Economía

Bitcoin en la mira de los Bancos Centrales

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: BN.- Las paradojas del mundo de hoy son profundas, pero, definitivamente, las innovaciones están tocando hasta los monolíticos escenarios de la economía, la más resistente de las disciplinas.

Los creadores de las monedas electrónicas, particularmente el polémico Bitcoin, son ideológicamente opuestos a los tradicionales manejadores de las monedas nacionales, los bancos centrales.

Ambos se sienten desconfianza. Las monedas virtuales se estiman libertarias, universales y globales; los signos monetarios, sean o no de regla, sienten que las primeras son vulnerables al crimen informático y no tienen reserva.

Pero, como afirma Nathaniel Popper “es precisamente en los bancos centrales donde se han aplicado las medidas más ambiciosas para intentar aprovechar la tecnología que introdujo Bitcoin”.

No quieren a los libertarios, cosmopolitas y virtuales, Bitcoin, pero si sus métodos descentralizados de contabilidad y control de monedas y usuarios.

Los bancos centrales esperan aplicar el método descentralizado de contabilidad, conocido como cadena de bloques o libro de contabilidad distribuido, para completar y registrar operaciones en la economía real con más eficiencia, rapidez y transparencia.

Los bancos centrales que han actuado con más entusiasmo, entre los que se cuentan el Banco de Inglaterra y el Banco Popular de China, desean emitir sus monedas nacionales en algún tipo de libro de contabilidad distribuido, nombre acuñado a partir del concepto de varias partes que llevan registros de manera simultánea.

Las cadenas de bloques permiten que varios usuarios manejen una hoja de cálculo compartida que utiliza criptografía y los llamados mecanismos de consenso, los cuales ofrecen un medio para convenir en la hora cuando ocurre cada operación.

A los bancos centrales les interesa esta tecnología porque les permitiría rastrear cada libra, euro, yen o renminbi, paso a paso, a través del sistema financiero en tiempo real, lo cual es imposible actualmente. El objetivo es lograr que el sistema financiero sea más transparente, rápido, eficiente y seguro.

Si los bancos centrales lo consiguen, sería uno de los giros más importantes e inesperados en la nueva tecnología: un invento que pretendía destronar a los bancos centrales y hacer más difícil rastrear el dinero podría terminar por fortalecer a esos bancos centrales y hacer más fácil el rastreo del dinero.

Un gobernador adjunto del Banco Popular de China, Fan Yifei, escribió para Bloomberg View que “las condiciones son propicias para las monedas digitales, que pueden reducir los costos de operación, mejorar la eficiencia y hacer posible una amplia gama de aplicaciones nuevas”.

Pero el proceso, expresan los expertos, será lento. Y no sabemos que pudieran crear los libertarios informáticos para el comercio global.

Cambios Políticos y la Economía Regional: AL

Por Felicia Saturno Hartt. Foto Ecos Media.- En América Latina se viven nuevos tiempos. Los cambios se sienten y no presagian tranquilidad. Las consecuencias de las decisiones y los hechos políticos se perciben, en muchas esferas, sobretodo en la más cotidianamente poderosa, la económica.

Las decisiones del No al Plebiscito de la Paz, la no entrega del Presupuesto 2017 a la Asamblea Nacional de Venezuela de parte del ejecutivo, la impunidad de las masacres en México, la vuelta del Paramilitarismo en América Central y los sonados casos de corrupción en Brasil, entre otros muchos, son hechos que perturban la dinámica económica y financiera de la región, porque tocan el factor confianza.

La debilidad de las instituciones para preservar los mínimos derechos humanos de la población y la gobernabilidad de la democracia, afectan el desenvolvimiento de los acuerdos comerciales, de los organismos integradores y de los planes nacionales.

Aun cuando sea optimista, el Fondo Monetario Internacional presagió que varios países latinoamericanos habían registrado una pérdida generalizada de su actividad económica, pero la mayor parte de ellos seguiría creciendo en 2016; sobre todo Perú.

La economía brasileña, según los expertos del FMI,  se contraerá en un 3,3 por ciento en 2016, pero el recorte del gasto público, por parte del nuevo gobierno, ha sido elogiado por ese organismo internacional.

Si bien la de Argentina decrecerá en un 1,8 por ciento, las reformas pro-mercado de Mauricio Macri son aplaudidas por el FMI.

