Opinión

Semana de reflexión (política)

Por Jairo Gómez.-Como van las cosas, dos imágenes podrían irrumpir en la retina de los colombianos el próximo 7 de agosto. Primera escena: Álvaro Uribe, como presidente del Congreso, poniéndole la banda presidencial a Iván Duque, como nuevo jefe de Estado. O segunda escena: el mismo Uribe, enchufándole el tricolor nacional a Gustavo Petro, nuevo mandatario.

Como todo en política es cambiante, cualquiera de las dos imágenes podría hacerse realidad. Fíjese usted, ya decantadas las dos consultas con el pasar de los días los colombianos empiezan a mirar con detenimiento qué futuro presidencial escoger y ya se comienzan a dar puntadas, en la más reciente encuesta la diferencia entre los dos candidatos ya no es tan abismal, se redujo.

Esta última medición arroja una conclusión: habrá segunda vuelta. Y reafirma otra: las opciones de Fajardo, De la Calle y Vargas Lleras se desdibujan amén de las demás propuestas, legítimas todas ellas, que poco o nada incidirán.

Entonces, qué se nos viene en estos dos meses de campaña. Por los lados del uribismo, es tal el grado de triunfalismo de algunos de sus más connotados exponentes, que vaticinan un triunfo en mayo. Según estos mismos próceres, el apoyo de la siempre clase política al Centro Democrático, representada en los parlamentarios con asiento asegurado, hay que darlo por descontado y están seguros que el mensaje a sus lectores será el “voten por Duque”. No estoy siendo ingenuo en el comentario, lo refiero porque lo escuché en el Congreso en medio de vítores y chamuscados.

Sin titubear doy constancia de lo que observé en los afamados políticos del Centro Democrático: sed de venganza, soberbia y simulaciones de valor como: “Llegaremos a ponerle orden a la casa”. A Santos no le perdonarán y reconocerán una; y, por supuesto, la paz negociada va camino a la trituradora.

Con el repunte de Duque, el expresidente Uribe sabe que hay un estado de ánimo explosivo a favor de su candidato y tratará, como buen animal político, de imprimirle a su campaña rudeza y estrépito, para conciliar la dócil imagen de buen hombre y confiable de su pupilo, con la de un líder decidido y duro. No logrará, eso sí, blindarlo contra los serios cuestionamientos que le harán a su campaña por el apoyo de un personaje dogmático y asociado a muchos líos judiciales.

Por los lados de Petro, son muchos los peros, pero también las ganancias. Le tocó al exalcalde echarse al hombro la responsabilidad de la izquierda, con la certeza de que el país optó por la disputa entre dos extremos; el centro se desvaneció.

No la tiene fácil, tratar de unir la izquierda en Colombia que, desde décadas atrás, está en átomos volando. Pero es claro que no son los dirigentes de esa colcha de retazos ideológica la que va a elegir a Petro, son las bases, los votos de opinión y la multitud de jóvenes que hoy expresan hartazgo con una codicia generalizada que comparten la élite empresarial y la clase política tradicional del país.

Nada está perdido para Petro y su tarea será la de desvirtuar el miedo, arma predilecta de los uribistas y hacer énfasis en combatir la pobreza, la desigualdad y mejorar la sanidad. Ya el candidato del CD mostró los dientes y plantea una reforma a la justicia polémica que dará mucho de qué hablar, un asunto del cual, el exalcalde, puede tirar de la pita, pues el objetivo de la reforma parece tener nombre propio.

Semana de reflexión (política) para los dos candidatos más finos en las encuestas.

@jairotevi

Escrito por Jairo Gómez

El stress hídrico

Por Amylkar D. Acosta M.- Este 22 de marzo, como todos los años desde 1993 se celebra el Día Mundial del Agua, por disposición de la Asamblea General de la ONU el 22 de diciembre de 1992, mediante la Resolución A/RES/47/193. Pero esta vez hay muy poco para celebrar y sirve más bien para encender las alarmas por la inminencia de una crisis global provocada por el déficit en el abastecimiento de agua potable en el mundo.

El campanazo se acaba de dar en Ciudad del Cabo, la segunda ciudad más poblada de Suráfrica, con 4 millones de habitantes, después de Johannesburgo. Debido al Cambio climático, la sequía se ha prolongado por tres años, la peor en un siglo y, por ello, las represas de las cuales se sirve para el suministro del preciado líquido que para el 2014 estaba al tope, ahora se encuentran en un nivel promedio del 26%. Está a punto de convertirse en la primera ciudad del mundo abocada al racionamiento del consumo de agua, viéndose precisada a sancionar a quienes sobrepasen el límite establecido para el consumo residencial, que pasó de los 87 litros diarios a finales de 2017 a sólo 50 desde el pasado mes de febrero.

