Personaje

Con discriminación y sin DD.HH no habrá justicia social

Bogotá, D.C. 15 de febrero de 2018. Por Redacción Ecos. Foto: cute-calendar.com.-  La Justicia Social es un principio fundamental que promueve la dignidad humana y el desarrollo, como pilares fundamentales de la vida social. Sea este 20 de febrero una fecha de celebración internacional, de reflexión para la acción.

Mientras existan violaciones de los DD.HH de los grupos sociales más vulnerables y discriminación por género, edad, etnia, orientación sexual, religión y discapacidad no se podrá hablar de justicia y menos de democracia.

En este sentido, la Justicia Social es un principio fundamental para crear una prosperidad sostenible, si buscamos «mejorar el bienestar humano y la equidad social, reduciendo significativamente los riesgos ambientales y la escasez ecológica», vamos a necesitar una nueva visión de la economía y su relación con el resto del mundo, una visión que esté mejor adaptada a las nuevas condiciones que enfrentamos.

Vamos a necesitar una economía que respete los límites del planeta, que reanude la dependencia del bienestar humano con las relaciones sociales y la justicia y que reconozca que el objetivo final es el bienestar humano real y sostenible, no sólo el crecimiento del consumo material.

La nueva visión reconoce que la economía está integrada en una sociedad y cultura que a su vez están integradas en un sistema ecológico vital y que sólo la economía no puede crecer para siempre en este planeta finito.

La celebración del Día Mundial de la Justicia Social busca apoyar la labor de la comunidad internacional encaminada a erradicar la pobreza y promover el empleo pleno y el trabajo decente, la igualdad entre los sexos y el acceso al bienestar social y la justicia social para todos.

La Justicia Social es un principio fundamental para la convivencia pacífica y próspera, dentro los países y entre ellos. Para las Naciones Unidas, la búsqueda de la Justicia Social Universal representa el núcleo de su misión en la promoción del desarrollo y la dignidad humana. 

La Justicia Social se centra en garantizar resultados equitativos para todos a través del empleo, la protección social, el diálogo social y los principios y derechos fundamentales en el trabajo.

Sin Justicia Social, los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas son imposibles de promover y concretar para el 2030.

Día Mundial de la Radio: 13/2

Nueva York. 8 de febrero de 2018. Por Redacción Ecos. Foto: Infotecarios.-  La Radio sigue siendo el medio de comunicación más dinámico, reactivo y atractivo que existe, al tiempo que va adaptándose a los cambios del siglo XXI y ofreciendo nuevas formas de interacción y participación.

Ante el peligro de que las redes sociales y la fragmentación del público nos agrupen en «burbujas» informativas formadas únicamente por personas afines, la Radio figura en una posición única para unir a comunidades diversas y fomentar el diálogo positivo y el cambio.

Al escuchar a sus oyentes y responder a sus necesidades, la Radio ofrece la diversidad de opiniones y de voces necesaria para enfrentarnos a desafíos que nos afectan a todos.

La Radio nos informa y nos transforma a través del entretenimiento, la información y la participación del público. Al tener una Radio, nunca se está solo y siempre se cuenta con la compañía de un buen amigo.

La Conferencia General de la UNESCO, en su 36ª reunión, proclama el Día Mundial de la Radio el 13 de febrero, en respuesta a una propuesta de España.

La 67 Asamblea General de la ONU aprobó formalmente la proclamación de la UNESCO del Día Mundial de la Radio, en enero de 2013, con la resolución adoptada durante la 36° reunión de la Conferencia General de la UNESCO y proclamó 13 de febrero, día de la creación de la Radio de las Naciones Unidas en 1946, como el Día Mundial de la Radio.

Los objetivos de elevar esta fecha a día internacional  son concienciar al público y a los medios de comunicación acerca de la importancia de la Radio; alentar a los encargados de tomar decisiones a crear y ofrecer acceso a la información a través de la Radio; así como mejorar las redes y la cooperación internacional entre los organismos de Radiodifusión.

Semana Mundial de la Armonía Interconfesional

Nueva York, 3 de febrero de 2018. Por Redacción Ecos. Foto: La Red21La Semana Mundial de la Armonía Interconfesional entre todas las religiones, confesiones y creencias, es un evento anual que, desde 2011, se celebrará durante la primera semana de febrero, todos los años.

