Opinión

La puja en la derecha por las maquinarias

Por Jairo Gómez.-La puja en la derecha colombiana por ganarse la hegemonía en las próximas elecciones está para alquilar balcón. La llegada de Vargas Lleras prendió las alarmas en el Centro Democrático y eso tiene al máximo jefe, el senador Uribe, pegado del techo.

Naturalmente, el sosiego con que el expresidente estaba haciendo sus cálculos se ha visto alterado, no solo porque el ex vicepresidente le usurpó el discurso, sino porque llegó con todo su poderío a disputarle las maquinarias en plena ebullición electoral, y con las mismas armas: clientelismo puro y duro, y continuismo.

La maquinaria importa y ese trabajo lo venía haciendo, a placer, el expresidente Uribe, desde su cómoda curul en el Senado. Su discurso altisonante, si se quiere “veintijuliero”, el día del debate sobre la corrupción de Odebrecht, asumiendo de oficio la defensa de sus colegas en el Congreso, le sirvió de termómetro para intuir hasta dónde podría llegar en su propósito de aglutinar esos apoyos en torno a una gran coalición de derecha liderada por el Centro Democrático (CD). Ese día, al exmandatario, se le vio contento. Dio un golpe de mano oportuno, no oportunista.

Ese es Uribe, un viejo zorro de la política. Así son los caudillos. Alguna vez le preguntaron a De Gaulle: ¿qué no debe hacer un político? “Perder la iniciativa”, respondió; y en eso Uribe es un mago, ni corto ni perezoso sacó lo mejor de sí para recordarles a sus homólogos senadores, muchos de ellos  antiguos aliados en sus ocho años de gobierno, que en él pueden reeditar la lealtad y la confianza que encontraron en el pasado. Un discurso emocional, dirigido a una clase política acorralada por los escándalos de corrupción y ávida de continuismo. Ahora, en un gesto más de olfato político coyuntural,  se fue a un canal local a elogiar a su más enconado rival –V Ll- sobre quien reclamó en el reciente pasado una investigación “por intrigar en la elección del Fiscal General de la Nación” y hoy, en un giro de 180 grados, lo ensalza como un “hombre poderoso e inteligente”.  

El pragmatismo es un componente del arsenal político del expresidente y lo activa cuando se trata de sumar, por ello sus declaraciones le vienen bien en momentos en que Vargas Lleras irrumpe en la escena política con fuerza aupado por una estrategia mediática ampliamente favorable y, al mismo tiempo, sembrando dudas en torno a si la propuesta del CD es la única que le garantiza a la maquinaria su reelección. A diferencia de Uribe, el jefe de Cambio Radical va al grano con la suficiencia y seguridad que le da el haber administrado recursos del Estado durante cuatro años. 

La más reciente jugada de Vargas Lleras es un ejemplo de ello, un día de estos llegó a un  encuentro con varios senadores pesos pesados del partido Conservador (dice la Silla Vacía) acompañado del pastor Carlos Alonso Lucio, exguerrillero del M-19 y esposo de la líder cristiana del partido Liberal, Vivian Morales, hoy en franca rebeldía contra las directivas del partido Liberal y el gobierno. El encuentro podría ser uno más de tantos sino es por el mensaje que lleva implícito: todo está por escribirse, ni conservadores, ni liberales,  ni cristianos, están reservados  para el uribismo.

La maquinaria, un objetivo nada despreciable para Uribe y Vargas Lleras, porque en lo demás el relato es el mismo: comparten la estrategia de la mentira y el miedo; en lo económico, unas son las reglas para los ricos (financiadores de las dos campañas) y otras para los pobres; en política, encarnan el continuismo; y en la justicia, les preocupa la JEP del acuerdo de paz: perdieron el control sobre los magistrados y la verdad es incómoda. Ya pasaron los tiempos en los que se enfrentaban en los micrófonos y no se tenían compasión ni tregua, pero ambos saben que sólo el peso de la maquinaria determinará quien derrota a quien en primera vuelta. Lo predecible, lo más seguro, es que en una segunda vuelta la reedición del Frente Nacional sea un hecho y será la coalición de la derecha a derrotar. 

@jairotevi

Escrito por Jairo Gómez. Periodista.

Encrucijada Liberal

Por Giovanni Décola.-Mañosamente los partidos y movimientos políticos le hicieron el quite a las consultas internas programadas legalmente por el Consejo Nacional Electoral, para el próximo 19 de noviembre de 2017, para que éstos escogieran democráticamente a sus candidatos a la Presidencia y Congreso de la República, con excepción del Partido Liberal. 

Pareciera entonces, que el Partido Liberal fuera un derrochador del erario público, al insistir en una consulta interna democrática que le cuesta al Estado más de 45.000 millones de pesos, cuando son precisamente los otros Partidos, quienes irresponsablemente se abstienen de participar de una consulta que debiera ser obligatoria para todos los Movimientos y Partidos Políticos que quieran postular candidatos, y evitar de esa manera conciliábulos y caudillismos en su escogencia; lo cual sería una manera deleznable de presentarlos ante la opinión pública. 

Por ello celebro, que el Partido Liberal mediante el mecanismo de consulta popular, escoja su candidato a la Presidencia de la República y no mediante fórmulas cantinflescas o caudillistas, y peor aún, mediante el sistema de firmas compradas, lo cual resulta toda una vagabundería, cuando se trata de candidatos que efectivamente tienen ya el respaldo de un Partido o Movimiento Político. 

