Opinión

La incoherencia hecha política

Por Jairo Gómez.- Cuando la política se sumerge en la incoherencia, o estamos perdidos o es cuando necesariamente el país reclama un cambio de protagonistas en el poder, para no hablar de modelo. La sociedad no puede seguir, como ha ocurrido durante siglos, bajo el desatino de unos incompetentes cuyas promesas incumplidas redundan en pobreza, abandono y más violencia.

A esa lógica de la política, la de la vieja sociedad bipartidista que ya tocó fondo así se  esmeren en reencaucharla, la gente ya no le come cuento. Veamos el caso de la excandidata presidencial, Viviane Morales, otrora antiuribista, que producto de su incoherencia política decidió arroparse con las banderas del Centro Democrático (CD) cuyo líder e inspirador es el expresidente y Senador Uribe, de quien hizo su blanco predilecto para sus vehementes críticas por oponerse a las negociaciones de paz.

Cunden los ejemplos. Decía Morales, en un debate sobre las negociaciones en Cuba (Senado 29 de Septiembre de 2015), que “del tamaño de la verdad que construyamos en este proceso, será el tamaño de la paz que tendremos los colombianos”. Cómo conciliar esa posición pública con la del exmandatario antioqueño que propone eliminar la Justicia Especial para la Paz (JEP), que no es otra cosa que aniquilar la verdad y la justicia restaurativa; pero más aún, cómo coincidir con Iván Duque, “el que dijo Uribe”, que anuncia, de ser presidente, hacer “trizas” el acuerdo de paz.

Pero las diferencias eran aún más de fondo. Un punto neurálgico en la JEP es el tratamiento a los miembros de la Fuerza Pública que Duque rechaza porque, según él, los equipara a “los terroristas de las Farc”, y para la exsenadora era un instrumento idóneo porque advertía que “las salidas jurídicas (propuestas) por el Centro Democrático (sobre el juzgamiento de los militares) son salidas que no habrían resistido un minuto el escrutinio de los ojos de los organismos internacionales de justicia. (Por eso) hay que reivindicar la salida jurídica de los militares dentro de la sombrilla de estas negociaciones de paz”.

Cómo conciliar esas posiciones con su nuevo mejor amigo, puso a Morales en aprietos para tratar de  justificar su adhesión al candidato del CD y para hacerlo, acudió a un argumento retórico y rebuscado: “Creo que el principio de ética pública sostenido por mí se encarna en el principio de legalidad que el doctor Iván Duque pretende restablecer en nuestro país”. Es decir, ¿el Acuerdo de paz que defendía, hoy es ilegal? ¿De qué principio de legalidad y ética pública habla la excandidata, cuando lo que pretende el aspirante Duque, es todo lo contrario: desconocer la legalidad del Acuerdo de Paz?

La incoherencia hecha política, qué desfachatez. Y pensar que todo esto tiene origen, entre otros, en el desprecio que la exsenadora Viviane Morales le profesa hoy al Presidente Santos, a quien no le perdona que públicamente le hubiera hundido el referendo xenófobo que pretendía imponerle, a los colombianos.

Y, para terminar, no le queda bien al uribismo enrostrarle al Candidato de la Decencia Gustavo Petro, su pasado en el M-19, cuando en sus filas ya suma tres notables integrantes de esa agrupación que también tuvieron una responsabilidad con los hechos del Palacio de Justicia: Eberth Bustamante, Rosemberg Pabón y ahora el esposo de la liberal-cristiana-uribista, Carlos Alonso Lucio, quien desde los púlpitos político-religiosos hará votos celestiales porque su nuevo aliado Álvaro Uribe, llegue a la presidencia de la república por interpuesta persona.

@jairotevi

Escrito por Jairo Gómez

Cada loro en su estaca

Por Amylkar D. Acosta M.- Colombia no es un país minero, porque son modestas sus reservas probadas de carbón, oro y níquel, que son sus principales renglones de producción y exportación del sector minero, pero tiene un enorme potencial por desarrollar. De los recursos naturales no renovables podemos decir que es mejor tenerlos y no necesitarlos que necesitarlos y no tenerlos

Y los necesitamos, prueba de ello es que el Gobierno central pasó de recibir $29 billones provenientes de la actividad extractiva en 2013 a cero pollito el año pasado, con lo cual se abrió un enorme hueco fiscal, de tal tamaño que la reforma tributaria aprobada en 2016 fue solo un paliativo y los recortes presupuestales no se han hecho esperar. Eso ha significado menos recursos para invertir en infraestructura y para el financiamiento del gasto social, porque no hay a la vista a corto plazo otra fuente de ingresos que pueda suplir los que se dejaron de recibir por la caída de los precios del petróleo, del carbón, el oro y el ferroníquel, que solo desde el año pasado empezaron a reaccionar.

No hay actividad humana que no tenga un impacto económico, social y ambiental y la actividad minera no es la excepción. De lo que se trata, entonces, es de que se minimice dicho impacto, se mitigue y se repare, cuando hay lugar a ello. Y eso es posible con la Minería bien hecha, esto es que no sea depredadora del medio ambiente y se impongan las buenas prácticas operacionales, cumpliendo con los estándares más exigentes y el buen relacionamiento con las comunidades del entorno, que deben ser las primeras beneficiarias.