Y ello, no obstante que Ciudad del Cabo es reconocida internacionalmente por su gestión y conservación del recurso hídrico, al poner en práctica medidas tendientes a reducir las fugas en las redes, la instalación masiva de medidores, así como ajustes tarifarios. Pero si bien estas medidas eran necesarias resultaron insuficientes y debido a la autocomplacencia y a la imprevisión, al no contemplar alternativas distintas a los 6 embalses de los cuales se surten de agua, únicas fuentes de abastecimiento, ello se convirtió en su talón de Aquiles, dada su gran vulnerabilidad de cara al Cambio climático. Ahora está abocada a la peor tragedia que puede afrontar una gran ciudad desde la segunda guerra mundial y el espantoso atentado contra las Torres gemelas el 11 S. Ahora está a punto de convertirse en la primera ciudad del mundo expuesta al racionamiento del consumo de agua, viéndose precisada a expedir medidas desesperadas, tan drásticas como sancionar a quienes sobrepasen el límite establecido para el consumo residencial, el cual pasó de los 87 litros diarios a finales de 2017 a sólo 50 desde el pasado mes de febrero.

Las autoridades habían dispuesto las medidas de contingencia tendientes a mitigar el impacto del temido Día cero, en el cual esta metrópoli se quedaría sin agua corriente para abastecer el consumo cotidiano de su población. Esta fecha fatal se fijó primero para el 1º de marzo de este año, pero luego, gracias los resultados de las medidas tomadas, que indujeron a un uso más racional del agua, se corrió para el 9 de julio. Ese día el agua dejará de llegar a través de acueducto y se tendrá que recurrir a los 180 camiones cisternas que se han dispuesto para suministrar 25 litros/día por persona.

Es decir, Ciudad del Cabo está en el conteo regresivo para llegar a ese momento que nadie desea y comprando tiempo, pero en cualquier momento se podrá traspasar la línea roja y se activará el plan de contingencia una vez que el promedio del nivel de los embalses llegue al límite del 13.5% de su capacidad. El Director de Turismo Sisa Ntshona advirtió perentoriamente a la comunidad internacional que “ciudad del Cabo es el foco de atención ahora mismo, pero en realidad este es un problema global”. Ello es tanto más cierto habida cuenta que hoy el 50% de la población en el mundo reside en áreas urbanas y, según las Naciones Unidas, para el 20150 entre el 70 y el 85% se asentará en ellas.

 Por ello es muy pertinente su llamado al mundo en el sentido que este “tiene la oportunidad de aprender una gran lección de Suráfrica: no deben esperar a que haya una crisis para modificar los hábitos de consumo”. Ya lo había advertido Thomas Fuller, “nunca reconoceremos el valor del agua, hasta que el pozo esté seco”. Y, según el Informe de las Naciones Unidas presentado en el VIII Foro Mundial del Agua en Brasilia esta semana, al que concurren 150 países, "la seguridad hídrica sostenible no se alcanzará sin que se adopten soluciones innovadoras”. Así de claro!

Como lo sostiene la Red Global de la Huella Ecológica, el mundo se está “sobregirando” y acudiendo a “vigencias futuras” que comprometen seriamente la sostenibilidad den los servicios ambientales, debido a la demanda desaforada por los mismos, sobrepasando con creces la capacidad de reparación o reposición de la naturaleza. Y lo más preocupante es que la tendencia es aún más amenazante. Así lo enfatiza Rob Cameron, Director de SustainAbility, centro de estudios y asesoramiento de empresas con sede en Londres,  cuando afirma, no sin razón, que “el actual patrón de consumo es demasiado grande para la Tierra. Estamos más allá de la capacidad que tiene el planeta para sostenernos. Para el año 2030 necesitaremos 35% más de alimentos, 40% más de agua y 50% más de energía (la que, a su vez, utiliza agua para producirla). Esto es lo que genera tensión”. Y de contera el sector agrícola demanda el 70% del agua disponible, de la cual dedica el 85% para irrigación, al tiempo que la industria consume otro 20% y ambos se requieren para responder a la creciente demanda de alimentos. 

Bogotá, marzo 25 de 2018

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Escrito por Amylkar D Acosta M.Exministro de Minas

El extremo centro

Por Rodrigo Zalabata Vega.-La necesidad de un diálogo entre los candidatos de la llamada ala de centro-izquierda no nace del interés electoral de sumar los suficientes votos para ganar la presidencia. Si ello fuera así, una vez hechos al poder, las divergencias de políticas en un mismo gobierno, como las apetencias burocráticas en las cuales sentirse cada uno representado, dinamitarían muy pronto la fortaleza de la gobernabilidad. 

No, la necesidad de un diálogo entre los tres candidatos que representan, precisamente, las divergentes posiciones tradicionales en que se ubica la política moderna; derecha (De La Calle), centro (Fajardo) e izquierda (Petro); surge de intentar caracterizar un acuerdo político que aleje las visiones equívocas que se ciernen sobre ellos de manera individual, pero que unidos harían un cuerpo programático real, cuyas ideas incluyentes superarían lo ideológico y doctrinal que desmembra toda identidad humana, y espantaría los fantasmas irreales que sus contradictores del ala de centro–derecha les han creado en el espectro mediático. 

