Opinión

Francisco: “Seamos esclavos de la paz”

Por Horacio Serpa.-La transcrita frase de Su Santidad identifica un pensamiento claro y un compromiso fervoroso, por lo que los colombianos llamamos genéricamente la paz. Es el proceso que se desarrolló en La Habana entre el gobierno del Presidente Santos y las farc, son los acuerdos que se firmaron en el Teatro Colón de Bogotá, es la aprobación que les impartió el Congreso Nacional, es el cese al fuego bilateral y definitivo, es el desarme de la agrupación guerrillera ante las Naciones Unidas.

Al despedirse de la muchedumbre reunida en Cartagena para participar de la eucaristía que ofreció y escuchar su palabra, el Papa Francisco dijo que no nos podíamos quedar en el primer paso, sino que debíamos continuar hasta el alcance total de los propósitos. En su palabra se sintió la importancia de terminar con éxito el proceso de reconciliación con el eln, la de consolidar con hechos y realidades los adelantos alcanzados y la de aprovechar esta oportunidad histórica para transformar a Colombia, lograr entendimientos plenos para la concordia y conseguir para todas y todos el bienestar que merece nuestro pueblo sacrificado por la violencia y la desatención.

Francisco vino a enseñarnos a los colombianos a entendernos en la diferencia, a respetarnos oportunidades y espacios sobre la base de que todos tengamos espacios y oportunidades, a ser firmes en la  solidaridad, a abandonar la avaricia, el rencor, la envidia y la arrogancia. El papa quiso comprometernos con el perdón y a respetar a los demás  como cada uno respeta a los suyos y se respeta así mismo. Fueron cuatro días maravillosos en los que el potentado y el pobre, el católico y el evangélico, la joven y el viejo, todos, pudimos mirar al país y a la comunidad colombiana con los ojos de un pastor cuyo único interés es la convivencia y la equidad.

El que no aprovechó esa mirada, compasiva y optimista, crítica y benevolente, no va a estar a la altura del compromiso que impone el mensaje papal y la Colombia en paz y justicia que merecemos. “El que se sienta libre de pecado, que tire la primera piedra”.

El Papa reclamó una Iglesia pobre y realizadora en la paz y en la equidad; rechazó a los políticos mentirosos y corruptos; fustigó los manejos económicos avaros y explotadores; censuró la riqueza mal habida incluyendo como tal la que se logra con los abusos de poder y la explotación de los débiles; denunció la concentración de los capitales que impiden el trabajo y le niegan ingreso a los pobres; exigió respeto a la naturaleza; criticó a los que impiden la paz y se mostró como el líder más grande de la época, sin ambición diferente a la de un mundo justo y en paz. “La paz es consecuencia de la justicia”, dijo. 

Antes de irse ofreció el sacrifico de su sangre para que comprendamos los colombianos que es humano y vulnerable y para que nos volvamos “esclavos de la paz”. ¡Hermoso, grato, inolvidable!

Escrito por Horacio Serpa. Senador Liberal de Colombia

Derrotemos el pacto de la impunidad

Por: Jorge Enrique Robledo / @Jerobledo.-Se necesitó de otra denuncia de la justicia norteamericana, como la que desenmascaró al Fiscal Anticorrupción corrupto Luis Gustavo Moreno, para que en Colombia se supiera de las componendas de este con dos expresidentes de la Corte Suprema de Justicia, con quienes, según su cómplice Leonardo Pinilla, usaban los procesos judiciales para extorsionar a poderosos dirigentes políticos acusados de actos ilegales. Otra muestra, además de la escandalosa corrupción de Odebrecht, de la profunda descomposición a la que han llevado al país las fuerzas que han monopolizado el Poder Ejecutivo, poder que tiene sometido al Legislativo y en mucho al Judicial, al igual que en últimas impone la manera de actuar –¡no más engaños sobre esto!– de los jefes políticos regionales.

Al mismo tiempo, hay que recordar lo principal del prontuario sobre el caso Odebrecht –que por objetividad debe llamarse Odebrecht-Corficolombiana–, no resulte que los detalles le sirvan al encubrimiento y no a la verdad total. Se ha informado que Odebrecht financió tres campañas presidenciales, dos de Santos y una de Zuluaga, en 2010 y 2014. Pero continúa la alcahuetería del Consejo Nacional Electoral al respecto y nada se dice sobre cómo fue que las platas corruptas sirvieron para arrear electores a las urnas, su objetivo primordial.

