e incompleta. “La Reforma Tributaria está incompleta, no satisface los requerimientos por las cuales se planteó inicialmente” aseguró De La Calle. Por su parte, Cristo señaló que “La Reforma Tributaria que tramitó el Gobierno es inconveniente”.

Con respecto a su visión de país, Juan Fernando Cristo se basó en la necesidad de prestarle más atención a las regiones, señalando que “si se quiere consolidar la paz en los territorios manejando todo desde Bogotá vamos a seguir fracasando: centralización excesiva del manejo del posconflicto hace un enorme daño”.

De La Calle se centró en la necesidad de combatir la inequidad, principal problema que atraviesa el país en este momento. “Queremos un Estado que batalle contra la inequidad pero que a la vez brinde menos obstáculos para el empresariado”, señaló.

Frente al tema de las coaliciones, De La Calle aseguró que es muy temprano para asumir ese tema pero que sí es necesario convocar a los defensores del Proceso de Paz. “Anticipo la vocación abierta, de una coalición con personas que quieren a Colombia y que no quieren hacer trizas la Paz”, aseguró. Por su parte, Juan Fernando Cristo aseguró que es “necesario escoger primero al candidato liberal y no dar marcha atrás en la Paz”.

Ambos candidatos tienen una hoja de vida que los hace presidenciables, no sólo en la arena de la política, sino en haber protagonizado momentos ya históricos del acontecer político de Colombia.

De la Calle tiene es uno de los arquitectos de la Constitución de 1991. Como Ministro de Gobierno del entonces Presidente César Gaviria, lideró el proceso de convocatoria de la Asamblea Constituyente y luego la discusión temática que terminó con la nueva Constitución.

Fue líder negociador del Proceso de Paz en La Habana, que consiguió el acuerdo con las Farc, poniendo fin a más de 50 años de guerra con esa organización insurgente.

Cristo, por su parte, fue el primero en poner sobre la mesa la defensa de las víctimas del conflicto, cuando todavía no había ni asomos del Proceso de Paz con las Farc. En las postrimerías del gobierno de Álvaro Uribe, desde la oposición, Cristo formuló el primer proyecto de ley que protegía a las víctimas y rescataba para ellas el derecho de volver a sus tierras. Superó las oposiciones de los victimarios y su proyecto de Ley de Protección a las Víctimas, se materializó y es el eje central del proceso de paz.

Asimismo, Cristo como Ministro del Interior, llevó a las más recónditas regiones de Colombia el mensaje de la importancia del Acuerdo de Paz y motivó su conocimiento para la Paz y la incorporación de diversos sectores en ese logro.

Mañana 19 de noviembre, los liberales y todo aquel ciudadano colombiano que desee expresar su opinión y preferencia tienen la oportunidad de elegir el candidato del Partido Liberal. Una decisión que dará un paso para fortalecer la Democracia.

La JEP pasa la prueba en el Senado

Bogotá, D.C, 16 de noviembre de 2017. Redacción Ecos. Por Luis Fernando García Forero.- Foto Leonardo Vargas.-Por fin el Senado de Colombia le abrió paso al proyecto de ley estatutario de la Justicia Especial para la Paz, luego del llamado del Presidente Santos a las Cámaras para que agilicen la aprobación de dicha iniciativa y de la sentencia de la Corte Constitucional que declaró exequible la JEP, como paso fundamental para avanzar en la paz de Colombia.

El proyecto estatutario pasa ahora a la plenaria de la Cámara de Representantes luego de siete sesiones en cuatro semanas donde la plenaria del Senado logró alcanzar el quorum para probar el proyecto.

Con 51 votos las bancadas representadas en el Senado y que apoyan al Gobierno en el proceso de paz, el Congreso da un paso más en la aprobación de la implementación de los acuerdos entre el Gobierno y la Farc para desarrollar la arquitectura jurídica en el camino de la reconciliación en Colombia después de más de 50 años de conflicto con ese grupo insurgente.

Fue una sesión de 12 horas donde el Presidente de la corporación Efraín Cepeda y el coordinador ponente del proyecto, Horacio Serpa, lograron enderezar la discusión y votación del articulado, pese a la insistencia del Centro Democrático de impedir la aprobación de varios artículos de la propuesta.

El quorum fue mejorando en la medida que se iba desarrollando la sesión que tuvo una significativa presencia además del ministro del interior Guillermo Rivera, de los titulares de defensa Luis Carlos Villegas; de Justicia, Enrique Gil Botero; el Alto Comisionado de Paz, Rodrigo Rivera, entre otros funcionarios del Gobierno del Presidente Santos.

