Economía

Huracanes, impacto económico y desarrollo

Maracay, 12 de septiembre de 2017.-  Por Felicia Saturno Hartt. Foto: El País.- La furia desatada de los huracanes Harvey e Irma han devuelto a la opinión pública internacional el tema de estas catástrofes naturales, a más luces y más polémica, que años y décadas anteriores, trayendo a la reflexión de profesionales, gobiernos, organizaciones y comunidades las consecuencias materiales de estos eventos destructivos.

Es interesante señalar, más allá de las evidencias del impacto del Cambio Climático que sólo el Presidente de EEUU, Donald Trump y sus fundamentalistas seguidores negaban antes de estas trágicas experiencias naturales, que el tema ha sido objeto de importantes investigaciones académicas y profesionales, ya que sólo el impacto económico de estos eventos puede durar cerca de 2 décadas.

Solomon Hsiang, Profesor Asistente de Política Pública en la Universidad de California y Amir Jina, Investigador de la Universidad de Columbia, examinaron el rendimiento económico de las naciones afectadas por tormentas tropicales, en un estudio longitudinal que partió de 1950 al 2008.

El estudio, “El efecto causal de las catástrofes ambientales en el crecimiento económico a largo plazo: evidencia de 6,700 ciclones”, logra romper con una premisa que había prevalecido, que argumentaba que “estos desastres naturales estimulan el crecimiento económico y las naciones se recuperan rápidamente de las pérdidas económicas; sino, por el contrario, que las tormentas provocan una prolongada reducción en el Producto Interno Bruto (PIB) real per cápita de cada país.

Los investigadores encontraron que si durante un año un país experimenta una velocidad mayor en un huracán (cerca de 9.4 metros por segundo -alrededor de un extra de 38 kilómetros por hora-), esto daría lugar a ingresos 3.6% menores en 20 años de lo que hubiera sido sin la tormenta.

“Quince años después de una tormenta, el PIB es 0.38% más bajo por cada metro por segundo adicional de velocidad con la posibilidad de que no muestre signos de recuperación sino después de los 20 años”, anunciaron.

De acuerdo con estimaciones del estudio, con el cambio climático los huracanes podrían provocar que la economía global pierda 9.7 mil millones en ingresos en el largo plazo.

El estudio de Hsiang y Jina pone de relieve dos teorías económicas para reflexionar: 1) En primer lugar, "la geografía importa", dice Hsiang. La exposición de Filipinas a los tifones es una razón por la que su crecimiento económico ha sido menor que el de China que está más protegido ante ellos.

2) En segundo lugar, “deberíamos estar protegiendo todas las cosas antes de que las tormentas toquen tierra”, un ejemplo de ello es incluir códigos de construcción en las leyes y respetarlos.

Vale la pena revisar con interés metodológico y proyectivo este estudio para comprender que más que remediar o revolucionar está investigar las causas que han contribuido a las situaciones contextuales de las naciones.

Colombia y Chile países con menor riesgo de lavado de activos

Por Redacción Ecos. Foto: colombialegalcorp.com.- Chile y Colombia son los países con menor riesgo de lavado de activos y financiamiento del terrorismo (LA/FT) en América Latina y el Caribe según la sexta edición del Índice Antilavado de Dinero (AML 2017, por su sigla en inglés) que publica el Instituto de Basilea sobre Gobernanza.

El Lavado de Activos es un grave delito que consiste en dar una apariencia de origen legítimo o lícito a bienes, en dinero o no, que en realidad son productos o "ganancias" de delitos graves como: tráfico de drogas, trata de personas, corrupción, secuestros y otros.

El Índice AML evalúa anualmente el riesgo o vulnerabilidad de un país al LA/FT, a través de 14 indicadores, y es utilizado por el sector privado como una herramienta establecida de calificación de riesgo.

La versión 2017 evaluó a 146 países (versus 149 en 2016), siendo los tres con menor riesgo de LA/FT los mismos que el año pasado: Finlandia, Lituania y Estonia.

En contraste, los 10 países con mayor riesgo de LA/FT son: Irán, Afganistán, Guinea-Bissau, Tayikistán, Laos, Mozambique, Malí, Uganda, Camboya y Tanzania.

Las mayores mejoras en la puntuación, respecto de 2016, fueron las de Sudán, Taiwán (China), Israel y Bangladesh. En cambio, los países que más se deterioraron en sus puntuaciones fueron Jamaica, Túnez, Hungría, Uzbekistán y Perú.