Los sobornos para los dos contratos de la Ruta del Sol II –Odebrecht-Corficolombiana– pasaron de 11 a 38 millones de dólares, suma que los de la trasnacional reconocen haber pagado en proporción a su parte en el negocio, pero no así los de Corficolombiana, que defienden la increíble teoría de que su socio los subsidió en el cohecho. Mientras tanto, adelantan una arbitraria campaña publicitaria para hacernos creer que José Elías Melo –el ex jefe de Corficolombiana tras las rejas– es víctima inocente. Y no se ha dicho nada sobre cómo fue que lavaron, para volverlos pesos, los dólares de Odebrecht.

Todavía se desconocen los nombres de los altos funcionarios que decidieron la vía Ocaña-Gamarra –incluso por encima del director de la ANI–, cuyo poder fue capaz de definir un enorme contrato ilegal y hasta un Documento Conpes –con Santos y Germán Vargas a bordo– para financiarlo. ¿Hasta cuándo insistirán en meternos la mentira de que un negocio de este calibre lo definieron, ellos solos, unos pinches senadores?

También salió a bailar el cabildeo de Odebrecht a favor de Navelena, además del crédito irregular y en mora de los 120 mil millones de pesos del Banco Agrario, a cuya junta directiva la Fiscalía se ha abstenido de investigar (http://bit.ly/2gOt780). Y se silencia que la Procuraduría impidió el sospechoso arreglo entre el gobierno y la Ruta del Sol II –Odebrecht-Corficolombiana–, que entre otras gabelas los premiaba con 700 mil millones de pesos.

Además de que deben establecerse legalmente los hechos mencionados hasta aquí, apenas unos cuantos entre muchos, el Fiscal Martínez sigue negándose a explicarle al país por qué nombró en un altísimo cargo en la Fiscalía a Luis Gustavo Moreno, el cargo soñado de este delincuente y desde el que, está probado, sí actuó en el proceso Odebrecht-Corficolombiana. ¿Y por qué Leonidas Bustos, socio de Moreno según las acusaciones, fue en la Corte Suprema de Justicia el jefe de la campaña que eligió Fiscal a Martínez, verdad sobre la cual este tampoco da la cara con la que, cada día, sí manipula al país por la televisión?

Mas lo peor es si podrá establecerse, legalmente, lo ocurrido. Porque no es creíble que lo vayan a hacer el Consejo Electoral, la Corte Suprema y la Comisión de Acusaciones de la Cámara. Y menos va a ir hasta el fondo, caiga quien caiga, el Fiscal Martínez Neira, más que untado por sus vínculos con los protagonistas de estos escándalos y a quien sostienen en el cargo –todos a una o ya se habría caído– Juan Manuel Santos, Álvaro Uribe, Germán Vargas y Luis Carlos Sarmiento Angulo, cada uno con intereses en unas investigaciones que pueden quedarse en pedacitos de verdad calculados para el engaño y que no lleguen a toda la verdad. Colombia asiste a otro en extremo destructivo pacto de denegación de justicia.

Bogotá, D.C, 8 de septiembre de 2017.

Escrito por Jorge Enrique Robledo. Senador del Polo Democrático Alternativo.

¿Sirvió la visita de Francisco?

Por Mauricio Cabrera Galvis.-Los escépticos dirán que no. A los papas todo el mundo quiere verlos y oírlos, pero pocos hacen caso a sus prédicas. Por eso las dos visitas anteriores de pontífices dejaron mensajes que cayeron en tierra estéril y no cambiaron el país.

Pablo VI en 1968, trajo un mensaje incómodo para una jerarquía eclesiástica que se aferraba a sus privilegios y había cerrado la puerta al camino reformista de un Camilo Torres que quería una iglesia comprometida con los pobres y el cambio social, y lo había empujado a la insensatez de la lucha guerrillera.

En 1986, cuando los sinceros esfuerzos de Paz de Belisario ya habían quedado enterrados entre los escombros del Palacio de Justicia y los enemigos ocultos de la paz habían triunfado en su propósito, Juan Pablo II vino con un mensaje de reconciliación y perdón para alcanzar la paz, de condena al terrorismo y exhortación a la guerrilla para dejar las armas.