Con la observación de esta semana, que va hasta el 7 de febrero, se quiere poner de relieve la necesidad imperiosa de que las distintas confesiones y religiones dialoguen para que aumente la comprensión mutua, la armonía y la cooperación entre las personas y que los imperativos morales de todas las religiones, convicciones y creencias incluyen la paz, la tolerancia y la comprensión mutua.

La Asamblea General de la ONU proclamó la «Semana Mundial de la Armonía Interconfesional entre todas las religiones, confesiones y creencias» en la resolución 65/5, aprobada el 20 de octubre de 2010.

En esta resolución, se afirma que la comprensión mutua y el diálogo entre religiones constituyen dimensiones importantes de la cultura de paz.

Por tal motivo, la Asamblea General alienta a todos los Estados a que durante esa semana presten apoyo, con carácter voluntario, a la difusión del mensaje de la armonía interconfesional y la buena voluntad en las iglesias, las mezquitas, las sinagogas, los templos y otros lugares de culto del mundo, sobre la base del amor a Dios y al prójimo o del amor al bien y al prójimo, cada uno según las propias tradiciones o convicciones religiosas. 

Como bien lo expresó el anterior Secretario de la ONU, Ki Il Moon, al firmar la resolución: “Vivimos en tiempos de agitación y transformación, de carácter económico, ambiental, demográfico y político. Esas transiciones traen consigo esperanza e incertidumbre. Nuestro deber consiste en asegurar que prevalezca la esperanza, y nuestra tarea será más fácil si los seguidores de todas las fes colaboran en una causa común. Nunca olvidemos que lo que nos divide es minúsculo en comparación con lo que nos une. Trabajando juntos podemos lograr todos nuestros objetivos de paz, prosperidad y bienestar físico y espiritual”.

CEPAL cumple 70 años

Santiago de Chile, 22 de enero de 2018. Por Redacción Ecos. Foto: Radio ONU.- Desde su creación, en 1948, la Comisión Económica para América latina y el Caribe (CEPAL) viene analizando en profundidad la realidad de la región mediante dos actividades esenciales: la investigación económica y social y la cooperación y asistencia técnica a los gobiernos.

Fue establecida por la Resolución 106 (VI) del Consejo Económico y Social, del 25 de febrero de 1948, y comenzó a funcionar ese mismo año. En su resolución 1984/67, del 27 de julio de 1984, el Consejo decidió que la Comisión pasara a llamarse Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

La CEPAL es una de las cinco comisiones regionales de las Naciones Unidas y su sede está en Santiago de Chile. Se fundó para contribuir al desarrollo económico de América Latina, coordinar las acciones encaminadas a su promoción y reforzar las relaciones económicas de los países entre sí y con las demás naciones del mundo. Posteriormente, su labor se amplió a los países del Caribe y se incorporó el objetivo de promover el desarrollo social.

La CEPAL tiene dos sedes subregionales, una para la subregión de América Central, ubicada en México, D.F. y la otra para la subregión del Caribe, en Puerto España, que se establecieron en junio de 1951 y en diciembre de 1966, respectivamente. 

Además tiene oficinas nacionales en Buenos Aires, Brasilia, Montevideo y Bogotá y una oficina de enlace en Washington, D.C.

Mujica, Colombia y el futuro de América Latina

Bogotá, D.C, enero 9 de 2018.- Redacción Ecos. Foto: SIG.- El expresidente uruguayo Pepe Mujica cada vez que pisa tierra colombiana deja unas huellas contundentes que destacan el esfuerzo de Colombia por sacar adelante el proceso de paz y a la vez alerta sobre los peligros que corre si nuestra nación fracasa en este esfuerzo por lograr la reconciliación nacional.

Desde Cartagena hizo unos importantes pronunciamientos sobre el tema de la paz con la presencia del Presidente Juan Manuel Santos y otros mandatarios iberoamericanos que fueron garantes de la negociación firmada entre el Gobierno y las Farc.

Apartes de su disertación son las siguientes:

"Es imposible pedirle a una sociedad que atienda su desigualdad e injusticia social si mantiene una guerra con alto costo. La guerra no es una cuestión de quienes están o no están en la selva... la guerra  afecta a todos en este país. Colombia es un país que asusta por la potencialidad de su territorio y la belleza de su gente. La paz es un tema de conveniencia global, para hacer una sociedad superior.

