Historia

A las fuerzas excluyentes las vamos a derrotar electoralmente: Edinson Delgado

Bogotá, D.C, 12 de septiembre de 2017. Por Luis Fernando García Forero.- Foto: Partido Liberal.- El senador Edinson Delgado es otro de los precandidatos del Partido Liberal a la Presidencia de la República. Un dirigente que se ha jugado su trayectoria política en defensa de la región pacifica de Colombia y de los sectores más vulnerables del territorio nacional.

Como liberal fue elegido popularmente como alcalde de Buenaventura en la década del noventa, gestión que le abrió paso para tener una representación política importante y alcanzar una curul en el Senado de la República, donde lleva dos periodos consecutivos.

Ha sido uno de los líderes más influyentes del Valle del Cauca y elegido como el Político Más Destacado de la Región Pacífico 2013 por el informativo periodístico radial Voceros del Pacífico.

ECOS: ¿Cuándo empezó a interesarse y ser protagonista de la política?

ED: Desde joven me preocupé por los temas sociales por esa realidad que vivíamos. Mi padre trabajó siempre en la solución de los problemas de las comunidades. Como hijo del pacífico, criado en esas barriadas, observábamos la problemática social, la miseria, la falta de oportunidades. Todo eso me caló y me decidí a hacer algo por la gente. Eso fue uno de los puntos claves para trabajar en la política.

ECOS: ¿Eso lo llevó a tener un liderazgo?

ED: Si, estuve como presidente del consejo estudiantil en el bachillerato. Dios y la vida me permitieron estar en tres universidades muy prestigiosas: la de Antioquia, del Valle y la Nacional de Bogotá. Por razones de paro me trasladaba de una a la otra y en cinco años me gradué en la Universidad del Valle. Fui Presidente del Consejo Estudiantil de la Universidad Nacional.

ECOS: ¿Cómo fue al paso a la política electoral?

ED: El liderazgo estudiantil le da a uno puntadas iniciales para el ejercicio de la política. Ya como profesional y en el trabajo con las comunidades propuse mi nombre para ser alcalde popular en Buenaventura y gané. Fui el tercer alcalde por elección de ese puerto. Fue iniciando la década del noventa, hicimos un trabajo muy bueno de cara a la comunidad, dando solución a muchos problemas sociales y que hoy se siente después de tantos años.

ECOS: ¿De la alcaldía de Buenaventura después llegó al senado?

ED: Ni siquiera fui concejal. Tomamos esa decisión en el 2010, pero no fue fácil porque me decían que cómo tomaba esa decisión sin tener una infraestructura ni andamiaje político, pero llegamos al senado en ese año con 36450 votos y en el 2014 con 54500 aproximadamente, un incremento muy importante producto del trabajo serio que realizamos desde el Congreso de la República.

ECOS: Hablemos de Buenaventura su tierra natal. ¿Se sublevó la población para que se le dieran soluciones a sus problemas, principalmente desde el punto de vista social?

ED: Buenaventura es el reflejo del pacífico, parte de las zonas marginales de Colombia. Nuestro país ha tenido un desarrollo muy andino  y los gobiernos no le han prestado la suficiente atención a regiones como esa que le han dado productividad a la nación. El paro cívico fue une expresión de inconformidad para que se le prestara atención a las necesidades de esa población abandonada por el Estado.

ECOS: ¿Pero si ha habido soluciones?

ED: Estamos trabajando en la estructura de un fondo especial que permita un plan integral de desarrollo para Buenaventura y darle solución a los problemas sociales,  económicos y de infraestructura. Este proyecto que camina a soluciones reales, será ejemplo para que el Estado se dé cuenta que hay que cambiar el modelo de desarrollo.

ECOS: ¿Bueno pero a raíz de la protesta, los paros, se llegó a acuerdos con el Gobierno Nacional para darle solución a la problemática del puerto?

ED: Esos acuerdos son a corto, mediano y largo plazo. Lo de largo plazo es lo que tiene que pesar más, lo de corto plazo es el tema de agua, hospitales y demás y el Gobierno se ha ido comprometiendo. Nosotros estamos muy vigilantes para que todo eso se cumpla y se puedan ver los resultados. Al interior de nuestra población nos llegó el momento de iniciar lo que hemos denominado "La primavera": tenemos que cambiar, dar la vuelta a la forma como se estaban haciendo las cosas, ser más ejecutivos en la administración para dar el salto y salir adelante todos, no solo como municipio, sino como región.

ECOS: ¿Se han disminuido en un gran porcentaje esas noticias que nos llegaban diariamente de personas destrozadas y desaparecidas en el puerto?

ED: Claro, si mira las estadísticas, Buenaventura hoy es de las ciudades con el índice más bajo de criminalidad. Ha servido lo que ha hecho el Gobierno en materia de seguridad, pero la idea es sostener esas políticas.

ECOS: Por qué su paso a ser candidato Presidencial, qué lo llevó dentro del Partido Liberal a tener esta iniciativa?

ED: En primer lugar un Partido que en mi caso particular me ha dado los espacios para poder seguir aportando soluciones a la problemática de la sociedad colombiana. Muchos sectores de la opinión pública consideraron importante poner nuestro nombre como Pre Candidato a la Presidencia de la República a raíz de toda la experiencia y lo que hemos logrado en estos años en el Congreso de la República.

ECOS: ¿Qué ha hecho como senador de la República?

ED: He participado en la aprobación de leyes trascendentales para el país, como la del programa de Familias en Acción, pensión familiar, recargo nocturno de los trabajadores, la lucha que hemos venido dando al aporte en salud de los pensionados y que vamos a seguir insistiendo. Como Presidente de la Comisión Séptima del Senado desarrollamos interesantes debates de control político para que se cumpla ese mandato constitucional del derecho a la salud. Todo lo anterior, entre otras iniciativas, me permite proponer mi nombre a consideración de miles de colombianos a la Presidencia.