Tiene el Partido Liberal dos excelsos precandidatos: Juan Fernando Cristo y Humberto De La Calle Lombana. Cualquiera, con la identidad suficiente, no sólo de llevar a puerto seguro a la colectividad, sino la liderar una gran coalición democrática donde quepan todos los Partidos y Movimientos Políticos y agrupaciones sociales afines a la paz. 

Juan Fernando Cristo es una víctima de la violencia en Colombia, pero no se presenta como tal. Su padre, médico y senador, fue vilmente asesinado por el ELN. Su hijo tomó las banderas, y desde entonces defiende a las víctimas con ahínco. A él se debe la aprobación de la ley que reconoce a las víctimas del conflicto en Colombia, se les concede la reparación y hasta donde sea posible se les garantiza la no repetición, entre otras leyes de gran envergadura. 

Como Senador y Ministro ha tenido coherencia entre lo que predica y hace. Un Liberal sin mácula. Un estudioso de la cosa pública.  Un hombre de la provincia de Norte de Santander, que conoce todo el país, y que no le es ajeno, el ejercicio del poder, como vehículo para transformar a Colombia. De seguro, tendrá su oportunidad para regir los destinos del país, y su juventud, templanza, experiencia y visión de hombre de Estado, le reservará sitial de honor, en por lo menos, las dos próximas décadas. 

Sin embargo, en esta oportunidad, en donde el país se juega la elección más importante de su historia, mi deseo es que el Partido Liberal esté representado por Humberto De La Calle Lombana, como su candidato único a la Presidencia de Colombia. 

Nadie mejor que él, para garantizar la palabra empeñada del Estado, en hacer cumplir y respetar los acuerdos de paz con la guerrilla más antigua del continente. Una paz, que, si bien es cierto, no es perfecta, al menos es mejor que haber seguido en el absurdo de seguirnos matando como si no fuéramos hermanos. 

Humberto De La Calle es un intelectual de la política y un político intelectual. Es un liberal que no profesa ningún sectarismo, tanto es así, que cuando el candidato de su Partido, según su parecer, no le resulta conveniente para Colombia, ha preferido dar un paso al costado, dejando en remojo sus ideas liberales. 

De la Calle, no solo conoce bien al país y sus instituciones; no en vano, ha sido el ejecutor de la voluntad de los Presidentes, en los dos proyectos más importantes de la Nación en el último medio siglo: La Constitución de 1991 y los recientes acuerdos de paz, sino que además es un hombre que habla con absoluta franqueza y que respeta hasta el más encomiable de sus críticos; valores éstos tan indispensables, para que el nuevo Presidente de Colombia termine la tan abominable polarización que tanto daño le está haciendo a la República. 

Reconozco, que De La Calle, no es de los más encomiables militantes del Partido Liberal, como sí lo es Cristo,  pero ello a estas alturas, resulta más una virtud que un defecto. Virtud que le servirá para atraer y hacer volver a ese ejército de liberales que se apartaron del Partido, unos porque no soportaron actos de corrupción de algunos de sus dirigentes, otros porque el Partido dejó de ser el verdadero intérprete de los intereses del pueblo irredento y otros, ante la falta de oportunidades que le permitieran exponer de mejor manera, sus convicciones políticas. Por algo a De La Calle, hoy lo acompañan nuevas figuras del liberalismo, como el actual representante y seguro Senador Mauricio Gómez Amín, o viejas figuras que hoy regresan  como el exministro Arturo Sarabia. 

Tenemos claro, que hoy en día, ningún Partido elije en solitario, al Presidente de Colombia. Siendo así, entre Cristo y De La Calle, confío en que a éste último le resulte menos traumático liderar una gran coalición con los Partidos afines a la paz y que unidos puedan enfrentar con creces a la coalición que representará los intereses de quienes quieren perpetuar la guerra, el odio, el hambre, y que solo pretenderían hacer trizas los acuerdos de paz, para volver a la política del desplazamiento forzado, que tantos nuevos ricos dejó en sus huestes, volver a los falsos positivos, que encopetó a algunos militares corruptos, o a la política agraria que ferió recursos a ricos del campo y reinas de belleza, por solo mencionar algunos de sus más escandalosos resabios. Y cómo no, para enfrentar también una eventual llegada al poder del hombre del coscorrón, que en poco o nada se distingue del jefe del centro democrático, que por cierto, recientemente lo halagó, como presagio de un guiño a un plan B, por si no cuaja la candidatura de sus cinco "buenos muchachos”. 

En todo caso, invito a todos los colombianos a votar este 19 de noviembre en la consulta popular, bien sea por De La Calle o por Cristo, dos excelsos candidatos, y si ninguno le gusta, está en todo su derecho de votar en blanco. 

Recuerda, que lo malo de ser abstencionista, es que al quedarnos sin votar, se permite elegir a los peores gobernantes, así que mi llamado es a participar. 

Escrito por Giovanni Décola. Abogado y Periodista.

Increible,pero cierto

Por Amylkar D. Acosta M.-El 3 de noviembre el Gobierno de EEUU, presidido por Donald Trump, hizo oficial el cuarto Informe cuatrienal de la Agencia Nacional de Evaluación del Clima, el primero bajo su mandato, el cual, por primera vez, está avalado por la Academia Nacional de Ciencias, uno de los organismos más competentes y con mayor reconocimiento en cuestiones medioambientales en el mundo.

