Economía

Un nuevo tejido: IOH

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Empire.- En términos metodológicos, la investigación social no se detiene. Afortunadamente, en los últimos 20 años, las perspectivas de análisis de la situación social, en sus diferentes dimensiones (económicas, políticas, culturales, demográficas, etc), han proporcionado la posibilidad de tomar mejores y más cercanas decisiones políticas.

Uno de esos enfoques metodológicos, de gran utilidad y perspectiva, es el Índice de Oportunidades Humanas (IOH), elaborado por el Banco Mundial, para medir cómo circunstancias, familiares y comunitarias, fuera del control de las poblaciones más vulnerables del tejido social, como niños y jóvenes, (lugar de nacimiento, género, educación de los padres y composición familiar) afectan su acceso a bienes y servicios básicos, como educación, agua potable, electricidad y saneamiento en América Latina y el Caribe y otros países en desarrollo.

Asimismo, el OIH mide un valor vinculado a la democracia como sistema de gobierno, qué tan equitativamente se proveen los servicios básicos en un país. Este es un indicador poderosísimo de gestión gubernamental, porque no se enfoca en las consecuencias evidentes de la no inversión social, sino en las situaciones antecedentes.

La universalidad de acceso y la prestación de servicios de calidad hacen posible no sólo la productividad y el crecimiento económico, sino el desarrollo de los habitantes de un país.

América Latina y el Caribe, en especial, reportan significativos avances en el acceso a las oportunidades básicas, señala Banco Mundial y otras entidades, sobre todo en materia de matrícula escolar y servicio eléctrico, pero la región está rezagada en accesos a los servicios de agua potable, saneamiento ambiental adecuado y conectividad, aspectos éstos que afectan definitivamente, la salud pública, la nutrición y la posibilidad de penetración de los sistemas formales e informales de formación y educación.

Esta desigualdad de accesos debilita la productividad de la región y limita el desarrollo de los niños y adolescentes al desarrollo, porque esos desbalances impactan sus grupos familiares y los mantienen en la sobrevivencia.

En términos de distribución, el acceso al agua potable, el saneamiento ambiental y a la conectividad, exponen el poco interés gubernamental y las decisiones políticas no asumidas como deberes universales. De aquí, que no sólo son desiguales las oportunidades y los accesos, sino entre los países desiguales, existe la brecha entre lo urbano y lo rural, entre las capitales y los municipios.

El enfoque del IOH abre un abanico de oportunidades para los gobiernos, porque las características del hogar, del ingreso, del entorno y de los factores gubernamentales de acceso hace posible visualizar qué causas apartan a los pobladores, sobre todo a los más vulnerables, a alejarse del desarrollo.

Inversiones precisas en los accesos y las oportunidades por parte de los gobiernos, en sus diferentes dimensiones de distribución del poder público, haría posible que las desigualdades se nivelaran, ya que el saneamiento ambiental genera salud y la conectividad un servicio educativo multinivel que puede llegar a las poblaciones más lejanas.

Energías Fósiles y Cambios Necesarios

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Reuters.- Para los países exportadores de petróleo ha sido todo un desafío afrontar la crisis de los precios. A pesar de los esfuerzos de gerenciar los precios, la bonanza vivida al principio del nuevo siglo será un buen recuerdo para los gobiernos y un mal recordatorio de lo que no se  invirtió y ejecutó con esos extraordinarios excedentes.

Las debidas inversiones hubieran creado oportunidades y alternativas económicas para afrontar no sólo la caída brutal de los precios, sino el desarrollo de nuevas fuentes de energía e invenciones que harán posible no sólo revolucionar el mundo de la locomoción, la industria y otros, sino proteger el medio ambiente, ante la terrible realidad del Cambio Climático.

Pero estos cambios no son sólo de política energética. Son cambios basados en la diversificación, la privatización y la inversión, en el contexto de un programa de reforma integral, porque el impacto de la caída de los ingresos, en este tipo de economía, con sus distorsiones amenazantes, tocó todos los órdenes de la vida de estas naciones.

De hecho, en el Foro de Davos de enero 2016, se había planteado no sólo las reformas, sino el planteamientos de administraciones gubernamentales más pequeñas y efectivas y la promoción de un sector privado más destacado.

De las naciones petroleras, quien se ha tomado más en serio el cambio de escenario es Arabia Saudita. La reforma económica del reino para acabar con la dependencia del petróleo, entre otros objetivos, podría implicar no solo un enfoque tecnocrático, sino también la necesidad de abordar cambios políticos.