ECOS: ¿Lleva usted también el apoyo de los Afrocolombianos, quienes de alguna manera se siente excluidos?

ED: Claro eso lleva una fuerte carga de población que ha estado tranquila, apacible, latente, pero que se ha dado cuenta que debe tener más representación para tener un país diferente. Que haya más oportunidades.

ECOS: ¿Cómo acabar con esas fuerzas excluyentes que quieren seguir en el poder en Colombia?

ED: Esas fuerzas existen y tengo que decirles que de nada han servido porque han llevado al país a muchas desigualdades e inequidades, también al conflicto y aumentar la pobreza. A las fuerzas excluyentes las vamos a derrotar electoralmente.

ECOS: ¿Se puede decir que fueron las que llevaron a una guerra de más de 50 años a Colombia?

ED: Por supuesto. La exclusión formó parte del inicio de la lucha armada y que azotó al país por más de 50 años. Pero ya superamos eso. El fin del conflicto con las Farc es el mejor ejemplo para darnos cuenta que debemos cambiar. Con la violencia armada todos perdimos, debemos reconstruir un  país con más oportunidades, que al empresario le vaya bien, pero también al trabajador. Que haya más empleo, pero sin duda, acabar de raíz con la inequidad y la injusticia social. Ese es el país por el que estamos luchando.

ECOS: ¿Con el modelo de desarrollo actual vamos a conseguir la paz?

ED: Hay que hacerle ajustes al modelo. Un campo en el cual se permita que la tierra esté al servicio para el que quiera cultivarla, con las condiciones y todas las oportunidades económicas. De formación técnica, para que podamos avanzar y ser uno de los países con mayor producción de alimentos en el mundo. Cambiar el modelo para que se incorporen elementos estatales, incluyendo al sector privado, que saquen adelante las zonas marginales y la pobreza. Todo eso tiene que hacerlo Colombia porque de lo contrario vamos a seguir en un crecimiento del 2 % o 1.5 % que no nos permitirá salir del subdesarrollo. Si seguimos con este modelo, no vamos a salir adelante.

ECOS: ¿Cómo se puede mirar esta fotografía del país cuando se termina el conflicto armado, estamos caminando el posconflicto para buscar una paz verdadera a través de reformas, pero al mismo tiempo, vemos que se están robando los recursos, todos los días hay un escándalo de corrupción?

ED: En esto tienen que existir acciones contundentes. La justicia tiene que ser inflexible con los corruptos, ningún privilegio. El que cometa actos de corrupción tiene que ser castigado como debe ser, la cárcel, sin ninguna contemplación, en eso la sociedad no puede fallar.

ECOS: Vemos que algunos que aplican justicia, por sus conductas en los altos tribunales, son investigados por delinquir. Hay una realidad: en Colombia se compra la justicia, la justicia tiene precio, ¿Qué dice al respecto?

ED: Hacer una catarsis, el daño es terrible, la sociedad  e instituciones deben hacer una limpieza y este es el momento. Todos debemos hacerlo, el Congreso de la República, empresarios, académicos, todos debemos actuar. Ese trabajo hay que hacerlo desde ya en las escuelas y colegios, usted puede crear todas las normas pero si no se cambia esa cultura los que lleguen van a hacer lo mismo, entonces hay que atacarlo de raíz.

ECOS: ¿Cree que la reforma la justicia la debe hacer el Congreso o convocar a una Constituyente?

ED: Soy partidario de una constituyente para ese tema. Hay que hacerla en el momento oportuno, este Gobierno no alcanza, debe hacerlo el próximo.

ECOS: Hablemos de las reglas de juego que se van a establecer dentro del Partido Liberal para la candidatura única a la Presidencia. ¿Está de acuerdo que sea mediante una consulta interna la escogencia del candidato único a la jefatura de Estado?

ED: Estoy de acuerdo con cualquier mecanismo que sea abierto y con participación del pueblo, no solamente con militantes, sino externa también. Esa es una alternativa; o la otra, soy partidario de una consulta interna con los militantes del partido. La colectividad tiene más de un millón y medio, que le permitiría hacer una consulta con la participación total de sus afiliados y los resultados deben darse finalizando octubre, de tal forma que el que gane entre los que participemos, tenga la posibilidad de enfrentarse en una consulta en marzo con otros de las demás colectividades que sean afines a nuestro partido, sobre todo en el tema de la paz.

ECOS: ¿Palabras más palabra menos, para enfrentarse a Uribe?

ED: Mi tesis no es enfrentar a una persona ni a un grupo en particular, es enfrentarse a la pobreza, la inequidad, a la falta de oportunidades. Cualquier alianza que se enfoque diferente, como en contra de alguien, es una alianza que no tiene el fin de lo que se quiere.

ECOS: Por qué cree que los Colombianos deben votar por el Senador Edinson Delgado a la Presidencia de la República? 

ED: Porque soy un hombre sencillo, comprometido, que en su vida ha demostrado que quiere llegar a ayudar a cambiar este país. Con las oportunidades que he tenido, hemos dado soluciones a los problemas sociales, a través de proyectos que benefician a los más vulnerables y que son una inmensa mayoría en este país. También porque mis paisanos del pacífico, quieren tener una oportunidad para tener en la jefatura de Estado a un hombre que ha salido de las barriadas de la otra Colombia.  

“Practica del Fracking sería bajo estricta aplicación de la norma” Orlando Velandia

Por Luis Fernando García Forero. Foto: hablemosdemineria.com.-  (La estimulación hidráulica, conocido como “fracking” es un proceso por el cual se fracturan las rocas deliberadamente a través de la inyección de fluidos a alta presión con el fin de aumentar la extracción de gas y petróleo).