Dicho Informe, de 545 páginas, tiene como finalidad reportar periódicamente el impacto del cambio climático en los Estados Unidos y en su elaboración participan científicos de 13 agencias federales especializadas. Según sus autores, este es "uno de los dossiers científicos sobre el cambio climático más completos de cuantos se hayan hecho". Según el mismo “la evidencia del cambio climático abunda, desde lo más alto de la atmósfera hasta las profundidades de los océanos”.

El calentamiento global es una realidad y, como es obvio de toda obviedad, los EEUU no escapan a sus devastadores efectos. Llama la atención este Informe sobre el hecho cierto de que la temperatura promedio en los EEUU ha aumentado “rápida y drásticamente” desde la década de los 80´s del siglo XX y que, además  se hayan registrado en las décadas recientes las temperaturas más altas de los últimos 1.500 años (¡!).

También acota este Informe que está comprobado científicamente que son las actividades humanas, especialmente las relacionadas con las emisiones de gases de efecto invernadero (que atrapan el calor) las principales responsables del cambio climático recientemente observado. En ello coincide con los reiterados pronunciamientos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC). 

Para el Gobierno de los EEUU que preside Donald Trump no era fácil digerir este Informe y más difícil aún impartir su aprobación para que el mismo fuera liberado y publicado tan profusamente como lo dispone la Ley. Este Informe fue presentado al Gobierno con la suficiente antelación, para que la EPA y 12 agencias más lo pudieran aprobar antes del 18 de agosto, fecha límite esta para hacerlo. Más, sin embargo, desde entonces el Gobierno se venía haciendo el de la vista gorda y después de un largo mutismo, por fin, se resolvió romper su silencio y sacó el Informe del congelador en donde lo tenía engavetado. El mundo quedó atónito, pues lo tomó por sorpresa esta decisión, que no debe extrañar después de conocer los bandazos que han caracterizado a la administración Trump.

Increíble, pero cierto. Contra todos los pronósticos, la Agencia estadounidense de Protección Ambiental (EPA, por su sigla en inglés) terminó avalando este Informe, cuyas conclusiones, así como las medidas que recomienda, contradicen de cabo a rabo las afirmaciones de Trump, para quien "el cambio climático es un invento que pretende proteger la naciente industria china, perjudicando la industria americana. Este fenómeno no está demostrado y no tiene un sustento real". Y también a Scott Pruitt, quien, ya como Director en funciones de la EPA, manifestó no estar “de acuerdo en que la actividad humana sea un contribuyente primario al calentamiento global que vemos”. El dubitativo Pruitt ya lo había dicho en un artículo suyo publicado en National Review a comienzos de este año: “los científicos siguen en desacuerdo sobre el grado y el alcance del calentamiento global y su conexión con las actividades humanas”.

Como lo advierten en The Washington Post los periodistas Chris Mooney, Juliet Eilperin y Brady Dennis, el hecho de que este Informe haya visto la luz, sólo “demuestra que los científicos federales han continuado escribiendo documentos y publicando informes sobre el cambio climático, incluso cuando las personas designadas por razones políticas han alterado la redacción de los comunicados de prensa”.

En manera alguna el hecho de no vetar o censurar el Informe es indicio de que Trump haya cambiado su postura frente al Cambio climático. El Comunicado oficial dado a conocer por el portavoz de la Casa Blanca Raj Shah es la prueba al canto de ello. Utilizando expresiones propias del negacionismo del Cambio climático y en un lenguaje alambicado y sibilino trata de salirse por la tangente. En él se lee que "el clima ha cambiado y siempre está cambiando” y extrae con pinzas de su contexto una frase del Informe para sostener que “como dice  la Evaluación Nacional sobre el Clima, la magnitud del cambio climático futuro depende significativamente de la ´incertidumbre restante en la sensibilidad del clima de la Tierra a las emisiones de gases de efecto invernadero”. Si, pero no! 

Cota, noviembre 11 de 2017

Escrito por Amylkar D Acosta M. ex presidente del Congreso y ex ministro de Minas y Energía.

Los costos de la Democracia

Por Mauricio Cabrera Galvis.- Al partido Liberal le han caído rayos y centellas por insistir en realizar el próximo domingo 19 de noviembre una consulta popular para elegir, -entre Juan Fernando Cristo y Humberto de la Calle-, a su candidato para la presidencia.

La crítica principal es el alto costo que tiene la consulta que, aún después de haberla reducido a las cabeceras municipales, puede llegar a $40.000 millones. La crítica al costo es mucho más acida por tratarse de dineros utilizados para un solo partido. Si el 19 de noviembre hubiera también consultas para seleccionar los candidatos del Centro Democrático, de los Verdes y de los conservadores, la cuestión del costo se minimizaría, pues las consultas se volverían un asunto de interés general.

De hecho, en algún momento esos partidos contemplaron la posibilidad de hacer consultas abiertas en la misma fecha, pero la descartaron. El CD porque no puede aceptar que la voluntad popular prevalezca sobre la opinión del caudillo; Fajardo, Claudia y Robledo porque no han podido ponerse de acuerdo ni siquiera en el mecanismo de escogencia, y lo que queda del partido conservador porque no tiene candidatos para una consulta.

Entonces, si bien es cierto que $40.000 millones es mucha plata para la consulta de un solo partido, la culpa no es del liberalismo sino de los otros partidos que renunciaron a utilizar ese mecanismo de participación democrática. Pero más allá de la cuestión monetaria, hay que recordar por qué es importante la consulta popular.