El nuevo plan, Saudi Vision 2030, que va a ser implementado por el príncipe saudí Mohamed Bin Salman y el más detallado Plan de Transformación Nacional que lo acompaña  (publicado en junio), comprenden ambiciosos objetivos nos solo económicos, sino también en términos de gobernanza, con una aparente apuesta por la transparencia y la rendición de cuentas, bajo un enfoque tecnocrático de gestión de proyectos.

Lo que no está tan claro es por qué esta vez funcionará cuando anteriores planes de desarrollo y esfuerzos por diversificar habían fracasado.

Económicamente, se pretende hacer del sector privado el motor de crecimiento y así reducir la dependencia en el gasto estatal. Para ello se propone un programa neoliberal de privatización de varios sectores económicos con el objetivo de incrementar los ingresos no procedentes del crudo.

El plan incluye objetivos específicos como incrementar el sector privado del 45% a 60% del PIB, conseguir que las exportaciones no petrolíferas representen un 50% del PIB en 2030 y que la producción del gasto militar sea más del 50% local en 2030.

Además se procederá a la venta del 5% de Aramco (la empresa estatal de petróleo y gas) en 2018 y la recaudación será destinada al Fondo de Inversión Privado con la idea de transformarlo en un fondo de inversión soberano que se estima tendrá un valor de 2 billones de dólares. 

El imperativo es diversificar y reducir el papel estatal, tanto en términos de inversión como de gasto público y de provisión de empleo. El problema es que la economía, incluyendo el sector privado, depende estructuralmente del Estado. De hecho, algunas empresas que viven de contratos con el Estado, ya han sufrido el impacto de la deceleración en la asignación de proyectos y pagos, y están atrasando el pago de salarios.

La reforma del mercado laboral y la creación de empleo en el sector privado, serán factores clave a la hora de implementar la Visión 2030. Los objetivos marcados incluyen reducir el desempleo del 11,6% al 7% en 2030 y crear 450.000 puestos en el ámbito privado en 2020, incluyendo para mujeres, a través de la expansión de sectores no petrolíferos como el minero, la sanidad o el turismo.

Al mismo tiempo, reconociendo la insostenibilidad del inflado sector público con el que tradicionalmente se ha subvencionado los ingresos de la población nacional, se pretende reducir la administración en un 20%. Como señala  Steffen Hertog, se trata de una reducción de empleo público sin precedentes en un momento en que el mercado laboral del sector privado está sufriendo las consecuencias de los bajos precios del petróleo. La intención es reducir el importe de salarios públicos, que hoy en día acapara el 45% del gasto gubernamental a un 40% del gasto público (internacionalmente ese porcentaje está alrededor del 15%).

Para ello el reino tendrá que reformar las leyes y costumbres que han creado un mercado laboral tan distorsionado. La facilidad de acceder a trabajos bien remunerados en el sector público ha disuadido durante décadas a los jóvenes de buscar trabajo en el ámbito privado, donde la jornada laboral es mucho más larga y las prestaciones menores. Como consecuencia, los expatriados (que representan la tercera parte de la población saudí de 30 millones) ocupan un 85% de los puestos del sector privado.

En 2011 el Gobierno comenzó unas reformas laborales para incrementar la contratación por parte del sector privado de trabajadores saudíes (en parte para impedir el tipo de insatisfacción que desembocó en levantamientos en otros países árabes). El programa nitaqat establecía cuotas mínimas de trabajadores locales y penalizaciones e incentivos para su contratación. El número de saudíes empleados por el sector privado incrementó de 681.481 en 2009 a 1,5 millones a finales de 2013.

El índice de saudización por tanto aumentó de un 9,9% a un 15,2% durante ese periodo.  En 2015 se aprobaron enmiendas a la ley laboral que limitaban las horas de trabajo (para aproximarlas a las del sector público) y hacían algunas modificaciones al sistema nitaqat, incluyendo a las cuotas de contratación local (por ejemplo de un 7% en la construcción, 50% en seguros y 90% en banca).

La saudizacion o nacionalización del mercado laboral forma parte de la retórica del Gobierno desde hace 20 años, pero el problema no se solventará simplemente con la imposición de cuotas. Además estos programas suponen un elevado coste tanto para el Estado como para las empresas privadas.

A través del Fondo de Desarrollo de Recursos Humanos, el Gobierno gasta millones de riales subvencionando la contratación de empleados saudíes y los cursos de formación que requieren. Por su parte, las empresas perciben las cuotas como un impuesto sobre sus operaciones y se quejan de la dificultad de encontrar nacionales con las cualificaciones necesarias y de retenerlos una vez contratados.