El crudo se forma por la acumulación de material orgánico, organismos vivos o muertos que se acumulan, y con el correr de los años se van formando segmentos o capas. Se aumenta la presión a profundidad y las condiciones de presión y temperatura hacen que eso se descomponga, dicho proceso tarda miles de años. Ese hidrocarburo que está presionando, busca proceso de emigración, el cual llamamos reservorio. Lo anterior, es un yacimiento convencional.

Otras veces, el hidrocarburo no pasa al reservorio, sino se queda en la roca generadora. En ese momento, hay que empezar a romper la roca, para así sacar el hidrocarburo. Dicha técnica es más costosa, pues toca inyectar agua, fracturar la roca y sacarlo. Esto es un yacimiento no convencional. Cabe resaltar que Estados Unidos ha desarrollado este proceso, y de ser un país importador de crudo, pasó hoy a tener la autosuficiencia garantizada)

La fracturación hidráulica ha sido objeto de mucha atención internacional y donde Colombia no es ajena al tema. Por ello, hemos dialogado con el Presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Orlando Velandia Sepúlveda, quien nos respondió inquietudes acerca del fracking.

ECOS: El debate respecto a la técnica del fracking no es ajeno a los colombianos. ¿Lo cree conveniente?

OV: Son debates interesantes y necesarios para que la gente tenga una contextualización real de lo que pasa con esta técnica. Muchas cosas se han dicho que el gobierno las ha tenido en cuenta, otras carecen de contexto. Aquí no se trata de atacar a las personas sino de ver y analizar los argumentos para tomar las mejores decisiones.

ECOS: Desde la óptica de la ANH, ¿Qué  puede decir respecto a este tema?

OV: El Gobierno siempre ha estado atento a escuchar las inquietudes y propuestas de la ciudadanía, buscando implementar una reglamentación elaborada con rigurosidad, con pautas y normas claras que garanticen una actividad responsable, donde se realice con parámetros que protejan el medio ambiente.

ECOS: ¿Hay una legislación severa para poder aplicar ese mecanismo de exploración de hidrocarburos?

OV: Si, los invito a que comparen la normatividad que hay en otros países donde se adelanta esta tecnología y la confronten con lo  que establecimos nosotros en las normas. Se darán cuenta que Colombia es uno de los países  más estrictos en la aplicación de los parámetros con los que se debe desarrollar esta industria. Esto le puede generar tranquilidad a la ciudadanía. No vamos a permitir por ningún motivo que se vayan a violentar estos parámetros tan exigentes que hemos establecido.

ECOS: Es complejo el tema desde el punto de vista del daño por el gasto hídrico. ¿Qué hacer por ejemplo en un yacimiento donde se establezca que es rico en hidrocarburos?

OV: Lo primero es evaluar el verdadero potencial de hidrocarburos en roca generadora, y establecer la relación costo beneficio de su extracción, pero debemos precisar que el Estado Colombiano, no se podría dar el lujo de no aprovechar en el eventual caso de encontrar yacimientos asociados a rocas generadoras conocidos como yacimientos no convencionales dadas las circunstancias de autosuficiencia petrolera del país.

ECOS: ¿La ANH es consciente de que esta tecnología es altamente perjudicial y atenta contra el ecosistema?

OV: Todas las actividades que realiza el hombre sobre la tierra presentan  riesgos e impactos. La estimulación hidráulica puede generar algunos impactos, pero es la normatividad, la encargada de determinar, prevenir y mitigar o corregir cualquier riesgo derivado de esta. De lo contrario, si cualquier actividad del hombre que generara riesgo la prohibiéramos, estaríamos en el peor de los mundos. No se desarrollaría la humanidad. 

ECOS: ¿En qué escenario estamos en Colombia respecto a esa tecnología de exploración?

OV: Ante esa iniciativa hace unos cuatro o cinco años, otorgamos unas licencias para que se busque si realmente esos yacimientos se encuentran en ese tipo de roca. Pero, primero hay que ver si  los hay. Segundo, saber en qué cantidades están, y tercero, saber con qué técnicas se podrían explotar. No necesariamente la estimulación hidráulica es la única técnica. Existen hoy en día un sin número de mecanismos, dependerá de la condición de cada yacimiento.

ECOS: Para claridad de los lectores, en este momento la ANH tiene establecido alguna exploración con esta tecnología.

OV: Hemos asignado unas áreas. Simplemente están en la fase de exploración. Una vez se tenga el conocimiento del potencial existente, determinaremos si hay el recurso, en qué cantidades y si es económicamente aprovechable. Así mismo, se estudiaría con qué técnica se aplicaría (opción de utilizar el fracking o no) pero estamos lejos de tomar esa decisión.

ECOS: A nivel nacional, ¿Qué estudios se han hecho que establezcan en cuántos proyectos va a estar la Agencia Nacional de Hidrocarburos en este tema?

OV: De los resultados de estos seis bloques que se han asignado hasta el momento, dependerá hacia dónde seguimos. Si los resultados son positivos, continuaremos con la asignación de otras áreas en cuencas donde tengamos la posibilidad de encontrar este tipo de yacimientos.

ECOS: Y actualmente, ¿Dónde están?

OV: En el Valle Medio e inferior del Magdalena. Allí creemos que están las zonas más promisorias para el hallazgo de este tipo de yacimientos.

ECOS: ¿Podemos darle tranquilidad a los Colombianos, en una tecnología que atenta contra los recursos naturales?

 

OV: Partir de la afirmación que esta tecnología atenta contra los recursos naturales es prejuzgar. Sin embrago, debe existir total tranquilidad, pues las entidades del Estado no son ajenas al tema. La línea del Gobierno es contundente: “si se realiza esta práctica, será bajo los más altos estándares ambientales y técnicos, con compañías que tengan la experiencia y el conocimiento, para que garanticemos la sostenibilidad del ecosistema en Colombia”.