El acuerdo cierto al que se llegara, firmado en el programa elaborado, notariado por la fe de la opinión pública, cuya legitimidad implicaría su misma inviolabilidad, sepultaría las absurdas ideas de, un agazapado De La Calle candidato de las FARC, un Fajardo mensajero del Sindicato Antioqueño, y un Petro que cambiaría la Constitución que su mismo M–19 prohijó, por una fotocopia bolivariana que lo haría el dictador colombiano del llamado castro–chavismo. 

Las virtudes políticas de este acuerdo, grabado en un programa de gobierno, serían mayúsculas, siendo las más importantes las siguientes:

 

1)  Garantizaría a la opinión nacional el alcance y límite del gobierno a llevar a cabo. Alcance de las reformas estructurales que saquen al país del estancamiento inveterado de su desarrollo, sin que se afecten los pilares que sostienen nuestra organización institucional; verbigracia, derechos adquiridos, propiedad privada, democracia, libertades públicas en general. Y límite constitucional que el electo gobierno adquiere el compromiso político de no reformar.

 

2)  Aunque resalte una contradicción de la teoría política, narraría al elector la carta de navegación de una asamblea constituyente que se convoque para acometer esas reformas estructurales determinadas, a través de este mecanismo suprainstitucional.

 

3)  Levantaría las fronteras ideológicas, entre derecha e izquierda, capitalismo y socialismo (comunismo), para fijar un límite real entre la vieja y nueva política. Un verdadero punto de inflexión de una vieja vida institucional de 200 años, cuya rutina política se organiza en matrimonios electorales para alimentar un sistema clientelista de intereses particulares, cuya mejor intención de gobierno es mantener la corrupción en sus justas proporciones, y sus propuestas de cambio se reducen a bajar o subir unos cuantos puntos de la carga tributaria, o aumentar y mejorar el empleo de la clase trabajadora, en un esquema inequitativo avasallante. Frente a una nueva propuesta que democratice los medios de producción y el acceso a la propiedad, a la vez brinde a cargo del Estado la prestación a los nacionales de los servicios públicos esenciales que el papel de la constitución les garantiza. 

Negarle al país ese diálogo, o ese diálogo interlocutado por ellos, bajo la idea de que estarse en el centro es la manera de no hacer parte de alguno de los extremos en que se polariza el país, es el lugar más extremo. Superada la guerra, la gran batalla política que podría reemplazarla es la confrontación civilizada de ideas definida en un certamen electoral. El grado de polarización es inversamente proporcional al diálogo que se permita el país, para que se caractericen las propuestas que se contraponen. Del mismo diálogo es donde surge el respeto a escuchar al otro, que hasta hace poco la amenaza de las armas no lo permitía. 

Es ahora el país el que se nos muere, bajo el capoteo de sus problemas por la política parapetada de engaños. Pretender mirar los toros desde la barrera significa ser cómplice de la muerte del toro.

RODRIGO ZALABATA VEGA

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Escrito por Rodrigo Zalabata Vega

Compra de votos

Por José G. Hernández.-Nos parece que, al menos en cuanto a la actividad requerida sobre el proceso electoral, en términos generales tanto la Fiscalía como la Procuraduría General han venido cumpliendo una labor importante. Sin que se pueda afirmar que todo se haya hecho en materia de control, denuncia e investigación -porque, según parece, lo descubierto y divulgado hasta ahora en cuanto a compra de votos y prácticas corruptas en algunas campañas  es apenas la punta del iceberg-, debemos destacar la voluntad de los actuales titulares de esos despachos en la búsqueda de mayor transparencia y en el empeño –que debe ser nacional- de luchar contra inaceptables conductas que han terminado por mancillar no solamente el orden jurídico sino la necesaria pulcritud, inherente al concepto mismo de democracia.

Lo que resulta inconcebible es que, después de tantos años de saber cómo hacen política algunos dirigentes -porque no son todos-, no haya sido posible para el Estado colombiano erradicar las prácticas ilícitas, purificar los procesos electorales y las listas que reciben el aval de los partidos, ni deslindar la corrupción del sano ejercicio democrático. Se han dictado muchas normas, y se han proferido circulares e instrucciones del Ministerio Público, pero nada cambia, y, por el contrario, todo indica que quienes carecen de escrúpulos y de una mínima moralidad pública siguen empeñados en la trampa y la compra de conciencias.

Decíamos en reciente programa radial algo en lo que queremos insistir: no debemos permitir que políticos inescrupulosos sigan llegando por caminos fraudulentos a asumir posiciones de comando en nuestra sociedad. Los políticos, en una genuina y limpia concepción de la política y precisamente en razón del alto nivel de sus aspiraciones, tendrían que ser los abanderados que ejercieran el liderazgo en la lucha contra la corrupción.