“En la región de América Latina y el Caribe, Paraguay, Haití, Bolivia, Panamá, Trinidad y Argentina son considerados los países de mayor riesgo. Perú, Ecuador y Trinidad y Tobago han registrado el mayor deterioro en la región”, señala el informe del Índice AML 2017.

Inversión extranjera directa sigue bajando

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: CEPAL/ONU.- La CEPAL proyecta una nueva caída en 2017, en torno al 5%, por lo que exhorta a los países de la Región a generar políticas para atraer flujos que apoyen los procesos nacionales de desarrollo sostenible.

Los flujos de inversión extranjera directa (IED) hacia América Latina y el Caribe disminuyeron 7,9% en 2016 en comparación con 2015, sumando 167.043 millones de dólares, lo que representa una caída de 17% desde el máximo alcanzado en 2011.

Estos resultados se explican por los bajos precios de las materias primas y su impacto en las inversiones dirigidas al sector de recursos naturales, por el lento crecimiento de la actividad económica en varias economías y por el escenario global de sofisticación tecnológica y expansión de la economía digital, que tiende hacia una concentración de las inversiones transnacionales en las economías desarrolladas.

En 2016, América Latina y el Caribe recibieron el 10% de la IED Global, participación similar a la de 2015, pero menor al 14% promedio que se había logrado entre 2011 y 2014. Pese a la tendencia a la baja, los flujos de IED representan el 3,6% del producto interno bruto (PIB) de la región, cuando el promedio global es de 2,5%, lo que da cuenta de la relevancia de estas entradas para las economías de América Latina y caribeñas.

Para 2017, la CEPAL proyecta un escenario no muy próspero, una nueva caída de los ingresos de IED, en torno al 5%.

“La inversión extranjera directa ha sido un factor importante para el desarrollo de actividades exportadoras clave para el crecimiento de América Latina y el Caribe, así como para la creación de nuevos sectores, pero las elevadas brechas de productividad que persisten en la región y los nuevos escenarios tecnológicos que plantea la cuarta revolución industrial exigen nuevas políticas para aprovechar los beneficios de la IED en los procesos nacionales de desarrollo sostenible”, planteó Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.

Bárcena también llamó a mirar con atención el hecho de que en varios países de la región las salidas de capital por rentas de IED superaron el flujo de ingresos en el período 2010-2016.

Las nuevas inversiones anunciadas se concentraron en energías renovables, telecomunicaciones y la industria automotriz. Los proyectos en energías renovables representaron el 18% del monto anunciado en 2016 (en 2005-2010 fue de 6%), lo que posiciona a esta actividad como la más dinámica del período, especialmente en Chile y México.

En cuanto a los países inversionistas, el estudio indica que estos no se han diversificado: el 73% del total de la IED ingresó desde Estados Unidos (20%), principal inversor individual y la Unión Europea (53%).

El informe también consigna que 2016 también fue un año débil para las empresas transnacionales latinoamericanas, conocidas como translatinas. Las salidas de IED desde los países de América Latina y el Caribe disminuyeron 50% hasta llegar a los 24.609 millones de dólares.

América Latina y el Caribe crecerá 1,1% en 2017: CEPAL

Por Redacción Ecos. Foto: Cepal/ONU.- Los países de América Latina y el Caribe crecerán un modesto 1,1% en 2017, tras dos años consecutivos de contracción, gracias a las mejores expectativas económicas internacionales y a un alza en los precios de las materias primas que exporta la región.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) presentó el informe anual  correspondiente a este año, en Santiago de Chile.

Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, destacó, entre los factores positivos, en primer lugar, el dinamismo de la economía global, así sea moderado.

"En segundo lugar, hay mejoras en los precios de los commodities respecto al 2016, en promedio hay un aumento del 12%. Mayor dinamismo del comercio mundial, aunque partiendo de niveles muy bajos y, en cuarto lugar, una volatilidad financiera que se ha mantenido que se ha mantenido baja y estable en lo que va del año", explicó Bárcena.

En lo referido a los riesgos, Cepal mencionó la falta de claridad sobre la política económica de Estados Unidos.

"Hay una gran incertidumbre sobre cuáles van a ser las reformas en las que va a incurrir Estados Unidos en materia fiscal y comercial. Ya sabemos que se ha distanciado de los acuerdos comerciales. Por ahí ya vemos una tendencia muy clara, pero hay gran incertidumbre sobre qué va a hacer en el ámbito de la política fiscal", señaló la alta funcionaria.

La CEPAL consideró que para estimular el crecimiento en la región es importante fortalecer la estructura tributaria y reducir la evasión de impuestos.

Las proyecciones indican que México y Centroamérica serán las economías con una mayor expansión, 2,5% en promedio, gracias al aumento de las remesas y a las mejores expectativas de crecimiento en Estados Unidos.