A pesar de todo, esta vez soy optimista pues ya se ven síntomas de cambios producidos por la visita. Una primera consecuencia ha sido el cese de hostilidades que aceptó la siempre intransigente guerrilla del ELN; no hay duda de que, por los orígenes religiosos de ese grupo, la presencia del papa los debió motivar a dar ese paso que facilita las complejas negociaciones en Quito. La carta del líder de la Farc pidiendo perdón por las lágrimas y el dolor que ocasionaron, es otra muestra del cambio de actitudes que ha suscitado el mensaje del papa.

No todos modificarán su posición, pero sí creo que muchos colombianos de buena voluntad que votaron No en el referendo engañados por la bien orquestada campaña de mentiras que confesó el propio gerente de la misma, si atenderán el llamado de Francisco de no dejarse engañar, de no perder la Paz por la cizaña sembrada contra ella. Otros reaccionarán ante el testimonio conmovedor de las víctimas que, superando el inmenso dolor que han padecido, decidieron perdonar, y aceptarán que la venganza solo sirve para alimentar esa espiral infernal de la violencia, y que la reparación a las víctimas es más fructífera que la cárcel. 

Si las palabras y el testimonio de Francisco sirven para que disminuyan un poco los odios, para que avance la reconciliación y cese la polarización, para consolidar el proceso de Paz y el final de esta guerra de medio siglo que ha dejado tanto dolor, habrá servido mucho su visita.

Escrito por Mauricio Cabrera Galvis

Tregua al odio

Por Gabriel Ortíz.- Atravesamos por una semana llena de paz y confraternidad, durante la cual se creyó que saldrían de vacaciones el odio, la envidia, el engaño, la mentira y la maldad. El Papa Francisco, quien nos pidió rezar por él, recorre Colombia con esperanzadores mensajes de reconciliación. El Pontífice ha destacado los pasos que estamos dando para amarnos, para extender nuestras manos y alcanzar el signo “de una paz estable y duradera que nos permita vernos y tratarnos como hermanos, nunca como enemigos”.

Desde luego que no todos hemos recibido a Francisco con alborozo y júbilo. Hay quienes tienen tristeza y desánimo. Han surgido Álvaros, Galats, Ordóñez y demás, que repudian la honorable visita y llegan a calificar de anticristo a Francisco. Son los mismos que no quisieron darle unos días de tregua a la envidia, la rabia y el odio. Han sido poseídos por la fobia a la paz y a la convivencia.

Coincide la visita de Francisco, con los buenos propósitos del ELN y del Clan del Golfo por sellar la fraternidad en Colombia. A cada párrafo o principio de acuerdo que contemplan las conversaciones con los líderes de esas organizaciones criminales, le inventan los más frenéticos peros. Nuestro Nobel de Paz y Presidente de Colombia con su equipo, buscan los mismos propósitos del Papa: “promover la reconciliación con el Señor y con los hermanos”.

Como siempre, el jefe del Centro Democrático, quiso “robar cámara” y figurar; aprovechar la visita de Santidad Francisco. Sacó su manida carta anticolombiana, cargada de agravios y descréditos sobre nuestro discurrir y nuestros logros. Esa misiva, debe tener a sus herederos vástagos rabiando, porque puede ocasionarles graves pérdidas a sus inexplicables inversiones por aquí y por allá, a lo largo y ancho de Colombia, “país inviable” según su padre. El expresidente tiene ya suficientes méritos para ganar el “premio lebon” del odio, la discordia, la envidia y el engaño. Mucho le convendría una bendición papal. Pero cuidado. Que no le vaya a dar por engarzarle un carriel de cuero de nutria, como trató de hacerlo con San Juan Pablo II.

Estamos pues con el más ilustre visitante que pueda tener el país. De un hombre amante y constructor de paz, de esa paz que hemos perseguido durante medio siglo. La iglesia Católica  ha sido acompañante de nuestro proceso y seguirá en esa misma línea, con el firme aporte del Sumo Pontífice y Jefe del Estado Vaticano.

El Papa refiriéndose a un grupo de jóvenes rehabilitados les pidió no dejarse engañar, no dejarse robar la alegría y la esperanza.

Somos privilegiados porque Francisco nos vacunará contra la guerra y contra quienes pretenden mantenerla, y convertir nuestra patria en una vorágine, para su propio beneficio.

BLANCO: El avance de las conversaciones con el clan del golfo, que permitirá conocer quiénes se beneficiaron con sus acciones, quiénes se enriquecieron y quienes los apoyaron.

