Opinión

O se unen o nos hunden!!!

Por Giovanni Décola.-Resuelta la consulta liberal, la cual dio como ganador a Humberto De La Calle, corresponde ahora, no solo a los liberales, sino a los amigos de la paz, defender este triunfo como una coraza. 

Los abanderados de la guerra, los que añoran a una Colombia violenta, los que quieren hacer trizas los acuerdos de paz, han pretendido por todos los medios, deslegitimar la consulta, no como un medio para atajar al candidato victorioso, sino como una herramienta para cerrarle los pasos a la paz. 

Los representantes de esa Colombia retrograda, los que quieren empecinarse con la guerra, pero con sangre ajena, los que quieren que el progreso sea solo para unos cuantos, los que quieren que se le recorten libertades y derechos a los trabajadores, a quienes les huele maluco los sindicatos, a quienes atentan contra las minorías, a quienes le tienen pánico a la JEP, utilizarán todos los medios a su alcance, para evitar que un candidato amigo de la paz, llegue a la presidencia. 

No en vano, Uribe le hace ojitos a Vargas Lleras, para que éste le crea el cuento que lo va a apoyar si ninguno de sus cinco “buenos muchachos” despega en las encuestas, cuando Uribe sabe de antemano, que si Santos no le cumplió, mucho menos lo haría, un hombre tan arrogante y soberbio como el exvicepresidente. A lo que juega Uribe con esa estrategia, es que Vargas Lleras con su enorme poder en la Fiscalía, la cual se ha convertido en su policía política, vaya alineando en la derecha a los políticos que tienen problemas con la justicia, a través de las investigaciones judiciales, y si no lo hacen, les cae la desgracia de ser encarcelados y en el menor de los casos, expuestos a la picota pública a través de la compulsa de copias para quienes son aforados. 

Y si no es a través de la Fiscalía, Vargas Lleras, se aprovecha de la Contraloría Distrital de Bogotá, donde también cuenta con un Contralor de bolsillo, para sacar del camino, por ejemplo, al exalcalde Gustavo Petro a través de ilegales sanciones fiscales donde le impone multas que superan los 200.000 millones de pesos. 

Pero si lo anterior no funciona, entonces acude la derecha, a sus periodistas amigos para enlodar con cualquier pretexto a figuras como Claudia López, Fajardo, Robledo, entre otros, y seguidamente ponen a funcionar a sus miles de perfiles falsos en las redes sociales, para acribillar al político que se la esté jugando por la paz. 

Es por ello, que esta victoria de De La Calle, tenemos que defenderla, no solo los liberales, sino los simpatizantes de otras opciones políticas, que aunque sean diferentes, tenemos como punto en común: la paz. 

Somos conscientes que ningún Partido elige solo al Presidente de la República, por ello nos urge, a las fuerzas progresistas y democráticas, encontrar un mecanismo que facilite la unión de puntos comunes y se converja en la diferencia, para que definido el programa de Gobierno, se seleccione el candidato único que enarbole las banderas de la paz. La paz llegó para quedarse y no nos la dejaremos arrebatar de los sepultureros de sueños y esperanzas, que quieren ver a Colombia en un lodazal de sangre y tragedia. 

Así que señores Humberto De La Calle, Sergio Fajardo; Gustavo Petro, Jorge Robledo, Claudia Lopéz; Clara López, y todo aquel candidato que esté a favor de la paz, empiecen a trabajar en equipo. O se unen o nos hunden!!!

Escrito por Giovanni Décola. Abogado y Periodista.

De La Calle, triunfador; Cristo, magnífico

Por Horacio Serpa.-Primero que todo, felicitaciones al Partido Liberal. Fue capaz de convocar una Consulta Popular para escoger el candidato presidencial, lo cual indica que se trata de una Colectividad seria, organizada y consecuente con su talante democrático y participativo. Muchos hicieron el feo a esta actividad democrática por su valor económico, desconociendo que fue convocada por el Estado con cargo a una partida que existe en el presupuesto. La democracia cuesta y los liberales no somos culpables de que ningún otro Partido haya tenido la disposición o las agallas de consultar sus decisiones con el pueblo. Fue un reproche politiquero e injusto.

En segundo lugar, ganó Humberto De La Calle Lombana, lo cual merece mi sentido reconocimiento. Repito, como lo he manifestado en público, que es una persona seria, respetable, de grandes antecedentes y muchos méritos, entre ellos los logrados en la Asamblea Constituyente y en el Proceso de Paz con las Farc. Será el candidato del Partido Liberal a la Presidencia, y como anoche lo dijo Cristo, todos los liberales debemos apoyarlo con decisión.

De Juan Fernando Cristo hay que decir mucho, además de sus altas condiciones personales y familiares, jurídicas, políticas y de conciliador. Hizo una campaña seria y limpia, con base en un programa que resumió en “Los 10 mandamientos liberales, según Cristo”. Logró una votación superior al 47% de los electores, y eso es mucho decir. Las encuestas que lo señalaban como un derrotado absoluto, quedaron mal paradas. Cristo ganó en la provincia, lo que es una señal indiscutible de liderazgo. Juancho, como lo llamamos sus amigos, se erigió como la cabeza de una tendencia liberal que lucha por la paz, la equidad, la descentralización real, el cambio de modelo en salud, la seguridad en las ciudades, la calidad en la educación y la defensa de la naturaleza.