Inhabilidades Magistrados 

Sin embargo, no todo fue de un resultado fácil para el Gobierno: Cambio Radical, el Partido Conservador y el Centro Democrático se unieron para establecer en el articulado las inhabilidades a los magistrados del Tribunal que desarrolla Justicia especial para la Paz.

Lo aprobado respecto a ese tema limitarían a varios de los abogados que van a formar parte de dicho tribunal, entre ellas se establece que quienes dentro de los cinco años anteriores a la fecha de posesión hayan ejercido la representación judicial o administrativa de actuaciones relacionadas con hechos del conflicto armado, o pertenezcan o hayan pertenecido a organizaciones o a entidades que hayan ejercido dicha representación, no podrán tomar posesión de su cargo. De igual manera quienes hayan gestionado o representado intereses privados en contra del Estado en materia de reclamaciones por violaciones a los derechos humanos, al DIH o al Derecho Penal Internacional, o quienes hayan tramitado acciones ante sistemas o tribunales internacionales, estarían inhabilitados para ejercer funciones en ese Alto tribunal Especial de Paz. 

Sobre este tema específico el ministro del interior Guillermo Rivera sostuvo que si la Cámara de Representantes aprueba ese mismo aspecto, la Corte Constitucional lo podría tumbar porque "los magistrados ya fueron escogidos y uno no le puede imponer a una persona que se inscribió a una convocatoria abierta unas reglas distintas", explicó.

Derechos políticos

Otro aspecto que quedó aprobado en el proyecto tiene que ver con la recuperación de derechos políticos de los paramilitares y parapolíticos. Si deciden acogerse voluntariamente a la JEP cumpliendo con los requisitos de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, estarían de nuevo en el escenarios político. La última palabra sobre el tema la tendría la Cámara de Representantes y en otra instancia, una conciliación entre las dos corporaciones.

La plenaria del Senado acogió la sentencia de la Corte Constitucional en el sentido que los guerrilleros desmovilizados pueden llegar a hacer proselitismo político y participar en las elecciones. Sin embargo delegó en la Jurisdicción Especial para la Paz la posibilidad de impedir que puedan seguir ejerciendo cargos.

Otro de los temas que se destaca tiene que ver con  los terceros. Solo podrán concurrir de forma voluntaria a la JEP. Esa decisión deja tranquilos a los empresarios frente al acuerdo de paz.

El Senado al aprobar esa importante iniciativa le abrió paso al desarrollo de la implementación de loa acuerdos.  Se espera que la plenaria incluya la reglamentación de la JEP la última semana de noviembre plazo que tiene el Congreso para que sea aprobado por el mecanismo del Fask Track. 

La última palabra y decisión sobre el futuro del proyecto de ley estatutaria de la JEP queda en la Plenaria de la Cámara de Representantes.

De la Calle y Cristo en pacto de honor por la unidad del PL

Bogotá, D.C, 15 de noviembre de 2017. Por Luis Fernando García Forero. Foto Semana.- Los precandidatos a la Presidencia de la República por el Partido Liberal, Humberto de la Calle y Juan Fernando Cristo, sellaron un "pacto de honor", que busca el respeto de los resultados arrojados por la consulta el 19 de noviembre fuere quien fuere el ganador.

Los dos aspirantes a la primera magistratura del estado invitaron a los colombianos a expresar su opinión, a través del voto como mecanismo de participación democrática, tras resaltar que pese a los costos de la consulta, profundizar la democracia tiene su precio.

El precandidato Humberto de la Calle fue enfático en señalar que la consulta, a pesar de todas las críticas y el debate que puede suscitar, es un esfuerzo y un ejercicio democrático.

"Si se estigmatizan las consultas, se llegaría a decir que terminarían siendo más baratas las dictaduras que la democracia. Mi llamado es a no estigmatizar esas consultas de los partidos", aseveró Humberto de la Calle.

Frente a los altos costos que tendrá la consulta, $40.000 millones,  dijo que "durante décadas se ha cuestionado las "rocas y camarillas" de los partidos tradicionales y ahora que se abre la posibilidad para que la gente elija, se presenta esta discusión".

De la Calle fue contundente en afirmar que frente a los escrutinios definitivos que se den en la consulta, "aceptaré el resultado y apoyaré al ganador, no buscaré el camino de las firmas si pierdo (…) y el partido liberal deberá salir unido en la noche del 19 noviembre".