NEGRO: Uribe gano otro No: No reunirse con el Papa Francisco. 

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Escrito por Gabriel Ortiz.

El robo a mano armada de Rodrigo Lara

Por Ariel Avila.- Lo que está pasando en el Congreso de la República es algo vergonzoso, triste y realmente canalla.

Tres de las leyes más importantes para que Colombia avance en su proceso democratizador y en la mejora de su sistema político, están a punto de hundirse o de ser inviables gracias al papel de este organismo, pero particularmente, gracias a Rodrigo Lara, actual presidente de la Cámara de Representantes, quien parece que le está haciendo el mandado a corruptos y criminales.

Es muy triste que el hijo de una de las personas que marcó la lucha contra el crimen y los corruptos, ahora juegue como uno de ellos. Rodrigo Lara avaló bandidos como Oneida Pinto, exgobernadora de La Guajira, también avaló a  la esposa y actual gobernadora del Magdalena Rosa Cotes, quien es esposa del parapolítico Chico Zúñiga y tía del exgobernador Mello Cotes, cuestionado por manejos presupuestarios durante su periodo de gobierno. Es decir, de avalar bandidos con su partido Cambio Radical pasó a protegerlos y a impedir procesos reformistas para acabar con la corrupción.

Rodrigo Lara engavetó durante tres semanas la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz. Todo parece indicar que su objetivo es lograr que la ley se apruebe lo más tarde posible. La explicación es que el vargasllerismo ha anclado su campaña electoral a partir de ‘proteger’ a los terceros, es decir, empresarios y políticos que se beneficiaron de los más de 50 años de conflicto, y evitar que pasen por la justicia transicional.

El tema aquí es sencillo. Por ejemplo, Jorge Pretelt fue sacado de la Corte Constitucional por dos fincas adquiridas de forma irregular y que pertenecían a familias víctimas del conflicto armado. Segundo ejemplo, el expresidente del Senado Mauricio Lizcano estuvo en medio de un escándalo reciente por una denuncia de un programa de televisión en la cual se dejaba ver que la familia del senador había adquirido una finca de una familia desaparecida por grupos armados ilegales. Otro ejemplo es el Fondo Ganadero de Córdoba, quienes tienen múltiples procesos por adquirir tierras despojadas a campesinos por grupos paramilitares. Todo esto lo que significa es que los grandes beneficiados con el despojo de más de 6 millones de hectáreas de tierra a campesinos, no fueron grupos armados ilegales como paramilitares y guerrillas, sino empresarios y políticos, los famosos terceros. Aquellos que quieren que la justicia no los toque y que el proceso de paz no progrese.

Por otro lado, su oposición a la reforma política es simple de explicar. Básicamente se opone a las listas cerradas. Los actuales congresistas de Cambio Radical y de varios partidos en general, no ven con malos ojos las listas cerradas, ellos creen que de acuerdo a las votaciones de 2014, ese debería ser el orden de la lista en las elecciones de 2018. Sin embargo, Vargas Lleras aspira a tener una lista con grandes personalidades y por ende quiere votación preferente. De ahí que Lara esté haciendo el favorcito de bloquear la reforma política.    

También Lara tuvo durante tres semanas engavetado el proyecto de acto legislativo que crea las 16 circunscripciones especiales de paz. Que son espacios transitorios, nuevos, en la Cámara de Representantes para las zonas más afectadas por la violencia y que deberían servir para mejorar la gestión política de estos territorios. Además se crean para garantizar la representación de organizaciones sociales de base y de víctimas del conflicto y no para los partidos que tendrán representación en el Congreso de la República en 2018.

Las artimañas de Lara se fundamentan en las facultades que tiene como presidente de la Cámara. Lara ha frenado en varias ocasiones el debate de las reformas engavetando los proyectos de ley durante más tiempo de lo regular, no asignando ponentes individuales, y haciendo el registro a la 1 o 2 de la tarde para las plenarias de Cámara con órdenes del día sinsentido, cuando los debates se programan a las 4 p.m.

Pero la última perla es la siguiente, el martes 4 de septiembre, para enfrentar la corrupción dentro de la Rama Judicial, se revivió el tribunal de aforados y esta vez en la reforma política. Lara pide que esta figura no vaya en la reforma política, es decir, en el fast track, sino que vaya en trámite aparte, o en un acto legislativo ordinario, lo que significa dos vueltas al Congreso, es decir, nunca se va a aprobar.