Cristo, sin duda un ganador, reconoció el triunfo de su adversario y en gesto de nobleza que eleva su figura de Estadista pidió a sus representados asumir el compromiso de acompañar a De La Calle con decisión, para lograr el triunfo presidencial.

Humberto y Juancho fueron dignos adversarios. Se respetaron, esgrimieron tesis en cambio de armas, juntos pensaron en la conciliación después de la refriega civilizada y por eso hoy todos los liberales tenemos un candidato al que apoyaremos decididamente.

Siendo que casi todo fue bueno, en el camino de la disputa democrática quedaron unos baches que tocará analizar y superar para que en el futuro no se conviertan en dificultades. En primer lugar, la inapropiada intervención en la emulación liberal de algunos cuadros de la Dirección Nacional Liberal, cuando su obligación era la imparcialidad; lo otro fue que en algunas jefaturas regionales se presentó una rara especie de transfuguismo, del que es dable pensar que no surgió espontáneamente. ¿Qué pasó? Esas heridas que empezaron a curarse con el bálsamo de la posición cristista, hay que cauterizarlas. 

Humberto De La Calle es el candidato único del Partido Liberal. ¡Debe ser el Presidente!  

Escrito por Horacio Serpa. Senador Liberal de Colombia

Industria descosida

Por Mauricio Cabrera Galvis.- La industria colombiana no levanta cabeza. Según los datos del PIB revelados por el DANE esta semana mientras el conjunto de la economía creció 2% el último trimestre, el sector industrial registró una caída de 0.6%. Si se quita el efecto positivo del inicio de operaciones de Reficar, el comportamiento del resto de la industria es todavía peor, pues en lo corrido del año decrece 1.9%.

En medio del mal comportamiento del total del sector industrial, algunos subsectores están más golpeados por la competencia de las importaciones y el contrabando. Uno de ellos es el textil y confecciones, cuya producción viene en caída libre y este año registra una disminución de cerca del 10%.

El impacto de las importaciones sobre los fabricantes nacionales de telas se puede apreciar si se compara con lo que pasa en otros países. Por ejemplo en el caso del Denim, materia prima de los jeans, en Colombia el año pasado se registraron legalmente importaciones por 35.6 millones de kilos. En Argentina y Brasil, países que si cuidan sus industrias, se importaron en el mismo período 4.5 millones y 1.8 millones de kilos respectivamente.

Una razón de tan abrumadora diferencia son los aranceles para esos productos, que allá son superiores al 20% mientras que acá, en el país de la apertura hacia adentro, son de 5%.

La confección de prendas de vestir también está cayendo este año, con un enorme impacto sobre el desempleo, porque el gobierno tuvo que desmontar a principios del año las medidas de protección que había adoptado –un sobrearancel por kilo de producto importado-, y se demoró mucho en tomar medidas similares que no pudieran ser objetadas ante la OMC.

 

La demora oficial en la adopción de normas de protección es más grave en el caso de las telas, pues no solo no se han expedido todavía, sino que el solo hecho de anunciar con anticipación que se iban a tomar, indujo a los importadores a aumentar sus inventarios, acelerando sus compras en el exterior y disminuyendo aún más la compra de productos nacionales. Si a esto se agrega el contrabando de telas y confecciones, se entiende porque esta industria está descosida y tardará mucho remendarla.

Escrito por Luis Fernando García. Forero

Corrupción: ¿héroes o leyes?

Por Moisés Naim.- La buena noticia es que el mundo está harto de la corrupción. La mala noticia es que la manera en que la estamos enfrentando es ineficaz. Buscamos gobernantes que sean héroes honestos en vez de promover leyes e instituciones que nos protejan de los deshonestos.

En todas partes aumenta el repudio popular a políticos y empresarios ladrones. Las protestas contra la corrupción son masivas, globales y frecuentes: India, México, Rusia y Tailandia son solo algunos de los muchos países donde la gente ha tomado las calles. Ya no creen ni que la corrupción sea inevitable ni que sea inútil intentar combatirla.

El impacto de algunas de estas protestas populares ha sido sorprendente: los presidentes de Guatemala y Corea del Sur, por ejemplo, fueron depuestos y encarcelados. En Brasil, enormes marchas crearon las condiciones para que la presidenta Dilma Rousseff fuese destituida.

En el mundo entero hay un enorme deseo de acabar con los líderes corruptos y reemplazarlos por otros cuya honestidad está fuera de duda. Pero ¿es la búsqueda y el subsecuente nombramiento de personas que creemos íntegras el mejor antídoto contra la corrupción? No.

Elegir gobernantes honrados es una lotería. Puede que, en efecto, resulten serlo; o puede que no. En todo caso, no basta con votar a aquellos que presumimos honestos, también hacen falta leyes y prácticas que prevengan y castiguen la deshonestidad. Las sociedades que solo le apuestan a un líder honrado casi siempre salen perdiendo. Silvio Berlusconi, Vladímir Putin y Hugo Chávez llegaron al poder prometiendo eliminar la corrupción. Y ya conocemos los resultados.