No es un capricho de Cristo y de la Calle, pues para el partido Liberal es una cuestión de principios y de respeto por su historia. En 1988 Luis Carlos Galán puso como condición para que su renovador Nuevo Liberalismo se reintegrara al partido Liberal que el candidato del partido no lo escogiera un conciliábulo cerrado o, peor aún, el dedazo del caudillo, sino el voto popular. Un año más tarde fue asesinado cuando estaba en plena campaña para la primera consulta, pero esta quedó institucionalizada como uno de sus grandes legados a la democracia y a la modernización de los partidos.

 

Es lamentable que desde la época de Galán hayamos retrocedido tanto que hoy se piense que las consultas partidistas son una pérdida de tiempo y dinero. Es el resultado de la debilidad y el desprestigio de los partidos políticos, pero la solución no puede ser dejar de realizarlas, sino por el contrario exigir que hagan consulta los partidos que tengan varios aspirantes, y que estas sean cerradas. Es más barato una encuesta, pero estos son los costos de la democracia.  

Escrito por Mauricio Cabrera Galvis

La podredumbre cordobesa (I)

Por Ariel Ávila.-Eduardo José Tous de la Ossa es actualmente representante a la Cámara por el departamento de Córdoba. Llegó como fórmula del senador de Bernardo Elías, ambos del Partido de la U. Entre 2007 y 2013, Tous fue director regional del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en Córdoba, donde hizo y deshizo con la plata de los niños del departamento.

Vale la pena nombrar al menos cuatro hechos. Por un lado, se ejecutaron alrededor de 100 obras de infraestructura para la atención integral de la primera infancia, lo que hoy se denominan Centros de Desarrollo Infantil (CDI). Estos espacios se convirtieron en foco de corrupción, con deficiente infraestructura, provisión de alimentos insalubres y condiciones paupérrimas de adecuación.

En segundo lugar, la Procuraduría abrió una investigación en 2011 contra Tous de la Ossa tras conocerse versiones de supuestos contratos millonarios relacionados con la primera infancia, y que el ICBF regional habría otorgado a fundaciones para favorecer económica y políticamente la campaña del exalcalde de Sahagún para el periodo 2012-2015, Carlos Elías Hoyos. Una denuncia hecha por el portal Semana.com en marzo de 2011, señalaba a José Tous por haber adjudicado contratos por 1.800 millones de pesos entre 2010 y 2011 a la fundación Fedesco, la cual tenía presuntamente en su junta directiva a Jorge Montes, mano derecha del senador Ñoño Elías, primo de Carlos Elías. Una investigación que no logró mayor impacto en los órganos de control.

En tercer lugar, el exalcalde Carlos Elías Hoyos es esposo de Lucía Tous de la Ossa, hermana de José Tous. Lucía Tous fungió como representante legal de la fundación Taller de los Sueños y estuvo relacionada con la fundación Planeta, cuyo representante legal había sido José Tous antes de llegar a la dirección del ICBF, organizaciones a través de las cuales la Dian había donado desde 2004 un importante número de mercancías incautadas a través de Acción Social, según Semana.com. Este hecho no tendría mucha relevancia si no fuera porque Marcos Díaz, hijo del entonces director de la Dian Néstor Díaz, como lo señalan investigaciones previas de la Fundación Paz & Reconciliación, hubiera contraído matrimonio con Carolina Elías Náder, prima de Ñoño y de Carlos Elías Hoyos, e hija del exsenador Jorge Ramón Elías Nader, condenado por el proceso 8000.

Lo irregular del asunto es que el procurador regional de Córdoba, para esa época Ramiro Nassif, quien era cuota política de Bernardo Elías, manifestó luego de una visita de inspección, que el ICBF no hizo contratos con las fundaciones Planeta y Taller de los Sueños, con lo cual concluyó que no existía vínculo contractual con las fundaciones señaladas, advertía Nassif.

En su momento Nassif, como cuota política de Bernardo Elías, deja la incertidumbre sobre la imparcialidad de esta investigación. Esto, porque en 2012 aparecía referenciado en una denuncia ante la Corte Suprema de Justicia por parte de 7 organizaciones de la sociedad civil que señalaban cómo 20 congresistas debieron declararse impedidos para la reelección del exprocurador Alejandro Ordóñez. En ese momento, el senador Bernardo Elías votó a favor en la reelección de Ordóñez, estando impedido por haber sido favorecido con el nombramiento de Nassif en Córdoba.

En 2013, luego de 7 años dirigiendo la regional del ICBF, José Tous renunció para aspirar a la Cámara de Representantes. El porcentaje de dominio electoral fue impresionante sobre todo en Sahagún San Pelayo, Ciénaga de Oro, Chinú, Tierralta, Montelíbano y La Apartada. Todos coinciden con  la inversión del departamento y del ICBF.

Porcentaje Electoral José Tous

Mapa: Fundación Paz & Reconciliación

José Tous fue elegido como representante a la Cámara por el departamento de Córdoba, siendo la segunda votación más alta a la Cámara de representantes en su departamento (solo después de Sara Piedrahita) y una de las votaciones más altas del país: 92.830 votos. Tous de la Ossa recibió también el apoyo de los diputados del Partido de la U, Carlos Burgos (Hijo del abogado Álvaro Burgos, hoy investigado por el carrusel de la educación en Córdoba), Baldomero Villadiego, Jaime Bello y Luis Saloom, así como la maquinaria política que respaldó al senador Ñoño Elías. Una vez elegido en el Congreso (2014), en la Comisión quinta, a pocas horas de haber asumido el cargo, José Tous radicó la Ley 1804, aprobada el 2 de agosto de 2016, por la cual se establece la Política de Estado para el Desarrollo Integral de la Primera Infancia ‘De Cero a Siempre’, que ratifica el compromiso del Estado en defensa de las niñas y niños menores de 5 años.