¿Cómo le decimos a alguien que se entregue y que le vas a meter 30 años de cárcel? Así no funciona. Así no ha funcionado en ninguna parte del mundo. Si no se desarma, lo tenés que perseguir por el resto de la vida, con un alto costo. Hay mucho dolor y mucha deuda, pero hay mucho más porvenir. Hay que tener el coraje de mirar hacia el porvenir y no mirar a los 50 años de atrás de retraso.

El pasado no es reparable completamente en ninguna parte de la tierra. O piensas en tus abuelos o piensas en tus hijos. Tengo autoridad para decir esto. Tengo 14 años de preso, pero no me dejé ganar por el odio, ni me dediqué a perseguir a quienes me tuvieron preso, porque le trasladaba el odio a las generaciones que venían. Es aprender a tolerarse, hay que luchar por una sociedad de derechos, que no será perfecta. 

Los hombres nunca hemos construido cosas perfectas, pero sí cosas mejores. Mi deseo de todo corazón es que el fantasma de la guerra no camine por América Latina. Necesitamos trabajo y tiempo para superar nuestras dificultades. Las decisión es de los colombianos, pero si fracasa esto, fracasará la historia de América Latina".

Bachelet, Campeona Internacional del Género

Bogotá, 30 de diciembre de 2017. Por Redacción Ecos. Foto: Cia Pak/ONU.- La Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, fue nombrada este año "Campeona Internacional Honoraria del Género".

Naciones Unidas le ha concedido ese título por sus "infatigables esfuerzos para promover la plena igualdad, la inclusión y la participación de las mujeres".

"Una dirigente con visión de futuro que ha contribuido a elevar la causa del género a lo más alto de la agenda mundial". Con estas palabras Michael Møller, Director de la oficina de la ONU en Ginebra, calificó el trabajo de Bachelet.

Además de ser la primera Presidenta de Chile, Michelle Bachelet fue la primera Directora de ONU-Mujeres y la primera mujer en todo el continente americano en ocupar el cargo de ministra de Defensa. En la actualidad, solo 17 Estados de los 193 países miembros de la ONU tienen una mujer como jefa de Estado o de Gobierno.

Según Naciones Unidas, Bachelet "ha demostrado una profunda entrega a la prevención y la eliminación de todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas, su empoderamiento, la promoción de la salud y la creación de políticas ambiciosas" para conciliar vida laboral y familiar.

Por otro lado, el año pasado creó el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género para poner fin a la desigualdad y promover el acceso de las mujeres a la política; impulsó medidas para que las mujeres también puedan ascender al grado de General de Brigada; e introdujo un enfoque de género en la legislación laboral.

Como “Campeona Honoraria del Género”, Michelle Bachelet se compromete a seguir promoviendo la igualdad. Se suma así a otras 160 personas nombradas también "Campeones del Género" por su esfuerzo por lograr la paridad en sus respectivas organizaciones. Entre ellas figuran el Secretario General de la ONU, António Guterres, y la directora de ONU-Mujeres, Phumzile Mlambo.

Michelle Bachelet es una personalidad de gran impacto y una inspiración y ejemplo para todos. 

Obispos exhortan a los colombianos a derrotar la indiferencia

Bogotá, D. C, 7 de diciembre de 2017.- Redacción Ecos. Foto CEC.- En siete puntos la jerarquía de la Iglesia católica colombiana, exhortó a sus compatriotas para que en las próximas elecciones de marzo y mayo del 2018, ejerzan el derecho al voto en forma responsable, libre y consciente, para derrotar la indiferencia eligiendo a los candidatos que les duela la realidad de los colombianos. 

Acabar con la corrupción y reforzar con el voto el comportamiento ético, exigir campañas transparentes y que favorezcan la unidad, analizar la trayectoria y propuestas de los candidatos, así como pensar en las necesidades más urgentes del país, para asegurar los  valores fundamentales y proteger la institucionalidad, forman parte de los puntos que los obispos de Colombia le piden a los colombianos, en las próximas elecciones. 

Señalan los pastores de la iglesia católica en Colombia que “como ciudadanos y como pastores, consideramos que los comicios que tendrán lugar en el primer semestre de 2018 son una oportunidad para dar juntos “un nuevo paso” hacia la construcción de un país que sea patria y casa para todos, recordando que Colombia necesita la participación de todos para abrirse al futuro con esperanza”. 