El Banco Mundial le auguró a América Latina, en conjunto, una contracción económica del 1,1 por ciento en este año y una recuperación del 1,8 por ciento en el próximo 2017.

Christiane Seyffart, de la compañía alemana Commerzbank,  Christian Daude, asesor principal del economista en jefe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y Martin Spicer, de la Corporación Financiera Internacional (IFC) expresan, en diferentes escenarios, que los estados de América Latina son muy disímiles, pero suelen tener problemas comunes: las reformas estancadas en el frente fiscal, la debilidad de las cadenas de valor de sus empresas y su crónica falta de integración regional.

Los expertos coincidieron en que los países  deben dar un gran giro y hacer concesiones, para integrarse y resolver problemas comunes.

Una mayor cohesión de los mercados de América Latina, los habría dejado mejor parados para responder a la disminución de las importaciones en Asia Oriental y a la caída de los precios de sus materias primas, pero cómo los afirma Günther Maihold, Subdirector de la Fundación Ciencia y Política (SWP), Brasil sigue percibiendo a México como un rival y no como un potencial socio.

Acentuar la exportación de bienes y servicios puede catalizar la recuperación económica que necesitan, pero producir con la prioridad de los mercados externos en mente, no es garantía de éxito en un momento en que el comercio mundial se contrae debido a la reducción de las importaciones de China y a la creciente popularidad de los defensores de medidas proteccionistas.

Minimizar el gasto público con miras a incrementar las inversiones es recomendable, pero el consenso social imprescindible para un proceso redistributivo sigue brillando por su ausencia en la región.

En este momento, todo tiene un "pero” en América Latina; superar esas trabas mediante la concertación es el gran desafío de sus líderes. Y ese consenso no sólo es en asuntos económicos, está en todas las dimensiones de la vida social.

Mientras no exista el consenso y los políticos y sus organizaciones no tengan proyectos claros, más allá de alcanzar y/o preservar las posiciones de poder, el efecto perverso de las decisiones y los hechos seguirá tocando la sobrevivencia de todos.

Sin Innovación y Tecnología no hay avance

Por Felicia Saturno Hartt. Innovatis.- La crisis económica mundial que, desde 2014, define una contracción en el comercio global y ha afectado, de forma poderosa, a América Latina, porque las exportaciones de la región dependen del precio de una cantidad limitada de bienes básicos, sólo podrá buscar una salida válida en términos de innovación, diversificación y tecnología.

Por ello, "la innovación no es optativa", tal como advirtieron los especialistas que participaron del encuentro "Integración Regional 4.0" organizado por el Instituto para la Integración de América Latina y el Caribe (Intal) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

"Si antes se hablaba de la necesidad de diversificar las exportaciones, aun cuando teníamos un escenario muy favorable de crecimiento, ahora que el contexto es más adverso el desafío es mayor", explicó Alejandro Ramos Martínez, especialista senior en Inteligencia y Comercio de Intal-BID.

En este sentido, el Reporte "Monitor de comercio e integración", informa que, de julio de 2014 a julio 2016,  hubo una contracción del comercio mundial de 16%, explicada por una caída de 17% en los precios y levemente compensada por un aumento de 1% en los volúmenes comercializados.

Ramos Martínez explica, en este orden de ideas, que una parte de la contracción se da por el enfriamiento en la actividad de las principales economías del mundo. "China ya no crece a las tasas que conocíamos antes. Lo mismo con Japón, la zona euro y la misma América latina. La excepción es Estados Unidos que mantuvo un ritmo más o menos estable y similar al que tenía previo a la crisis de 2012", señaló el especialista.

Pero la época de contracción que se está viviendo desde 2014 también tiene un componente muy fuerte de tipo monetario y para América latina la apreciación del dólar tiene un significado especial, porque impacta directamente en los precios de las commodities.

"Es necesaria una política pública que integre los sistemas de innovación de los países para no depender de los precios de cuatro productos básicos. Sin diversificación, es prácticamente imposible que el sector externo juegue un papel dinamizador en el crecimiento del producto", añadió el economista.

Adicionalmente, otro aspecto fundamental para la competitividad es la Tecnología. Y el Big Data fue la estrella de los últimos años. ¿Puede ser también una herramienta de integración?