Además, en estos tiempos, también necesitamos instituciones que impidan que la lucha contra la corrupción sirva como mecanismo de represión política. Estamos viendo, por ejemplo, cómo esta nueva intolerancia popular hacia los políticos venales está siendo aprovechada por los autócratas del mundo para eliminar a sus rivales. Vladímir Putin suele acusar de corruptos y encarcelar a quienes llegan a tener demasiada influencia.

En China, desde que en 2012 Xi Jin ping asumiera la presidencia, más de 201.000 funcionarios han sido llevados a juicio. Algunos han sido condenados a muerte. En una redada anticorrupción, el príncipe saudí Mohamed al Salman acaba de detener a más de 200 potentados, incluyendo a uno de los hombres más ricos del mundo, el príncipe Alwaleed bin Talal.

Los Gobiernos de Cuba, Irán y Venezuela regularmente usan las acusaciones de corrupción para encarcelar a sus opositores. Quizás entre los encarcelados por los dictadores haya corruptos. Pero las verdaderas razones de su detención seguramente tienen más que ver con su activismo político que con su presunta deshonestidad.

La lucha contra la corrupción no tiene por qué ser corrupta y, afortunadamente, están proliferando los esfuerzos genuinos por disminuir esta plaga. En Argentina, Chile, Colombia, Perú y Uruguay, por ejemplo, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) está apoyando “laboratorios de innovación pública” que experimentan con nuevos métodos de monitoreo y control de la gestión del gobierno.

En Brasil, un grupo de expertos en análisis de datos decidió usar las técnicas de inteligencia artificial para el control social de la administración pública. Escogieron un caso muy concreto para probar sus teorías: ¿cómo limitar el fraude en los reembolsos que piden los diputados para cubrir sus gastos de transporte y alimentación cuando viajan por motivos de trabajo? Llamaron a su proyecto Operación Serenata de Amor y recaudaron pequeñas donaciones a través de Internet.

Con estos fondos crearon a Rosie, un robot computacional que analiza las solicitudes de reembolso de los parlamentarios y calcula la probabilidad de que sean injustificadas. Para sorpresa de nadie, Rosie detectó que, con frecuencia, los diputados hacían trampa. El equipo dotó a Rosie con su propia cuenta de Twitter y allí los seguidores se enteran instantáneamente de los intentos de sus parlamentarios de cargarle al Estado gastos que no tienen nada que ver con su gestión.

Rosie es un pequeño ejemplo que ilustra grandes y positivas tendencias en la lucha anti-corrupción: la potencia de la sociedad civil organizada combinada con las oportunidades que ofrecen Internet y los nuevos avances en computación, así como la prioridad que hay que darle a la transparencia de la información en la gestión pública.

Sin duda, resulta fácil desdeñar a Rosie como un esfuerzo marginal que no le hace mella a la macrocorrupción. Así, mientras algunos diputados le cargaban sus gastos personales al Estado, la empresa brasileña Odebrecht pagaba 3.300 millones de dólares en sobornos por toda América. No obstante, conviene matizar el escepticismo. Marcelo Odebrecht, el jefe de la empresa, ha sido condenado a 19 años de cárcel. Y los diputados ahora se cuidan de no abusar con el reembolso de sus gastos.

Las cosas están cambiando.

@moisesnaim

Escrito por Moisés Naim Economista y Analista Venezolano

Ensayos y errores

Por José G. Hernández.- “Por lo visto, no hay guardianes que defiendan la Constitución”

Ha dicho el presidente Santos en Lisboa que el Acuerdo de Paz de Colombia es “un verdadero laboratorio que puede ser útil para intentar soluciones en otros escenarios”.

En ese laboratorio todavía siguen, Gobierno y Congreso, experimentando; usando tubos de ensayo. Eso explica por qué han cometido tantos errores, particularmente en la etapa de adopción de las normas que se han venido expidiendo para la implementación de lo convenido. Como se trata de experimentar, los asesores gubernamentales no cesan de aconsejar distintas fórmulas, para que sean ensayadas, sin importar los efectos de su aplicación. Si una fórmula falla, se recomienda otra, en lo que se conoce como “teoría del ensayo y el error”.

Por ejemplo, en materia de refrendación de los acuerdos, se pensó primero en la convocatoria de una asamblea constituyente. Después se descartó, sin saber por qué. Se ensayó entonces, con el mismo propósito, la idea un referendo, e inclusive se expidió una ley estatutaria que modificó las disposiciones que venían rigiendo al respecto. Pero en septiembre de 2015, sin dar ninguna explicación, el Presidente descartó también el referendo porque “sería un suicidio”.

Se ensayó la vía del plebiscito, y el experimento salió mal para el Gobierno. Confundieron el valor de la paz con un voluminoso y abstruso documento denominado Acuerdo Final, desconocido para la mayoría, y la pregunta formulada a los votantes no giraba alrededor de elementos comprensibles  que hubiesen podido ser votados con conocimiento de causa, sino que las opciones -SÍ o NO- recaían sobre el mamotreto.