Los siguientes son los siete puntos del manifiesto de la jerarquía de la iglesia católica de Colombia: 

1. Involucrémonos en el proceso electoral, derrotemos la indiferencia y comprometámonos.  Él voto es un derecho inalienable y un deber fundamental. Hay que acabar con el alto abstencionismo que históricamente ha caracterizado nuestras elecciones; ninguno debería privarse de votar. La Iglesia católica no tiene ni avala un partido político o un determinado candidato, pero sí invita a sus fieles y, en general, a todos los ciudadanos, a involucrarse en la política con la participación en el debate democrático con seriedad y responsabilidad. 

2. Reforcemos con el voto el comportamiento ético de nuestra sociedad y acabemos con la corrupción.  Es inmoral e ilegal comprar y vender votos por dinero, regalos o puestos, pues esta práctica no sólo vicia el mismo proceso democrático, sino que atenta contra la dignidad de la persona y el desarrollo integral de todos.  No sigamos permitiendo delitos como el fraude en la inscripción de cédulas, la suplantación, la financiación corrupta de campañas y la alteración de los resultados en las urnas.

3. Exijamos campañas transparentes y que favorezcan la unidad.  Tenemos que lograr que las próximas elecciones y el debate que las precede no generen mayor polarización, y en cambio promuevan el respeto, el diálogo y la creatividad política que necesita el país en este momento.  Pensemos en el bien común; superemos peleas, insultos, fanatismos, mentiras e irrespetos que provocan más división y violencia.  Las campañas políticas que se sustentan en intereses particulares, que se financian ilícitamente o que derrochan injustamente el dinero atentan contra la democracia y generan confusión en el electorado. 

4. Analicemos cuidadosamente la trayectoria y las propuestas de los candidatos. Para dar nuestro voto responsablemente, tenemos que llegar a la convicción moral de que la persona, el proyecto político y el equipo de trabajo que se eligen aportarán realmente al bienestar de todos los colombianos. 

5. Pensemos en las necesidades más urgentes de nuestra nación. Consideremos bien las problemáticas y las posibilidades que tiene el país, para poder examinar y elegir adecuadamente a los candidatos que logren poner en marcha soluciones de fondo.  No nos dejemos llevar simplemente por propuestas populistas, por simpatías y antipatías o por intereses particulares. 

6. Elijamos a quienes les duela la realidad de los colombianos. Colombia necesita ser gobernada por personas íntegras, honestas, dignas, competentes, capaces de vencer la corrupción y la violencia, que se preocupen por la salvaguarda de la casa común. Debemos elegir a quienes quieran afrontar las situaciones de injusticia, enfermedad, drogadicción, desempleo y falta de oportunidades que está padeciendo el país en las ciudades y en los campos; a quienes estén decididos a comprometerse con los más pobres y puedan poner su mirada en todos aquellos que son excluidos y marginados. 

7. Aseguremos el país sobre valores fundamentales y protejamos su institucionalidad. Debemos afrontar, con claridad y determinación, la colonización ideológica de opciones políticas y legislativas que contradicen valores fundamentales y principios antropológicos y éticos arraigados en la naturaleza del ser humano.  Apoyemos con nuestro voto, siguiendo la enseñanza de la Iglesia, a quienes defiendan la dignidad de la persona, la vida en todas sus etapas, la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, el derecho primario de los padres en la educación de sus hijos, la libertad religiosa y las instituciones democráticas. 

Valoramos el servicio de quienes están dispuestos a asumir los cargos públicos animados por el anhelo de hacer el bien a todos. 

Invitamos a los políticos católicos a participar en el proceso democrático con la conciencia de que la política es una alta forma de caridad que implica afrontar retos de gran magnitud y de que deben hacerla iluminados con la luz del Evangelio y desde los principios de la Doctrina Social de la Iglesia. 

Pedimos a todos los candidatos que lideren la marcha de la ciudadanía hacia una democracia madura y participativa, así como a la consolidación de la justicia, la unidad y de la paz anheladas por nuestro pueblo. 

Los corazones jóvenes se estimulan ante desafíos grandes.  En este momento crucial de nuestra historia llamamos especialmente a los jóvenes a participar activamente en los procesos electorales, pues ellos tienen el potencial necesario para construir la nación que soñamos. 

Conscientes de que la dimensión espiritual es necesaria para la construcción integral de una nación, oremos todos a Dios para que nos dé la lucidez y la responsabilidad para elegir a nuestros próximos gobernantes. 