La realidad es que los saudíes se han acostumbrado a las condiciones más laxas del sector público y lo que se requiere es un cambio de orden cultural, además de reformas educativas, una mejor gestión de recursos humanos y la normalización de los inflados salarios públicos.

En última instancia la viabilidad de la reforma económica estará ligada a su viabilidad política y es posible que el régimen esté sobreestimando el poder de maniobra que tiene para hacer cambios económicos sin acompañarlos con transformaciones políticas.

 El miedo a la inestabilidad regional puede que haya facilitado la aceptación de algunas políticas pero hay límites a las medidas que se pueden implementar sin que conlleven llamamientos por parte de la población a una mayor participación política.

Además, la visión del príncipe Mohamed bin Salman de una burocracia más pequeña y meritocrática y un mayor papel para el sector privado afectará los intereses económicos de la familia real y la elite mercantil, y probablemente acarree resistencia.

De igual manera el énfasis del plan sobre el desarrollo del capital humano y los necesarios cambios educativos que ello implica afectarán a la clase religiosa que tradicionalmente se ha ocupado de este sector y que quizá se resista a cambios en el corte religioso de la educación o a la inclusión de las mujeres en el mercado laboral.

Mohamed bin Salman parece creer que puede utilizar un enfoque tecnocrático para reformar la economía y al mismo tiempo esquivar las fastidiosas implicaciones políticas. También parece convencido de poder propagar una imagen de transparencia y rendición de cuentas mientras que concentra en su figura todo el poder y gobierna por decreto. Pero no siempre se puede tener todo.

Transición al Mundo Digital

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Digital Science.- El advenimiento de lo “Digital” ha generado infinitas reacciones. Pero su poderosa propuesta de innovación y desarrollo ha producido contundentes cambios en todas las dimensiones del mundo. Desde las industrias musicales, los medios de comunicación y hasta las empresas agropecuarias han experimentado, de manera fundamental, la influencia del mundo digital.

Y existen incontables razones para mirar y explorar con interés el importante aporte de la revolución digital a los procesos humanos, en término de aprendizaje, visualización de procesos y datos, analítica y soluciones de medición, predicción de eventos y optimización de resultados.

Afrontar el reto de lo digital es cambiar un paradigma, no es una cuestión de uso de máquinas, programas o procesos. Es adaptar la realidad de las organizaciones a un cambio cualitativo de condiciones, para generar efectividad y productividad crecientes en los productos y servicios.

Digitalizar los activos de empresas, organizaciones y personas es un reto paradigmático y el mayor desafío de los años futuros. En 10 años, la mayor parte de las actividades relacionadas con compañías y consumidores tendrán un componente digital crítico. Una definición clara de los objetivos de cada persona y organización en digital, es el requisito fundamental para tener éxito.

La transición a la tecnología digital ha creado nuevas oportunidades, en la medida en que se busca formas innovadoras para enriquecer la vida de la gente y las comunidades, a través de los productos (materiales e inmateriales), servicios y otros negocios.

Lo digital es para la gente una experiencia cómoda, divertida, rápida, fácil, productiva e interactiva, seis cualidades que definen un perfil definido de consumidor y unos requisitos de abordaje.

De hecho, lo digital ha hecho que todos los procesos sean accesibles, próximos e inmediatos. Por ello, la transición digital ya es una necesidad y un requerimiento para la acción personal y organizacional.

El rol de los Estados en América Latina, en particular, es clave en la transición digital como estrategia de desarrollo, ya que de no tomar acciones a la velocidad que requiere el cambio en el entorno digital, se pueden frenar las transformaciones digitales de la región, que tal vez sean la única opción que se tiene para superar la crisis global.

Hay que construir una hoja de ruta que promueva desde la alfabetización informática de los empleados del sector público hasta las estrategias digitales de seguimiento, control y evaluación de la gestión y el uso de los Big Data para la creación de uno de los activos digitales más preciados, la Data Social de los países, que harán que la toma de decisiones gubernamental sea la más cercana a la realidad de los ciudadanos.

En este sentido, la afirmación del experto español Enrique Dans es visionaria, cuando expresa que “es fundamental que el estado tome una actitud constructiva, que abandone actitudes derrotistas centradas en “los terribles peligros” de la tecnología, y sobre todo, que nunca, en ningún caso y bajo ningún concepto intente proteger lo tradicional”.