Se ideó, entonces, y se puso en práctica, la polarización de los colombianos. Quienes votaran por el SÍ, a favor del Acuerdo, no lo harían porque lo entendieran y aceptaran sino porque -a ciegas- eran amigos de la paz. Quienes optaran por la negativa no lo hacían por tener reservas o por discrepar de algunos puntos del Acuerdo, sino porque eran enemigos de la paz.

Triunfó el NO. De ello se desprendía, en sana lógica, que, habida cuenta del rechazo popular al documento, este ha debido ser renegociado para pactarlo sobre bases distintas, pero los asesores aconsejaron algunas adiciones, consultadas con los que fueron llamados “voceros del NO”, y, en vez de someter al pueblo el nuevo texto, propusieron ensayar la refrendación popular (a la que se refirió el A.L. 1/16 como condición para que el procedimiento legislativo abreviado -“Fast track”- y las facultades extraordinarias entraran en vigencia) pero, eso sí, siempre que no votara el pueblo sino el Congreso, que así lo hizo sin discutir.

Para infortunio de la democracia, la Corte Constitucional, en lamentable fallo, admitió no solamente que la Constitución fuera sustituida por el “Fast track”,  sino que el Congreso sustituyera al pueblo, aunque no tuviera facultades para ello.

Vendrían otros ensayos y nuevos errores: pretender que el Acuerdo de Paz era un Tratado Internacional; establecer, mediante norma constitucional (A.L. 1/16, derogado por A.L. 1/17) que el Acuerdo se incorporara como parte del bloque de constitucionalidad; “blindar” el Acuerdo con la impracticable  tesis del carácter “intocable” del Acuerdo por 12 años. La Corte, en vacilante sentencia, pareció inclinarse por lo contrario en todos estos puntos. 

Y seguimos con los ensayos: ahora se habla de declarar la conmoción interior si el Congreso no aprueba la ley estatutaria sobre JEP. Es fácil el experimento. Al fin y al cabo, como que, por lo visto, no hay guardianes que defiendan la Constitución.

Escrito por José Gregorio Hernández. Ex presidente de la Corte Constitucional de Colombia.

La puja en la derecha por las maquinarias

Por Jairo Gómez.-La puja en la derecha colombiana por ganarse la hegemonía en las próximas elecciones está para alquilar balcón. La llegada de Vargas Lleras prendió las alarmas en el Centro Democrático y eso tiene al máximo jefe, el senador Uribe, pegado del techo.

Naturalmente, el sosiego con que el expresidente estaba haciendo sus cálculos se ha visto alterado, no solo porque el ex vicepresidente le usurpó el discurso, sino porque llegó con todo su poderío a disputarle las maquinarias en plena ebullición electoral, y con las mismas armas: clientelismo puro y duro, y continuismo.

La maquinaria importa y ese trabajo lo venía haciendo, a placer, el expresidente Uribe, desde su cómoda curul en el Senado. Su discurso altisonante, si se quiere “veintijuliero”, el día del debate sobre la corrupción de Odebrecht, asumiendo de oficio la defensa de sus colegas en el Congreso, le sirvió de termómetro para intuir hasta dónde podría llegar en su propósito de aglutinar esos apoyos en torno a una gran coalición de derecha liderada por el Centro Democrático (CD). Ese día, al exmandatario, se le vio contento. Dio un golpe de mano oportuno, no oportunista.

Ese es Uribe, un viejo zorro de la política. Así son los caudillos. Alguna vez le preguntaron a De Gaulle: ¿qué no debe hacer un político? “Perder la iniciativa”, respondió; y en eso Uribe es un mago, ni corto ni perezoso sacó lo mejor de sí para recordarles a sus homólogos senadores, muchos de ellos  antiguos aliados en sus ocho años de gobierno, que en él pueden reeditar la lealtad y la confianza que encontraron en el pasado. Un discurso emocional, dirigido a una clase política acorralada por los escándalos de corrupción y ávida de continuismo. Ahora, en un gesto más de olfato político coyuntural,  se fue a un canal local a elogiar a su más enconado rival –V Ll- sobre quien reclamó en el reciente pasado una investigación “por intrigar en la elección del Fiscal General de la Nación” y hoy, en un giro de 180 grados, lo ensalza como un “hombre poderoso e inteligente”.  

El pragmatismo es un componente del arsenal político del expresidente y lo activa cuando se trata de sumar, por ello sus declaraciones le vienen bien en momentos en que Vargas Lleras irrumpe en la escena política con fuerza aupado por una estrategia mediática ampliamente favorable y, al mismo tiempo, sembrando dudas en torno a si la propuesta del CD es la única que le garantiza a la maquinaria su reelección. A diferencia de Uribe, el jefe de Cambio Radical va al grano con la suficiencia y seguridad que le da el haber administrado recursos del Estado durante cuatro años. 