Marta Lagos, Directora de Latinbarómetro, y Marita Caballero, del proyecto World Values Survey, explicaron cómo estudiar cuantitativamente al continente puede ayudar en el proceso. Lagos detalló que el 69% de los latinoamericanos acepta que su país pueda comprar bienes y servicios de cualquier otro de la región. Por otro lado, Caballero expresó que los valores compartidos facilitan un nivel mayor de acuerdo.

En tanto, Colin Maclay, fundador del equipo de investigación Digital Initiative de Harvard Business School, pidió actuar con responsabilidad con "el fenómeno de moda del big data" y reflexionar por qué se querría instrumentar una base de datos.

Llamó a pensar los problemas y sus posibles soluciones antes de elegir la tecnología para usar, y no realizar el proceso inverso. No obstante, señaló la importancia de procesar información para mejorar la logística y coordinar mejor las economías culturales latinoamericanas para lograr una mejor integración. "Los datos e Internet no van a resolver todo, pero sí debemos explotarlos bien para lograr que funcionen para nosotros y no contra nosotros", expresó.

FMI augura una ola de populismo

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: FMI.- El Fondo Monetario Internacional advirtió, este martes, en Washington, en el arranque de su reunión anual, de que las dificultades económicas alientan una tendencia populista contraria a la inmigración y al comercio internacional —sobre todo en los países ricos— de muy difícil retorno.

El crecimiento mundial sigue a media asta ocho años después de Gran Recesión y las clases medias se han empobrecido. El adiós de Reino Unido a la Unión Europea en el referéndum en junio es según un claro aviso de que no hay unión irreversible.

Las jornadas arrancan con el reciente triunfo del 'no' en el referendo del acuerdo de paz con las FARC en Colombia; el proceso de Brexit empezando a dibujarse y la posibilidad de que un candidato outsider, contrario a los actuales tratados comerciales y muy duro con la inmigración, gobierne Estados Unidos en 2017: Donald Trump. Ninguno de estos tres fenómenos tienen otra cosa en común que el hecho de que ha tomado a las grandes instituciones de todo el mundo con el paso cambiado y destilan rebeldía contra el discurso de las élites.

Hay preocupación en Washington. El informe de previsiones del Fondo ha dado un duro tijeretazo a la primera economía del mundo: calcula un crecimiento del 1,6% para este año en Estados Unidos, seis décimas por debajo de lo que esperaba en julio, y un 2,2% para 2017, tres décimas menos. A Reino Unido ya le aplicó un ajuste por el resultado del referendo en su actualización de julio: esta vez le sube una décima el pronóstico de 2016 (hasta el 1,8%) , pero recorta otra décima a 2017 (1,1%).

El PIB mundial avanzará un 3,1% este año, lo mismo que se esperaba en julio, que es una décima menos que el año anterior, ya de por sí débil, si bien países en mala racha como Brasil y Rusia se reactivarán permitirán mejorar el ritmo hasta el 3,4% en 2017. China, el gigante asiático, también afloja el paso respecto a 2015: avanzará un 6,6% y un 6,2%, según los cálculos del FMI.

Aun así, la languidez de la economía mundial lleva preocupando al Fondo desde hace años. Lo que ha venido después de la Gran Recesión, una reactivación anémica y en alarma permanente por los vaivenes políticos, dura tanto que puede mutar en algo más grave.

El Fondo alerta del “fantasma” de que este persistente estancamiento, sobre todo en las economías avanzadas, “pueda alentar más las llamadas populistas para restringir el comercio y la inmigración”.

 “El voto del Brexit refleja un resentimiento contra la migración transfronteriza que ha alimentado el nacionalismo en Europa y puesto en tela de juicio la integración europea”, dijo este martes el economista jefe, Maurice Obstfeld. “Tensiones similares afectan al escenario político de Estados Unidos —continuó— donde la retórica anticomercio y antinmigración han sido prominentes desde el principio de la campaña electoral”.

“Retrasar el reloj en cuanto a comercio solo puede agravar y prolongar el abatimiento de la economía”, señaló Obstfeld este martes. Pero la globalización ha favorecido la deslocalización industrial a países con mano de obra más barata y la clase media de las economías avanzadas (y, por tanto, más caras) ha sufrido la destrucción de ese otrora bien pagado empleo.