Se requiere superar un sistema mixto, donde coexisten mentalidades y usos no digitales, junto a infraestructura, herramientas y formatos digitales. Se tiene que protagonizar una transformación que parta de la actitud ante el cambio y la innovación.

Igualdad de Salarios: Derecho postergado

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: EFE.- Persiste una diferencia inexplicable en la remuneración entre los sexos. Es una brecha que no sólo dibuja la discriminación de género, sino reporta una tendencia, en ascenso, de la misoginia profesional.

Paradójicamente, la discriminación remunerativa o disparidad salarial está siendo cada vez más radical en el mundo. Lo ha denunciado el Informe Mundial sobre la paridad entre hombres y mujeres del Foro Económico Mundial (WEF) de 2016.

El documento advierte sobre una dramática desaceleración en curso en la igualdad de género a escala internacional, con alzas y bajas en Europa, a pesar de los esfuerzos de algunos gobiernos de desarrollar políticas públicas sobre equidad de género y desarrollo.

Es importante señalar que este reporte técnico tiene como objetivo medir las diferencias relativas entre mujeres y hombres, a través de cuatro áreas: salud, educación, economía y política.

El índice 2016, publicado por primera vez en 2006, es encabezado este año por Islandia, Finlandia, Noruega y Suecia, al igual que en años anteriores. Les siguen Ruanda, Irlanda, Filipinas, Eslovenia, Nueva Zelanda y Nicaragua. 

Pese a la tendencia mundial actual, la mayoría de los países de América Latina ha presentado una mejora en comparación con el año anterior. América Latina y el Caribe son la región con la tercera brecha de género más estrecha del mundo, detrás solamente de Europa y América del Norte (Canadá y EEUU).

Nicaragua ha sido el país latinoamericano mejor posicionado en el ranking: ocupó la 10ª plaza. Mientras, Guatemala obtuvo la peor posición entre los países de la región: la 105ª.

En 2016 la diferencia de salarios entre hombres y mujeres alcanzó el 59%, según el estudio sobre 144 países. Los avances más importantes en igualdad salarial tuvieron lugar en el sector de la educación, donde la diferencia entre hombres y mujeres se redujo un 1%.

Negligente uso del talento femenino

El informe 2016 del Foro Económico Mundial (WEF) advirtió que la llamada brecha de género entre hombres y mujeres se amplió a escala mundial este año tras alcanzar un máximo en 2013. Establece que la paridad económica entre los sexos podría llevar 170 años después de la dramática desaceleración en curso.

Lo anterior, debido en parte a los desequilibrios crónicos en los salarios y la participación laboral a pesar de que, en 95 países, las mujeres asisten a la universidad en un número igual o mayor que los hombres.

El informe puntualiza que una serie de factores explican ese descenso. Las mujeres de todo el mundo ganan en promedio poco más de la mitad de lo que ganan los hombres a pesar de trabajar más horas.

Además, el número de mujeres en puestos de responsabilidad sigue siendo bajo, con solamente cuatro países en el mundo con el mismo número de mujeres y hombres en puestos legislativos y de responsabilidades políticas y directivas.   

Indicadores laborales en franco deterioro

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Las2Orillas.co.- Durante el primer semestre 2016 los mercados laborales de América Latina y el Caribe continuaron sufriendo los efectos de la contracción económica regional y anotaron un significativo aumento de la tasa de desempleo y un deterioro general de sus indicadores, según un informe de la Cepal y la OIT.

Las entidades dieron a conocer la Edición N⁰ 15 de su publicación conjunta “Coyuntura laboral en América Latina y el Caribe”, en la cual analizan el desempeño laboral de la región, durante la primera mitad del presente año.

El informe señala que, según las proyecciones más recientes, el producto interno bruto (PIB) regional se contraerá en -0,9% durante 2016. Durante el primer semestre, esta contracción incidió en una caída de 0,6 puntos porcentuales de la tasa de ocupación urbana, la cual, junto con un incremento en la tasa de participación, causó un alza del desempleo de 1,6 puntos porcentuales, en comparación con igual lapso del año pasado.

La tasa de ocupación urbana es la proporción de la población en edad de trabajar que se encuentra ocupada, mientras que la tasa de participación se refiere a la proporción de la población en edad de trabajar que se encuentra ocupada o desocupada (es decir, excluye a las personas que están fuera de la fuerza de trabajo, principalmente estudiantes, amas de casa, jubilados, etc.).