La más reciente jugada de Vargas Lleras es un ejemplo de ello, un día de estos llegó a un  encuentro con varios senadores pesos pesados del partido Conservador (dice la Silla Vacía) acompañado del pastor Carlos Alonso Lucio, exguerrillero del M-19 y esposo de la líder cristiana del partido Liberal, Vivian Morales, hoy en franca rebeldía contra las directivas del partido Liberal y el gobierno. El encuentro podría ser uno más de tantos sino es por el mensaje que lleva implícito: todo está por escribirse, ni conservadores, ni liberales,  ni cristianos, están reservados  para el uribismo.

La maquinaria, un objetivo nada despreciable para Uribe y Vargas Lleras, porque en lo demás el relato es el mismo: comparten la estrategia de la mentira y el miedo; en lo económico, unas son las reglas para los ricos (financiadores de las dos campañas) y otras para los pobres; en política, encarnan el continuismo; y en la justicia, les preocupa la JEP del acuerdo de paz: perdieron el control sobre los magistrados y la verdad es incómoda. Ya pasaron los tiempos en los que se enfrentaban en los micrófonos y no se tenían compasión ni tregua, pero ambos saben que sólo el peso de la maquinaria determinará quien derrota a quien en primera vuelta. Lo predecible, lo más seguro, es que en una segunda vuelta la reedición del Frente Nacional sea un hecho y será la coalición de la derecha a derrotar. 

@jairotevi

Escrito por Jairo Gómez. Periodista.

Encrucijada Liberal

Por Giovanni Décola.-Mañosamente los partidos y movimientos políticos le hicieron el quite a las consultas internas programadas legalmente por el Consejo Nacional Electoral, para el próximo 19 de noviembre de 2017, para que éstos escogieran democráticamente a sus candidatos a la Presidencia y Congreso de la República, con excepción del Partido Liberal. 

Pareciera entonces, que el Partido Liberal fuera un derrochador del erario público, al insistir en una consulta interna democrática que le cuesta al Estado más de 45.000 millones de pesos, cuando son precisamente los otros Partidos, quienes irresponsablemente se abstienen de participar de una consulta que debiera ser obligatoria para todos los Movimientos y Partidos Políticos que quieran postular candidatos, y evitar de esa manera conciliábulos y caudillismos en su escogencia; lo cual sería una manera deleznable de presentarlos ante la opinión pública. 

Por ello celebro, que el Partido Liberal mediante el mecanismo de consulta popular, escoja su candidato a la Presidencia de la República y no mediante fórmulas cantinflescas o caudillistas, y peor aún, mediante el sistema de firmas compradas, lo cual resulta toda una vagabundería, cuando se trata de candidatos que efectivamente tienen ya el respaldo de un Partido o Movimiento Político. 

Tiene el Partido Liberal dos excelsos precandidatos: Juan Fernando Cristo y Humberto De La Calle Lombana. Cualquiera, con la identidad suficiente, no sólo de llevar a puerto seguro a la colectividad, sino la liderar una gran coalición democrática donde quepan todos los Partidos y Movimientos Políticos y agrupaciones sociales afines a la paz. 

Juan Fernando Cristo es una víctima de la violencia en Colombia, pero no se presenta como tal. Su padre, médico y senador, fue vilmente asesinado por el ELN. Su hijo tomó las banderas, y desde entonces defiende a las víctimas con ahínco. A él se debe la aprobación de la ley que reconoce a las víctimas del conflicto en Colombia, se les concede la reparación y hasta donde sea posible se les garantiza la no repetición, entre otras leyes de gran envergadura. 

Como Senador y Ministro ha tenido coherencia entre lo que predica y hace. Un Liberal sin mácula. Un estudioso de la cosa pública.  Un hombre de la provincia de Norte de Santander, que conoce todo el país, y que no le es ajeno, el ejercicio del poder, como vehículo para transformar a Colombia. De seguro, tendrá su oportunidad para regir los destinos del país, y su juventud, templanza, experiencia y visión de hombre de Estado, le reservará sitial de honor, en por lo menos, las dos próximas décadas. 

Sin embargo, en esta oportunidad, en donde el país se juega la elección más importante de su historia, mi deseo es que el Partido Liberal esté representado por Humberto De La Calle Lombana, como su candidato único a la Presidencia de Colombia. 

Nadie mejor que él, para garantizar la palabra empeñada del Estado, en hacer cumplir y respetar los acuerdos de paz con la guerrilla más antigua del continente. Una paz, que, si bien es cierto, no es perfecta, al menos es mejor que haber seguido en el absurdo de seguirnos matando como si no fuéramos hermanos. 

Humberto De La Calle es un intelectual de la política y un político intelectual. Es un liberal que no profesa ningún sectarismo, tanto es así, que cuando el candidato de su Partido, según su parecer, no le resulta conveniente para Colombia, ha preferido dar un paso al costado, dejando en remojo sus ideas liberales. 

De la Calle, no solo conoce bien al país y sus instituciones; no en vano, ha sido el ejecutor de la voluntad de los Presidentes, en los dos proyectos más importantes de la Nación en el último medio siglo: La Constitución de 1991 y los recientes acuerdos de paz, sino que además es un hombre que habla con absoluta franqueza y que respeta hasta el más encomiable de sus críticos; valores éstos tan indispensables, para que el nuevo Presidente de Colombia termine la tan abominable polarización que tanto daño le está haciendo a la República. 