Gobierno congela decisión de Belén de Bajirá

Por Luis Fernando García Forero.Foto: William Acero Arango.-El Gobernador de Antioquia Luis Pérez, no se queda un instante quieto en su lucha por demostrar  que Belén de Bajirá pertenece a los antioqueños.

En la antesala del día de la independencia de Colombia y de la instalación de las sesiones ordinarias del Congreso de la República, logró que el Gobierno Nacional dé una espera sobre la problemática limítrofe de ese territorio entre Antioquía y El Chocó, hasta tanto se pronuncie el Consejo de Estado.

Con el documento que recoge  el millón 300 mil firmas que respaldan que Belén de Bejirá es de los paisas, Pérez le mostró esa voluntad popular al ministro del interior Guillermo Rivera, quien después de hacer un balance de lo que ha sido el proceso de controversia política, jurídica y territorial, optó por decirle que el Gobierno esperaba la decisión del alto tribunal del contencioso administrativo.

Pérez se dio cuenta que había ganado la primera etapa de la vuelta de la ruta agendada en la fría sabana de la Capital de la República: que el Gobierno aceptaba que sigue un proceso sobre el tema y que todo no está perdido, pues por ahora el Consejo de Estado tiene la palabra.

Del despacho del Ministro Rivera y con la  carpeta de más del millón de firmas, el Gobernador Pérez se trasladó directo a la otra cita: al Patio Núñez, del Capitolio Nacional, donde lo esperaba el Presidente del Congreso Mauricio Lizcano,  quien recibió a la comitiva y el testimonio del respaldo popular para insistir en el tema ya en el campo de la rama legislativa del poder público.

Allí estuvo Ecos y no desaprovechó el diálogo con el mandatario departamental.

ECOS: ¿Sigue en la lucha Gobernador, Belén de Bajirá es paísa?

LP: El Gobierno Nacional quiso para levantar el paro de El Chocó entregar un pedazo del territorio de Antioquia a ese departamento, nos parecía injusto, la injusticia hiere. Empezamos a buscar mecanismos jurídicos y de participación ciudadana. Recoger firmas para seguir demostrando que la territorialidad de Belén de Bajirá es nuestra.

ECOS: ¿Exactamente cuántas firmas recogieron y en qué tiempo?

LP: Recogimos un millón 360 mil firmas en menos de 10 días, eso demuestra el amor que hay por la tierra.

ECOS: Avanza el proceso en el Consejo de Estado pese a la decisión del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, IGAC?

LP: Hicimos unas demandas al Consejo de Estado y algunas tutelas, el Gobierno Nacional pensaba entregar el 23 de junio ese territorio al Chocó, un juez mediante una tutela dijo que no. Hoy analizamos muy juiciosamente junto con el Ministro del Interior Guillermo Rivera todos los documentos que hay sobre este tema, el IGAC desde que existe siempre ha puesto a Belén de Bajirá en sus mapas en Antioquía.

ECOS: ¿A que acuerdo llegó con el Ministro Rivera?

LP: Que el Gobierno Nacional congela todas las decisiones sobre Belén de Bajirá y espera que el Consejo de Estado se pronuncie sobre el tema. Eso es importante porque le devolvemos la institucionalidad al problema.

ECOS: ¿La otra instancia, el Congreso de la República?   

LP: Sobre eso quiero decirle que el Presidente del Senado, Mauricio Lizcano, públicamente al recibir las firmas dijo que el IGAC asaltó en su buena fe al Congreso de la República y que el Congreso nunca le ha hecho delegaciones al IGAC para que resuelva problemas limítrofes.

ECOS: ¿Eso significa que el Congreso tiene la facultad y voluntad para solucionar este grave problema?

LP: Ese es el llamado. El mismo Consejo de Estado lo había dicho: el límite provisional es el mapa del IGAC del 2003 donde Antioquia aparece con Belén de Bajirá, no obstante el límite definitivo lo tiene que definir el Congreso de la República. Y está bien porque el Congreso es la máxima autoridad  para hacer cualquier reforma territorial.

ECOS: En la reforma política que se va a tramitar en estos días en el Congreso se debería buscar a través de ese Acto Legislativo una solución al tema limítrofe  de Belén de Bajirá?

LP: El tema le corresponde dilucidarlo el Congreso de la República, pero tendrán que asesorarse de estudios técnicos, topográficos, deslindes, amojonamientos, temas históricos, entre otros. La verdad no creo que les alcance el tiempo. En el momento en que esto entre al Congreso se puede demorar por lo menos un año estudiando el tema porque es complejo.

ECOS: ¿El Fast Track no podría ser una fórmula para esta iniciativa?

LP: No creo que ese mecanismo sirva, además porque está asociado al proceso de paz, excepto que las Farc estén pidiendo un pedazo de territorio  y que amerite esta reforma, pero entiendo que ese no es el procedimiento.

ECOS: Un gobernador que se está dando la pela para mantener en su territorio a Belén de Bajirá. Llega al escenario político de Colombia un proceso electoral, ¿cómo va a actuar como Gobernador con ese caso específico  de controversia limítrofe con el departamento de El Chocó?

LP: Nosotros como Gobernadores tenemos dos años y medio de trabajo, se empieza un poco a armar el desorden por la Presidencia de la República. Cuando empieza la campaña hay mucho enredo y a veces no se puede gobernar con juicio, espero que esta  campaña que viene de Congreso y de Presidente tratemos de mantener la calma para que el desarrollo del país no se pare.

ECOS: Cómo ve al Congreso en la recta final del periodo de sesiones del Gobierno Santos? 