Para el segundo semestre de 2016, a nivel regional no se prevé una mejora significativa de la situación laboral, indica el estudio. La contracción del PIB regional y su impacto en la demanda laboral incidiría en que se mantenga la caída interanual de la tasa de ocupación.

Por otro lado, la expansión de empleos informales, sobre todo como trabajo por cuenta propia, atenuaría este impacto en términos cuantitativos, pero reflejaría un deterioro en la calidad del empleo.

El documento agrega que es de esperar que la tasa de desempleo abierto urbano regional siga subiendo y termine 2016 en 8,6%. En promedio, el desempleo regional llegó a 7,0% en 2014 y a 7,4% en 2015.

“Si bien este desempeño negativo viene influenciado fuertemente por el caso de Brasil y su peso en los promedios ponderados, todos los otros países de América del Sur con información disponible, excepto Perú, también sufren incrementos en su tasa de desempleo. En cambio, en los países de América Central y del Caribe, excepto Panamá y Trinidad y Tabago, la tasa de desempleo se redujo”, advierten Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de CEPAL y José Manuel Salazar, Director Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, en el prólogo del documento.

Agregan los expertos que la marcada heterogeneidad entre las subregiones se observa en los indicadores disponibles sobre la calidad del empleo, la variación interanual del empleo registrado y del salario real en el empleo formal.

El informe aborda la participación de los países de América Latina y el Caribe en las cadenas globales de suministro y su impacto en el empleo decente. Indica que la inserción de la región es más reducida que la de otras áreas del mundo y señala que los encadenamientos relativamente pobres mostrados por las economías latinoamericanas y caribeñas reflejan un bajo grado de diversificación productiva.

En ese sentido, precisa que el impacto de las exportaciones en el empleo es mayor en el empleo indirecto, especialmente en sectores como la minería o la producción de alimentos que en el empleo directo.

También en el informe se analizan algunos ejemplos de países de la región que han logrado una mejora de su inserción económica en cadenas mundiales de suministro, lo que a su vez puede traducirse en una mejora social, por medio de una mayor creación de empleo, salarios más altos y mayor formalidad.

Sin embargo, se constata que este no es un vínculo automático, ya que los resultados en términos de trabajo decente también dependen de otras políticas económicas, laborales y educativas que acompañen este proceso.

Bitcoin en la mira de los Bancos Centrales

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: BN.- Las paradojas del mundo de hoy son profundas, pero, definitivamente, las innovaciones están tocando hasta los monolíticos escenarios de la economía, la más resistente de las disciplinas.

Los creadores de las monedas electrónicas, particularmente el polémico Bitcoin, son ideológicamente opuestos a los tradicionales manejadores de las monedas nacionales, los bancos centrales.

Ambos se sienten desconfianza. Las monedas virtuales se estiman libertarias, universales y globales; los signos monetarios, sean o no de regla, sienten que las primeras son vulnerables al crimen informático y no tienen reserva.

Pero, como afirma Nathaniel Popper “es precisamente en los bancos centrales donde se han aplicado las medidas más ambiciosas para intentar aprovechar la tecnología que introdujo Bitcoin”.

No quieren a los libertarios, cosmopolitas y virtuales, Bitcoin, pero si sus métodos descentralizados de contabilidad y control de monedas y usuarios.

Los bancos centrales esperan aplicar el método descentralizado de contabilidad, conocido como cadena de bloques o libro de contabilidad distribuido, para completar y registrar operaciones en la economía real con más eficiencia, rapidez y transparencia.

Los bancos centrales que han actuado con más entusiasmo, entre los que se cuentan el Banco de Inglaterra y el Banco Popular de China, desean emitir sus monedas nacionales en algún tipo de libro de contabilidad distribuido, nombre acuñado a partir del concepto de varias partes que llevan registros de manera simultánea.

Las cadenas de bloques permiten que varios usuarios manejen una hoja de cálculo compartida que utiliza criptografía y los llamados mecanismos de consenso, los cuales ofrecen un medio para convenir en la hora cuando ocurre cada operación.

A los bancos centrales les interesa esta tecnología porque les permitiría rastrear cada libra, euro, yen o renminbi, paso a paso, a través del sistema financiero en tiempo real, lo cual es imposible actualmente. El objetivo es lograr que el sistema financiero sea más transparente, rápido, eficiente y seguro.

Si los bancos centrales lo consiguen, sería uno de los giros más importantes e inesperados en la nueva tecnología: un invento que pretendía destronar a los bancos centrales y hacer más difícil rastrear el dinero podría terminar por fortalecer a esos bancos centrales y hacer más fácil el rastreo del dinero.