En los últimos años se ha venido dando un escalamiento del enfrentamiento de las comunidades con las empresas mineras que operan en sus territorios, poniendo en riesgo la actividad extractiva. Son varios los factores que han exacerbado la conflictividad en las zonas en donde se desarrolla la actividad minera, principalmente la falta de un ordenamiento del territorio, lo cual da lugar a un conflicto de usos y de ocupación del territorio, la ambigüedad sobre las competencias propias de la Nación y las de las entidades territoriales, así como la falta de reglamentación tanto de las consultas previas como las consultas populares[1]. A ello se vienen a añadir los vacíos jurídicos que dejo la declaratoria de inexequibilidad por parte de la Corte Constitucional de la Ley 1382 de 2010 que reformaba la Ley 685 de 2001 y la renuencia del Gobierno y el Congreso de tramitarla nuevamente, como se lo pidió la Corte, para lo cual les dio dos años de plazo, sin que se mosquearan siquiera para hacerlo.

Estos vacíos en el ordenamiento legal, así como la colisión de competencias entre la Nación, los departamentos y municipios, han dado pábulo para el activismo judicial. Lo reconoce el propio Presidente de la Corte Constitucional Alejandro Linares, cuando afirma que “quien debe definir el tema, para mi, es el Congreso de la Republica. Al final del día, los jueces resolvemos los problemas porque nadie más los resuelve. Lo ideal sería que el Congreso saque una Ley orgánica para ver cómo se concilian los interésese de la Nación sobre el subsuelo versus los intereses de las regiones y de los municipios sobre el uso del suelo”.

Un reciente fallo de Tutela de la Corte Constitucional en contra de CMSA, empresa esta que explota el níquel hace más de 30 años en el Departamento de Córdoba, tiene alarmado al sector minero, por el precedente que se ha sentado y por la inseguridad jurídica que significa cambiar las reglas de juego en la mitad del partido que se está jugando. En la misma se ordena a la Dirección de Consulta previa del Ministerio del Interior que, en un plazo máximo de un año se realice una Consulta previa para seguir operando. Es decir, a posteriori. Y se dice en el fallo que la misma tendrá por objeto “establecer medidas de prevención, mitigación y compensación ambiental”, las que son inherentes al Plan de Manejo Ambiental (PMA), que es de la órbita de la competencia del Ministerio de Ambiente y no del Ministerio del Interior.

Se ordena además, se supone que a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), expedir “una nueva Licencia ambiental que se acoja a los estándares constitucionales vigentes”. Cabe preguntarse si al momento de expedirse la Licencia anterior la autoridad ambiental pretermitió el cumplimiento de la norma Constitucional. Y, como si lo anterior fuera poco, según este fallo CMSA deberá crear un fondo especial de etnodesarrollo para “reparar a las víctimas desde una perspectiva colectiva y étnica”, que es lo más parecido a una caja de pandora.

Este es un ejemplo patético e ilustrativo de los constantes choques de trenes a los que ya estamos acostumbrados, los cuales dan lugar a una inseguridad jurídica para todas las partes involucradas y no sólo para las empresas y los empresarios, pues, en tales condiciones, nunca saben ni sabrán a qué atenerse[2]. En el entendido que el Estado es uno sólo y por ello mismo entre las tres ramas del poder y entre las distintas instancias de gobierno debería existir, como lo establece la Constitución Política, un alineamiento y una colaboración armónica entre ellas, que hoy no existe. Y ello sobre la base de que se cumpla el adagio popular, cada loro en su estaca.

Buscarle una salida a estos desencuentros es un imperativo, tanto más en cuanto que la reforma del régimen de regalías mediante el Acto legislativo 05 de 2011, que afectó sensiblemente los ingresos de las regiones en donde se desarrolla la actividad extractiva, ha servido de catalizador del descontento de las comunidades, que no están conformes con la nueva distribución, dado que el porcentaje que le asignan de las regalías no compensa el impacto económico, social y ambiental de los cuales son sujetos pasivos. Y para ello no hay otro camino que propiciar un gran Acuerdo Nacional, que comprometa al Gobierno Nacional, a las altas cortes, a los organismos de control, a las entidades territoriales, a la empresas y a las propias comunidades. Sólo en la medida que las políticas públicas sean políticas de Estado, que comprometan a unos a cumplirlas, a otros a hacerlas cumplir y los restantes a velar por su cumplimiento, será como podremos salir de este embrollo en el que está metido este sector tan importante de la economía nacional. Para luego es tarde!

Bogotá, mayo 6 de 2018

www.amylkaracosta.net

Escrito por Amylkar D Acosta M. Exministro de Minas y Eenergía

Petróleo y Tasa de Cambio

Por Mauricio Cabrera.-En lo corrido del año el precio del dólar ha caído de forma acelerada. La revaluación del peso llegó a ser del 10% a mediados del mes pasado y, aunque se ha recuperado un poco, Colombia ha vuelto a ser el campeón mundial en materia de revaluación. La explicación general que se ha dado es la subida del precio del petróleo.