LP: Van a ser sesiones muy calientes, no sólo porque el gobierno esté terminando su periodo, sino porque el proceso  de paz es lo que está poniendo la agenda política. Si el proceso de paz avanza bien puede estar tranquilo el Congreso; pero si seguimos teniendo algunos sobresaltos  muy seguramente van a ser muy calientes las contradicciones para el Gobierno y de la misma manera para el Congreso de la República.Facebook

Jereh Group llega a Colombia

Por Luis Fernando García Forero. Foto Leonardo Vargas. El líder mundial en la fabricación de equipamentos petrolífero y de Gas, Jereh Group, llega a Colombia. En entrevista con Ecos el Presidente de esa empresa China, WEI LU, se refiere al interés de entrar de lleno en el mercado Colombiano y las expectativas de introducir su tecnología en el gas natural licuado del petróleo.

Jereh Group es una compañía con la más alta  tecnología en Shell Gas, Gas Licuado del Petróleo y se encuentra como una de las empresas con más experiencia en la cadena de gas en China. Está presente en toda la cadena de valor del gas desde upstream hasta downstream.

Fue creada en 1999 y ha desarrollado negocios en más de 60 países, considerada como una de las compañías más innovadoras y con mayor futuro según la revista FORBES.

En Colombia ha desarrollado negocios hace más de 10 años y como sucursal hace tres. Está incursionando en nuestro país con la tecnología de gas natural licuado del petróleo porque consideran que ese es el gas del futuro en Colombia.

ECOS: ¿Por qué desarrollar este tipo de proyectos como Gas Natural Licuado en Colombia?

W L: El mercado interno de CNG ( Gas Natural Comprimido) en Colombia ha venido disminuyendo en los últimos años y las reservas probables y probadas cada vez son menores. Entonces la planeación de Colombia se encuentra en la importación de LNG, para garantizar el consumo Interno.

ECOS: ¿Cuentan con la tecnología moderna y requerida para el tema del GNL?

W L: Sí, además porque tenemos la suficiente experiencia, suministramos desde las plantas de gas natural licuado, transporte del mismo y las estaciones de servicio. Jereh Group creó la primer planta de LNG en China fue la que revolucionó el mercado mundial del gas.

ECOS: ¿Por qué escogieron a Colombia para utilizar este tipo de tecnología e inversión?

W L: Colombia es un País muy importante para el mercado Latinoamericano. Los colombianos  son muy inteligentes para desarrollar estas oportunidades de negocio. Es un país con una economía muy estable, una de las mejores en América Latina. Por eso llegamos a Colombia.

ECOS: ¿Qué piensa de la estrategia del gobierno nacional acerca  del gas natural?.

W L: El gas natural  es el futuro de Colombia y las plantas de regasificacion y la importación de LNG, es la tendencia de este país  para abastecer el consumo interno, por eso la puesta en marcha  de la planta de regasificacion del caribe y la proyección de la planta de regasificacion del placifico con Jereh Group, representa la mayor tecnología y experiencias exitosas en gas natural licuado. Deseamos traer con calidad y precios competitivos esta tecnología a Colombia.

ECOS: ¿Qué opina usted de la tecnología del fracking en la explotación de petróleo en Colombia, ustedes fabrican esos equipos de fracturamiento?

W L: Es una buena tecnología pero para Jereh Group lo más importante es el medio ambiente y el desarrollo sostenible, ser amable con el planeta. Aunque desarrollamos la tecnología de fracking a nivel mundial con éxito se debe hacer de manera responsable, para no afectar el medio ambiente y contar con compañías como la nuestra con la suficiente experiencia para este tipo de explotación petrolífera.

ECOS: ¿Cuál es el plan de Jereh para contratar personal? 

WL: El objetivo de Jereh es la responsabilidad social y nuestra meta es contratar en cada proyecto personal calificado. El que no está calificado, lo capacitamos para que exista desarrollo económico en las regiones y así se conozcan las nuevas tecnologías de petróleo y gas. 

El General Maza

Por Gonzalo Buenahora. Historiador.- Agencia de Noticias Vieja Clío.  Mompós, 1847.-La agencia noticiosa Vieja Clío consigna con verdadera consternación que ayer, miércoles 14 de julio, bajo un sol canicular (39 grados a la sombra), a los 55 años de edad, falleció en la ciudad de Mompós Hermógenes Maza, connotado general de brigada del Ejército Libertador.

 

Dicen por ahí que Maza fue un papanatas jactancioso, agresivo y vulgar, cruel e inhumano, un ebrio perenne de alcohol y de sangre, para quien lo único importante eran la venganza, la represalia y la retaliación.  Un presuntuoso de la peor ralea. Pero también se piensa que es a hombres como él, a quien la Patria debe su liberación.

 

Bravo y valeroso en cuanto combate participó, en repuesta al terror con el que los españoles intentaban desbaratar el movimiento independentista, Hermógenes Maza reaccionó con un ímpetu tal, que se vieron obligados a escribir del guerrero con relación a sus campañas militares en el norte de Colombia y el occidente de Venezuela: "Nunca con menos se hizo más en tan vasto espacio ni en tan breve tiempo."  A pesar de provenir de una de las familias más sensibles y piadosas de Santa Fe de Bogotá (el hogar formado por don Felipe de la Maza, de origen español, y doña Rosalía Lobo Guerrero) Maza, el militar, el “discípulo predilecto de la guerra a muerte”, pasó a la historia con los temibles epítetos de: “ángel exterminador”, “vengador de los mártires granadinos del Terror”, “león de las serranías venezolanas”, etc.

 

El año de 1814 fue para realistas  y patriotas un año infausto. La barbarie y el salvajismo se convirtieron en los verdaderos protagonistas. Por el lado de los realistas, José Tomás Boves demostró no tener misericordia alguna, y por el de los republicanos Hermógenes Maza logró convertirse en su espanto. Entonces los ríos se tornaron rojizos y la piel en una endeble coraza fácilmente hendida por la espada, el hacha y el plomo. La tierra se convirtió en el tinglado de la muerte. Monarquistas y republicanos marcharon al ritmo vertiginoso de sus caudillos bajo el imperio de una sola idea: el mutuo exterminio.