El dinero y su indetenible evolución

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Shutterstoc.- La evolucióin del dinero tuvo em la incursión de las tarjetas de crédito, las transferencias electrónicas, las tarjetas de débito y, hoy en día, las criptomonedas, un cambio progresivo, que puede facilitar los intercambios e incluso democratizar los accesos a bienes y servicios, donde los controles de cambio, como en Venezuela, coartan no sólo el comercio mundial, sino el acceso a la salud (medicinas, equipos médicos, tratamientos, etc.), educación (pago de matrículas, compra de materiales de estudio, equipos, etc) y al mantenimiento de la capacidad instalada de las empresas, públicas y privadas, entre otros aspectos.

En este contexto, el bitcoin, con sus múltiples nombres y empresas generadoras, está en todas partes. Inclusive las organizaciones gubernamentales lo tienen como aliado para sostener sus proyectos y programas. Esta moneda digital es una alternativa real para el comercio digital y la transferencia de fondos.

Teniendo esto en claro, se puede comprender a las divisas criptográficas como un medio digital de intercambio, cuya diferencia más notable frente a las divisas tradicionales en la forma en que ningún grupo o particular puede acelerar la producción de dinero y usarlo de forma ilegal o abusivamente de manera significativa.

Esto es debido a que la generación de una cierta cantidad de unidades de la moneda se hace colectivamente, a una velocidad que está limitada por un valor definido con anterioridad y conocido públicamente.

El impacto de las criptomonedas puede dividirse en tres grandes escenarios: 1) Inicialmente, contribuye a la aceleración drástica de los tiempos en las transacciones internacionales, disminuyendo a la vez las comisiones de de pago y entidades bancarias. El resultado son significantes reducciones en tiempos y comisiones de más de 50%: 2) Reduce significativamente las comisiones bancarias en el envío de remesas y ayuda familiar a nivel internacional: si quisiéramos enviar US$ 50 en bitcoin a un familiar en otro país, las comisiones y tasas de cambio son de aproximadamente 2 o 3%, es decir, entre 1 a US$ 1,5. 3) Finalmente, brinda otra alternativa de pago a la compra de bienes y servicios en el exterior, por caso, tiendas de aplicaciones, Amazon, PlayStation Store, etc., cuyo único método de pago actual es la tarjeta de crédito.

Para una porción del mercado desbancarizada, con control de cambio y micro-transacciones, esta criptomoneda se presenta como una solución altamente interesante y alternativa.

No está de más pensar en una billetera digital para la familia o la empresa. 

Costo de los Objetivos Sanitarios: una Decisión Política

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: OMS Press.-  La realidad del Desarrollo Sostenible a través del costo de los Objetivos Sanitarios del milenio, ha planteado la Organización Mundial de la Salud a mandatarios, estados y corporaciones a través de un artículo de la Revista The Lancet Global Health, debería ser de obligatoria lectura para los líderes y dirigentes que, a nivel global, gerencian las necesidades, los costos y las inversiones sanitarias.

No es otra cosa que asumir que la factura sanitaria mundial es una cuestión de estado, donde los gobiernos, los grupos sociales y comunitarios organizados y las organizaciones multilaterales, de diverso signo, tienen que participar para su logro.

Este artículo estima los costos y las ventajas de ampliar progresivamente los servicios sanitarios, con el fin de alcanzar las 16 metas sanitarias de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS),  en 67 países de ingresos medianos y bajos, donde vive el 75% de la población mundial.

Asimismo la publicación analiza que las inversiones encaminadas a ampliar los servicios para alcanzar la cobertura sanitaria universal y otras metas sanitarias de los ODS podrían evitar 97 millones de muertes prematuras en el mundo de aquí a 2030 y prolongar 8,4 años la esperanza de vida en algunos países.

Si bien, señala el artículo de OMS, la mayoría de los países pueden hacer frente a estas inversiones, los más pobres necesitarán ayuda para alcanzar las metas fijadas.

En este el material el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, actual Director General de la OMS, con más de 30 años de experiencia en sistemas de salud, señala sabiamente que: “La cobertura sanitaria universal es, a fin de cuentas, una decisión política. Todos los países y gobiernos nacionales tienen el deber de esforzarse por alcanzarla”.

También el artículo muestra que el 85% de estos costos sanitarios se pueden asumir con recursos internos, si bien 32 de los países más pobres sufrirán un déficit de financiación de US$ 54 000 millones anuales y seguirán necesitando ayuda externa.