+ Óscar Urbina Ortega

Arzobispo de Villavicencio

Presidente de la Conferencia Episcopal

+ Ricardo Tobón Restrepo

Arzobispo de Medellín

Vicepresidente de la Conferencia Episcopal

+ Elkin Fernando Álvarez Botero

Obispo Auxiliar de Medellín 

Secretario General de la Conferencia Episcopal

#1/12: Día Mundial de lucha contra el SIDA

Bogotá, D.C. 1 de diciembre de 2017. Por Redacción Ecos. Foto: Eskinder Debebe/ ONU.- Como se establece en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, todas las personas, sean quienes sean y vivan donde vivan, tienen derecho a la salud.

Este derecho se apoya en un conjunto más amplio de derechos con los que se relaciona directamente, como el de la vivienda y los saneamientos adecuados, el de unas condiciones de trabajo saludables y los de acceso a alimentos nutritivos y a la justicia.

Solo se podrá poner fin al Sida como amenaza para la salud pública, si estos derechos básicos se tratan como una prioridad de la Salud Mundial, de modo que la atención sanitaria de calidad esté disponible y sea accesible para todos, sin excluir a nadie.

Por ello, las Naciones Unidas promueve la Campaña #myrighttohealth, #miderechoalasalud, que tiene como objetivo proporcionar información sobre el Derecho a la Salud y su importancia en la vida de las personas. También tendrá como objetivo aumentar la visibilidad en torno a la necesidad de lograr una realización plena del derecho a la salud para todos y en todos los lugares.

Prácticamente todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible están relacionados de una manera u otra con la salud y, en particular, con el Objetivo número 3, así que alcanzarlos y poner fin a la epidemia de Sida, dependerá en buena medida de conseguir garantizar el Derecho a la Salud.

Se están logrando progresos notables en el tratamiento del VIH. En vísperas del Día Mundial del Sida, ONUSIDA ha presentado un nuevo informe que muestra que el acceso al tratamiento ha aumentado significativamente.

En 2000, sólo 685 000 personas que vivían con el VIH tenían acceso al tratamiento antirretrovírico. En junio de 2017, alrededor de 20,9 millones de personas tenían acceso a esos medicamentos vitales.

Ese aumento tan espectacular no habría sido posible sin el coraje y la determinación de las personas que viven con el VIH que exigen y reivindican sus derechos, respaldados por un liderazgo y un compromiso financiero, firmes y constantes.

Es importante conocer la realidad y la dinámica del Sida a través de las Estadísticas Mundiales: Alrededor de 19,5 millones de personas tenían acceso a la terapia antirretrovírica en 2016. Unos 36,7 millones de personas vivían con el VIH en 2016 en todo el mundo. Aproximadamente, 1,8 millones de personas contrajeron la infección por el VIH en 2016. Cerca de un 1 millón de personas fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el sida en 2016. Unos 76,1 millones de personas contrajeron la infección por el VIH desde el comienzo de la epidemia. Alrededor de 35 millones de personas fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el sida desde el comienzo de la epidemia.

Esta panorámica solicita un papel activo de las comunidades y las instituciones para superar las brechas de información veraz y oportuna para prevenir el contagio y atender a las personas que contrajeron la enfermedad y hacer de este esfuerzo una Cuestión de Estado en todos los países del Globo.

Como bien lo expresa Antonio Guterres, Secretario General de la ONU: «El mundo está en muy buenas condiciones de alcanzar la meta de poner fin a la epidemia del SIDA para 2030. [...] En este Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, hago un llamamiento para que renovemos el compromiso de poner fin a la labor iniciada y dejemos la epidemia del SIDA en el pasado.»

Googlecracia: Gobierno, campañas y ciudadanías digitales Por: Luis Ernesto Gómez

Bogotá, D.C, 26 de noviembre de 2017.- De cara al proceso electoral que se avecina en Colombia y analizando los recientes fenómenos electorales en el mundo, el Viceministro para la Participación e Igualdad de Derechos Luis Ernesto Gómez, experto en democracia digital y el uso de tecnologías para promover la participación ciudadana, lanza su libro Googlecracia: un análisis inédito de la forma como la tecnología está revolucionando el ejercicio de la política y de las campañas, y la relación entre ciudadanos y gobernantes en el mundo –  en particular entre los jóvenes y las instituciones democráticas - advirtiendo que Colombia no será inmune a estos cambios.