La correlación entre petróleo y tasa de cambio es válida para explicar las tendencias de largo plazo, pues en la medida en que ingresan más dólares por las exportaciones de hidrocarburos cae el precio de la divisa. Sin embargo este año hay otros factores a tener en cuenta.

Desde principios del siglo los hidrocarburos han ganado protagonismo en el comercio exterior colombiano, llegando a representar hasta las dos terceras partes de nuestras exportaciones. Aún hoy, cuando quedó atrás el pico de la bonanza, representan un poco más de la mitad de las ventas al exterior.

No es de extrañar que en el período 2002-2018 el coeficiente de correlación entre el precio del petróleo y la tasa de cambio haya sido muy alto (84%), lo cual es la causa inmediata de la funesta enfermedad holandesa. Cuando la tasa de cambio sube por factores externos como el precio internacional de una exportación, los demás sectores productivos salen perjudicados porque se abaratan las importaciones y se reciben menos pesos por las demás exportaciones.

Sin embargo, aunque el precio del petróleo ha subido 11% en este año, hay hechos que indicarían que la revaluación del mismo período tiene otras causas. El primero es que, a pesar del aumento del valor de las exportaciones de hidrocarburos, el monto efectivo de dólares que han entrado por este concepto es muy bajo.

Según las cifras de la balanza cambiaria del Banrepública, hasta el 20 de Abril los ingresos de divisas por petróleo solo habían sido 51 millones de dólares, un monto demasiado bajo para generar una presión bajista en el precio del dólar.

Lo que ha aumentado significativamente son los ingresos de capitales golondrina, es decir los capitales extranjeros que vienen al país a hacer inversiones de corto plazo, en TES, bonos o acciones, y que en cualquier momento pueden decidir volver a salir creando una delicada situación de vulnerabilidad.

Escrito por Mauricio Cabrera Galvis

Los tiradores de paz

Por Gabriel Ortiz.- “La paz es objeto de burlas y vejaciones”.

Como acertadamente lo denunció el candidato Humberto De la Calle, los espadachines, cabalgadores y picadores de siempre, se están tirando la paz. Hay disparos de todas partes. Cualquier hecho se convierte en una noticia falsa, que invade las redes sociales y periódicos como el Wall Street -fake news- Journal, para desconcertar y confundir a la opinión pública.

Esta campaña electoral ha sido aprovechada por los enemigos de la paz, del proceso que por fin se ha logrado en Colombia, para pescar votos en este río revuelto de la política mal orientada y maliciosamente dirigida a mantenernos en guerra y corrupción. Felones líderes se niegan a perder los beneficios disfrutados durante estos últimos 60 años.

La paz lograda en Irlanda del Norte cumplió esta Semana Santa 20 años desde su firma y 24 desde el cese el fuego. Ha superado los embates de felones que como los nuestros, “quisieron tirársela”.

Aparecen consejas por todas partes para aturdir a los colombianos y sacarlos a votar engañados y “emberracados” este 27 de mayo, como ocurrió con el plebiscito. Se siembra el miedo y se fabrican fantasmas para aterrar a las gentes con toda suerte de mentiras.

Ya los medios tradicionales, como los partidos, movimientos políticos y dirigentes  leales, rectos y justos, han desaparecido. Ahora todo vale. Todo se aprovecha maliciosamente. Todo se utiliza contra la paz, a la que le han fallado el Congreso, el Gobierno, los guerrilleros, los ciudadanos y hasta las víctimas. Se combate la Jep, los fondos, las ayudas.

La paz es objeto de burlas, humillaciones y vejaciones. Si se asesinan testigos, líderes y militares, si se amenazan candidatos, convierten la paz en amenaza nacional, mientras nuestra democracia agoniza. A todo se acude. No hay arista que se salve, porque no importa sacrificar un mundo para ganar prebendas y mantener la corrupción que se logra con los votos de una sociedad confusa, turbada y despistada.

Este proceso electoral está viciado porque busca posiciones utilizando el desconcierto y el engaño de una sociedad que ha perdido la brújula ante las prácticas de unos dirigentes que, acuden a lo que sea para lograr el poder que les devuelva la supremacía perdida.

Se batalla con la aterradora deportación de actores para impedirnos conocer la verdad, como sucedió con el paramilitarismo. Maliciosamente se utilizan las páginas del WSJ, para difundir falsas acusaciones que desdibujan la realidad. Estamos en una intemperie, en la que cualquier hilacha es trinchera, si se de atropellar se trata, para ganar dinero, poder, o recuperar prestigio.

Aún es tiempo de despojarnos del yugo que quieren aplicar a un país, a una sociedad y a unos compatriotas que quieren conservar y fortalecer la paz.

BLANCO: La valiente decisión de Bancoldex y su presidente Mario Suárez, para impedir que nos llenemos de chimeneas “transmilenias” que quiere instaurar Peñalosa en Bogotá.