Observatorio de la Economía Digital, un reto TIC

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Mintic.- "La Economía Digital es transversal a todos los sectores", resaltó el Ministro de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), David Luna, en el marco del Congreso Internacional de TIC Andicom 2016, tras señalar que el reto actual es que el sector productivo acelere el ritmo de adopción de la tecnología, para no perder más oportunidades de crecimiento.

"Toda compañía responsable debe mirar las tecnologías digitales como el medio para crear una organización más eficiente o para construir una forma diferente de interacción con sus clientes y con su cadena productiva. Creer que los productos físicos no tienen nada que ver con la digitalización es una equivocación, pues los retornos y la productividad pueden ser mucho mayores", indicó el Ministro Luna.

El reto principal, entonces, es pasar al Internet de la producción. El Jefe de la Cartera TIC indicó que sectores como la salud, los servicios financieros y los productos de consumo están haciendo bien la tarea en el país, pero aún falta mucho para aprovechar los beneficios de la Economía Digital.

"Al revisar la Encuesta sobre el uso de Internet en el sector manufacturero, se encuentra que las empresas usan la tecnología principalmente para enviar y recibir correos, buscar información y hacer pagos electrónicos, pero muy pocas la utilizan para sus encadenamientos productivos o relacionarse con sus clientes. Nuestro reto es convencer a los empresarios de la importancia de prepararse para este nuevo entorno", añadió el Ministro Luna.

Desde el Ministerio TIC, indicó Luna, se está consolidando el ecosistema digital del país y a partir de ello se busca que este sea un sector clave para la creación de empleo.

"La nueva economía es la Economía Digital y de todos depende que este cambio sea ordenado, una evolución digital y no una revolución. En países desarrollados como Reino Unido, este sector aporta hasta 10% al PIB, por eso desde el Ministerio TIC estamos trabajando en la Política Pública de la Era Digital. Ya hemos avanzado en la definición de la brecha de habilidades e infraestructura, iniciativas para el uso de los datos, la privacidad en la red y la gobernanza de Internet, así como la Política de Seguridad Digital", señaló el Ministro Luna.

Para ahondar en el tema de mediciones, el funcionario anunció la creación del Observatorio de Economía Digital, con el cual se podrán formular políticas públicas, incentivos y monitorear consistentemente el grado de digitalización de la economía en Colombia.

"Los resultados del Observatorio de Economía Digital, que lanzamos hoy oficialmente, nos permitirán avanzar en la medición y clasificación de retos para la digitalización de la economía y determinar el impacto sobre el empleo y la calidad de los salarios", indicó el Jefe de la Cartera TIC.

Finalmente, el Ministro Luna recordó que la tecnología siempre ha sido un motor del cambio económico, social y cultural, y por lo tanto la adopción de la Economía Digital es una oportunidad para mantener el crecimiento económico del país.

Impuestos vs Competitividad

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: RadioNacional.co.- El último informe de Competitividad Global del Foro Económico Mundial (FEM) analizó la corrupción, la inflación y la estabilidad macroeconómica para mostrar una foto virtual de cada país del planeta.

El Fondo comparó la medida de impuestos que utiliza el Banco Mundial, que suma todos los impuestos aplicados a negocios y sociedades más que a los colaboradores. Business Insider tomó todos los países con tasas impositivas de más del 50%. Estos son los resultados:

1. Argentina: 137,4% — Pese a ganar dos posiciones respecto al ranking del año pasado, el país sudamericano es el de mayor carga fiscal de la región, ya que el impuesto sobre el volumen de negocios consume casi el 90% de los beneficios empresariales. Además, los negocios pagan impuestos a las transacciones financieras.

2. Bolivia: 83,7% — El impuesto a las transacciones es cercano al 60% de los beneficios de las empresas, incluso antes de que se cobren otros impuestos. Al igual que con Argentina, otros factores que contribuyen a afectar su nivel de competitividad es la corrupción, la ineficiencia de la burocracia.

3. Colombia: 69,7% — Aunque el país redujo su carga impositiva desde 73% el año pasado, la tasa actual es una de las más altas del mundo. A ello se suman factores como la corrupción, infraestructura insuficiente, ineficiencia de los funcionarios burócratas y legislación fiscal.

4. Brasil: 69,2% — El gigante sudamericano pasa por la peor crisis de su historia. Actualmente tiene una tasa del 15% de impuestos a las empresas, algo que se recrudece por la inestabilidad política y la inflación que se disparó en el último año. Sin embargo, el reporte del WFE reconoce que la nación amazónica ha mejorado en áreas como la protección de los derechos de propiedad.