En cuanto al Estado, está obligado a la pedagogía constitucional y a la difusión de los valores de la democracia, y tendrá que emprender campañas, con la ayuda de los establecimientos educativos y de los medios de comunicación, para formar la conciencia ciudadana. La compra y venta de votos son formas de enturbiar la convivencia y de ofender al ciudadano. Escapan a toda concepción de dignidad, acorde con una ética indispensable en cualquier competencia, con mayor razón la que lleva a la selección de legisladores y gobernantes, y tendría que imperar en una sociedad medianamente civilizada.

Han actuado Fiscalía y Procuraduría. Se espera ahora una justicia rápida y eficaz, que sancione y aplique el ordenamiento a los corruptos.

Operará, desde luego,  además de las sanciones penales, la figura de la "silla vacía",  y en algunos casos de congresistas en ejercicio, la pérdida de investidura.

Ahora bien, no solamente debería existir en el interior de cada partido o movimiento un estricto control previo sobre los antecedentes y hojas de vida de quienes aspiran al aval, que de suyo implica un respaldo y una solidaridad,  sino comisiones de ética y moralidad pública compuestas por personas ejemplares, que impidieran el acceso al aval ante la más mínima sospecha de corrupción o ante antecedentes que lleven a la desconfianza. Para los partidos la sanción política debe ser muy fuerte, y lo es según la Constitución. No puede haber reemplazo del congresista condenado, ni para el vinculado a un proceso penal. Y el sistema debería ser aún más estricto: no solamente por unos pocos delitos, sino por cualquier delito.

Escrito por José Gregorio Hernández. Expresidente de la Corte Constitucional

El surgimiento de la Franja Marrón

Por Juan Fernando Londoño.-Para que el candidato del verdadero centro consiga pasar a segunda vuelta se necesita que surja la Franja Marrón, la unión de las voluntades de los rojos encabezados por De la Calle y los verdes liderados por Fajardo. Lastimosamente, un acuerdo por arriba parece inviable a estas alturas, pero un movimiento desde abajo resultaría imbatible en la elección de junio.

Superadas las elecciones parlamentarias, el país entra de lleno en la campaña presidencial y las opciones son bastante claras. Dado el carácter de nuestro sistema, la verdadera preocupación de todos los factores de poder en el país es quien será el sucesor de Juan Manuel Santos.

Por un lado está el uribismo, que se siente ya en el gobierno gracias a los resultados de la consulta interpartidista. Si recoge toda la votación de la consulta tendrá asegurado su paso a segunda vuelta y dependiendo del rival que enfrente tendría la mayor opción de llegar a la casa de Nariño. La oferta política de este grupo parece más una vendetta que un programa de gobierno, pues la principal preocupación de su líder, Álvaro Uribe, es tomar revancha de quienes lo separaron de la toma de decisiones los últimos ocho años. Su candidato es una persona capaz, preparada y honesta, pero sólo puede gobernar bajo la tutela de su mentor, pues su margen de maniobra no le permite ni siquiera armar una coalición como la que tuvo el presidente Santos.

Por otra parte está la propuesta vargasllerista que se apoya en la tradición política del país para llegar al Palacio de Nariño. Vargas representa el poder cachaco, la maquinaria política, los intereses de los ricos, el apoyo de los medios, la mermelada y el continuismo gubernamental. En la Colombia normal no tendría forma de perder, porque esos factores de poder son los que han gobernado siempre el país. El problema es que todas esas cosas son las que tienen hastiada a la gente, que manden los de apellidos como si fuésemos una monarquía, que los gobiernos trabajen para los ricos, que permitan a los políticos sacar su tajada. La propuesta de Vargas en la campaña es tratar de que gobierne a la vez el uribismo, pero sin Uribe, y el santismo, pero sin Santos: el Urisantismo.

La tercera oferta la encabeza Petro, quien ha logrado cohesionar las bases de la izquierda, así sus élites estén divididas. Su candidatura representa el hastío y la inconformidad de muchos. Sus propuestas buscan posicionarlo como el candidato que le dará un nuevo revolcón a Colombia. El problema es que en campaña todavía asusta a quienes ocupamos el centro y aseguraría el triunfo de la derecha. En el extraño caso de que llegase a ganar no tendría forma de asegurar las mínimas condiciones de gobernabilidad para tener una presidencia viable. Petro representa tanto la inmadurez de la izquierda para gobernar, como la resistencia de un país que nunca ha dejado a la izquierda gobernar.

Quedan dos opciones de centro para tratar de conducir el país sin vendettas, sin mermelada y sin polarizaciones. Tanto De la Calle como Fajardo representan opciones modernas, reformistas y democráticas. El problema que tienen es que necesitan convencer al electorado de que los apoye para llegar a segunda vuelta, donde tendrían la mejor oportunidad de ganar a cualquiera de las otras opciones en competencia, tanto a quienes representan la derecha (en su versión vendetta o enmermelada) como a quien representa la izquierda del siglo XXI.

Para que el candidato del verdadero centro consiga pasar a segunda vuelta se necesita que surja la Franja Marrón, la unión de las voluntades de los rojos encabezados por De la Calle y los verdes liderados por Fajardo. Lastimosamente, un acuerdo por arriba parece inviable a estas alturas, pero un movimiento desde abajo resultaría imbatible en la elección de junio.