NEGRO: Los paros como el del Catatumbo. Otro escollo para la paz estable y duradera.

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Escrito por Gabriel Ortiz

Francia Márquez ¡orgullo nacional!

Por: Guillermo García Realpe.- Francia Elena Márquez Mina, una líder social afrodescendiente oriunda de la vereda Yolombó en Buenos Aires Cauca, paso en muy poco tiempo de la tristeza a la alegría, de la penumbra del penoso fenómeno del desplazamiento a la gloria, pues después de librar una lucha sin cuartel contra la extracción ilegal de oro en La Toma, Cauca, evitando que los ríos fueran contaminados con mercurio en zonas del suroccidente colombiano tuvo que salir huyendo por amenazas de muerte, sin embargo, siguió liderando causas sociales en defensa del medio ambiente de su región y hoy ese gran esfuerzo ha sido grandemente recompensado. 

Su lucha permanente en la defensa del medio ambiente y el territorio hizo que Francia fuera galardonada con el premio Goldman 2018, premio catalogado como el “Nobel del Medio Ambiente” y que sólo es otorgado anualmente desde 1990 a seis líderes que trabajan por esta causa en todo el mundo. 

Francia es una de esas líderes innatas que trabajan diariamente de manera incondicional por el bienestar de todas las comunidades, su único interés es que los ríos no sean contaminados con mercurio o cianuro, que la extracción ilegal de minerales no contamine las fuentes hídricas, que el medio ambiente este a salvo de cualquier amenaza que ponga en riesgo la vida de las especies, también de la fauna y la flora de un país tan mega diverso como el nuestro. 

Quienes ganan este prestigioso premio que entrega la Fundación Goldman de los Estados Unidos, son personas que se dedican a la protección de ecosistemas y especies en peligro de extinción, que luchan contra los proyectos de desarrollo nocivo y destructivo. Generalmente los ganadores son hombres y mujeres de regiones aisladas que arriesgan en muchos casos hasta sus vidas para proteger el medio ambiente. Sin duda, ¡unos verdaderos héroes! 

Por ende, el premio Goldman 2018, es un justo reconocimiento a una mujer luchadora, cuyo liderazgo social debe ser ejemplo para toda una sociedad que a veces pierde la sensibilidad por la protección del medio ambiente y lo que ello implica para las futuras generaciones. 

Este galardón tan prestigioso debe llenarnos de orgullo y de motivos para acompañar estas nobles causas sociales que deben ser de todos los colombianos. 

A Francia, a su familia, a su comunidad y a todos quienes la han acompañado en esta lucha social, mi admiración, respeto y gratitud, son ejemplo a seguir, y un orgullo nacional. 

Quiero aprovechar también este espacio para hacer un justo reconocimiento a Hernando Chindoy Chindoy, tal vez el principal líder indígena que tiene Colombia, él junto a su comunidad INGA de Aponte, Nariño, emprendieron una cruzada para combatir el narcotráfico que los tenia azotados y que los involucro en ese nefasto negocio durante muchos años. 

Hernando y su comunidad entendieron que ese flagelo atentaba enormemente contra la “Pacha Mamá” y contra la humanidad, entonces iniciaron una lucha frontal para erradicar los cultivos ilícitos (amapola) de sus territorios. 

Ese esfuerzo fue reconocido también a nivel mundial y fue así como la COP 21 de París, y el encuentro mundial de las Naciones Unidas reconoció a los Inga por buscar soluciones de desarrollo sostenible para las personas y la naturaleza en todo el mundo  y por combatir el cambio climático, basados en un modelo ambientalmente sostenible. 

La comunidad Inga de Aponte, son reconocidos a nivel mundial como guardianes del territorio, promotores de paz y cuidadores del medio ambiente. Con una población de cuatro mil personas, luchó con éxito contra el exterminio de los grupos armados ilegales, recuperó su soberanía y los derechos de sus más de 22 mil hectáreas de territorio ancestral. 

Por todo ello los Inga de Aponte también son un verdadero ejemplo y orgullo nacional.

@GGarciaRealpe

Escrito por Guillermo García Realpe. Senador Liberal de Colombia.

¿Quiénes se “tiran” el proceso?

“Son las Farc las que están destruyendo el proceso”

“Se están tirando el proceso de paz", dice el candidato De la Calle. "El Fiscal se está llevando el proceso de paz al infierno", repite alias “Iván Márquez”, tras informaciones del diario norteamericano “The Wall Street Journal".

Desde la captura de alias "Jesús Santrich", se dijo por algunos que entró en crisis el proceso de paz.

“Iván Márquez” lanza duras críticas contra el fiscal Martínez, a quien llama “un tipo dañado”, y en días pasados se trasladó a Miravalle, en Caquetá, como protesta por la captura de “Santrich” y por la negativa del recurso de Habeas Corpus que su ex compañero había interpuesto. Después dijo que no se posesionará como Senador, con el fin de evitar que lo llamen narcotraficante.