Por su parte Juan Fernando Cristo expresó con seguridad contar con el respaldo de las regiones, los sectores sociales y las víctimas del conflicto cuando fue interrogado, a través de Caracol Radio, por haber sido Ministro del Interior.

Cristo Bustos fue enfático en que tanto Humberto de la Calle como él, participaron durante más de cinco años en la búsqueda de la paz de Colombia, desde la perspectiva del pensamiento liberal y la necesidad de la superación del conflicto armado.

En cuanto a la Consulta Liberal, Cristo Bustos expresó que esta logrará fortalecer y unificar el Liberalismo Colombiano, porque la idea es superar la alta polarización existente en el país, que crea estancamiento. "Se requiere fortalecer los partidos, no liquidarlos, porque donde ha ocurrido esto, los resultados han sido nefastos". 

Los dos precandidatos liberales coincidieron en valorar el carácter respetuoso como se ha adelantado la campaña y la necesidad que a través de ese mecanismo de participación democrática, la consulta del domingo 19 de noviembre, sea cual fuese el resultado, el Partido Liberal saldrá fortalecido.

‘La paz de Colombia está ahora en la cancha del Congreso’

Bogotá, D. C, 14 de noviembre de 2017. Por SIG.- Así lo afirmó el Presidente Juan Manuel Santos tras la decisión de la Corte Constitucional sobre la Justicia Especial para la Paz (JEP).

El siguiente es el texto de la alocución del Jefe de Estado:

Compatriotas:

El fin del conflicto armado con las FARC –sin duda– ha generado una esperanza de mejoría de las condiciones de vida en el campo colombiano, y estamos trabajando para responder a esa esperanza.

Los cambios no se producen de un día para otro, pero podrán alcanzarse mucho más rápido ahora que esta guerrilla entregó sus armas y se ha convertido en un movimiento político.

El logro del acuerdo de paz no es un logro exclusivo de este gobierno sino de todos los colombianos, y por eso debemos cuidarlo y protegerlo todos los colombianos.

Cuidar la paz, construir la paz, consolidar la paz, es la mejor herencia que podemos dejarles a nuestros hijos y a las futuras generaciones. La historia se encargará de demostrarlo.

Por eso, hoy quiero hacer un llamado vehemente al Congreso de la República.

Este ha sido el Congreso de la Paz, un Congreso que ha asumido –hasta ahora– la responsabilidad histórica de ayudarnos a acabar una guerra interna de más de medio siglo.

El Congreso refrendó en diciembre pasado, por una abrumadora mayoría, el nuevo acuerdo de terminación del conflicto que se firmó en el Teatro Colón.

Desde entonces, el Congreso ha estudiado, debatido y aprobado importantes leyes y reformas para implementar el acuerdo de paz, incluido el acto legislativo que creó el Sistema de Justicia Transicional, el primero bajo los estándares del Estatuto de Roma, y que incluye la Justicia Especial para la Paz.

Hoy mismo la Corte Constitucional declaró exequible este acto legislativo. Es una gran noticia.

Ahora nos quedan cerca de dos semanas para aprobar, mediante el procedimiento de la vía rápida, importantes normas que desarrollan el acuerdo de paz, y el Congreso no puede ser inferior a esta tarea trascendental.

En particular, me refiero a la ley que reglamenta la Justicia Especial para la Paz, que es la columna vertebral del acuerdo.

La llamada JEP es la forma de garantizar los derechos de las víctimas a la justicia, a la verdad, a la reparación y a la no repetición. Es la forma de garantizar la no impunidad de los crímenes más graves cometidos con ocasión del conflicto.

Por eso, aprobarla es una responsabilidad, primero que todo, con las víctimas.

La JEP fue producto de una negociación entre las dos partes en conflicto, y es la primera vez en la historia que dos partes se ponen de acuerdo en un sistema de justicia transicional y se someten a ella.

Es también la primera vez que una guerrilla acepta entregar sus armas para luego someterse a la justicia, en un acto de confianza en el Estado y sus instituciones.

La justicia especial que se acordó cumple con las normas internacionales de justicia transicional y con nuestra propia Constitución, como se ratificó hace unas horas; ha sido elogiada por académicos y expertos del mundo entero, y señalada por la comunidad internacional como un precedente para la resolución de futuros conflictos.

Las plenarias del Senado y de la Cámara tienen la enorme responsabilidad de dar los últimos debates a la ley estatutaria que le da vida a la Justicia Especial de Paz.