Un gobernador adjunto del Banco Popular de China, Fan Yifei, escribió para Bloomberg View que “las condiciones son propicias para las monedas digitales, que pueden reducir los costos de operación, mejorar la eficiencia y hacer posible una amplia gama de aplicaciones nuevas”.

Pero el proceso, expresan los expertos, será lento. Y no sabemos que pudieran crear los libertarios informáticos para el comercio global.

Cambios Políticos y la Economía Regional: AL

Por Felicia Saturno Hartt. Foto Ecos Media.- En América Latina se viven nuevos tiempos. Los cambios se sienten y no presagian tranquilidad. Las consecuencias de las decisiones y los hechos políticos se perciben, en muchas esferas, sobretodo en la más cotidianamente poderosa, la económica.

Las decisiones del No al Plebiscito de la Paz, la no entrega del Presupuesto 2017 a la Asamblea Nacional de Venezuela de parte del ejecutivo, la impunidad de las masacres en México, la vuelta del Paramilitarismo en América Central y los sonados casos de corrupción en Brasil, entre otros muchos, son hechos que perturban la dinámica económica y financiera de la región, porque tocan el factor confianza.

La debilidad de las instituciones para preservar los mínimos derechos humanos de la población y la gobernabilidad de la democracia, afectan el desenvolvimiento de los acuerdos comerciales, de los organismos integradores y de los planes nacionales.

Aun cuando sea optimista, el Fondo Monetario Internacional presagió que varios países latinoamericanos habían registrado una pérdida generalizada de su actividad económica, pero la mayor parte de ellos seguiría creciendo en 2016; sobre todo Perú.

La economía brasileña, según los expertos del FMI,  se contraerá en un 3,3 por ciento en 2016, pero el recorte del gasto público, por parte del nuevo gobierno, ha sido elogiado por ese organismo internacional.

Si bien la de Argentina decrecerá en un 1,8 por ciento, las reformas pro-mercado de Mauricio Macri son aplaudidas por el FMI.

El Banco Mundial le auguró a América Latina, en conjunto, una contracción económica del 1,1 por ciento en este año y una recuperación del 1,8 por ciento en el próximo 2017.

Christiane Seyffart, de la compañía alemana Commerzbank,  Christian Daude, asesor principal del economista en jefe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y Martin Spicer, de la Corporación Financiera Internacional (IFC) expresan, en diferentes escenarios, que los estados de América Latina son muy disímiles, pero suelen tener problemas comunes: las reformas estancadas en el frente fiscal, la debilidad de las cadenas de valor de sus empresas y su crónica falta de integración regional.

Los expertos coincidieron en que los países  deben dar un gran giro y hacer concesiones, para integrarse y resolver problemas comunes.

Una mayor cohesión de los mercados de América Latina, los habría dejado mejor parados para responder a la disminución de las importaciones en Asia Oriental y a la caída de los precios de sus materias primas, pero cómo los afirma Günther Maihold, Subdirector de la Fundación Ciencia y Política (SWP), Brasil sigue percibiendo a México como un rival y no como un potencial socio.

Acentuar la exportación de bienes y servicios puede catalizar la recuperación económica que necesitan, pero producir con la prioridad de los mercados externos en mente, no es garantía de éxito en un momento en que el comercio mundial se contrae debido a la reducción de las importaciones de China y a la creciente popularidad de los defensores de medidas proteccionistas.

Minimizar el gasto público con miras a incrementar las inversiones es recomendable, pero el consenso social imprescindible para un proceso redistributivo sigue brillando por su ausencia en la región.

En este momento, todo tiene un "pero” en América Latina; superar esas trabas mediante la concertación es el gran desafío de sus líderes. Y ese consenso no sólo es en asuntos económicos, está en todas las dimensiones de la vida social.

Mientras no exista el consenso y los políticos y sus organizaciones no tengan proyectos claros, más allá de alcanzar y/o preservar las posiciones de poder, el efecto perverso de las decisiones y los hechos seguirá tocando la sobrevivencia de todos.

Sin Innovación y Tecnología no hay avance

Por Felicia Saturno Hartt. Innovatis.- La crisis económica mundial que, desde 2014, define una contracción en el comercio global y ha afectado, de forma poderosa, a América Latina, porque las exportaciones de la región dependen del precio de una cantidad limitada de bienes básicos, sólo podrá buscar una salida válida en términos de innovación, diversificación y tecnología.