5. Venezuela: 65% — La economía venezolana está sacudida por la inflación, el crimen, la corrupción, según el Fondo. Su modelo de altos impuestos a las empresas, tiene dramáticas alzas de impuestos a las compañías extrajeras dedicadas a la extracción de petróleo que data desde Hugo Chávez.

6. Francia: 62,7% — El actual gobierno francés ha puesto en revisión el sistema fiscal y ha recortado gravámenes corporativos, sin embargo, Francia aún tiene altos niveles de impuestos en Europa versus sus países vecinos.

7. India: 60,6% — La eficiencia del mercado doméstico indio ha obstaculizado las regulaciones fiscales y ha permitido a los estados federales a recaudar diferentes impuestos al valor agregado.

8. Costa Rica: 58% — Las altas tasas impositivas en este país son en parte a los altos niveles impositivos. El exceso de burocracia estatal pasó una cara factura a la competitividad de Costa Rica durante el último año. El país reportó una menor competitividad en infraestructura (por malas carreteras) y el entorno macroeconómico atribuido al déficit fiscal del Gobierno. El país retrocedió 11 puestos en el análisis del sector institucional realizado por el Foro Económico Mundial.

En 2015, Costa Rica se ubicó en la posición número cuatro, de entre seis países centroamericanos, en la categoría de nación que más ingresos tributarios recaudó como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB).

9. Nicaragua: 63,9% — El país sufre de altos niveles de burocracia gubernamental, así como altas tasas de impuestos. Nicaragua se ubicó este año en el puesto 103 de 138 países evaluados, mientras que el año pasado estuvo en el puesto 108 de 140 naciones en estudio. Según el FEM, el país urge un plataforma (Estado, academia y empresa privada) para incrementar la competitividad en Nicaragua tanto en la empresa grande como en la empresa pequeña.

10. Gambia: 63,3% — Sin mayores recursos naturales, Gambia es uno de los países más pobres del mundo. Tiene tasas impositivas a la facturación más que gravar las utilidades de los negocios.

11. Sri Lanka: 55,2% — Las tasas impositivas son altas en Sri Lanka, pero el Fondo también apunta a inestabilidad política y pobre acceso al financiamiento como los mayores obstáculos al hacer negocios en este país.

12. Ucrania: 52,2% — Los negocios en Ucrania enfrentan no sólo serios riesgos geopolíticos, sino que también viven uno de las tasas más altas de impuestos en Europa.

13. Austria: 51,7% — Austria ha hecho cambios curiosos en su sistema fiscal. Por ejemplo, las parejas pagan impuestos por separado incluso si están casados.

14. México: 51,7% — La corrupción del Gobierno y la burocracia son los principales obstáculos al hacer negocios en México, a pesar de las altas tasas impositivas, según el Foro Económico Mundial. Además, pese que el reporte del WEF destaca avances en eficiencia del mercado, competencia interna y externa y políticas que fomentan el mercado, también advierte la persistencia de la corrupción del gobierno y la burocracia como los principales obstáculos para hacer negocios.

15. Japón: 51,3% — Las altas tasas impositivas hicieron que Japón bajara en el Índice de Competitividad Global: es la octava economía más competitiva, pero bajó tres posiciones con respecto al año pasado.

Se puede, entonces, concluir que el Foro Económico Mundial ha observado que, cuanto más grande sea la carga fiscal de un país,  habrá una menor competitividad. 

Más comercio y menos proteccionismo: FMI

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: TVE.es.- El declive de la productividad es uno de los factores que explica la dificultad que tiene la economía para repuntar. El Fondo Monetario Internacional lo ve incluso como un fenómeno sincronizado a escala global y traza un vínculo con la moderación que desde hace cuatro años sufre el comercio internacional. Para "engrasar" el motor del crecimiento el organismo urge romper este círculo vicioso favoreciendo la apertura de los mercados y evitando el proteccionismo.

El mensaje de la institución que dirige Christine Lagarde llega en un momento complejo en la coyuntura global. El crecimiento anémico de la economía está alimentando movimientos proteccionistas por todo el mundo, que tratan de responder a la frustración del ciudadano con la promesa de levantar nuevas barreras al comercio. La propia Lagarde advierte que esta dialéctica tendrá efectos "desastrosos".