Sin embargo, lo que llama la atención, es que en 2015 fue elegido gobernador de Córdoba Edwin Besaile, hermano del senador Musa, con quien el representante Tous ha venido trabajando de la mano en la entrega y ejecución de programas de atención a la niñez y la alimentación escolar en el departamento. Una ley hecha con destinación política propia.

Sin lugar a dudas, este no es el único precedente de la relación de Tous con el senador Besaile. Durante la anterior Gobernación de Córdoba, administrada por el exgobernador Alejandro Lyons, el representante Tous tuvo familiares favorecidos por su participación dentro del gabinete de la Gobernación, y también por el acceso a multimillonarios contratos con la Gobernación, la Corporación Autónoma de los Valles del Sinú y San Jorge (CVS) (cuotas burocráticas del senador Besaile) y algunos municipios, que ascienden a la suma de 70.000 millones de pesos. 

Ahora el flamante representante no sabe si saltar a Senado o esperar la Gobernación. Tremendo colombiano con tremenda indecisión.

Escrito por Ariel Ávila. Politólogo.

¿Conmoción interior?

Por José Gregorio Hernández.- Se ha venido expandiendo la idea según la cual, si el Congreso no aprueba la ley estatutaria que regule la JEP en los pocos días que hacen falta para que expire el procedimiento abreviado (Fast track) previsto en el A.L. 1/16 con carácter  transitorio (el término vence el 30 de noviembre), el Presidente de la República debería declarar el Estado de Conmoción Interior.

La situación es verdaderamente crítica. La JEP no puede entrar a funcionar sin la legislación estatutaria que establezca unas reglas mínimas para esa  jurisdicción, y, además de las estatutarias,  faltan las disposiciones procesales -también especiales- que allí deben ser observadas según el artículo 29 de la Constitución.  Todo eso parece hoy difícil y lejano. Piénsese, por ejemplo, en que, cuando salga del Congreso (si sale), la legislación estatutaria debe ir a control previo ante la Corte Constitucional, que ni siquiera ha resuelto sobre el  A.L. 1/17, creador de la JEP.

Como lo hemos sostenido, para hacer la paz no se requería desvertebrar el ordenamiento jurídico como ha sido desvertebrado con el pretexto de implementar lo convenido  entre el Gobierno y las Farc. Votado negativamente el Acuerdo en el plebiscito, no ha debido entrar a regir el A. L. 1/16 (así lo preveía su artículo 5, al exigir para tal efecto la previa refrendación popular), y en cambio, habiendo fallado la condición constitucional, se ha debido negociar un  acuerdo distinto. Se prefirió dejar el mismo texto expresamente  rechazado por el pueblo, con algunas adiciones, y forzar la entrada en vigencia de la reforma constitucional -que contenía el Fast track y las facultades presidenciales  extraordinarias-, acudiendo al indebido expediente de una “refrendación popular” por  el Congreso, en mal momento aceptada por la Corte Constitucional.

Así que, desde una perspectiva constitucional, fueron endebles  las bases mismas  -los cimientos-  de todo lo actuado a partir de tan ilegítimo origen. El edificio no podía quedar bien construido. Todo lo que se comienza mal, sigue mal y termina mal.

Ahora quieren cometer otra equivocación: equiparar la incapacidad del Congreso a una perturbación del orden público, y pretender que las disposiciones estatutarias y procesales indispensables para el funcionamiento de la JEP se pongan en vigencia por la vía de decretos legislativos de conmoción interna. Si la Corte Constitucional es coherente con su exigente  jurisprudencia de 25 años al respecto, todas esas normas deberían caer por  inconstitucionales, y hasta allí llegaría la JEP, que es parte fundamental de los acuerdos de paz.

Es que, fuera de no estar configurados  los motivos para tal declaración,  como lo ha advertido siempre la Corte, las normas estatutarias y procesales deben ser aprobadas por ley en sentido formal y orgánico, es decir, por el Congreso, no por el Presidente de la República, ni siquiera revestido de facultades extraordinarias. Y además, está de por medio la conexidad: las medidas que dicte el Gobierno en uso de las atribuciones excepcionales de la conmoción interior deben estar dirigidas únicamente  y exclusivamente a conjurar las causas de la perturbación del orden público. ¿Cuáles serían esas medidas en este caso? ¿Cerrar el Congreso, que, por su negligencia, habría causado la conmoción? 

Claro que no. Aunque, después de lo visto en estos meses, en que el orden jurídico se convirtió en un caos, nada resulta extraño.

Escrito por José Gregorio Hernández. Ex presidente de la Corte Constitucional de Colombia.

La transición energética

Por Amylkar D. Acosta M.- La energía se rige por dos principios fundamentales de la termodinámica: el primero, el de la conservación de la energía, desarrollado por Clausius y Thomson y el segundo, el de la degradación de la energía, desarrollado por S. Carnot, más conocido como la entropía. Las fuentes de energía se clasifican entre aquellas que son renovables y las que son no renovables. Históricamente la generación, el transporte y el uso de la energía han dependido de los desarrollos de las tecnologías, los cuales a su vez han sido los protagonistas de las cuatro ediciones de la revolución industrial que han jalonado el crecimiento y el desarrollo de la economía global.