Entre los candidatos de la Franja Marrón creo que De la Calle puede asegurar un mejor gobierno. Mientras Fajardo quiere gobernar sin los políticos, condenándonos a la ingobernabilidad (aunque menos tormentosa que la que promete Petro). De la Calle sabe que para enfrentar los retos del posconflicto hay que sumar esfuerzos y podría construir una coalición en el Congreso para acompañar dicho plan sin necesidad de acudir a la mermelabilidad que tanto daño le hace al país. Fajardo ha demostrado que sabe administrar, pero De la Calle ha mostrado que sabe gobernar.

Esperemos pues que surja la Franja Marrón y que nos permita contar con el presidente que Colombia necesita para dejar atrás las vendettas, la mermelada y la polarización.

*Ex viceministro del Interior

Escrito por Juan Fernando Londoño. Exministro del Interior

La feroz primera vuelta

Por Jairo Gómez.-El copioso número de papeletas por Petro y Duque no necesariamente significa que tienen garantizada su llegada a segunda vuelta, pero están en la pelea.

Muchos fueron los análisis y sentencias que se lanzaron una vez concluidas las votaciones del domingo 11 de marzo vaticinando una segunda vuelta entre Petro y Duque, tras los resultados de las dos consultas; pero al final de la jornada cuando se terminaron de hacer sumas y restas, una cifra nos abrió otro horizonte analítico: 9´638.288 colombianos que fueron a las urnas y no reclamaron los dos tarjetones adicionales.

La cifra, para ser más explícito, resulta de la resta de número de votos que los colombianos depositaron por el Congreso y la consulta de los partidos que estaban en juego. Veamos: 17’818.185 ciudadanos votaron al parlamento y si a este número le restamos 9´337.541 de la consulta nos arroja un dato interesante: 8´481.356 fueron a las urnas pero no votaron ni por Petro ni por Duque. De entrada se deduce que el copioso número de papeletas por estos dos candidatos no necesariamente significa que tienen garantizada su llegada a segunda vuelta, pero están en la pelea.

Dicho lo anterior, estos votos hoy flotan en el ambiente electoral sin que nadie se atreva a clasificarlos en uno u otro bando; son relevantes y decisivos para lo que se viene. Hacen parte de esa marea humana que moverá la votación de mayo hacia un número superior a la registrada para el Congreso.

Pocos candidatos sedujeron ese voto que podríamos llamar rebelde y que responde a las nuevas generaciones que están dispuestas a darle otra dinámica a la política y que, alejadas de cualquier etiqueta ideológica, hoy quieren un cambio, profesan un rechazo profundo a cualquier manifestación que provenga de lo tradicional y son auténticos en el reclamo de una sociedad más justa y plagada de oportunidades.

Ahora, miremos hacia dónde podría ir esa marea de votos si se quiere difusos, que flotan, sin partido alguno. El voto de opinión que aglutina también a esas nuevas generaciones, por principios, no le jalan a las propuestas de Duque-Uribe y Vargas-Pinzón, porque representan lo más regresivo de la política nacional atrapada en una profunda corrupción, además de su claro tinte secular y elitista. Que responden a la idea de que este país inevitablemente está estructurado para ser reprimido, para satisfacer las necesidades de su propia clase, de su grupo excluyente, pusilánime y avasallador. ¿Les alcanzará a esas dos vertientes de la derecha con la sola maquinaria para llegar a la segunda vuelta? Seguro que sí, pero no a las dos.

De las otras fuerzas alternativas, lo plantearía en dos escenarios. Sin duda el discurso transformador es el de Petro-Robledo que ha hecho del lenguaje una herramienta crucial para mover las masas. Puede gustar o no, pero es lo que la gente quiere oír. Apela al sentido común para construir un concepto del nosotros como sociedad locomotora del cambio. Y, por supuesto, Petro no puede dejar de lado la presencia mafiosa en el poder, que es un tema que conoce hasta la saciedad ¿por qué no hablar de esos temas? ¿Realmente polarizan tanto, como algunos pretender argüir? Creo que ese abstracto grupo de votantes –cuyo hábitat es el de las redes sociales- hoy se inclina por un discurso beligerante y contestario. No hay que temerle, es de su esencia en la política.

Ahí es donde Fajardo-López ha perdido esencia. El candidato de la Coalición Colombia sedujo al comienzo, pero la falta de decisión y beligerancia le ha hecho perder puntos. Lo dicen hasta sus mismos seguidores. Visibilizar las contradicciones en política no necesariamente implica caer en un escenario polarizante y menos en un país que, en serio, está mamado de tanto privilegio y que esto no cambie. No puede su fórmula vicepresidencial argüir nimiedades como la de criticar a Petro porque este no le quiso decir dictador a Maduro. Ese es el máximo cuestionamiento al candidato de decentes, ¡por favor! Solo les queda la alternativa de que De la Calle se les una, y es posible porque “El César” ya dio el visto bueno.