La funcionaria global lleva meses señalando que el proteccionismo daña el crecimiento económico, perjudica la inclusión y inutiliza a la gente. Pero el decrecimiento de la liberalización comercial es solo un factor que explica que el comercio internacional se haya moderado durante los últimos cuatros años, tanto en términos de rendimiento histórico, como con respecto a la marcha del conjunto de la economía.

El estudio que se presentará en la reunión de otoño del FMI muestra que el volumen de productos y servicios, que se movieron por todo el mundo, creció menos de un 3% de media anual desde 2012, menos de la mitad que en las tres décadas previas. Donde los técnicos tienen verdadera dificultad para encontrar precedentes es cuando la evolución del comercio se comprara con el producto interior bruto.

Entre 1985 y 2007, los flujos internacionales crecieron el doble que la economía, mientras que en los últimos cuatro años le costó ir al ritmo de la expansión mundial, que rondará el 3,2% en 2016. El motivo principal que explica esta situación es, precisamente, una coyuntura económica caracterizada por un crecimiento tenue. Otro de los síntomas de la moderación es la irrupción tecnológica.

Aunque el propósito del informe es entender las causas de este fenómeno, los expertos del FMI defienden que la mayor apertura permitirá combatir uno de los principales problemas a los que afronta el crecimiento global: la caída de la productividad. Janet Yellen, Presidenta de la Reserva Federal, señala que es el principal factor por el que EE.UU. crece un punto por debajo de su potencial.

El razonamiento es simple. El comercio permite a las economías especializarse y explotar la producción de productos y servicios en los que pueden tener una ventaja competitiva. Precisamente porque el comercio puede reforzar la productividad e impulsar el crecimiento, el FMI reclama una "esfuerzo coordinado" de los gobiernos con políticas destinadas a revitalizar el comercio y reducir los costos.

La liberalización comercial puede mejorar la productividad, de acuerdo con el estudio, "al orientar los recursos hacia compañías que están mejor posicionadas para expandir su actividades en el mercado exportador". El comercio internacional, además, beneficia a las firmas porque "un mayor acceso al mercado les da mayores incentivos" para invertir en tecnología, innovar y ser más eficientes.

"El comercio internacional y las políticas comerciales pueden dar forma a la actividad económica al influir en las decisiones de inversión de las empresas", afirman los relatores. El FMI presentará la nueva actualización de sus previsiones dentro de una semana. Aunque evitan inmiscuirse en el debate político en EE UU, si se pide al próximo presidente que mire el comercio en términos positivos.

Lagarde admitía hace dos semanas que la competencia de países emergentes con mano de obra barata y la tecnología causan daño a los trabajadores en los países occidentales. Pero cerrar las fronteras no es el camino. El FMI concluye que se necesitan políticas adicionales que potencien los beneficios de una mayor integración al tiempo que alivien sus efectos negativos en industrias que tienen más dificultad para ajustarse.

Orinoquía y Postconflicto

Redacción Ecos. Foto: llanera.com.- El Gobierno Nacional lanzó el Plan Maestro de la Orinoquía para darle un fuerte impulso al desarrollo económico y social de esta zona del país. Se trata de una propuesta estratégica de planificación integral del desarrollo para la Orinoquía, con una visión de largo plazo, basada en potencialidades y aptitudes de la región en el marco de Posconflicto.

En la Orinoquía se combinan una serie de factores que permiten poner en marcha programas del Estado para hacer más productiva esa región, generar empleo y bienestar para sus habitantes.

La Orinoquía es una amplia zona de los llanos orientales colombianos conformada por los departamentos de Meta, Casanare, Arauca, Vichada, Guaviare, Guainía y Vaupés. El Plan Nacional de Desarrollo estimó inversiones para esta región entre 2015 y 2018 por $48,5 billones.

La Orinoquía tiene 15,1 millones de hectáreas con potencial de aprovechamiento agrícola, ganadero, forestal y comercial. Miles de hectáreas de esta tierra pueden ser cultivadas y convertirse en una despensa agrícola para el país y una parte del planeta.

Se estima que 7,8 millones de hectáreas están subutilizadas, tierras en las que se puede intensificar su uso agropecuario. 3,6 millones de hectáreas estarían disponibles para agricultura. Hoy sólo están sembradas cerca de 700.000 hectáreas.