“Solo sobrevivirán quienes estén dispuestos a transformarse y a empoderar a la gente en el ejercicio de la política, por medio de la tecnología. Estamos en transición hacia un modelo de democracia directa donde los ciudadanos, sin pedirle permiso a nadie, tienen una participación más activa y determinante en las decisiones de sus gobernantes a través de su teléfono celular”, afirma el autor.

En esta época de las noticias falsas, advierte la necesaria actualización tecnológica de las instituciones democráticas donde el ciudadano esté el centro y sea escuchado. En el mundo entero, la tecnología permite un diálogo continuo y transparente entre electores y elegidos, nuevas formas de financiación de campañas y nuevas modalidades de votación.

Más importante aún, Luis Ernesto Gómez plantea que la tecnología podría ser el antídoto a la aparente apatía de las nuevas generaciones a la política tradicional, pero que participan con entusiasmo en la defensa y promoción de causas ciudadanas concretas, e inciden a través de las redes sociales, sin intermediarios ni políticos.

En el primer capítulo “Ahora son las causas” expone la forma en la que los ciudadanos se han dejado de suscribir a los partidos políticos y están acudiendo a otros canales para incidir: “Ya no son las casas políticas, sino las causas, las que movilizan a los ciudadanos” afirma el autor quien conversó con activistas de la defensa del medio ambiente, derechos de las minorías, protección de los animales y nuevas opciones de movilidad y consumo, y describe sus convicciones y  modalidades de organización.

Indica que “No es un mito; hay una nueva generación de ciudadanos que vive conectada todo el tiempo y que piensa que la tecnología es un instrumento importante para salvar el planeta. Quién se parezca menos a un partido tradicional, represente un propósito concreto y rompa esquemas, tiene más posibilidades de ganar”.

 “Todos los políticos son la misma m&%%$”, el segundo capítulo del libro, ofrece un análisis del desencanto por la política y las instituciones democráticas.  La ciudadanía indignada por tantos escándalos de corrupción, desprecia cada vez más a los políticos tradicionales. Las iniciativas de tecnología ciudadana se están multiplicando en el mundo: posibilita una democracia más directa y  una relación horizontal entre los ciudadanos y los políticos.

En Colombia por ejemplo, la Organización sin ánimo de lucro, SeamOS Democracia Digital, impulsó una aplicación que permite a los ciudadanos definir las decisiones y las iniciativas de sus gobernantes y legisladores en tiempo real. Esta solución ya está funcionando en el Concejo de Bogotá: “Si esta iniciativa se adopta bien en el país, habrán quedado atrás los tiempos en que los ciudadanos y sus gobernantes solo se veían las caras cada cuatro años, cuando se acercaban las elecciones” expresa el autor.

En el capítulo “Llegó la Googlecracia”, analiza en detalle los recientes y numerosos fenómenos electorales en el mundo y pronostica que pronto será el turno de Colombia.

El movimiento En Marche! que llevó a la Presidencia de Francia al joven Emmanuel Macron; la apuesta de Jeremy Corbyn en Inglaterra; los partidos piratas de Islandia o Alemania; el partido 5 Stelle de Italia y Podemos en España son algunos de estos ejemplos de movimientos altamente disruptivos para la política tradicional, donde la participación colectiva y la financiación ciudadana de las campañas, a través de internet, se han sumado a la indignación y las proposiciones ciudadanas para lograr grandes victorias electorales. 

El dinero en política es sin lugar a duda una de las principales causas de corrupción. Ante esta realidad el autor señala que se debe propender por la financiación ciudadana de las campañas a través de pequeños montos girados por Internet: cuando los candidatos son de todos no se deben a nadie. Argumenta que hay mucho que aprender y mucho por hacer para que estas buenas prácticas, que posibilita la tecnología, puedan ser aplicadas en Colombia en los próximos años.

“No es opcional, o los gobiernos se ajustan a la nueva realidad que plantea la tecnología por las buenas y de manera propositiva, como lo hizo el Reino Unido, o se enfrentan al surgimiento de partidos como el Pirata en Islandia que es la respuesta a un sistema que no se quiso renovar y que nace como una estrategia de sabotaje a lo establecido” concluye, Luis Ernesto Gómez.

Las cifras lo demuestran:

En Colombia hay 23 millones de usuarios de Facebook, 3 millones en Instagram y 775 mil en Twitter. Aunque algunos se repiten en las tres redes, lo cierto es que sumados hay prácticamente el doble de colombianos activos en redes participando del debate político, antes que en las urnas. 