“Santrich”, por su parte, ha entrado en huelga de hambre, y su salud está cada vez más deteriorada, en vez de acudir a medios jurídicos para desvirtuar las pruebas que se alleguen en su contra, si es inocente. El Estado no le debe permitir que se suicide, ya que, según el artículo 2 de la Constitución, su obligación es proteger la vida de todas las personas residentes en Colombia.

La aplicación estricta del Derecho,  para que los desmovilizados  reincidentes -después de la tan proclamada paz- se sometan a la ley,  es el camino indicado, como surge del mismo Acuerdo y de las normas dictadas en su desarrollo.

Seamos correctos. Aunque en el Acuerdo hay obligaciones para el Gobierno y para el Estado en su conjunto, de conformidad con las reformas, no estamos ante un acto jurídico unilateral. Se comprometió el Estado, sin duda,  pero, dado el carácter bilateral del Acuerdo, las Farc  también contrajeron obligaciones, algunas de las cuales –como en el caso de los menores ilícitamente reclutados- no han cumplido. Pero, sobre todo, entraron en un compromiso claro, si lo que querían era  incorporarse a la legalidad: no volver a delinquir. No repetir conductas como el narcotráfico. Sin ese compromiso, leal y sincero, el proceso de paz carecía de sentido. Así lo reconoce incluso "Timochenko".

Quien haya seguido delinquiendo tras la firma del documento, debe responder ante la Justicia. Y, si delinquió contra otro Estado, por ejemplo, exportando cocaína -como afirman los Estados Unidos que lo hizo “Santrich”-, merece ser extraditado.

Proponer que no se castigue al delincuente con todo el rigor que corresponde, o pretender que se garantice la no extradición por  conductas posteriores al 1 de diciembre de 2016, es una forma de incumplir lo pactado  y de violar la Constitución y la ley, allí sí  “haciendo trizas” lo estipulado. El artículo 19 transitorio del Acto Legislativo 1 de 2017 establece la aplicación de la justicia ordinaria y la posibilidad de extradición de quienes, habiéndose desmovilizado, hayan delinquido después del Acuerdo.

Además, quienes así razonan están presentando el narcotráfico como algo leve, menor, casi insignificante, cuando es muy grave, y nos está haciendo quedar muy mal en el exterior, pese al Premio Nobel. Proclamar su impunidad con el pretexto de no frustrar el objetivo de la paz, es un engaño al país y a los países que creyeron en el proceso. Ellos deben saber que este proceso no está en peligro por culpa de la DEA, del Fiscal General, o de la oposición, sino por las conductas punibles y vergonzosas  de quienes se habían comprometido a no delinquir y traicionaron ese pacto. Son ellos los que están destruyendo el proceso.

Escrito por José Gregorio Hernández. Expresidente de la Corte Constitucional

De La Calle es el único camino a la paz

Por Horacio Serpa.-Es increíble que los candidatos le estén sacando el cuerpo a la paz en la campaña electoral. Duque ha manifestado que al Acuerdo con Farc le hará una reforma estructural, es decir a fondo, hasta volverlos cisco; Petro respaldó el Convenio durante casi todo el proceso, pero ahora, por temor de ser borrado en una franja del electorado, le saca el cuerpo al tema; Sergio a este tema siempre le ha tenido pereza y nunca se ha comprometido a fondo; Vargas Lleras por fin parece que se acomodó con la paz, por conveniencias electorales. Solo De La Calle ha estado firme y sigue comprometido con hallar la paz entre los colombianos.

Es increíble lo que la desgracia de la guerra produce entre los aspirantes a la Presidencia frente a la indiferencia, la testarudez, el temor o la perfidia de los ciudadanos. Si en 50 años no se pudo derrotar a las Farc, lo más indicado y lógico es que se busque con sus integrantes un acuerdo para acabar la violencia. Esperar 20 años más es matar a 50.000 compatriotas, destruir la vida de 100 familias con la desgracia de sus parientes lisiados; desplazar a 500.000 familias adicionales. Súmese a esto el mantener a 15 millones de personas en la ignorancia, la pobreza y el desempleo.

Ahora, cuando las Farc firmaron el Acuerdo, entregaron las armas y salieron del monte, unos dicen que dejarlos abandonados, sin armas y sin destino es lo mejor; otros piensan que fue una estupidez negociar con tales delincuentes que ninguna contemplación merecen; aquellos creen que los han debido exterminar y que el país no puede seguir sufriendo por su culpa; los enemigos de siempre y de todo, partidarios del arrasamiento sin contemplaciones, se frotan las manos mientras dicen que ellos lo advirtieron. Y la mayoría come cuento, aquí o allá, indiferentes, como si no fuera con ellos. ¡El mundo del absurdo o de la tontería supina!

Hay que terminar el proceso con Farc y cumplir la palabra empeñada so pena de ser reos de alta traición. Toca encontrar la forma de convencer a los elenos. Si cabe el sometimiento a la justicia con el clan del golfo, adelante. Es cuestión de supervivencia de todos, es para lograr un futuro que merecen los jóvenes y las futuras generaciones; es para impedir la disolución como Nación. Todavía hay tiempo para escoger al único bien orientado, al único comprometido de verdad, al único para quien la paz no es un juego sino la auténtica salvación, ahora, porque después que entre el diablo y escoja el camino más directo al infierno de la perdición definitiva.