En el escenario de mejora se necesitaría aumentar las inversiones desde los US$ 104 000 millones anuales iniciales hasta US$ 274 000 millones cada año (es decir, US$ 41 por persona) en 2030.

Estas inversiones permitirían evitar cerca de 71 millones de muertes prematuras y aumentarían la proporción del PIB correspondiente al gasto sanitario en un promedio de un 6,5%. Se añadirían más de 14 millones de nuevos trabajadores sanitarios y se construirían cerca de 378 000 nuevas instalaciones sanitarias, el 93% de ellas centros de atención primaria.

Decisiones e inversiones que podrían generar poblaciones sanas, bienestar comunitario y naciones más equitativas. Claro ésta que los dirigentes tienen la palabra. 

Equidad e Inclusión para urbanizar: Clos

¿Puede el CO2 tener un precio?

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Ecos Media.- Think20 es un foro para líderes de opinión de todo el mundo, en la lucha contra el Hambre, el Cambio Climático y la Desigualdad y fue organizado por la presidencia alemana del G20 en Berlín. En esta ciudad se han gestado algunas revoluciones empresariales.

Trece economistas de prestigio internacional asistieron a la cumbre para proponer otra revolución. Su objetivo es conseguir que se establezca un precio realista, relevante y global para el CO2.

Hasta ahora existen diferentes sistemas regionales de comercio de emisiones, pero los precios son demasiado bajos para que se logren cambios significativos.

El Premio Nobel Joseph Stiglitz y el británico Lord Nicholas Stern -que advirtió ya de las consecuencias del calentamiento global hace más de diez años en el informe que lleva su nombre-, están convencidos de que esto tiene que cambiar. Los dos presidentes de la "Comisión de Alto Nivel para los Precios del Carbón" presentaron en Berlín un documento inflamable que pretende encender el debate.

Entre 50 y 100 dólares por tonelada en 2030

El precio debe posibilitar el crecimiento de los países emergentes, sea cual fuere su actual nivel de desarrollo, pero manteniéndose dentro de un rango prefijado para ser eficaz, explica Stern, Profesor de la London School of Economics.

"Para mantener el calentamiento global por debajo del objetivo de dos grados, fijado en París, el dióxido de carbono debe tener, hasta 2020, al menos un precio de entre 40 y 80 dólares por tonelada", afirma Stern. Hasta 2030, esa franja de precios debería elevarse hasta los 50 a 80 dólares, para hacer atractivas las inversiones en energías renovables y eficiencia energética, añade.

La urgencia de la medida aclara Stern con un reproche a las centrales eléctricas proyectadas. "La infraestructura se doblará en dos décadas en base a las actuales tecnologías sucias, alejando la meta de los dos grados hasta hacerla inalcanzable".

En lugar de debatir sobre los costos del cambio climático, Stiglitz y Stern pretenden mostrar el potencial de crecimiento económico de una protección del clima efectiva. Y hay mucho que ganar, dijo Stiglitz con la vista puesta en Trump, que rompió el consenso sobre el cambio climático en la cumbre del G7, en Sicilia. El abandono de los combustibles fósiles marcará la historia económica del siglo XX, dijo el profesor de la Universidad de Columbia.

A lo que Stern añadió que la tendencia se mantendrá a pesar de los titubeos de Estados Unidos. China e India, por ejemplo, han conseguido, dijo, reducir el precio de la electricidad gracias a la competencia de la energía eólica y la solar.

El climatólogo Ottmar Edenhofer, del Instituto para la Investigación del Impacto Climático de Postdam, destacó que los ingresos estatales en los países en desarrollo, gracias a la venta de emisiones de CO2, pueden utilizarse para la prevención de la pobreza.

Para Edenhofer, otros instrumentos políticos, pueden fortalecer el efecto de un precio efectivo para el CO2, pero ninguno podría sustituirlo. "Sin un precio para el CO2, todo lo demás es igual a nada", resume.

Las Fintech en el ojo del huracán

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Portal Financiero. Después del reciente ataque cibernético, el hackeo masivo de WannaCry, han surgido posiciones que satanizan el uso digital, en el mundo económico- financiero, de las Fintech, herramientas y aplicaciones que, no sólo son utilísimas y democratizadoras, sino un activo que hace superar la crisis de reputación de identidad, imagen y status quo de personas, empresas e instituciones.

De la unión de dos palabras en inglés, “finance” y “technology”, surge el concepto Fintech, que viene a englobar a todas aquellas empresas del sector de las finanzas, donde las nuevas tecnologías es la base de su negocio.