Reconozco, que De La Calle, no es de los más encomiables militantes del Partido Liberal, como sí lo es Cristo,  pero ello a estas alturas, resulta más una virtud que un defecto. Virtud que le servirá para atraer y hacer volver a ese ejército de liberales que se apartaron del Partido, unos porque no soportaron actos de corrupción de algunos de sus dirigentes, otros porque el Partido dejó de ser el verdadero intérprete de los intereses del pueblo irredento y otros, ante la falta de oportunidades que le permitieran exponer de mejor manera, sus convicciones políticas. Por algo a De La Calle, hoy lo acompañan nuevas figuras del liberalismo, como el actual representante y seguro Senador Mauricio Gómez Amín, o viejas figuras que hoy regresan  como el exministro Arturo Sarabia. 

Tenemos claro, que hoy en día, ningún Partido elije en solitario, al Presidente de Colombia. Siendo así, entre Cristo y De La Calle, confío en que a éste último le resulte menos traumático liderar una gran coalición con los Partidos afines a la paz y que unidos puedan enfrentar con creces a la coalición que representará los intereses de quienes quieren perpetuar la guerra, el odio, el hambre, y que solo pretenderían hacer trizas los acuerdos de paz, para volver a la política del desplazamiento forzado, que tantos nuevos ricos dejó en sus huestes, volver a los falsos positivos, que encopetó a algunos militares corruptos, o a la política agraria que ferió recursos a ricos del campo y reinas de belleza, por solo mencionar algunos de sus más escandalosos resabios. Y cómo no, para enfrentar también una eventual llegada al poder del hombre del coscorrón, que en poco o nada se distingue del jefe del centro democrático, que por cierto, recientemente lo halagó, como presagio de un guiño a un plan B, por si no cuaja la candidatura de sus cinco "buenos muchachos”. 

En todo caso, invito a todos los colombianos a votar este 19 de noviembre en la consulta popular, bien sea por De La Calle o por Cristo, dos excelsos candidatos, y si ninguno le gusta, está en todo su derecho de votar en blanco. 

Recuerda, que lo malo de ser abstencionista, es que al quedarnos sin votar, se permite elegir a los peores gobernantes, así que mi llamado es a participar. 

Escrito por Giovanni Décola. Abogado y Periodista.

Increible,pero cierto

Por Amylkar D. Acosta M.-El 3 de noviembre el Gobierno de EEUU, presidido por Donald Trump, hizo oficial el cuarto Informe cuatrienal de la Agencia Nacional de Evaluación del Clima, el primero bajo su mandato, el cual, por primera vez, está avalado por la Academia Nacional de Ciencias, uno de los organismos más competentes y con mayor reconocimiento en cuestiones medioambientales en el mundo.

Dicho Informe, de 545 páginas, tiene como finalidad reportar periódicamente el impacto del cambio climático en los Estados Unidos y en su elaboración participan científicos de 13 agencias federales especializadas. Según sus autores, este es "uno de los dossiers científicos sobre el cambio climático más completos de cuantos se hayan hecho". Según el mismo “la evidencia del cambio climático abunda, desde lo más alto de la atmósfera hasta las profundidades de los océanos”.

El calentamiento global es una realidad y, como es obvio de toda obviedad, los EEUU no escapan a sus devastadores efectos. Llama la atención este Informe sobre el hecho cierto de que la temperatura promedio en los EEUU ha aumentado “rápida y drásticamente” desde la década de los 80´s del siglo XX y que, además  se hayan registrado en las décadas recientes las temperaturas más altas de los últimos 1.500 años (¡!).

También acota este Informe que está comprobado científicamente que son las actividades humanas, especialmente las relacionadas con las emisiones de gases de efecto invernadero (que atrapan el calor) las principales responsables del cambio climático recientemente observado. En ello coincide con los reiterados pronunciamientos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC). 

Para el Gobierno de los EEUU que preside Donald Trump no era fácil digerir este Informe y más difícil aún impartir su aprobación para que el mismo fuera liberado y publicado tan profusamente como lo dispone la Ley. Este Informe fue presentado al Gobierno con la suficiente antelación, para que la EPA y 12 agencias más lo pudieran aprobar antes del 18 de agosto, fecha límite esta para hacerlo. Más, sin embargo, desde entonces el Gobierno se venía haciendo el de la vista gorda y después de un largo mutismo, por fin, se resolvió romper su silencio y sacó el Informe del congelador en donde lo tenía engavetado. El mundo quedó atónito, pues lo tomó por sorpresa esta decisión, que no debe extrañar después de conocer los bandazos que han caracterizado a la administración Trump.