Hay que jugársela con De La Calle, para que haya libertad y democracia, para que todas y todos quepamos en una misma Colombia, para que tengamos un destino próximo amable, de sanos entendimientos, con un campo productivo y cordial para unos y otros, con la industria funcionando, respetando los derechos constitucionales, haciendo futuro para los niños. ¡De La Calle es el camino!

Escrito por Horacio Serpa. Senador Liberal

El resurgir de la mística popular

Por Giovanni Décola.-El Partido Liberal ha sido la cuna de los más grandes líderes populares en la Historia de Colombia. 

Nombres como José Hilario López, en cuyo gobierno se abolió la esclavitud en 1851; Rafael Uribe Uribe, Benjamín Herrera, Alfonso López Pumarejo, Jorge Eliécer Gaitán y Luis Carlos Galán, aún retumban en la mente de miles de compatriotas por sus luchas y propuestas en favor del pueblo colombiano. 

Cuando Rafael Uribe Uribe hablaba de la instauración de una sociedad donde hubiese mejor redistribución de la riqueza para acortar la gran brecha entre ricos y pobres, no lo hacía en nombre del comunismo internacional, sino de un partido que en otrora, era el verdadero intérprete de los intereses populares, y que ahora se ha quedado corto en esos menesteres. 

Cuando Alfonso López Pumarejo suscitó durante sus dos Gobiernos “la Revolución en Marcha”, él mismo la explicaba como el deber del hombre de Estado, de promover los cambios por medios pacíficos y legales, todo lo que haría una Revolución signada por la violencia. 

Cuando López Pumarejo, en la reforma constitucional del 36, introdujo a la propiedad privada una función social, no lo hizo tampoco en nombre del comunismo internacional, sino en defensa de los más altos intereses de la Patria. En la Constitución de 1991 se le introdujo a la propiedad privada, también, una función ecológica, pero que es casi letra muerta en los avatares de nuestra vida diaria. El pueblo clama por un Presidente que defienda sin ambages el medio ambiente, no para lastimar nuestra economía, sino para procurar un desarrollo sostenible y amigable con el medio ambiente, y esa lucha, no da espera. 

Cuando Jorge Eliécer Gaitán le abría los ojos al pueblo, enseñándonos que el hambre no era liberal ni conservador, que la verdadera lucha era entre una inmensa mayoría expoliada y explotada, y una pequeña oligarquía liberal y conservadora, que se repartía a pedazos la Nación, pero en cambio, conminaban al pueblo a matarse entre sí, por colores que ellos mismos no distinguían. 

Cuando Luis Carlos Galán, hablaba de combatir el narcotráfico y la corrupción, tampoco lo hacía en nombre del socialismo o comunismo. Lo hacía como un liberal que era consciente de que esos males eran los mayores desafíos de la Nación. 

Infantil sería, no reconocer que Álvaro Uribe también es un gran líder de origen liberal, pero a diferencia de los anteriores, es la antítesis de un dirigente que lo clamen las clases populares. Uribe gobernó para una élite legal e ilegal, y sacrificó genuinas conquistas que le habían costados sudor y sangre a las clases obreras en Colombia. Por ello, éstas no lo quieren. 

Muerto Galán, tuvo Horacio Serpa Uribe, una escaramuza interesante en 1998, como líder popular, pero los desaciertos y la falta de unidad del Partido Liberal, le impidieron llegar a la Presidencia. 

Es de valientes reconocer, que ha nacido un nuevo líder popular, cuyos orígenes, no tienen como epicentro al partido Liberal y se llama Gustavo Petro. 

Hoy, Gustavo Petro, así como lo hiciera Gaitán, llena y atiborra plazas. No importa, si éstas fueron liberales o conservadoras en el pasado. Cuando vemos las imágenes de sus múltiples manifestaciones, no se distingue la otrora plaza liberal de Bogotá o Barranquilla, o la otrora conservadora de Pasto o Tunja. Todas las plazas las llena sin dádivas ni mermelada. 

Y las llena, por una sencilla razón: Gustavo Petro, es el único candidato que está interpretando el querer y la voluntad del pueblo irredento, que yacía silencioso ante tanta injusticia, pero que hoy emerge con valor y decisión para darle el respaldo, no a un hombre, sino a unas ideas, en donde la libertad, la fraternidad y la igualdad, han dejado de ser meras consignas politiqueras, para convertirse en unas premisas que la Colombia Humana, está llevando a un sitial de honor. 

De ahí que las bases liberales de todo el país, hoy no están acompañando al excelente candidato oficial del Partido Liberal, Humberto De La Calle, sino a Gustavo Petro, sin atender inclusive el llamado de muchos congresistas que debajo de la mesa ya están enfilados en las campañas de Vargas Lleras y Duque, ambos de origen liberal, pero distanciadísimos de las tesis y programas del liberalismo. 