Con el Posconflicto se abren grandes posibilidades para la Orinoquía, un territorio abandonado por años, con poco desarrollo y capacidad institucional y con presencia de grupos al margen de la ley.

Con las nuevas condiciones en las que se desenvolverá el territorio, las potencialidades de la región se multiplicarán y las inversiones llegarán más fácilmente que en el pasado cercano en el que esa zona estaba atrapada por actores violentos.

En este sentido, Simón Gaviria Muñoz, director del Departamento Nacional de Planeación (DNP) aseguró que “en la Orinoquía se realizará el primer Modelo de Desarrollo y Ordenamiento con Prospectiva Regional (MDOP), clave para visualizar el desarrollo de esa región para los próximos 20 años", aseguró

El lanzamiento del Plan Maestro de la Orinoquía le da continuidad al trabajo de articulación que viene desarrollando el DNP en los territorios con el sector privado y con la cooperación internacional para la elaboración de una propuesta estratégica que impulse el desarrollo de la región.

El Plan identificó cuatro prioridades básicas: sistemas productivos (agricultura y turismo); recurso hídrico y medio ambiente; infraestructura y logística en telecomunicaciones, energía y transporte y ordenamiento territorial.

El lanzamiento servirá además para presentarle a la región la Unidad de Estructuración de Proyectos Estratégicos para el desarrollo de la Orinoquía que financiará la Agencia de Cooperación de Estados Unidos (Usaid).

Durante un año, esta Unidad -conformada por un grupo de 20 consultores- se encargará de identificar y formular los proyectos estratégicos para el desarrollo de la Orinoquía con visión de integración regional.

La idea es que el próximo año se generen cuatro proyectos piloto de cada una de las prioridades mencionadas, los cuales serán modelo para las demás iniciativas que se estructuren para esta región.

Además, esa Unidad se convertirá en un brazo técnico de apoyo para las alcaldías y gobernaciones en la formulación de proyectos en ciencia y tecnología con el propósito de utilizar los recursos de regalías.

El Plan Maestro es una estrategia de planificación del desarrollo regional para el corto, mediano y largo plazo que busca impulsar una mayor eficiencia en la inversión a través de la articulación entre los gobiernos nacional, regional y local, con los sectores privados y con la cooperación internacional.

"Se trata de generar un circulo virtuoso de cooperación entre los actores involucrados en el desarrollo de la Orinoquía para sacar adelante la región; es una herramienta de planificación que le apuesta a identificar proyectos con la cooperación internacional", dijo el Director del DNP.

Se busca crear modelos de asociatividad entre el sector público y privado para la construcción de vías terciarias, distritos de riesgo y desarrollos productivos que permitan sacar adelante las inversiones y las obras necesarias para el crecimiento de la región.

El Plan Maestro de la Orinoquía contiene decisiones en ordenamiento territorial, recursos hídricos, infraestructura, logística y gobernanza y responde a un mandato del Plan Nacional de Desarrollo (PND).

El PND obliga al Gobierno a elaborar los modelos de desarrollo prospectivo para las regiones de Colombia y el de la Orinoquía, que ya fue plasmado en un Conpes, es el primero en ponerse en marcha por parte del Departamento Nacional de Planeación (DNP).

En dicho plan se prevén inversiones por $22,4 billones para infraestructura estratégica; $19,2 billones para movilidad social; $4,6 billones para transformación del campo; $1,7 billones se destinarán a seguridad y justicia para la paz, $0,4 billones para crecimiento verde y $0,1 billones para buen gobierno.

Robotización: consecuencias socioeconómicas

Por Harm Bandholz*. Foto: MINI.- Los robots constituyen solo una de las últimas etapas en el desarrollo tecnológico. La cantidad de robots que usan las empresas para aumentar la productividad se ha incrementado rápidamente en los últimos años. Y no hay ninguna razón para creer que este ritmo de la robotización empezará a disminuir en el corto plazo.

Por el contrario, la Federación Internacional de Robótica (IFR, por sus siglas en inglés) espera que las instalaciones de robots continuarán creciendo a tasas anuales de dos dígitos por el momento. Ello debido a que el costo para producir estas máquinas sigue bajando, mientras sus capacidades siguen aumentando y la densidad de robots es todavía relativamente baja, en la mayoría de las industrias.

