Internacional

Agitado debate examina el ataque químico en Salisbury

Nueva York, 5 de abril de 2018. Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Loey Felipe/ONU.- Rusia asegura que se les acusa sin pruebas en una operación que califica de “propaganda de guerra” y condena no poder participar en la investigación del ataque. Por su parte, el Reino Unido afirma que permitir tal participación “sería como si un pirómano se convirtiera en bombero e investigara el incendio que provocó”.

El Embajador ruso ante las Naciones Unidas, Vassily Nebenzia, solicitó la reunión abierta del Consejo de Seguridad para responder a la carta de la Primera Ministra Británica Theresa May, enviada el 13 de marzo en la que afirma que “es muy probable” que Rusia se encuentre tras el ataque químico al exespia Serguéi Skripal y su hija Yulia en la ciudad de Salisbury.

“El Reino Unido está jugando con fuego y van a lamentarse por lanzar acusaciones sin fundamento y utilizar a expertos para sus fines políticos”, dijo Nebenzia, quien indicó que si ellos hubiesen querido eliminar a Skripal no lo habrían dejado salir del país, ni habrían esperado ocho años para hacerlo a semanas de las elecciones y del mundial de fútbol.

El embajador declaró que las acusaciones de los británicos parecían una “comedia de lo absurdo” y denunció una campaña para desacreditar la legitimidad diplomática de su país, que ha resultado en la expulsión de decenas de diplomáticos alrededor del mundo.

“Esto ha llegado hasta Nueva York, nos han expulsado sesenta diplomáticos de la misión sin tener prueba alguna o mantener consultas. Además, EE.UU. nos obligó a abandonar una propiedad diplomática, incautaron pertenencias de nuestro Gobierno y están negando visas. EE.UU. debe ser responsable como país anfitrión y pedimos que se nos regrese lo que se nos quitó arbitrariamente”, dijo Nebenzia.

 “Ya que las autoridades británicas se atreven a decir que es sumamente probable que Rusia es culpable pues nosotros también consideramos que es muy probable que los servicios secretos de varios países sean los responsables del ataque químico”, dijo.

Nebenzia aseguró que ellos tenían derecho a exigir la cooperación porque tanto Skripal como su hija son ciudadanos rusos y pidieron acceso para poder conversar con Yulia Skripal, quien ya se encuentra estable y se puede comunicar.

Karen Pierce, la Representante Permanente del Reino Unido respondió ante las acusaciones de Rusia, y explicó, entre otras cosas, que antes de incluirlos en cualquier investigación debían hablar primero con la propia Yulia Skripal, de la cual están esperando un testimonio.

Pierce ratificó la posición de su país respecto al ataque y a la posible participación de Rusia e informó de que se había lanzado una de las más completas y exhaustivas pesquisas sobre el crimen con 250 detectives de la policía apoyados por decenas de expertos que procesan hasta 5000 horas de video de cámaras de seguridad, examinan 13.000 objetos de evidencia y entrevistan a más de  500 testigos.

“No voy a tomar lecciones morales de un país que ha hecho todo lo posible para bloquear la investigación del uso de armas químicas en Siria”, dijo la embajadora, refiriéndose al reciente veto de Moscú para renovar el mandato de un mecanismo de investigación sobre ese asunto.

Agregó que el Reino Unido está abierto a compartir todos los resultados de la pesquisa y el análisis de muestras que realiza actualmente la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), pero que incluir a Rusia en estos procesos acabaría con la “neutralidad” e “independencia” de la investigación.

“Es como si el pirómano se convirtiera en bombero y quisiera investigar el propio incendio que provocó”, comentó, y aseguró que Rusia  tiene un patrón de comportamiento irresponsable  en conflictos como Crimea, Georgia, Montenegro y Siria.

“Rusia continúa socavando las instituciones internacionales, ahora dicen que solo aceptarán los resultados de la investigación de la OPAQ si hay rusos entre los expertos, pero esto le quitaría el carácter independiente”, agregó Pierce.

El 21 de marzo un equipo completo formado por funcionarios altamente cualificados de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas fue desplegado en el Reino Unido.

Los expertos visitaron los lugares donde Serguéi Skripal y su hija habrían sido expuestos a un agente químico tóxico y recolectaron varias muestras ambientales.

El equipo también tomó muestras biomédicas de las dos víctimas, así como de un tercer individuo, un agente de policía presuntamente expuesto. Estas fueron selladas y llevadas al laboratorio de la Organización el 23 de marzo de 2018.

El Director del Consejo Ejecutivo de la Organización aseguró que los estados no están informados sobre los laboratorios designados para llevar a cabo el análisis técnico y que, una vez este se haya completado, se emitirá un informe sobre la base de los resultados que será entregado al Reino Unido. Se espera que los resultados sean publicados la próxima semana.