Por ello, "la innovación no es optativa", tal como advirtieron los especialistas que participaron del encuentro "Integración Regional 4.0" organizado por el Instituto para la Integración de América Latina y el Caribe (Intal) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

"Si antes se hablaba de la necesidad de diversificar las exportaciones, aun cuando teníamos un escenario muy favorable de crecimiento, ahora que el contexto es más adverso el desafío es mayor", explicó Alejandro Ramos Martínez, especialista senior en Inteligencia y Comercio de Intal-BID.

En este sentido, el Reporte "Monitor de comercio e integración", informa que, de julio de 2014 a julio 2016,  hubo una contracción del comercio mundial de 16%, explicada por una caída de 17% en los precios y levemente compensada por un aumento de 1% en los volúmenes comercializados.

Ramos Martínez explica, en este orden de ideas, que una parte de la contracción se da por el enfriamiento en la actividad de las principales economías del mundo. "China ya no crece a las tasas que conocíamos antes. Lo mismo con Japón, la zona euro y la misma América latina. La excepción es Estados Unidos que mantuvo un ritmo más o menos estable y similar al que tenía previo a la crisis de 2012", señaló el especialista.

Pero la época de contracción que se está viviendo desde 2014 también tiene un componente muy fuerte de tipo monetario y para América latina la apreciación del dólar tiene un significado especial, porque impacta directamente en los precios de las commodities.

"Es necesaria una política pública que integre los sistemas de innovación de los países para no depender de los precios de cuatro productos básicos. Sin diversificación, es prácticamente imposible que el sector externo juegue un papel dinamizador en el crecimiento del producto", añadió el economista.

Adicionalmente, otro aspecto fundamental para la competitividad es la Tecnología. Y el Big Data fue la estrella de los últimos años. ¿Puede ser también una herramienta de integración?

Marta Lagos, Directora de Latinbarómetro, y Marita Caballero, del proyecto World Values Survey, explicaron cómo estudiar cuantitativamente al continente puede ayudar en el proceso. Lagos detalló que el 69% de los latinoamericanos acepta que su país pueda comprar bienes y servicios de cualquier otro de la región. Por otro lado, Caballero expresó que los valores compartidos facilitan un nivel mayor de acuerdo.

En tanto, Colin Maclay, fundador del equipo de investigación Digital Initiative de Harvard Business School, pidió actuar con responsabilidad con "el fenómeno de moda del big data" y reflexionar por qué se querría instrumentar una base de datos.

Llamó a pensar los problemas y sus posibles soluciones antes de elegir la tecnología para usar, y no realizar el proceso inverso. No obstante, señaló la importancia de procesar información para mejorar la logística y coordinar mejor las economías culturales latinoamericanas para lograr una mejor integración. "Los datos e Internet no van a resolver todo, pero sí debemos explotarlos bien para lograr que funcionen para nosotros y no contra nosotros", expresó.

FMI augura una ola de populismo

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: FMI.- El Fondo Monetario Internacional advirtió, este martes, en Washington, en el arranque de su reunión anual, de que las dificultades económicas alientan una tendencia populista contraria a la inmigración y al comercio internacional —sobre todo en los países ricos— de muy difícil retorno.

El crecimiento mundial sigue a media asta ocho años después de Gran Recesión y las clases medias se han empobrecido. El adiós de Reino Unido a la Unión Europea en el referéndum en junio es según un claro aviso de que no hay unión irreversible.

Las jornadas arrancan con el reciente triunfo del 'no' en el referendo del acuerdo de paz con las FARC en Colombia; el proceso de Brexit empezando a dibujarse y la posibilidad de que un candidato outsider, contrario a los actuales tratados comerciales y muy duro con la inmigración, gobierne Estados Unidos en 2017: Donald Trump. Ninguno de estos tres fenómenos tienen otra cosa en común que el hecho de que ha tomado a las grandes instituciones de todo el mundo con el paso cambiado y destilan rebeldía contra el discurso de las élites.

Hay preocupación en Washington. El informe de previsiones del Fondo ha dado un duro tijeretazo a la primera economía del mundo: calcula un crecimiento del 1,6% para este año en Estados Unidos, seis décimas por debajo de lo que esperaba en julio, y un 2,2% para 2017, tres décimas menos. A Reino Unido ya le aplicó un ajuste por el resultado del referendo en su actualización de julio: esta vez le sube una décima el pronóstico de 2016 (hasta el 1,8%) , pero recorta otra décima a 2017 (1,1%).