A la mayoría de liberales, no les meten miedo el cuento del castrochavismo, ni con la carreta,  de que con Petro nos volveremos peor que Venezuela. 

Los liberales, sienten miedo que regrese el oscurantismo clerical, representado en Alejandro Ordoñez, candidato a ser Ministro de educación si Duque es Presidente, porque ese lo sufrieron, cuando en el nombre de Dios, se decía que matar a un liberal no era pecado, ni destituir a opositores, era una herejía. 

A los liberales les da miedo que regrese al poder en cuerpo ajeno un expresidente que se la jugó a fondo por desaparecer al Partido Liberal. 

A las bases populares les da terror que retorne un Gobierno que pisoteó las genuinas conquistas de los trabajadores, para hacerlos más pobres y a los ricos más ricos. 

Igualmente, les da miedo que el paramilitarismo vuelva a gobernar a Colombia, y que todo aquél que piense distinto al gobernante, lo hagan blanco de chuzadas y desprestigio, cuando no, objetivo militar. 

Sin lugar a dudas, Gustavo Petro ha vuelto suyo, el clamor de esos inmensos sectores que, hastiados de tanta corrupción, quieren votar diferente y darle la confianza para regir los destinos del país, por encima de entendibles temores, que a mi juicio hacen más parte de la fantasía que de la realidad. 

Y esas bases populares en su inmensa mayoría son de origen liberal y que quieren la paz. Reconocen en Santos y De La Calle, sus esfuerzos por lograr firmas los acuerdos con las Farc, pero ven en Petro, el único con el temple y carácter necesario para hacer las reformas sociales que hagan viable y duradera la tan anhelada paz. 

No creo en las encuestas. Ni tampoco creo que ya esto está jugado entre Duque y Petro. Creo que Vargas Lleras tiene como sorprender el triunfalismo de Duque y desplazarlo al tercer lugar. Tiene la vocación política, la maquinaria, el Gobierno y la chequera para cambiar las cosas.

Siento pena por Fajardo, De La calle y Viviane, tres buenísimos candidatos, pero la lucha por llegar a la casa de Nariño, está en otro tinglado.

Escrito por Giovanni Décola. Abogado y Periodista.

El centenario de la industria petrolera

Por Amylkar D. Acosta M.-Justamente este domingo 29 de abril se cumplen exactamente 100 años desde el día cero del primer pozo descubridor de petróleo que se perforó en el territorio colombiano, más precisamente en un campo contiguo a El Centro (Barrancabermeja), el cual se bautizó con el nombre de Infantas 2, en honor a las 2 princesas para entonces de España, la Madre patria. Con unas reservas de 800 millones barriles de crudo, su producción inicial fue de 42 barriles diarios y en su máximo esplendor, en 1939, llegó a producir 64.971 barriles/día. El Operador de este yacimiento fue la multinacional estadounidense Tropical Oil Company, más conocida como la TROCO.

Este acontecimiento tuvo como antecedente la munificencia del General Rafael Reyes, quien para la época fungía como Presidente de la República, al entregarle como “privilegio”, porque para entonces llamaban las cosas por su nombre, una Concesión petrolera por 30 años a su padrino de matrimonio Roberto De Mares y otra  por 50 años (¡!) a su íntimo compañero de armas General Virgilio Barco. Para hacerlo el General Reyes apeló a uno de sus acostumbrados úcases; auto-investido como estaba de las facultades para hacerlo, expidió el Decreto Ley No. 34 de 1905. De Mares negoció la operación de su Concesión con la TROCO, operación esta que fue avalada después, el 23 de agosto de 1919 por el Presidente Marco Fidel Suárez. El General Virgilio Barco hace lo propio con la suya, que fue a parar a manos de la COLPET, merced a la Ley 80 de 1931.

Es de anotar que, antes de que estas tropelías tuvieran lugar Colombia no producía petróleo industrialmente, sólo se sabía de la extracción del oro negro en forma artesanal y lo utilizaban tanto como combustible para alumbrar y como remedio casero. De allí que la primera refinería que se instala en Colombia en 1914, la de Cartagena, por Don Diego Martínez Camargo, fue sólo para producir kerosene para las lámparas y se cargaba con crudo importado. Contando ya con la extracción del petróleo en el subsuelo patrio, se instala la refinería de Barrancabermeja en el año 1922, esta vez para producir sus derivados, especialmente para proveer el combustible que empezaba a demandar en el país la precaria flota de vehículos que circulaba para la época. Basta con señalar que para el año 1929, 7 años después, el parque automotor del país a duras penas llegaba a los 15.350 y 1 año después, en 1930, sólo se contaba con 5.700 kilómetros de vías carreteables.  