 

Todo un razonero o mandadero, en eso terminó Rodrigo Lara. Lo que está haciendo es amparando corruptos y criminales y robando de frente a los colombianos que queremos un país mejor.

Escrito por Ariel Ávila. Politólogo.

Demos el primer paso

Por Amylkar D. Acosta M.- Esta semana nos visita y estará entre nosotros el otrora arzobispo argentino Jorge Mario Bergoglio y ahora sumo Pontífice Francisco, sucesor 266 de San Pedro, con esta es la tercera vez que un Papa llega a Colombia. Primero fue Pablo VI en 1968 y luego Juan Pablo II en 1986, hace 31 años. Pero ha valido la pena esta larga espera del Vicario de Cristo, pues se trata del primer Papa americano, del primer Papa de la Orden de los Jesuitas, sencillo y humilde, como lo es él, alejado de la pompa, el boato, la parafernalia; eso sí, aunque muy espiritual, con los pies bien puestos en la tierra. 

Sus mensajes, siempre profundos, cargados de sabiduría, de sapiencia, trascienden a la iglesia, son verdaderamente ecuménicos y siempre ponen a pensar a los pensadores del mundo entero. Su primer mensaje fue la escogencia de su nombre, pues bien pudo inspirarse en su hermano en la compañía de Jesús San Francisco Javier optó por San Francisco de Asís, quien lo abandonó todo al descubrir su verdadero tesoro, Dios! 

El Papa Francisco siguió muy de cerca y acompañó con sus oraciones los diálogos que se adelantaron en La habana entre los voceros del Gobierno y los de las FARC, convencido de que “es el diálogo el que hace la paz”. Y una vez que tuvo conocimiento de que se había arribado a un acuerdo prometió, en vísperas del Plebiscito de octubre pasado, que “cuando este acuerdo sea blindado por el Plebiscito y tenga el reconocimiento internacional, yo iré a Colombia para enseñar la paz. 

Como es bien sabido, si bien el Acuerdo alcanzado ha tenido el más amplio reconocimiento internacional, no pudo ser “blindado” a través del Plebiscito, pero ello no fue óbice para que el Santo Padre cumpliera con su promesa. Y no es para menos, pues él debe de estar advertido que, ante el revés en el Plebiscito, el Acuerdo Final se refrendó por parte del Congreso de la República y avalado por parte de la Corte Constitucional. Bien dijo el Papa Francisco que “no tenemos derecho a permitirnos otro fracaso más en este camino de paz y reconciliación”. 

Con motivo del arribo del Papa Francisco se ha dado el primer paso en Quito en el camino de alcanzar un acuerdo con el ELN y, como un gesto de paz, se ha pactado entre el Gobierno y el ELN un cese al fuego y de las hostilidades bilateral a partir del 1º de octubre. Ha querido el Papa Francisco que en su visita los 8 millones de víctimas del conflicto armado en Colombia, cifra que supera la población de más de 107 países, estén en el centro de su esmerada atención y de sus mensajes pontificios. Se reunirá con ellos, especialmente, en Villavicencio. 

El Papa Francisco visita a Colombia en unas circunstancias bien distintas a las que encontraron sus antecesores, en Colombia desde 1991 el Estado dejo de tener la religión católica como la oficial y se consagró la libertad de cultos, lo cual ha dado lugar a la proliferación de iglesias, muchas de ellas de garaje. Es más, en el año 2014, la Corte Constitucional declaró inexequible la norma mediante la cual se consagraba Colombia al sagrado Corazón de Jesús, rompiendo con ello una tradición de 92 años. Francisco es el primer Papa que visita a una Colombia que acaricia la paz, después de un largo conflicto que la desangró por más de 50 años. 

Pero, también, nos sorprende enzarzados en una gran confrontación y polarización política, sumidos además en la más profunda crisis institucional por cuenta del cáncer de la corrupción, que ha hecho metástasis, involucrando tanto al sector público como al sector privado y desestabilizando al país. Ad portas como estamos de las elecciones al Congreso de la República y a la Presidencia de la República el próximo año, se impone un serio y sincero acto de contrición y propósito de enmienda, antes de que sea demasiado tarde. 

Ojalá esta visita sirva para atemperar los ánimos, desarmar y serenar los espíritus y desengatillar la lengua, pues esta habla de lo que abunda en el corazón. Es obvio y así lo ha enseñado el Papa Francisco, quien se caracteriza por predicar con su ejemplo, que para alcanzar la paz hay que empezar por la paz interior, sanando los corazones, mediante la compasión y la comprensión, que pasan por el perdón y conducen a la reconciliación. 