Como bien lo dijo Joseph A. Schumpeter, “la innovación implica, por virtud de su naturaleza, una gran paso y un gran cambio…y difícilmente se mantiene alguna de las formas de hacer las cosas que fueron óptimas antes”. Y es propio de la tecnología su evolución disruptiva, a saltos. Así se explica que la primera revolución industrial (1784) fue posible gracias a la invención de la máquina a vapor, la segunda (1870) se caracterizó por la generación eléctrica a gran escala, concomitantemente con la invención del motor de combustión interna, la tercera (1969) por la electrónica y las tecnologías de la información y la cuarta, la actual, por los sistemas físicos cibernéticos (Big Data, IoT, Smart Cities y la inteligencia artificial).

Entre las fuentes primarias de energía, así como en la matriz energética han tenido y siguen teniendo una gran preponderancia aquellas de origen fósil (el carbón, el petróleo y el gas, especialmente), superando el 80% de las mismas. Hoy el mundo produce unas 12.000 millones de toneladas equivalentes de petróleo (TEP) de energía, equivalente a 218 millones de barriles de petróleo equivalente (MMBPE), de las cuales el 81% se obtienen del carbón, del petróleo y el gas. No obstante, las megatendencias apuntan hacia una recomposición de la matriz energética, debido a dos factores fundamentales, la reconfiguración del mercado energético (2007)  y el Acuerdo de París contra el Cambio climático (2015).

La teoría del “pico” de Hubbert, también conocida como cenit del petróleo, se tuvo por mucho tiempo como la verdad revelada. Según ella, las reservas de crudo empezarían a declinar con el despuntar del siglo XXI y de paso su escasez mantendría por las nubes su cotización. Lo sintetiza muy bien el experto petrolero Luis Giusti, cuando afirmaba que “a un precio de US $75/barril, el petróleo de esquistos se torna ´muy sucio´, el bitúmen canadiense ´muy viscoso´, el crudo pre – salino de Brasil ´muy profundo´y el Ártico de Rusia ´imposible´”. Pero, de pronto, irrumpió la tecnología del fracking en los EEUU para explotar yacimientos no convencionales y ello catapultó a la potencia del norte, que llegó a equipararse con Arabia Saudita como gran productor. Y de paso la “revolución de los esquistos”, como se le denomina, arrastró a la baja los precios del petróleo. Si antes se especulaba sobre el momento en que las reservas de crudo empezarían a declinar, ahora abundan los vaticinios sobre el momento en que empezará a decaer la demanda del mismo.

Pese al empeño de los escépticos y de los “mercaderes de la duda”, que es como los denominan Naomi Oreskes y Erik Conway, encabezados por Trump, en negar el cambio climático, cada día el consenso es mayor sobre la necesidad de encararlo a riesgo de abocar al mundo a su autodestrucción. Por fuerza de las circunstancias, la comunidad internacional arribó en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio Climático (COP21) en París (2015) al consenso en el sentido que “el mundo debe alcanzar la ´neutralidad´ de las emisiones de gases de efecto invernadero en la segunda mitad de este siglo”. Y para ello es menester impulsar el objetivo 7, de los 17 y 32 metas, de las 169 de los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) a alcanzar para el 2030. Se trata de que la energía sea asequible y no contaminante, con lo cual se le abre un espacio enorme al desarrollo de las energías renovables y limpias.

Como lo dijo Parke Dickey, en 1958, anticipándose a los acontecimientos, “muchas veces en el pasado pensábamos que nos estábamos quedando sin petróleo, pero realmente nos estábamos quedando sin ideas”. Y lo dijo Bill Gates, “la clave del éxito está en saber detectar hacia dónde va el mundo y llegar allí primero”. En esa carrera están los países, tratando de llegar primero y gracias a la torpeza de Trump China está sacándole ventaja a EEUU y no sólo a EEUU. Lo dijo claramente la Comisaria de Industria de la Unión Europea Elzbieta Bienkowska: “si China introduce una cuota de 10% de vehículos eléctricos - como acaba de hacer – los fabricantes europeos no pueden invertir únicamente en mejorar los motores de combustión”. Y advirtió la Comisaria, “en la década de los 2000 no creímos en los teléfonos inteligentes y perdimos”. Trae la Comisaria a colación, como ejemplo de lo que les puede volver a pasar, si no se avispan, lo que pasó con la finlandesa Nokia, que se dejó arrollar por la estadounidense Apple, Huawei china y la surcoreana Samsung. Estamos, entonces, en medio de una transición energética que no se va a detener y de lo que se trata es de no rezagarse, de no dejarse sorprender. El que despabila pierde! 

Barranquilla, noviembre 4 de 2017

www.amylkaracosta.net

Escrito por Amylkar D Acosta M. Expresidente del Congreso y ex ministro de Minas y Energía.

Qué hacer ante la crisis de los confeccionistas y la industria

Por: Jorge Enrique Robledo.-En los últimos días, y antes lo habían hecho los del calzado, se movilizaron en Medellín, Bogotá, Cali y otras ciudades los confeccionistas y los textileros, trabajadores y empresarios. Protestaron por su pésima situación económica, afectada en últimas por las importaciones legales e ilegales que autorizan o facilitan las políticas de libre comercio, incluidos los TLC y las bajas gratuitas de los aranceles. Al igual que las maravillas exportadoras que nos pintaron en ese momento, también resultó falso que el contrabando desaparecería con la apertura de César Gaviria y de todos –¡de todos!– los siguientes gobiernos.