El PIB mundial avanzará un 3,1% este año, lo mismo que se esperaba en julio, que es una décima menos que el año anterior, ya de por sí débil, si bien países en mala racha como Brasil y Rusia se reactivarán permitirán mejorar el ritmo hasta el 3,4% en 2017. China, el gigante asiático, también afloja el paso respecto a 2015: avanzará un 6,6% y un 6,2%, según los cálculos del FMI.

Aun así, la languidez de la economía mundial lleva preocupando al Fondo desde hace años. Lo que ha venido después de la Gran Recesión, una reactivación anémica y en alarma permanente por los vaivenes políticos, dura tanto que puede mutar en algo más grave.

El Fondo alerta del “fantasma” de que este persistente estancamiento, sobre todo en las economías avanzadas, “pueda alentar más las llamadas populistas para restringir el comercio y la inmigración”.

 “El voto del Brexit refleja un resentimiento contra la migración transfronteriza que ha alimentado el nacionalismo en Europa y puesto en tela de juicio la integración europea”, dijo este martes el economista jefe, Maurice Obstfeld. “Tensiones similares afectan al escenario político de Estados Unidos —continuó— donde la retórica anticomercio y antinmigración han sido prominentes desde el principio de la campaña electoral”.

“Retrasar el reloj en cuanto a comercio solo puede agravar y prolongar el abatimiento de la economía”, señaló Obstfeld este martes. Pero la globalización ha favorecido la deslocalización industrial a países con mano de obra más barata y la clase media de las economías avanzadas (y, por tanto, más caras) ha sufrido la destrucción de ese otrora bien pagado empleo.

Observatorio de la Economía Digital, un reto TIC

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Mintic.- "La Economía Digital es transversal a todos los sectores", resaltó el Ministro de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), David Luna, en el marco del Congreso Internacional de TIC Andicom 2016, tras señalar que el reto actual es que el sector productivo acelere el ritmo de adopción de la tecnología, para no perder más oportunidades de crecimiento.

"Toda compañía responsable debe mirar las tecnologías digitales como el medio para crear una organización más eficiente o para construir una forma diferente de interacción con sus clientes y con su cadena productiva. Creer que los productos físicos no tienen nada que ver con la digitalización es una equivocación, pues los retornos y la productividad pueden ser mucho mayores", indicó el Ministro Luna.

El reto principal, entonces, es pasar al Internet de la producción. El Jefe de la Cartera TIC indicó que sectores como la salud, los servicios financieros y los productos de consumo están haciendo bien la tarea en el país, pero aún falta mucho para aprovechar los beneficios de la Economía Digital.

"Al revisar la Encuesta sobre el uso de Internet en el sector manufacturero, se encuentra que las empresas usan la tecnología principalmente para enviar y recibir correos, buscar información y hacer pagos electrónicos, pero muy pocas la utilizan para sus encadenamientos productivos o relacionarse con sus clientes. Nuestro reto es convencer a los empresarios de la importancia de prepararse para este nuevo entorno", añadió el Ministro Luna.

Desde el Ministerio TIC, indicó Luna, se está consolidando el ecosistema digital del país y a partir de ello se busca que este sea un sector clave para la creación de empleo.

"La nueva economía es la Economía Digital y de todos depende que este cambio sea ordenado, una evolución digital y no una revolución. En países desarrollados como Reino Unido, este sector aporta hasta 10% al PIB, por eso desde el Ministerio TIC estamos trabajando en la Política Pública de la Era Digital. Ya hemos avanzado en la definición de la brecha de habilidades e infraestructura, iniciativas para el uso de los datos, la privacidad en la red y la gobernanza de Internet, así como la Política de Seguridad Digital", señaló el Ministro Luna.

Para ahondar en el tema de mediciones, el funcionario anunció la creación del Observatorio de Economía Digital, con el cual se podrán formular políticas públicas, incentivos y monitorear consistentemente el grado de digitalización de la economía en Colombia.

"Los resultados del Observatorio de Economía Digital, que lanzamos hoy oficialmente, nos permitirán avanzar en la medición y clasificación de retos para la digitalización de la economía y determinar el impacto sobre el empleo y la calidad de los salarios", indicó el Jefe de la Cartera TIC.

Finalmente, el Ministro Luna recordó que la tecnología siempre ha sido un motor del cambio económico, social y cultural, y por lo tanto la adopción de la Economía Digital es una oportunidad para mantener el crecimiento económico del país.