Es bueno recordar que no hay justicia sin perdón y que este no es parte de la Justicia, es generoso; la justicia y el perdón van de la mano. Pretender separar la Justicia del perdón es como intentar aplaudir con una sola mano.  Por su parte el Cardenal Rubén Salazar nos invita “a dejar atrás todos esos fangos que nos impiden caminar y a empezar, decididamente, la construcción de un país nuevo”. Es obvio de toda obviedad que no se puede ser buen cristiano si no se es buen ciudadano. Dice un adagio chino que aún el camino más largo para recorrerlo hay que dar un primer paso, démoslo! 

Barranquilla, septiembre 4 de 2017 

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Escrito por Amylkar Acosta. Exministro de Minas y Energía.

Los liberales sí tenemos Partido

Por Horacio Serpa.- La moda de ahora para ejercer la política es no tener Partido. “Eso es cosa de los politiqueros”, dicen muchos de los que aspiran a la Presidencia de la República, como si esa condición no fuera la más política de todas. “Hay que recoger firmas que es lo único que da independencia”, pregonan. ¿Y quiénes recogen las firmas? Las que no se compran las recogen los conmilitones de ayer, desde los más encopetados hasta el último de los militantes, “para que el jefe pueda ser un auténtico candidato cívico”. ¡Vaya, vaya!

Van más de 20 candidatos presidenciales por firmas, que corren de un lado a otro tratando de organizar un programa y de inventar la historia de sus antecedentes para justificar trayectoria en la lucha ciudadana y comunitaria, “porque eso es lo que da votos”. Los Partidos dividen a los ciudadanos, están desprestigiados, son corruptos, dan mal ejemplo, representan una vieja y desgastada forma de interpretar lo público. No lo digo yo, por supuesto; es lo que pregonan los que se salen de los Partidos Políticos, para justificar su “audacia” y convocar a los independientes, a los apolíticos, a los resentidos del partidismo y a los incautos. Multitud a la que hay que agregar, desde luego, a directivos y militantes del Partido que se abandona. De resto no tendría gracia. ¡Muy coherente, muy sabio, muy bonito!

Los liberales no vamos a hacer eso. No nos vamos a camuflar ni engañaremos a nadie. Pensamos liberal, tenemos antecedentes históricos valiosos, contamos con una doctrina que profesamos con orgullo, tenemos un programa social moderno, somos demócratas, apoyamos la paz, rechazamos la corrupción, defendemos la naturaleza, respetamos las leyes, deseamos pronta y honorable justicia, somos una mayoritaria representación de minorías y de luchas reivindicativas, deseamos que el sol brille para todos.

Contamos con himno, bandera, color, ideología, edificante trayectoria y no tenemos que inventarnos nada, para comprometer efectiva y electoralmente a las y los colombianos. Somos laicos, defendemos la libertad religiosa, creemos en la necesidad de la igualdad, somos la juventud, la tercera edad, los obreros y sindicatos, los campesinos y los profesionales, las regiones, la educación de calidad, la salud, la vivienda, la seguridad ciudadana, los servicios públicos, el transporte adecuado y cómodo, la propiedad como función social, la libertad de empresa y el empresariado, el capital con intervencionismo del Estado y no tenemos que irnos para ningún lado. Estamos, cabemos, en el Partido Liberal.

En el Partido Liberal haremos consulta popular y amplia para escoger la candidatura presidencial y estaremos dispuestos a hacer alianzas con sectores progresistas para definir la persona que garantice la paz y esté comprometida a ejecutar reformas políticas y económicas que garanticen igualdad, ética y equidad. 

Los liberales nunca renunciaremos ni nos avergonzaremos de nuestro Partido. Ya se está logrando uno de nuestros grandes cometidos, el de la paz. En ello no vacilaremos ni daremos marcha atrás. Y todo lo que venga de bueno para los colombianos lo acogeremos, lo apoyaremos y ejecutaremos como liberales y en nombre del Partido Liberal. Las firmas se compran; la lealtad está en el corazón.

Escrito por Horacio Serpa. Senador y Presdente Partido Liberal.