Según el DANE, en el segundo trimestre del año se perdieron más de 51 mil empleos en las confecciones. Pero como solo se evalúan empresas con más de 11 empleos y el 52 por ciento está en la informalidad, los trabajos perdidos sumaron más de cien mil. Todo por cuenta de unas importaciones desbocadas –además del contrabando–, que entre los meses de julio de 2016 y 2017 aumentaron 41 por ciento y llevaron a que el sector cayera en 14 por ciento.

Colombia no puede competir airoso en textil-confecciones y en calzado, tan importantes para el proceso industrial y el empleo. Y no puede hacerlo no por culpa de los empresarios y los trabajadores, sino por el llamado “costo país” –y por las facilidades a la entrada de productos extranjeros–, es decir, por lo escaso y costoso del crédito y las altas tarifas de la electricidad, por ejemplo. Cuenta asimismo el bajísimo precio de la mano de obra de países como Vietnam, India y Bangladesh, cerca de la mitad del colombiano, que igual es parte del “costo país”. Las empresas menores también sufren porque su impuesto de renta es igual al de las trasnacionales. En esto sí se han negado los gobiernos a copiar a Estados Unidos y Europa, donde las tasas son mayores para las empresas más grandes y menores para las más pequeñas.

Lo peor es que esta es la historia de toda la industria –y la del agro–, empobrecida y quebrada, como lo advertimos, desde 1990. Cuando “los mismos con las mismas” decidieron sacrificar aún más la creación de riqueza nacional y el empleo, tras la falacia de que Colombia podía vivir solo de la gran minería y las inversiones y los créditos extranjeros, incluso en medio de la revaluación del peso frente al dólar que ellos mismos estimularon encareciendo las exportaciones y abaratando las importaciones. Si los propagandistas de estas políticas sientan cátedra como sabios, no es porque tengan la razón, sino porque son publicistas de los intereses de las trasnacionales y de los pocos nativos que prosperan en medio de la profunda mediocridad del capitalismo colombiano, de apenas 5.800 dólares de producto por habitante.

Puede demostrarse además que esta mediocridad económica obedece a que nunca ningún gobierno, y menos desde 1990, promovió un proyecto de auténtico desarrollo nacional, el cual, como se sabe, debe montarse sobre el progreso de la industria y el agro. Y como sucede cada cuatro años, los candidatos de “los mismos con las mismas” ya salieron a ofrecer pajaritos de oro para 2018, previa decisión de no hablar de este pasado, porque quedan en evidencia sus culpas como los únicos que han gobernado a Colombia y porque lo que en verdad ofrecen es hacer unos pequeños retoques para que todo siga igual de mal.

El desarrollo industrial y agropecuario del país, y el crecimiento del empleo y la disminución de las desigualdades, dependen de un amplio acuerdo nacional que tenga como objetivo una economía de mercado auténticamente moderna, algo que nunca ha ocurrido en Colombia. Entre sus medidas deben estar: no pactar más TLC y renegociar los actuales, aumentar los aranceles reducidos gratuitamente, crear un Ministerio de la pequeña y mediana economía urbana y rural, que el sector financiero le aporte en serio a este objetivo, reducir las tarifas de la electricidad, bajar el impuesto de renta de las pequeñas y medianas empresas y promover el avance científico y tecnológico, al igual que medidas que mejoren el ingreso y la capacidad de compra de los colombianos.

Coletilla. ¡Una gran noticia para el país! Por demanda que interpusimos, el Consejo de Estado anuló un concepto de la Dian que, contra la ley, les regaló a las trasnacionales mineras impuestos por 13 billones de pesos desde 2005, suma que tendrían que devolverle al país. Hacia adelante, a Colombia le entrarán más de un billón de pesos al año por esta sentencia. Nueva prueba de que luchar sí sirve (http://bit.ly/2gOZ0hd). 

Bogotá, 3 de noviembre de 2017.

Escrito por Jorge Enrique Robledo. Senador del Polo Democrático Alternativo.

Cyberseguridad, tema legislativo

Por Jaime Enrique Duran Barrera.- La Cyberseguridad es una estrategia que enfrenta los crímenes producto del avance digital y es ya una cuestión de estado en Colombia porque tiene una respuesta contundente desde el Senado de la República, al crear una legislación apta para atender los delitos informáticos y en internet, lograr la armonización de la normatividad interna, mejorar las técnicas de investigación cybercriminal y promover la cooperación entre las diferentes naciones, ya que estos delitos tienen una gran expansión técnica a nivel internacional.

Teníamos una deuda histórica con el Convenio de Budapest, el tratado internacional pionero en ese aspecto que busca hacer frente a los delitos informáticos y los de internet mediante la armonización de leyes nacionales, la mejora de las técnicas de investigación y el aumento de la cooperación entre las naciones.

Este importante instrumento jurídico fue elaborado por el Consejo de Europa en Estrasburgo, con la participación activa de los estados observadores de Canadá, Japón y China, en 2001 y entró en vigor en el 2006.

Colombia ha tomado su posición estratégica en el mundo digital y desde el Senado, con el proyecto del Ministro de las TIC, David Luna, hemos asumido la iniciativa dándole primer debate en la Comisión Segunda de la corporación y está pendiente para que la plenaria de la Cámara Alta, la apruebe. Se trata de minimizar los riesgos ante la exposición de amenazas cybernéticas de impacto global, al tiempo que se desarrollan mecanismos de cooperación en materia de seguridad digital con una política pública para una realidad imparable en el milenio.