Increíble, pero cierto. Contra todos los pronósticos, la Agencia estadounidense de Protección Ambiental (EPA, por su sigla en inglés) terminó avalando este Informe, cuyas conclusiones, así como las medidas que recomienda, contradicen de cabo a rabo las afirmaciones de Trump, para quien "el cambio climático es un invento que pretende proteger la naciente industria china, perjudicando la industria americana. Este fenómeno no está demostrado y no tiene un sustento real". Y también a Scott Pruitt, quien, ya como Director en funciones de la EPA, manifestó no estar “de acuerdo en que la actividad humana sea un contribuyente primario al calentamiento global que vemos”. El dubitativo Pruitt ya lo había dicho en un artículo suyo publicado en National Review a comienzos de este año: “los científicos siguen en desacuerdo sobre el grado y el alcance del calentamiento global y su conexión con las actividades humanas”.

Como lo advierten en The Washington Post los periodistas Chris Mooney, Juliet Eilperin y Brady Dennis, el hecho de que este Informe haya visto la luz, sólo “demuestra que los científicos federales han continuado escribiendo documentos y publicando informes sobre el cambio climático, incluso cuando las personas designadas por razones políticas han alterado la redacción de los comunicados de prensa”.

En manera alguna el hecho de no vetar o censurar el Informe es indicio de que Trump haya cambiado su postura frente al Cambio climático. El Comunicado oficial dado a conocer por el portavoz de la Casa Blanca Raj Shah es la prueba al canto de ello. Utilizando expresiones propias del negacionismo del Cambio climático y en un lenguaje alambicado y sibilino trata de salirse por la tangente. En él se lee que "el clima ha cambiado y siempre está cambiando” y extrae con pinzas de su contexto una frase del Informe para sostener que “como dice  la Evaluación Nacional sobre el Clima, la magnitud del cambio climático futuro depende significativamente de la ´incertidumbre restante en la sensibilidad del clima de la Tierra a las emisiones de gases de efecto invernadero”. Si, pero no! 

Cota, noviembre 11 de 2017

Escrito por Amylkar D Acosta M. ex presidente del Congreso y ex ministro de Minas y Energía.

Los costos de la Democracia

Por Mauricio Cabrera Galvis.- Al partido Liberal le han caído rayos y centellas por insistir en realizar el próximo domingo 19 de noviembre una consulta popular para elegir, -entre Juan Fernando Cristo y Humberto de la Calle-, a su candidato para la presidencia.

La crítica principal es el alto costo que tiene la consulta que, aún después de haberla reducido a las cabeceras municipales, puede llegar a $40.000 millones. La crítica al costo es mucho más acida por tratarse de dineros utilizados para un solo partido. Si el 19 de noviembre hubiera también consultas para seleccionar los candidatos del Centro Democrático, de los Verdes y de los conservadores, la cuestión del costo se minimizaría, pues las consultas se volverían un asunto de interés general.

De hecho, en algún momento esos partidos contemplaron la posibilidad de hacer consultas abiertas en la misma fecha, pero la descartaron. El CD porque no puede aceptar que la voluntad popular prevalezca sobre la opinión del caudillo; Fajardo, Claudia y Robledo porque no han podido ponerse de acuerdo ni siquiera en el mecanismo de escogencia, y lo que queda del partido conservador porque no tiene candidatos para una consulta.

Entonces, si bien es cierto que $40.000 millones es mucha plata para la consulta de un solo partido, la culpa no es del liberalismo sino de los otros partidos que renunciaron a utilizar ese mecanismo de participación democrática. Pero más allá de la cuestión monetaria, hay que recordar por qué es importante la consulta popular.

No es un capricho de Cristo y de la Calle, pues para el partido Liberal es una cuestión de principios y de respeto por su historia. En 1988 Luis Carlos Galán puso como condición para que su renovador Nuevo Liberalismo se reintegrara al partido Liberal que el candidato del partido no lo escogiera un conciliábulo cerrado o, peor aún, el dedazo del caudillo, sino el voto popular. Un año más tarde fue asesinado cuando estaba en plena campaña para la primera consulta, pero esta quedó institucionalizada como uno de sus grandes legados a la democracia y a la modernización de los partidos.

 

Es lamentable que desde la época de Galán hayamos retrocedido tanto que hoy se piense que las consultas partidistas son una pérdida de tiempo y dinero. Es el resultado de la debilidad y el desprestigio de los partidos políticos, pero la solución no puede ser dejar de realizarlas, sino por el contrario exigir que hagan consulta los partidos que tengan varios aspirantes, y que estas sean cerradas. Es más barato una encuesta, pero estos son los costos de la democracia.  

Escrito por Mauricio Cabrera Galvis

La podredumbre cordobesa (I)

Por Ariel Ávila.-Eduardo José Tous de la Ossa es actualmente representante a la Cámara por el departamento de Córdoba. Llegó como fórmula del senador de Bernardo Elías, ambos del Partido de la U. Entre 2007 y 2013, Tous fue director regional del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en Córdoba, donde hizo y deshizo con la plata de los niños del departamento.

Vale la pena nombrar al menos cuatro hechos. Por un lado, se ejecutaron alrededor de 100 obras de infraestructura para la atención integral de la primera infancia, lo que hoy se denominan Centros de Desarrollo Infantil (CDI). Estos espacios se convirtieron en foco de corrupción, con deficiente infraestructura, provisión de alimentos insalubres y condiciones paupérrimas de adecuación.