Tan cerca de dios, tan lejos de la URSS

Por Jairo Gómez.- Invocar la divina providencia para que proteja el futuro de la paz y garantice el éxito del nuevo partido de las Farc-EP, nadie se lo esperaba. Que un grupo de exguerrilleros comunistas, marxistas-leninistas, ateos ellos, acudan a los designios de Dios, no deja de sorprender.

Se podría decir que las Farc-EP (sigla que no desaparecerá e identificará a la nueva agrupación política) se desmontó de la ortodoxia y del sectarismo, para apostarle a un proyecto que seduzca a los colombianos desde su cotidiano vivir, que le toque el bolsillo y lo conmueva espiritualmente. La paz “ha sido la más grande bendición que nos ha prodigado la providencia”, dijo Márquez, más allá de la estrategia política y el contenido social que le expuso a su militancia.

No podía faltar, por supuesto, evocar al papa Francisco e hizo eco a sus reflexiones en la encíclica Laudato Sí: “El suelo, el agua, las montañas, todo es caricia de Dios”. Sí, brillaron por su ausencia referencias marxistas-leninistas y evocaciones a la lucha de clases. Deliberadamente, no hubo una sola mención a los 100 años de la revolución bolchevique. Tan cerca de Dios, tan lejos de la URSS. ¿Cambio o moderación del discurso? ¿Vemos unas Farc pragmáticas o premeditadamente lejos de moralismos y más proclives al realismo político?  

“Sin dogmas ni sectarismos, lejos de la soberbia (buscaremos) la convergencia nacional (no totalitarismos)”, parece ser la respuesta más adecuada, según dijo Rodrigo Londoño, el otrora jefe guerrillero, en el congreso fundacional del nuevo partido.

Escrito por Jairo Gómez. Periodista.

El oro de la discordia

Por Amylkar D. Acosta M.- La actividad minera en el país se rige por la Ley 685 de 2001, la cual fue reformada mediante la Ley 1382 de 2010, pero a poco andar fue declarada inexequible por parte de la Corte Constitucional por no haber cumplido con el requisito de la consulta previa. La Corte moduló su fallo, dándole un plazo de 2 años al Congreso de la República y al Gobierno para tramitarla nuevamente y al no cumplir con dicho cometido volvió a recobrar vigencia la Ley 685 de 2001. Este hecho ha dado lugar a un vacío legal que ha dado pábulo al activismo judicial y a la subsecuente inseguridad jurídica que rodea a la actividad minera y conspira contra ella.

La sumatoria de un Código de Minas anacrónico, la falta de un ordenamiento territorial, el caos y la corrupción que se enseñoreó  en el antiguo Ingeominas, amén de  “la captura y reconfiguración cooptada del Estado”, como denomina Luis Jorge Garay el fenómeno que se extendió en muchas regiones del país a la sombra del paramilitarismo, contribuyeron a crear un caldo de cultivo en el que ha venido pelechando la extracción ilícita del recurso natural no renovable, particularmente del oro. Ello explica el hecho que delata la Asociación Colombiana de Minería, según el cual en 2016 el país produjo 1,99 millones de onzas troy y solo el 13 por ciento venían de explotaciones formales, es decir, que el 87 por ciento de la explotación de oro viene de la informalidad y de la criminalidad.

Detrás del paro minero prolongado y traumático en Segovia y Remedios, como antes se dio en el cauca y en Chocó hay una historia de desgobierno, corrupción y violencia que no tendrá salida mientras se sigan confundiendo la minería criminal con la sencillamente artesanal. Allí opera la Grancolombia Gold, empresa canadiense que adquirió los activos de la empresa Frontino Gold Mines en 2010, con más de 1.500 trabajadores formales, en medio de un sinnúmero de pequeñas explotaciones informales, algunas de ellas tras de las cuales se escudan bandas criminales.  Se estima que entre Segovia y Remedios se extraen ilícitamente 27 toneladas de oro en más de 100 entables, con ingresos anuales cercanos a los US $900 millones (¡!).

El Gobierno Nacional ha venido tomando medidas para meter en cintura a quienes extraen y comercialización el oro sin el lleno de los requisitos legales, entre ellas la prohibición  del uso del mercurio y el control a las plantas de beneficio, así como el control de la comercialización del oro, estableciendo un máximo a la cantidad de oro vendida por parte de los minero tradicionales (35 gramos de oro al mes que equivale a cerca de $3 millones), que deben contar con certificación vigente de la ANM, como lo dispone el Decreto 1102 de 2017, justo para evitar que la extracción ilícita se siga mimetizando haciéndola pasar como producto del barequeo.