 

Maza, por su parte, aceptó el reto. Otrora un estudiante pleno de mansedumbre y acatamiento, hoy llanamente un hombre bizarro. Si sus enemigos querían intimidarlo con la peor de las crueldades, él también sabía usar artimañas. Sus golpes se caracterizaron por una brutalidad “calculada”: ejecuciones masivas innecesarias, alevosía y sevicia sin límites, fusilamientos inmotivados y brutales torturas sin ningún reato de conciencia. La sed de venganza no tuvo ni límite ni apaciguamiento.

 

En 1819, cerca de la locación de Gamarra, Maza, tras una macabra degollina al vencer en Tenerife, tenía órdenes de evitar por completo los derramamientos de sangre. Entonces el hombre embutió en zurrones de cuero a 30 prisioneros y los tiró vivos al Magdalena. Después, cínicamente  informó al Libertador: “Cumplidas sus órdenes. Con los últimos prisioneros no se derramó una sola gota de sangre.” El hecho es que de sabana en sabana, de desfiladero en desfiladero, de vereda en vereda, de pueblo en pueblo, Boves y Maza sembraron la consternación y el terror.

 

Tan sobresalientes fueron los servicios de Maza en el campo de batalla, que el Libertador lo nombró en la noche del 23 de abril de1814 gobernador militar de Caracas. Pero ese mismo año, en una movilización hacia el oriente Maza fue puesto prisionero, llevado a Caracas y condenado a muerte. Mientras esperaba su ejecución, víctima de los más crueles martirios y vejaciones (dicen que fue allí donde se convirtió en un monstruo), Maza logró convencer a su verdugo, José Luis Moreno, y escapó.

 

En 1819, con ocasión del triunfo en el puente de Boyacá, se reincorporó al ejército patriota y fue asignado a la liberación del río Magdalena. Una vez conquistada la costa norte de Colombia (Panamá, Cartagena y Santa Marta), se movilizó al sur y participó con Antonio José de Sucre en la batalla de Pichincha en mayo, y en el sometimiento de Pasto entre octubre y diciembre de 1822 que fue muy despiadado y sangriento. Hasta el momento Ecuador, Colombia, Panamá y Venezuela quedaban definitivamente liberados. En 1826 Hermógenes Maza fue licenciado del ejercito y se retiró a Mompós.

 

Pero fue en otro plano y en otras circunstancias donde el general Maza adquirió su fama de gandul, haragán y atorrante: el universo de las relaciones sociales, especialmente en el plano de las mujeres. Por ejemplo, se divertían en un balneario cerca de Quito los oficiales del Ejército Libertador. Maza chapoteaba en la alberca, rodeado como estaba de hermosas y delicadas mujeres. De pronto nuestro héroe se dirigió con ojos angustiados a Bolívar, dándole a entender que había perdido el chingue. Este corrió apresurado al “vestier” y consiguió un pañolón. Acto seguido se lo lanzó a Maza. Y Maza, frondio y lirondo salió del agua con la humanidad pudenda a cuatro vientos, cubriéndose los ojos con el trapo.

 

Alguna otra vez, en Pasto, celebrando la espantosa degollina de Guaranda, Maza danzaba con una primorosa damisela. De pronto, el militar, extasiado con las manos de la joven, exclamó:

 

- ¡Qué blancas tiene Ud. las manos, señorita!

 

A lo que la dama replicó:

 

- Se lo debo a mi madre, quien me puso guantes desde muy pequeña.

Y Maza repuso:

 

- Pero esa no es una medida infalible, pues mi madre me puso desde niño calzoncillos, y no todas las partes de mi cuerpo son blancas, como puede Ud. suponer.

 

No sobra decir que el episodio puso fin al baile.

 

En otra ocasión, Simón Bolívar paseaba por Quito en su caballo, acompañado de algunos oficiales. Maza se le acercó borracho y le dijo:

- Paisano, véndame el mocho.

 

Bolívar se retiró disgustado, habiéndole prevenido sin fingida severidad:

- General, el día que lo vea en otra borrachera, ¡lo fusilo!

 

Días después Maza fue llamado a presentarse ante el Libertador para informarse de los objetivos de una delicada misión a Latacunga. Como siempre, iba achispado. Ya en presencia de Bolívar, Maza se cuadró cual soldado raso, y con la mano sobre el escudo de su tricornio galoneado, expresó a su jefe:

 

-Mi general, no es otra borrachera, es la misma.

 

Indudablemente, el Libertador hubo de olvidar su amenaza.

El miércoles 14 de julio Hermógenes Maza, sobresaliente general de brigada del Ejército Libertador, alcoholizado, pobre, solitario y olvidado expiró, pero antes de hacerlo enfatizó ante los pocos que lo acompañaban:

 

- ¡Ahí les dejo su mundo de mierda!

Muerte de un caudillo universal

Por Gonzalo Buenahora. Historiador.Agencia de Noticias Vieja Clío.  Santafé de Bogotá, 1830.- El pasado 8 de mayo, Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios, conocido por sus amigos como “El Libertador” y por sus enemigos como “Longanizo”, partió de Bogotá acompañado de un grupo de amigos y con solamente 17 mil pesos producto de la venta de su vajilla de plata, sus alhajas y sus caballos. Como es ampliamente conocido, el mes pasado fue publicada en la prensa la resolución del Congreso venezolano de romper relaciones con Colombia mientras el Libertador permaneciera en suelo colombiano. Como es obvio, el agravio devoró la salud del caudillo quien, después de penosos sufrimientos, falleció en la Quinta de San Pedro Alejandrino el 17 de diciembre a la una y tres minutos de la tarde. Tenía 47 años de edad y, de acuerdo con su médico, tuberculosis pulmonar acompañada de ansiedad, depresión e hipocondría.