En el mundo de las finanzas existen diversas áreas de actuación y dado que las Fintech tienden a especializarse, de ahí que existan distintas tipologías dentro de esta clase de empresas; cada una de ellas enfocada a solucionar un problema para particulares y/o empresas.

Los distintos tipos de Fintech que pueden encontrarse en el panorama global, como aquellas que trabajan en la financiación, en transferencia de fondos nacionales e internacionales, de asesoramiento global, gestión de recursos financieros, de pago y cobros desde aplicaciones móviles, entre otras. Y las aplicaciones de apoyo económico- financiero como son las Social Money.

Ante el temblor en el mundo globalizado del Hackeo de WannaCry, que invadió sobre todo a las “Fantech” involucradas con el sector gubernamental, financiero, bancario, etc, el Presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, compareció frente al Comité de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo.

Draghi hablo sobre el papel de la innovación financiera y el progreso que generan las 'Fintechs', pero destaca la necesidad de vigilarlas de cerca, por los riesgos que llevan asociados.

Como fuerza transformadora, explica Draghi, se requiere el cálculo preventivo de su poder de uso y fragmentación, porque es vertiginoso su alcance.

El Presidente del BCE afirma que “las Fintech pueden facilitar a los bancos el ajuste de sus modelos de negocio, recortes de costes y la aparición de nuevas oportunidades de negocio. También pueden complementar la capacidad de prestar de los bancos, al actuar como un canal adicional de acceso al crédito", destacó Draghi.

Uno de los problemas no abordados por la Agenda Política y asumido por Draghi, es la ausencia de un control y regulación sobre los viejos y nuevos riesgos de las Fintech.

Draghi expone la necesidad de controlar este nuevo mundo tecnológico en las finanzas. "Es esencial valorar y adoptar un contexto regulatorio para este sector, cada vez más grande, de la innovación financiera. Asegurar la existencia de un campo de regulación común, tanto para los nuevos como para los viejos jugadores y proveer supervisores con herramientas adecuadas para enfrentarse a los nuevos riesgos. Estamos trabajando activamente en esto, tanto a nivel europeo como internacional".

Prefigurar el futuro y defender a los usuarios en el presente.

Pago Electrónico y la Economía Digital

Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Ecos Media.- El uso de nuevas plataformas financieras hace posible la economía digital. Gracias a los avances de la tecnología, al desarrollo del comercio electrónico, a las monedas virtuales y a la proliferación de los dispositivos móviles, existe un sistema paralelo en el que el dinero físico no es protagonista.

La Economía Digital es un término acuñado en 1995 por Don Tapscott, quien en su libro titulado “La Economía Digital: promesas y peligros de la inteligencia en red”, planteaba los cambios que experimentarían los sistemas utilizados para hacer negocios gracias a Internet.

Pero no fue hasta el 2001, cuando el economista y estadístico estadounidense Thomas Mesenbourg, afinó más el concepto de Economía Digital e identificó sus tres principales componentes: infraestructura de negocio electrónico (hardware, software, telecomunicaciones, redes, capital humano, etc), negocio electrónico (cómo se llevan a cabo los negocios o cualquier proceso que las empresas realizan a través de redes) y el comercio electrónico.

Ambos autores prefiguraban lo que hoy es realidad, el acceso a las plataformas digitales para realizar operaciones financieras online con cualquier entidad y cualquier país.

En un reciente estudio del Fondo de la ONU para el Desarrollo de la Capitalización, Los pagos a través de plataformas de mensajes y comercio electrónico en China ascendieron el año pasado a 2,9 billones de dólares. Esa cifra es 20 veces mayor a la de hace tan sólo cuatro años.

Si se mantiene esta tendencia, la ONU estima que el Producto Interno Bruto de China aumentará 236.000 millones de dólares para 2025 como consecuencia del pago digital. Y es que, según el estudio, esta forma de comercio abre nuevas oportunidades para emprendedores y pequeños negocios.

Este tipo de transacción no se limita a la compra de mercancías, sino que da acceso a numerosos servicios financieros, que expanden la integración económica de China y de sus vecinos.

Por su parte, la Alianza "Better Than Cash", coauspiciada por el Fondo de la ONU responsable de este informe, recordó que las plataformas de comercio electrónico están creciendo tanto en las economías grandes como en las pequeñas y estimó que la transición del efectivo a los pagos digitales podría incrementar en un 6% el PIB de los países en desarrollo de aquí a 2025. 

Como hemos expresado en muchas oportunidades la digitalización es una vía de democratización, porque hace posible trabajar con estrategias digitales no sólo dedicadas a la información, sino al mercadeo, comercialización y desarrollo de estructuras digitales para pioneros, emprendedores y pequeñas empresas.