Estas medidas, no han sido de buen recibo y han caldeado los ánimos, provocando un paro en el que se confunden unos y otros, el cual se ha prolongado por más de tres semanas, paralizando todas las actividades y bloqueando la región, con una grave perturbación del orden público. No faltan quienes se aprovechan de este clima enrarecido para pescar en río revuelto, es el caso del Clan del Golfo y de las autodenominadas Autodefensas gaitanistas, cuyas amenazas obligaron a la Grancolombia a suspender, alegando fuerza mayor, 700 contratos por parálisis forzada de su actividad.

La salida tiene que darse a través de un diálogo franco, sincero y transparente, que empieza por separar la paja del grano, pues uno es el tratamiento que ameritan los mineros tradicionales y ancestrales y otro, muy distinto es el que debe darse a quienes tengan probados vínculos con estructuras criminales. Como lo dije a mi paso por el Ministerio de Minas y Energía, es absolutamente inconveniente pescar con dinamita, dándoles el mismo tratamiento a ambos, este debe ser diferencial y diferenciado. La formalización de los pequeños mineros y el combate frontal contra los ilegales es el camino y su éxito en Buriticá, Antioquia, es un ejemplo digno de imitar.

En Buriticá se presentó una situación semejante y al amparo del Decreto 480 de 2014 la Continental Gold suscribió varios subcontratos de formalización minera con varias cooperativas en las que se asociaron mineros tradicionales y gracias a ello se dio una alianza productiva, aislando de paso a quienes pretendían camuflarse como tales. 

Bogotá, agosto 14 de 2017

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Escrito por Amylkar D Acosta M. ex presidente del Congreso y ex ministro de Minas y Energía.

Los bienes de las Farc

Por Mauricio Cabrera Galvis.- El éxito del proceso de Paz depende de que se cumplan los compromisos del Acuerdo. De que los cumplan las dos partes. Por eso la estrategia de quienes han ligado su futuro político al fracaso del proceso es doble: tratar de demostrar que las Farc están incumpliendo lo pactado y al mismo tiempo poner todos las trabas para impedir que el Estado cumpla su parte.

El debate público de esta semana sobre los bienes que van a entregar las Farc es un ejemplo de esa doble moral, que ya se había manifestado en otros casos como la desmovilización a las zonas veredales o la entrega de las armas y las caletas.

Respecto de los bienes, es inaplazable la obligación de los antiguos guerrilleros de entregarlos para la reparación de las víctimas. Tiene toda la razón el Fiscal cuando exige el inventario de los bienes y anuncia que perseguirá y aplicará la extinción de dominio a los que no sean entregados. El alboroto que se armó con su carta es un caso típico de la “no reciprocidad lógica” que Estanislao Zuleta decía que era una doble falsificación: “no sólo irrespetamos al otro, sino también a nosotros mismos, puesto que nos negamos a pensar efectivamente el proceso que estamos viviendo.”

Primero por la caricatura que los políticos de derecha quisieron hacer del inventario al quedarse en lo anecdótico de los trapeadores y estopas y afirmar, por ejemplo, que solo entregaban 130 vacas. La verdad es que lo que van a entregar valen casi un billón de pesos. No se si sea todo su patrimonio, -la Fiscalía lo debe investigar- pero si es una cantidad enorme, y mucho más comparada con lo poco o nada que entregaron los paramilitares cuando su supuesta desmovilización.

¿Acaso es mejor lo que se hizo con los jefes paramilitares y asesinos como Popeye: que paguen unos cuantos años de cárcel y después salgan a gozar de sus fortunas mal habidas sin entregar nada para resarcir a sus víctimas?

Lo que es una ley del embudo inaceptable es que quienes más se rasgan las vestiduras por los supuestos incumplimientos de la Farc, y especulan sin pruebas que dejaron armas escondidas o que tienen más plata en paraísos fiscales, son los mismos que se opusieron al fast track para la implementación del Acuerdo, son los que demoraron la aprobación de la amnistía, son los que rechazan la Justicia Especial, son los que le ponen zancadilla a la Reforma Política. 

¿Con qué derecho se atreven a exigirle a los guerrilleros desmovilizados que cumplan su parte del Acuerdo si ellos quieren ponerle conejo?

Escrito por Mauricio Cabrera Galvis