Los despojos mortales del Libertador recibieron cristiana sepultura en el altar mayor de la Catedral Basílica de Santa Marta, y en ese sagrado recinto morarán hasta diciembre de 1842, cuando serán trasladados a su país de origen Venezuela, cumpliéndose así el mandato de su testamento.

Los restos serán inhumados en la cripta de la Santísima Trinidad de la Catedral de Caracas, santuario de mucha advocación de la familia Bolívar, que guarda las cenizas de sus antepasados. Allí permanecerán hasta su definitivo traslado al Panteón Nacional, hecho que tendrá lugar el día 28 de octubre del año del Señor de 1876.

Un poeta en el poder

Por Gonzalo Buenahora. Historiador.-La agencia de noticias Vieja Clío se permite informar a sus distinguidos abonados que la semana pasada, precisamente el día 3 de noviembre, martes absolutamente infausto, el estado soberano de Panamá, uno de los más ricos y diversos de la República (75.517 km², dos océanos), bajo la égida de su clase comerciante y algunos militares (José Agustín Arango, Manuel Amador Guerrero, Carlos Constantino Arosemena, Nicanor de Obarrio, Ricardo Arias, Federico Boyd, Esteban Huertas, Tomás Arias y Manuel Espinoza) y el apoyo incondicional de la marina de guerra de los Estados Unidos, declaró su separación definitiva de Colombia.

El presidente de la República, nuestro perspicaz, tierno y susceptible don José Manuel Marroquín, comunicó el asunto al país como sin creerlo, anonadado todo él y visiblemente devastado por el grave y perturbador incidente.

Como es conocido, José Manuel Marroquín Ricaurte empezó a ligar y rimar palabras desde que era chiquito y, a pesar de pertenecer a una de las familias más linajudas de la capital, la mayor parte de lo que escribió lo firmó con el insólito pseudónimo de Gonzalo González de la Gonzalera. A los 21 años publicó un tratado de ortografía castellana que le mereció lisonjeras enalteces de los expertos de la época, siendo  en verdad muy meritorio ya que hay gente que a los 70 todavía no sabe o no quiere reconocer que burro se escribe con B o zapato con Z.

Hay veces cuando los versos de Marroquín, que serán incluidos en el currículo escolar de aquí en adelante y aprendidos por todos de memoria (así como los de Caro, Núñez y Pombo), parecen evocar los trágicos sucesos de noviembre de 1903:Es flaca sobremanera/toda humana previsión/pues en más de una ocasión/sale lo que no se espera”.

Claro que lo de Panamá se esperaba. La independencia de Panamá de España como tal fue un movimiento ajeno a la actividad político militar de Simón Bolívar, y la unión a la Gran Colombia fue una decisión tomada por los propios istmeños en 1821, determinación que, con excepción del Congreso Anfictiónico de 1826,  celebrado en sus dominios, y las avanzadas ideas allí planteadas por el Libertador, estuvo signada por las circunstancias más adversas: intolerancia política entre las facciones de los partidos Liberal y Conservador colombianos, constantes enfrentamientos armados y guerras civiles locales y generales; guerras internacionales; agudos enfrentamientos sociales y étnicos; decisiones políticas desatinadas determinadas por el obtuso centralismo y, para rematar, unas persistentes condiciones geográficas y económicas desfavorables que no exteriorizaban salida alguna.

Así las cosas, la opinión pública internacional, acicateada por el presidente Teodoro Roosevelt, llegó a pensar que Los Estados Unidos de Colombia no tenían la capacidad moral y material suficientes para sostener un territorio que contendría nada menos que un canal excavado por el hombre que uniría el océano Atlántico con el océano Pacifico.

Luego de diez y siete intentos de separación y cuatro disgregaciones declaradas, se puede afirmar que Panamá siempre fue de Panamá, o de los norteamericanos si se quiere (hasta el día cuando lo devuelvan, que seguramente será) pero factores como el fracaso de la construcción del canal interoceánico por parte del francés Ferdinando de Lesseps, la Guerra de los Mil Días trasladada por entero a territorio panameño, el alevoso fusilamiento (el 15 de mayo en los paredones de Chiriquí por orden del general conservador Pedro Sicard) del caudillo liberal, el indio lacandón Victoriano Lorenzo, y el rechazo del senado colombiano (actitud un tanto jactanciosa) al tratado Herrán-Hay para la construcción del canal interoceánico por parte de los Estados Unidos, apresuraron el proceso.

Pero no es verdad que el presidente Marroquín, uno de los más gramáticos de los presidentes colombianos, estuviera tomando chocolate con almojábanas y degustando postre de natas en el momento de la separación de Panamá, y que el gobierno colombiano no hubiera hecho nada al respecto. ¡No! Los insistentes rumores sobre un movimiento secesionista en Panamá hicieron que Colombia movilizara al Batallón Tiradores desde Barranquilla, con instrucciones de reemplazar al Gobernador José Domingo de Obaldía y al General Esteban Huertas, Comandante Militar, quienes ya no gozaban de confianza por parte del gobierno de Bogotá.

En consecuencia, la mañana del 3 de noviembre de 1903 desembarcó en la ciudad de Colón el escuadrón colombiano al mando de los generales Juan Tovar y Ramón Amaya. El contingente armado, que debía ser transportado a ciudad de Panamá, fue neutralizado por parte de las autoridades del ferrocarril que actuaron en complicidad con el movimiento separatista, alegando problemas insalvables en la vía. Sin embargo, y no sabemos por qué, los generales y altos oficiales del ejército de Colombia accedieron a transportarse al otro lado del istmo sin sus tropas. Lógicamente, una vez llegados a ciudad de Panamá, Tovar, Amaya y el resto de los oficiales fueron arrestados. La flota naval anclada en la bahía de Panamá se rindió sin oponer resistencia y el Batallón Tiradores fue obligado a abandonar el Istmo.