No debería de ser problema por cuanto ya aprobaron la reforma constitucional que creó la JEP, y ahora solo se trata de reglamentarla.

Además, se están teniendo en cuenta en el trámite legislativo varias de las observaciones realizadas por diferentes sectores y por los mismos congresistas, que han ayudado a mejorar y hacer más preciso el texto.

Ha quedado totalmente claro, por ejemplo, que los disidentes, reincidentes y desertores serán juzgados por la justicia ordinaria y pagarán cárcel efectiva.

También se define que no decir toda la verdad, por ejemplo, en materia de ocultación de bienes a través de testaferros o sobre crímenes graves, se considerará un incumplimiento que hace perder los beneficios.

Por otro lado –como siempre lo he dicho–, y como lo prometí, los militares y policías que se acojan a la JEP tendrán los mismos beneficios dentro de un régimen especial y diferenciado. Ya hay cerca de 1.800 soldados y policías que se han acogido a la Justicia Especial de Paz y casi la mitad de ellos ya están libres.

Y ningún civil que haya sido extorsionado por los grupos armados ilegales tiene absolutamente nada que temer. ¡Ellos son víctimas y no victimarios!

Solo comparecerán ante la JEP los civiles que hayan sido determinadores activos de los crímenes más graves y atroces y podrán escoger si prefieren quedarse en la justicia ordinaria.

La paz de Colombia –así de sencillo– está ahora en la cancha del Congreso, y esperamos que el Congreso no les falle a los colombianos ni a las víctimas.

El procedimiento rápido se agota y cualquier demora injustificada sería fatal.

Algunos pretenden –a estas alturas– que se les prohíba a las FARC hacer política sin antes haber sido juzgados y condenados por la JEP. Eso no fue lo que se pactó.

En este caso, como en todos los procesos de paz que se han negociado hasta ahora, los alzados entregaron sus armas, pero a cambio de que los dejen participar en política.

¡No en veinte años, sino ya! Como sucedió con el M-19, en Irlanda del Norte, en El Salvador, en Guatemala, en Suráfrica y en todos los conflictos que se han resuelto en una mesa de negociación.

En todos los casos, y en este también, cambiaron la violencia por los argumentos, las botas por los votos.

Su participación en política –que la Corte también avaló– no implica que no tengan que cumplir con sus obligaciones de decir la verdad y reparar las víctimas.

De eso, precisamente, se trata un proceso de paz. Siempre ha sido así. Eso fue lo que se acordó. Y hay que cumplir.

El mundo entero está pendiente de que el Estado colombiano cumpla con su palabra empeñada.

Después de semejante respaldo que recibimos –inclusive del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas con cinco resoluciones que se aprobaron por unanimidad, algo nunca visto–, no podemos permitir que coloquen a Colombia de nuevo en el muro de la infamia por incumplir con sus compromisos.

Yo entiendo que muchos colombianos no les guste que miembros del antiguo secretariado de las FARC, responsables de crímenes atroces, sean ahora candidatos.

A mí tampoco me gusta. Nunca he comulgado con lo que piensan y representan. Por eso los he combatido toda mi vida. Nunca nadie les dio más duro cuando estábamos en guerra. Y, si pudiera, los combatiría en las plazas públicas con la misma contundencia con la que los combatí en el plano militar.

Esa es la fuerza y el vigor de la democracia. Los colombianos, con nuestro voto, decidiremos si aceptamos sus ideas y propuestas o las rechazamos. Y sin duda, es mejor tener a las Farc echando discursos que echando bala.

Como le dije a Timochenko la primera vez que lo vi: posiblemente nunca estaré de acuerdo con su manera de pensar, pero si dejan las armas y se comprometen con la verdad y con las víctimas, me haría matar para que puedan expresar sus opiniones libremente en los foros de la democracia.

¡No le tengamos miedo a la democracia! ¡Y no le tengamos miedo a la paz!

Señores congresistas: las víctimas, el país y el mundo están pendientes de su trabajo, y esperamos que estén a la altura de su responsabilidad.

Que los intereses políticos o electoreros NO empañen el trabajo que han cumplido hasta ahora.

La patria y la paz están por encima de la política.

La justicia y la verdad están por encima de la política.

El futuro de las nuevas generaciones –que miran esperanzadas una vida sin conflicto armado– está por encima de la política. 

Han sido el Congreso de la Paz. ¡Culminen su trabajo con broche de oro!