Para finalizar, me late que Piedad Córdoba, que hace un denodado trabajo y muy calladita, puede dar una sorpresa con un buen número de votos.

@jairotevi

Escrito por Jairo Gómez

Dicho y hecho

Por Amylkar D. Acosta M.- El bajonazo del precio del crudo, desde los US $115.19 el barril a mediados de junio de 2014 hasta los US $25 en enero de 2016 puso a prueba a la industria petrolera y la obligó a tomar medidas tendientes a reducir sus costos, a ser más eficientes y a apretarse el cinturón para poder sobrevivir. Como lo planteó Roberto Steiner, uno de los directivos de ECOPETROL en su momento, “una parte central de la revisión estratégica, que consulta la nueva realidad del mercado, tiene que ver con el logro de mayor eficiencia operacional y una significativa reducción de costos”. Y ese fue el propósito que se impuso la empresa y su Grupo empresarial.

Aunque los precios repuntaron en los últimos dos años, se descolgaron definitivamente del techo de los US $100 promediando los US $52.10 para el año 2016 y US $56.82 para la referencia Brent en 2017. Era imperativo, entonces, ajustarse a la nueva realidad y ECOPETROL dio los pasos conducentes para lograrlo. Dicho y hecho. Se hizo un gran esfuerzo para reducir los costos operacionales, los de levantamiento del barril de crudo, los del transporte, el costo en diluyentes, en fin en cuanto se pudo.

Gracias a ello, como lo manifestó el ex presidente de la empresa Juan Carlos Echeverri, “el precio al cual producimos caja está entre US $20 y US $30 y el nivel en el cual damos utilidades está entre US $30 y US $40”. Adicionalmente se hizo un esfuerzo interesante en la comercialización, toda vez que se logró reducir el diferencial del precio de venta de la canasta de crudos de ECOPETROL con respecto a la referencia BRENT hasta los US $6, 50 menos con respecto a 2015, la mejor cotización en los últimos 7 años.

El desempeño de REFICAR también contribuyó con sus números al buen balance que presentará ECOPETROL a sus 340 mil accionistas el próximo 23 de marzo, cuando se les propondrá repartir $3.65 billones en dividendos ($89 por acción), 55% de su utilidad neta de $6.6 billones, 323% mayor que el año pasado ($1.56 billones) y la más alta en los últimos 4 años. De estas, van a la Tesorería general de la Nación $3.2 billones, que sumados al pago de impuestos le significarán ingresos por la no despreciable suma de $8.2 billones, aproximadamente. ECOPETROL aprovecho, además, para pre-pagar deuda, reduciéndola de US $18.000 millones a US $15.000 millones.

Con la baja de los precios bajaron también las reservas de ECOPETROL un 14%, al pasar de 1.849 MMBPE en 2015 a 1.598, atribuible a la baja del precio - base para su aforo de los US $55.57 el barril a US $44.49. Para el 2017, al calcularse las reservas con el precio de US $54.93, ello da como resultado la incorporación de 94 MMB de petróleo a las reservas. Adicionalmente se añadieron 201 MMB y 73 MMB por cuenta de la gestión técnica y optimización financiera de los activos, amén  del recobro mejorado, respectivamente. El efecto combinado de estos factores dio como resultado que las reservas de crudo de ECOPETROL se recuperaron, pasando de 1.598 MMBE a 1.659, para un incremento de 3.8%.

En cuanto a la producción de petróleo, sigue preocupando el alejamiento continuo de la otrora meta del millón de barriles/día a nivel nacional, alcanzada en 2013 y que desde entonces ha venido decayendo junto con las reservas. ECOPETROL no ha escapado a esta tendencia y es así como pasó de producir en promedio 760.000 barriles/día en 2015 a 718.000 barriles/día en 2016 y 715.000 en 2017. Ello se ha debido en gran medida a los trastornos que ha tenido la empresa, tanto en su operación como en el transporte del crudo, debido a los recurrentes conflictos sociales y laborales, así como a los frecuentes atentados contra la red de oleoductos.

Este corte de cuentas tan favorable para ECOPETROL le mereció el reconocimiento de parte de la agencia calificadora de riesgo Moody´s Investor Services, la cual, luego de analizar su P & G al cierre de 2017, le mantuvo su calificación en Baa3 con perspectiva estable, con una calificación de crédito individual (BCA) de ba3. Conceptuó esta firma que “la empresa ha sido exitosa en reducir sus costos operativos, lo que le ha permitido incrementar su flujo de caja y bajar su endeudamiento”. Y remata diciendo que todo ello se debe “a la mejora de los fundamentales de la compañía”. Y ello se da después de haber cambiado la perspectiva de la calificación de la deuda soberana de Colombia de estable a negativa.  

Bogotá, marzo 17 de 2018

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Escrito por Amylkar D Acosta M. ex presidente del Congreso y ex ministro de Minas y Energía.

¡A legislar por Colombia!