Cuando la Concesión de Mares llega a su fin se suscitó una controversia, toda vez que la TROCO recurrió a argucias jurídicas para extenderla en el tiempo. En efecto, el 23 de abril de 1941 el Ministro de Minas y Petróleo Néstor Pineda ofició a la TROCO notificándola de que las dicha Concesión fenecía el 14 de junio de 1946 y su respuesta fue tajante: la concesión iría hasta el 25 de agosto de 1951. Esgrimió como razón el hecho de que en otrosí del contrato de traspaso, debido a las dificultades para poner en marcha la refinería de Barrancabermeja, el Gobierno mediante Resolución del 13 de junio de 1921 había accedido a su petición de extenderla, entendiéndose que los trabajos de operación se habían iniciado el 25 de agosto de 1921. Y la Corte Suprema de Justicia terminó dándole la razón a la TROCO en su alegato. Pero esta quería más y empezó a presionar al Gobierno de Mariano Ospina Pérez para que le prorrogara la Concesión y de no haber sido por la huelga decretada por la USO contra la TROCO, la cual pasó de su reivindicación del pliego de peticiones a la férrea oposición a que ese hecho se consumara, todavía estaría en sus manos.

Así nace ECOPETROL, a partir de la reversión de la Concesión de Mares, que hizo posible la Constitución de la empresa con fundamento en la expedición de la Ley 165 de diciembre 27 1948, la que le dio vida como  empresa industrial y comercial del Estado, la cual empezó a operar en 1951. 100 años después de ese 29 de abril de 1918, en que se perforó el primer pozo descubridor en Colombia y 70 años después de fundada ECOPETROL ha sido mucha el agua que ha pasado por debajo de los puentes y muchos los avatares y vicisitudes por los que ha pasado la industria petrolera en Colombia. Después de ser un país sin petróleo, Colombia pasó a ser un país con petróleo, que no petrolero, porque sus reservas probadas siguen siendo modestas. Y ha llegado a ser tan importante que hoy, entre la extracción y la refinación, este renglón llegó a representar en 2013 el 7.07% del PIB, la renta petrolera el 3.3% del PIB y sigue siendo nuestro principal renglón exportador (51%) y generador de divisas (US $27.644 millones).

Ah y a propósito de Infantas qué es de su suerte. Pues, atérrese, 100 años después está vivito y coleando: gracias a la tecnología de recobro mejorado[1], después de haber llegado al límite  de los 4.293 barriles/día en 1948, debido a su declinación, en 2017 tuvo una producción promedio, en manos de ECOPETROL de 40.000 barriles/día, es como si hubiera resucitado. Manes de la tecnología! 

Bogotá, abril 26 de 2018

www.amylkaracosta.net

Escrito por Amylkar Acosta M. Exministro de MInas.

Extradición, ¿premio o castigo?

Por Mauricio Cabrera.-La extradición fue en una época la principal amenaza contra los narcotraficantes, pero ahora está dejando de ser un arma en la “guerra contra las drogas” para convertirse un instrumento para premiar o castigar presuntos delincuentes, no por la gravedad de sus delitos sino de acuerdo a los intereses políticos de gobiernos o jueces.

Para unos, la extradición es ahora casi que un premio, una alternativa para no responder por sus crímenes en Colombia, o en un camino para lograr condenas irrisorias y después de unos pocos años en la cárcel salir a disfrutar sus fortunas malhabidas. Para otros es el castigo por saber demasiado o por no haber aceptado los tratos ofrecidos por los fiscales.

Lejos están los tiempos en que Pablo Escobar decía que prefería una tumba en Colombia a una cárcel en EE.UU. Lo que se ve ahora es la expresión de júbilo y el signo de victoria del narcotraficante alias “fritanga” al montarse al avión que lo llevaría a EE.UU.; o las huelgas de hambre de extraditables en las cárceles para que le aceleren su envío al país del norte. O los que antes de ser capturados acá, o asesinados por sus socios, negocian su entrega con la DEA. Son aberrantes los casos del exgobernador Lyons que robó miles de millones de recursos públicos y descansa tranquilo en Miami. O el de Moreno, el infame fiscal anticorrupción que presiona para que lo extraditen para ser juzgado allá por haber recibido un soborno de 10.000 dólares, y no responder acá por el cartel de la toga.

El caso más reciente y escandaloso es el del señor Marín, acusado acá de robarse la plata de los contratos del Fondo para la Paz y pedido en extradición por conspiración para exportar cocaína. De manera sorpresiva le levantan la orden de extradición y viaja a EE.UU. como invitado de ese gobierno para convertirse en supuesto testigo protegido. Allá se quedará con casa carro y beca junto con su familia, y nunca será juzgado por sus delitos en Colombia. Tal vez es el premio por haber involucrado a Santrich en el plan.

Por el contrario, la extradición si resultó un castigo para ‘Mancuso’ y los demás jefes paramilitares, pero no por haber sido narcotraficantes porque eso se perdona, sino por saber demasiado de las conexiones de políticos con paramilitares y estar dispuestos a contarlo.

No tiene sentido oponerse a la extradición por un trasnochado nacionalismo, pero si se debe exigir que se respete a la justicia colombiana y que los crímenes cometidos en el país no queden impunes por decisiones de los jueces norteamericanos.

Escrito por Mauricio Cabrera Galvis