La mayor desigualdad y los lentos avances en materia de productividad pueden ser los principales desafíos económicos en el siglo XXI. Y el uso cada vez extendido de robots podría afectar estos dos aspectos, tanto de manera positiva como de manera negativa.

Si bien la bibliografía empírica sobre el impacto de los robots es todavía incipiente, ya existen cada vez más estudios que comienzan a respaldar la idea de que estos aparatos aumentan la productividad, los salarios, e incluso la demanda total de mano de obra, pero sobre todo que benefician a los trabajadores más calificados.

Con el aumento del uso de robots, computadoras y otras máquinas, la última serie de avances tecnológicos ahora se produce en gran parte a expensas de los trabajadores de calificaciones y salarios medianos y bajos.

Según estos estudios, el impacto de los robots en la productividad ya se compara con la contribución de las máquinas de vapor en el pasado. Y aunque aún está a la zaga del impacto de las TIC (tecnologías de la información y las comunicaciones), hay que tener presente que el valor total del capital de las TIC excedió con creces al de los actuales servicios de los robots. Algunos de los aumentos en la productividad que se derivan de la densificación de los robots se comparten con los trabajadores mediante el pago de salarios más altos.

El problema, sin embargo, es que los distintos grupos de niveles de ingreso y de calificación no se benefician en la misma medida, lo que significa que la robotización aumenta aún más la desigualdad en los ingresos. Para que una porción más amplia de la población obtenga los beneficios de este avance tecnológico, se deberán adoptar dos conjuntos de medidas.

En materia de habilidades y educación

Tenemos que repensar nuestro sistema educativo. Dado que los robots y las máquinas son capaces de hacerse cargo de un número cada vez mayor de tareas, los seres humanos tienen que centrarse en sus ventajas comparativas, que incluyen las habilidades no cognitivas.

Además, los países avanzados (en particular Estados Unidos) deben poner fin y cambiar la tendencia de que el ingreso y la riqueza de los padres sea el principal factor determinante de la calidad de la educación que recibe un estudiante, ya que esto sin duda intensifica la espiral negativa de la inequidad.

Pero incluso si los políticos implementaran los cambios necesarios en el sistema educativo, los acelerados avances tecnológicos probablemente seguirán llevando a una creciente desigualdad en los ingresos, porque las personas tienen diferentes habilidades, así como distintas situaciones financieras.

En materia de ampliación de la propiedad

Debido a esta falta de igualdad, existe una necesidad cada vez mayor de reasignar los ingresos de los ricos a los pobres y/o de los propietarios a los trabajadores. En teoría, hay tres posibilidades para tratar de compensar en parte o mitigar la continua disminución de la participación de los trabajadores en el ingreso: 1) salarios más altos a través de negociaciones colectivas o salarios mínimos, 2) redistribuir la riqueza y los ingresos a través de políticas tributarias y de gastos, y 3) aumentar la participación en la propiedad del capital para garantizar una distribución más equitativa de los ingresos de la industria robótica.

Las dos primeras opciones han sido las maneras tradicionales de redistribuir las ganancias por rentabilidad e ingresos, y se usarán sin duda de nuevo esta vez. Sin embargo, hay límites estrictos a lo que se puede lograr a través de ellas. De hecho, si los robots compitieran con trabajadores de baja y mediana calificación, el aumento del salario (mínimo) solo aceleraría e intensificaría la sustitución de la fuerza de trabajo por el capital.

Por consiguiente, estamos de acuerdo con Freeman (2015) (i) en que una de las soluciones más prometedoras para el desafío a largo plazo planteado por las máquinas que sustituyen la mano de obra “es que [...] todos nosotros tengamos una participación sustancial en la propiedad de las máquinas robot [...] A menos que los trabajadores obtengan ingresos procedentes del capital, así como del trabajo, es probable que continúe la tendencia hacia una distribución más desigual de los ingresos, y que el mundo avance cada vez más hacia una nueva forma de feudalismo económico. Tenemos que ampliar la propiedad del capital económico si esperamos evitar tal polarización de nuestras economías”.

En nuestra opinión, una de las soluciones más prometedoras para el desafío a largo plazo planteado por las máquinas que sustituyen la mano de obra es que los trabajadores sean dueños de esas máquinas. Esto permite a los trabajadores obtener ingresos procedentes tanto del trabajo como del capital.

 

* Harm Bandholz es un bloguero invitado por BM y actual economista jefe del Grupo UniCredit en EE. UU.