Por: Guillermo García Realpe. @GGarciaRealpe.- Hemos terminado un largo proceso de campaña electoral donde superamos toda clase de obstáculos, recorrimos el país llevando nuestro mensaje a los más remotos lugares de la geografía nacional, escuchando a la gente, proponiendo soluciones a sus problemas y extendiendo nuestra mano amiga a las comunidades.

Hoy podemos decir que gracias a ustedes hemos logrado nuestro objetivo. Representarlos nuevamente en el Congreso de la República nos llena de gran entusiasmo pero también es un enorme compromiso para seguir luchando por las causas sociales de todos los colombianos.

Tengan la plena seguridad que siempre estaremos a su disposición para elevar la voz de las regiones en el Senado de la República, para ser su vocero ante las esferas a nivel nacional, para legislar con la mayor responsabilidad y transparencia que amerita nuestra dignidad.

Nos esperan grandes retos para los próximos cuatro años en todas las temáticas nacionales. Los vamos a asumir con total entrega y compromiso, porque es nuestro deber y una responsabilidad con todo el pueblo colombiano.

Soy Senador de la República gracias a su apoyo. Mi decidido compromiso de trabajo con ustedes y por Colombia. Seguiremos luchando por el sector agropecuario y ambiental, por los usuarios de los servicios públicos, por la población vulnerable, por los derechos de los animales y también por el Macizo Colombiano.

Nuestra propuesta Paz con la Naturaleza se consolida más, continuaremos el gran trabajo emprendido hace ya varios años para avanzar en todo lo que ella implica.

Espero en cuatro años poder decir que le cumplimos una vez más a nuestros campesinos, ambientalistas, animalistas y en general a todas las personas que de una forma u otra nos dieron su apoyo para llegar de nuevo al Congreso de la República.

Estaré también atento a las normas que desarrollan los programas del posconflicto, pues saben ustedes que somos defensores de la paz y por ello tenemos que garantizar que todo lo pactado se cumpla a cabalidad en la práctica.

En nuestra labor encontrarán siempre a un aliado que velará por una Colombia justa y equitativa, donde la pobreza y miseria que aún agobia a miles de compatriotas sea cosa del pasado. Trabajaremos incansablemente para que las regiones marginales tengan inversión social, oportunidades laborales, más productividad y más desarrollo.

Combatir la pobreza y la corrupción a fondo también deben ser tareas principales del nuevo Congreso. Daremos una lucha frontal para combatir estos flagelos que minan la esperanza de los ciudadanos.

En nombre mío y de mi familia reciban un saludo fraterno, gratitud infinita por todo el apoyo recibido a lo largo de este tiempo y cuenten siempre con un amigo que estará a su disposición para los más altos menesteres.

¡Paz con la Naturaleza!

Escrito por Guillermo García Realpe. Senador Liberal de Colombia.

Sergio de la Calle

Por Mauricio Cabrera.- Humberto Fajardo. Esos nombres, de un candidato que no existe, serían la esperanza de millones de colombianos que no queremos resignarnos a ver una elección presidencial disputada entre el candidato de Uribe y Petro, en la que con seguridad la victoria sería para la extrema derecha por el miedo que genera el fantasma del castrohavismo.

Los resultados de las consultas del domingo pasado así lo indican. La coalición de la derecha fue la ganadora con 5.96 millones de votos, mientras que la consulta de la izquierda quedó muy atrás con 3.36 millones. En el evento, muy probable, que esos dos candidatos pasaran a la segunda vuelta, el resultado sería idéntico y Colombia volvería a tener un gobierno de extrema derecha.

Pero no es un resultado inevitable. En las mismas elecciones hubo 8 millones de votos no comprometidos con ninguno de esos dos candidatos. El problema es que esos votos están divididos entre Fajardo, De la Calle y Vargas Lleras, cada uno de ellos con menos votos que Petro, de manera que por separado tienen muy poca probabilidad de pasar a la segunda vuelta.

El único camino para evitar que regresemos al pasado es lograr consolidar una única candidatura del centro progresista, uniendo las campañas de Humberto de la Calle y Sergio Fajardo. Así lo dijo con toda claridad el profesor Mockus en uno de sus gestos cargados de simbolismo se arrodilló ante las cámaras de televisión para pedirles a Humberto y a Sergio que se unieran.

Hay un verdadero clamor ciudadano en los medios y en las redes sociales, pidiendo la unión de los candidatos del centro progresista. Los jóvenes promueven peticiones en internet, comparten videos, y convocan a manifestaciones públicas. Los académicos e intelectuales se pronuncian en cartas abiertas, y hasta los congresistas de la Coalición Colombia piden el diálogo entre los candidatos.

Varias de las voces que piden la unión quieren que se haga también con Petro, con quien hay algunas afinidades sobre todo en lo que se refiere a la defensa del Acuerdo de Paz. Pero siendo realistas esa opción es perdedora. Lo paradójico de la situación actual es que Humberto y Sergio no tienen los votos suficientes para llegar solos a la segunda vuelta, pero si logran unirse tienen una alta probabilidad de ganar las elecciones. Por el contrario, Petro si tiene los votos para pasar a la segunda vuelta, pero allí sería derrotado por una mayoría abrumadora que votaría por miedo.