De acuerdo con el estudio Telefónica Global Millennial Survey, donde se incluye Colombia, se encontró que el 67 % de los líderes son millennials y 38 % de ellos están totalmente de acuerdo en que la tecnología les permite estar más informados de los asuntos políticos locales. Mientras que el 60 % considera que las redes sociales juegan un papel fundamental en los acontecimientos y movimientos políticos actuales.

Un momento de victoria para la Justicia

La Haya, 23 de noviembre de 2017. Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Ecos Media.- El tiempo pasa y la memoria sucumbe a lo inmediato. Hace 20 años mencionar a Ratko Mladic era nombrar uno de los pilares del Gobierno de  Slobodan Milošević, como Jefe del Estado Mayor del Ejército de la República Srpska (VRS) durante la Guerra de Bosnia, entre 1992 y 1995.

También señalar a Mladic era referirse al artífice de dos de los momentos aberrantes de la historia reciente, el asedio a Sarajevo, en el cual murieron más de 10 000 personas y la masacre de Srebrenica, en la que murieron más de 7 000 hombres y niños bosníacos, el 11 de julio de 1995, el mayor caso de asesinato en masa cometido en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Asimismo, este personaje también evoca uno de los fantasmas que no terminan de morir, ni en la era digital, el nacionalismo, palpable en su alianza con el ya convicto Radovan Karadzic, exlíder político y en su campaña de limpieza étnica conducida en forma implacable contra croatas y bosnios musulmanes.

"Cientos de miles de ciudadanos no serbios fueron expulsados de sus hogares en una campaña brutal que buscaba crear un Estado serbio puro en Bosnia y Croacia", señaló el periodista de la BBC Alan Little, que cubrió el conflicto. Se estima que cerca de 100.000 personas murieron y más de 2,2 millones fueron desplazadas durante la guerra de Bosnia.

Pero Mladic estuvo prófugo de la justicia 15 años, luego de los mencionados genocidios, viviendo incluso en barrios adinerados de Belgrado, protegido por Slobodan Milošević y en instalaciones militares hasta junio de 2002, momento en que se le permitió escapar y se perdió de vista.

El 26 de mayo de 2011, el Presidente de Serbia, Boris Tadić anunció la captura de Mladić y su proceso de extradición a La Haya, sede del TPIY, para ser juzgado por los delitos de que le acusaba este alto tribunal: genocidio, complicidad en genocidio, persecuciones, exterminación y asesinato, deportación y actos inhumanos; infligir ilegalmente terror a civiles, trato cruel, ataques indiscriminados contra la población civil y toma de rehenes.

En un histórico juicio, Ratko Mladic, de 74 años, fue sentenciado, este miércoles, a cadena perpetua. En el fallo, leído por el Magistrado Alphons Orie, se anotó que: "Esta corte observó que las muertes de las que se responsabiliza al acusado fueron crímenes contra la humanidad y muchos de ellos se pueden calificar de brutales".

El tribunal concluyó que Mladic "compartía la intención" y "el objetivo criminal" de exterminar a los musulmanes de Bosnia y de llevar adelante la masacre de Srebrenica. Es culpable de 10 de los 11 cargos que pesaban en su contra, incluidos los de genocidio y crímenes de guerra, "por sus atroces crímenes contra la humanidad”.

Una "crisis de hipertensión" de Mladic, según médicos citados por su abogado defensor, proponía un aplazamiento de la audiencia. Sin embargo, el Magistrado Orie decidió seguir adelante con el fallo, ante lo cual Mladic se paró e insultó a gritos a los jueces en serbio.

El panel, conformado por tres jueces con asiento en La Haya, consideró los delitos cometidos bajo el mando de Mladic, especialmente el cerco de Sarajevo, que se extendió por tres años y la masacre de unos 8 mil musulmanes en Srebenica, como delitos merecedores de la pena más dura.

El tribunal, que sesiona desde 1993, con la guerra en pleno desarrollo, pone así término a un trabajo que no estuvo exento de polémica.

Para el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los DD.HH., Zeid Ra'ad al-Hussein, la condena contra Mladic es "un momento de victoria para la justicia”, por haber condenado a un hombre que es "el epítome del mal”.

El alto funcionario de la ONU dijo que "el veredicto de este miércoles es una advertencia a quienes cometen este tipo de crímenes de que ellos no escaparán de la justicia, sin importar cuándo poderosos sean ni cuánto tarde la justicia en llegar”.