En segundo lugar, la Procuraduría abrió una investigación en 2011 contra Tous de la Ossa tras conocerse versiones de supuestos contratos millonarios relacionados con la primera infancia, y que el ICBF regional habría otorgado a fundaciones para favorecer económica y políticamente la campaña del exalcalde de Sahagún para el periodo 2012-2015, Carlos Elías Hoyos. Una denuncia hecha por el portal Semana.com en marzo de 2011, señalaba a José Tous por haber adjudicado contratos por 1.800 millones de pesos entre 2010 y 2011 a la fundación Fedesco, la cual tenía presuntamente en su junta directiva a Jorge Montes, mano derecha del senador Ñoño Elías, primo de Carlos Elías. Una investigación que no logró mayor impacto en los órganos de control.

En tercer lugar, el exalcalde Carlos Elías Hoyos es esposo de Lucía Tous de la Ossa, hermana de José Tous. Lucía Tous fungió como representante legal de la fundación Taller de los Sueños y estuvo relacionada con la fundación Planeta, cuyo representante legal había sido José Tous antes de llegar a la dirección del ICBF, organizaciones a través de las cuales la Dian había donado desde 2004 un importante número de mercancías incautadas a través de Acción Social, según Semana.com. Este hecho no tendría mucha relevancia si no fuera porque Marcos Díaz, hijo del entonces director de la Dian Néstor Díaz, como lo señalan investigaciones previas de la Fundación Paz & Reconciliación, hubiera contraído matrimonio con Carolina Elías Náder, prima de Ñoño y de Carlos Elías Hoyos, e hija del exsenador Jorge Ramón Elías Nader, condenado por el proceso 8000.

Lo irregular del asunto es que el procurador regional de Córdoba, para esa época Ramiro Nassif, quien era cuota política de Bernardo Elías, manifestó luego de una visita de inspección, que el ICBF no hizo contratos con las fundaciones Planeta y Taller de los Sueños, con lo cual concluyó que no existía vínculo contractual con las fundaciones señaladas, advertía Nassif.

En su momento Nassif, como cuota política de Bernardo Elías, deja la incertidumbre sobre la imparcialidad de esta investigación. Esto, porque en 2012 aparecía referenciado en una denuncia ante la Corte Suprema de Justicia por parte de 7 organizaciones de la sociedad civil que señalaban cómo 20 congresistas debieron declararse impedidos para la reelección del exprocurador Alejandro Ordóñez. En ese momento, el senador Bernardo Elías votó a favor en la reelección de Ordóñez, estando impedido por haber sido favorecido con el nombramiento de Nassif en Córdoba.

En 2013, luego de 7 años dirigiendo la regional del ICBF, José Tous renunció para aspirar a la Cámara de Representantes. El porcentaje de dominio electoral fue impresionante sobre todo en Sahagún San Pelayo, Ciénaga de Oro, Chinú, Tierralta, Montelíbano y La Apartada. Todos coinciden con  la inversión del departamento y del ICBF.

Porcentaje Electoral José Tous

Mapa: Fundación Paz & Reconciliación

José Tous fue elegido como representante a la Cámara por el departamento de Córdoba, siendo la segunda votación más alta a la Cámara de representantes en su departamento (solo después de Sara Piedrahita) y una de las votaciones más altas del país: 92.830 votos. Tous de la Ossa recibió también el apoyo de los diputados del Partido de la U, Carlos Burgos (Hijo del abogado Álvaro Burgos, hoy investigado por el carrusel de la educación en Córdoba), Baldomero Villadiego, Jaime Bello y Luis Saloom, así como la maquinaria política que respaldó al senador Ñoño Elías. Una vez elegido en el Congreso (2014), en la Comisión quinta, a pocas horas de haber asumido el cargo, José Tous radicó la Ley 1804, aprobada el 2 de agosto de 2016, por la cual se establece la Política de Estado para el Desarrollo Integral de la Primera Infancia ‘De Cero a Siempre’, que ratifica el compromiso del Estado en defensa de las niñas y niños menores de 5 años.

Sin embargo, lo que llama la atención, es que en 2015 fue elegido gobernador de Córdoba Edwin Besaile, hermano del senador Musa, con quien el representante Tous ha venido trabajando de la mano en la entrega y ejecución de programas de atención a la niñez y la alimentación escolar en el departamento. Una ley hecha con destinación política propia.

Sin lugar a dudas, este no es el único precedente de la relación de Tous con el senador Besaile. Durante la anterior Gobernación de Córdoba, administrada por el exgobernador Alejandro Lyons, el representante Tous tuvo familiares favorecidos por su participación dentro del gabinete de la Gobernación, y también por el acceso a multimillonarios contratos con la Gobernación, la Corporación Autónoma de los Valles del Sinú y San Jorge (CVS) (cuotas burocráticas del senador Besaile) y algunos municipios, que ascienden a la suma de 70.000 millones de pesos. 

Ahora el flamante representante no sabe si saltar a Senado o esperar la Gobernación. Tremendo colombiano con tremenda indecisión.

Escrito por Ariel Ávila. Politólogo.