Escrito por Luis Fernando García. Forero

Cómo vencer a los mismos con las mismas

Por: Jorge Enrique Robledo.- Tal como se advirtió en esta columna, el clientelismo y la corrupción se enseñorearon en las pasadas elecciones. Y como era de esperarse también, ya escogieron el chivo expiatorio que sacrificarán en el altar de la hipocresía, para los mismos poder decir que sí persiguen a los corruptos, mientras que nada hacen frente a una lacra generalizada.

Pero así y todo, y aun cuando lo silencien, le fue muy bien a la Coalición Colombia, base política de la candidatura presidencial de Sergio Fajardo. Porque el Polo aumentó en 36 por ciento su votación para el Senado –a 736.367 y al 4,80% del total– y porque la Alianza Verde dio un salto notable, con lo que estas fuerzas y las de Compromiso Ciudadano pasaron de dos millones de electores, eligieron a 27 congresistas y aportaron dos de los tres senadores más votados. Volvieron a fracasar esos autoproclamados “demócratas” que odian que exista un partido como el Polo, que no se amilanó ante Uribe ni se dejó cooptar por la agresión almibarada y de extrema derecha de Santos.

A su vez, los sectores que realizaron consultas el 11 de marzo andan diciendo que la segunda vuelta a la Presidencia ya está definida entre Petro –cuya consulta sacó 3,36 millones de votos– y Duque-Uribe –la cual obtuvo 5,96 millones. Pero esa teoría no resiste análisis. Porque la mitad de los electores al Congreso –9 millones– no votaron en las consultas, en ellas sufragaron muchos que votarán por otros candidatos presidenciales el 27 de mayo y para ganar la Presidencia se necesitarán entre 8 y 9 millones de votos. Pero lo que sí demostraron las consultas es que Petro no tiene ni la menor posibilidad de ganarle a Duque-Uribe, y menos si estos se unen con Vargas en la segunda vuelta.

Se asiste a la rapiña entre Duque-Uribe y Vargas-Santos sobre quién se queda con la clase política liberal, conservadora y de la U –congresistas, concejales, diputados, alcaldes y gobernadores–, atrayéndola con puestos y contratos, lo único que están negociando y que conducirá a que despresen a esos partidos, como a pollos en un almuerzo. Y pueden hacerlo de forma tan vulgar porque la única diferencia importante entre la Unidad Nacional y el Centro Democrático es la del proceso de paz, y eso que cada vez menos, pues Duque ya ha afirmado que no volverá trizas los acuerdos y Cambio Radical los aprobó en el Congreso. Ambos han hecho saber además que para impedir cualquier mejora en el rumbo del país tienen decidido coligarse en la segunda vuelta, renovando así el uribo-santismo o el santo-uribismo con el que ganaron en 2010.

Impedir el horror de tener que escoger entre Duque-Uribe y Vargas-Santos –desde ya digo que votaría en blanco– y de ver ganar a uno de ellos en la segunda vuelta, exige actuar con cabeza fría y respaldar al único que puede derrotarlos. Y se sabe que ese colombiano es Sergio Fajardo, quien ha demostrado ser capaz de lograr la amplísima unidad requerida para vencer a los mismos con las mismas. Por el bien de Colombia, ojalá que esto lo entiendan los seguidores de los otros candidatos distintos a Duque-Uribe y Vargas-Santos que no pueden ganar la Presidencia y respalden a quien sí puede hacerlo y tiene un buen programa.

Coletilla: hace dos semanas, Daniel Coronell informó que dos ejecutivos de Odebrecht le reconocieron a la Fiscalía de Brasil que financiaron la campaña Santos-Vargas 2014 y que entre sus objetivos estaba aceitar una reclamación a la ANI –un billón de pesos– por parte del Consorcio Ruta del Sol (sociedad Odebrecht y Corficolombiana). Además dijeron que la plata a la campaña Zuluaga-Trujillo 2014 la giraron a través de Daniel García Arizabaleta, ex alto funcionario del gobierno de Álvaro Uribe y de Odebrecht y directivo de las campañas al Congreso y la Presidencia del Centro Democrático (enlace 1). En su condena al Noño Elías, la Corte Suprema de Justicia estableció que la plata a Santos-Vargas 2014 no la giró Odebrecht sino Corficolombiana (Enlace 2). Luis Fernando Andrade, exdirector de la ANI, dijo que, contra su opinión, se favoreció al Consorcio de la Ruta del Sol con la liquidación del contrato, en vez de caducarlo, por imposición de la Superintendencia de Industria y comercio (Enlace 3). Y es notorio que el gran poder del pacto de impunidad entre los mismos con las mismas ha silenciado estas verdades para favorecer a Duque-Uribe y a Vargas-Santos.

Bogotá, 16 de marzo de 2018.

Escrito por Jorge Enrique Robledo. Senador del Polo Democrático Alternativo.