En este proceso legislativo con el senador José David Name y otros congresistas, se planteó la necesidad de observar estratégicamente la conveniencia de esta propuesta en el contexto de Colombia y el mundo, ya que no sólo se debe prestar atención como una problemática individual de hackers, sino, como el impulso a una Cultura de la Cyberseguridad.

Esta cultura busca preservar los derechos humanos fundamentales de los ciudadanos e instituciones de las amenazas de las organizaciones del Crimen Digital, que se han posesionado de los más sofisticados mecanismos informáticos para delinquir en red, desde la actividad bancaria hasta la información estratégica de las naciones.

Este proyecto es un impulso a la conectividad nacional, ya que una visión estratégica digital creará redes humanas, institucionales y regionales, donde se pueden preservar no sólo los datos del quehacer cotidiano, sino  instruir a los ciudadanos, diversos y plurales, sobre el uso de las TIC y lograr una verdadera alfabetización digital, que contribuya al desarrollo sostenible y la equidad en derechos. 

Colombia no debe estar al margen en la defensa y preservación de los derechos digitales y en la utilización de las TIC, sino a la vanguardia, como lo estamos demostrando, al legislar en un tema grave y actual de seguridad nacional.

Escrito por Jaime Enrique Durán Barrera Senador Liberal de Colombia.

El odio a la democracia y los autoritarios camuflados

Por Ariel Ávila.-Ha sido increíble leer cómo algunos supuestos demócratas, defensores del voto como mecanismo para escoger a quienes nos gobiernan, son en realidad unos autoritarios camuflados, que utilizan discursos populistas y trasnochados para justificar sus posturas.

El próximo 19 de noviembre se realizará la consulta liberal para escoger, entre tres precandidatos, quién representará al partido en las elecciones del próximo año, también se espera que en marzo al menos dos sectores realicen consultas para escoger candidatos: el sector de los Verdes y la coalición del uribismo con una disidencia del Partido Conservador. La consulta liberal se hace en una fecha no electoral y por ende el costo de la misma es sustancialmente más caro que aquella que se hace en calendario electoral ordinario. Se cree que podría valer alrededor de 85.000 millones de pesos.

Una vez se conocieron las cifras fue común ver en redes sociales o escuchar a analistas demócratas manifestar que eso valía mucho, que esa plata podría ir a la salud, educación, acueductos, o también para sobrellevar el hambre de los niños de La Guajira. El argumento moralmente es muy fuerte, preferible utilizar la plata en comida para niños  que en papeletas y cajas de cartón.

Sin embargo, al profundizar en el debate la situación se vuelve complicada. Al menos surgen tres argumentos. Por un lado, uno de los mayores desafíos en nuestras democracias es lograr la democratización de los partidos políticos. A comienzos del siglo XX, Michels, uno de los mayores estudiosos sobre partidos políticos, formuló la famosa teoría de la “ley de hierro de la oligarquía en los partidos políticos”.  Quedó  marcada en un libro que es de lectura obligatoria para cualquier sociólogo o politólogo. Según esta ley, cuando una agrupación política se crea tiende a estar muy cerca de sus bases sociales, pero a medida que va pasando el tiempo y el partido se estructura, se produce un alejamiento de las bases. A este proceso se le denominó oligarquización, donde un grupo pequeño de personas tiende a manejar el partido y donde la democracia dentro de la estructura política no funciona.

Las principales figuras en nuestras democracias son los partidos, pero son antidemocráticos por dentro. Por ello uno de los principales retos es lograr democratizar los partidos por dentro, es decir, evitar el famoso dedazo, donde el jefe del partido es el que escoge. Pues bien, una de las herramientas principales, aunque no es la única, ni la más importante, es la consulta. Eso mejora la salud de la democracia. Imagínense que desde ahora en adelante se prohíban las consultas a todos los partidos con la disculpa de que no hay plata.

El segundo argumento es que la democracia funciona bajo esas reglas. Ese es el costo. En regímenes autoritarios o dictatoriales los costos son otros, pero en las democracias hay que gastar plata en los mecanismos de participación. Tal vez la consulta de partidos no mejore la democracia en lo práctico, pero si no existen sí empeoraría el escenario democrático. Es mejor tenerlas que no tenerlas. Así las cosas, si se es demócrata se debe aceptar el mecanismo, y no disfrazar el odio a la democracia con discursos poco elaborados y populistas.

El tercer argumento es que las consultas deben ser abiertas y promocionarse para que participen ciudadanos de opinión y no solo maquinarias. Gracias a ese discurso de los populistas se pasó de una consulta de 85.000 millones de pesos que garantizaba 11.000 puestos de votación y 30.000 mesas, ahora el recorte presupuestario significa pasar a una consulta con 4.381 puestos y 10.000 mesas. Es decir, mucha gente, sobre todo la población rural no podrá votar. Una democracia solo para algunos. 

Si queremos construir escuelas, hospitales, darle de comer a los niños, invito a que la población sea más seria a la hora de votar y que no voten por bandidos, a mis amigos de opinión y de los medios les digo que vigilen mejor a los políticos en lugar de rendirles pleitesía, con ello obligaremos a los políticos a rendir cuentas, pero no la emprendan contra la democracia. O si lo van a hacer, acepten que son autoritarios.

Escrito por Ariel Ávila