En una actitud como de marido arrepentido, valga la expresión, hubo y habrá otros intentos por parte del gobierno colombiano orientado por Marroquín de revertir el nefasto acontecimiento: reuniones de alto nivel entre las partes, la promesa de aprobación del tratado que había sido rechazado y, cuesta creerlo, el traslado de la capital de Colombia a Panamá, así como un fracasado intento de invasión militar a través de las selvas del Darién. Inclusive se invocó el tratado Mallarino-Bidlack, del 12 de diciembre de 1846, que exigía que, en caso de fractura de la soberanía colombiana en el Istmo –por parte de naciones extranjeras o de “indios salvajes”-, los Estados Unidos estaban obligados a someter militarmente al pueblo panameño a fin de restablecer el estatus quo.

No hubo caso. El pueblo panameño había ejercido su derecho a la autodeterminación y no se podía echar atrás la rueda de la Historia. Pero la agencia Vieja Clío quiere dejar en claro y reiterar que el presidente Marroquín ese martes 3 de noviembre de 1903 no bebía chocolate con pan de yuca, ni paladeaba dulce de brevas. Según el general Pedro Nel Ospina, que fue desterrado de Colombia por el mismo autor de La Perrilla y El Moro que ejercía en ese momento el poder, y que extraordinariamente pudo ser entrevistado (Ospina) por uno de nuestros mejores corresponsales, expresó:

“En las horas de la tarde de aquel día (el 3 de noviembre) ocurrí al Palacio de San Carlos. Primeramente me llamó la atención la soledad de la casa. Avancé por los salones desiertos. En una habitación retirada se hallaba el señor Marroquín entregado a la lectura. Cuando notó que alguien llegaba, se dirigió a mi encuentro, con el índice de la mano izquierda entre las páginas del libro para marcar el sitio por donde llevaba la lectura, sombreando con la diestra los cristales de los anteojos. Al reconocerme, exclamó:

- ¡Oh! Pedro Nel, no hay mal que por bien no venga. Se nos ha separado Panamá, pero tengo el gusto de volverlo a ver en esta casa.

Sentí curiosidad por saber qué libro embargaba la atención del presidente de Colombia en aquella hora de angustia mortal. Era una novela de Bourget."

Entonces no es mera coincidencia que en su célebre poema Marroquín hubiese escrito:

“Empero, sintiendo luego

Que por ahí andaba gente,

Tuvo por cosa prudente 

Tomar las de Villadiego.”

Valores trascendentes perviven

Por Gonzalo Buenahora, Historiador.- Agencia de noticias Vieja Clío. Santafé de Bogotá, 1831. La semana antepasada algo pocas veces visto tuvo lugar. Los habitantes de la capital fueron testigos de un hecho que habla muy bien de la revolución (La Independencia) que se ha impuesto en nuestro medio y que permite pensar que cuando subsisten los valores, la esperanza es lo último que se pierde.

Condenado por el Alto Tribunal a la pena capital por participar en la conspiración (el 25 de septiembre de 1828 contra Bolívar) de todos conocida, un general de apellido Castelli (por causa del excesivo celo militar a esta agencia noticiosa le fue imposible establecer su nombre de pila), que en pocos momentos iba a ser entregado al pelotón de fusilamiento, ubicado en medio de la Plaza Mayor, se escabulló de sus custodios y corrió hacia el atrio de la catedral de cuyo aldabón se prendió, pues el templo se hallaba cerrado.

Los centinelas, sin tocar un pelo del condenado, se limitaron a rodearlo. Varias horas después, un religioso abrió la puerta y en medio de los aplausos y aclamaciones de la muchedumbre permitió que el militar penetrara en el hierático recinto.

El consagrado derecho de asilo en las iglesias, vigente desde la conquista y que salvó la vida de hombres de la calidad del recordado obispo Fray Agustín de la Coruña, se impuso una vez más: hasta que la pena de muerte no fue conmutada por la de destierro, el arzobispo no permitió que Castelli fuera entregado a las autoridades. De esta manera el valor de Patria quedó incólume.

Tal como una agraciada dama que estuvo presente en el lugar exclamó visiblemente aliviada: “¡Son los detalles que enamoran!”      

La Balacera en el Congreso

Por Gonzalo Buenahora. Historiador.- Agencia de Noticias Vieja Clio. Bogotá, 1949.-El pasado 9 de septiembre, el país despertó estupefacto. El día anterior “…el accionar de decenas de armas de fuego reemplazó por varios minutos al debate civilizado entre los partidos.”

 

Se discutía en la Cámara de Representantes el proyecto No. 85 presentado por el partido liberal que pretendía reformar la Ley 89 de 1948, intentando adelantar las elecciones e impedir el proceso de re cedulación en que está empeñado el gobierno conservador del doctor Mariano Ospina Pérez.

 

En medio de una algarabía y un abucheo inusitados, el proyecto fue aprobado a pupitrazos. Entonces vino la debacle: tomó la palabra el representante conservador de Boyacá Carlos del Castillo quien con verbo encendido se dedicó a injuriar a los liberales. Los ultrajes fueron respondidos con violencia por los opositores y de improviso sonaron los disparos.

 

El resultado fue el asesinato de Gustavo Jiménez Jiménez, presidente del directorio liberal de Boyacá y vocero del electorado de Casanare y Arauca. En el hecho luctuoso resultaron heridos de gravedad los representantes Jorge Soto del Corral (liberal), quien morirá un tanto después como resultado de las heridas, y los conservadores Ricardo Silva y Amadeo Rodríguez.

 

Tal y como expresó un testigo presencial: “Lo que ha sido un orgullo auténtico de la democracia colombiana, palenque de honor de la inteligencia y el carácter de nuestros dirigentes, se ha convertido en vil establo donde energúmenos rencorosos imponen su razón bruta en una genuina jerga de arriería. Jamás había asistido el país a un espectáculo de mayor degradación y vergüenza.”