Economía

El Impuesto Robot

Maracay, 27 de septiembre de 2017. Por Felicia Saturno Hartt. Foto: industrytap.com.- Uno de las actividades gubernamentales infalibles es la tributación. Ninguno se salva de pagar impuestos, sea directa o indirectamente. Inclusive los robots ya están siendo vistos como tributadores, a muy corto plazo.

Ningún escritor de ciencia ficción se pudo imaginar esta realidad, que puede ser un thriller, pero significa lo poderoso que pueden los sistemas de tributación financiera.

Pero el “Impuesto Robot”es un tema real ya en Europa, e incluso desde febrero del año 2016, se viene discutiendo en el Consejo de Europa la posibilidad del pago de tributos.

Un argumento establecido, desde hace mucho tiempo, es que los avances cada vez más rápidos en inteligencia artificial (IA) y en la automatización, la denominada revolución robótica, provocaría un enorme desempleo.

Un estudio ampliamente citado de los economistas de la Universidad de Oxford, Carl Frey y Michael Osborne, pronostica que dentro de las próximas dos décadas, casi el 50% del empleo total en EE.UU. está en "alto riesgo" de perderse por la automatización y la computarización.

En mayo de 2016, una moción propuesta por el Parlamento Europeo sugirió que los robots pronto podrían clasificarse como "personas electrónicas", cuyos propietarios estarían obligados a pagar impuestos en su nombre.

Para tratar de que la irrupción robótica sea lo menos transgresora posible, la europarlamentaria del grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, Mady Delvaux, ha propuesto en el Parlamento Europeo un plan para hacer frente a la nueva realidad que se avecina.

De este modo, proponen que los 'trabajadores robots' de Europa podrían ser clasificados como "personas electrónicas", una denominación que haría  que sus propietarios sean responsables de pagar la seguridad social por ellos así como asumir una responsabilidad legal por sus acciones.

La propuesta también plantea que habría que decidir "si se debe crear un registro y fondo general para todos los robots autónomos inteligentes o bien crear un fondo individual para cada categoría de robot y si una contribución debe ser pagado en concepto de gastos al colocar el robot en el mercado o si la contribución [de quién instale la máquina] deben ser pagados durante la vida útil del robot".

En febrero de este año, esos planes fueron rechazados en última instancia, aunque el parlamento propuso preparar una legislación en toda la UE para regular el aumento de la robótica en una serie de áreas. Pero a pesar de la decisión de la UE, el asunto sigue ganando importancia con el tiempo.

El fundador de Microsoft, Bill Gates, expresó un fuerte apoyo a la idea de un impuesto sobre la automatización y dijo que su introducción era inevitable. Parte del argumento de Gates a favor de un "impuesto robot" es que la desaceleración del ritmo de los avances de automatización daría a los gobiernos más tiempo para proponer "programas de transición" adecuados para hacer frente a las consecuencias sociales.

"Este argumento ya lo estamos escuchando dese hace siglos", dice Enzo Weber, economista y especialista en temas del mercado laboral del Instituto alemán para la Investigación sobre el Empleo (IAB). "Alguien siempre quiere proteger a algunos trabajadores, pero esto acabaría con el ritmo del progreso tecnológico y esto realmente no sería sensato", dijo Weber.

"En general, estaría en contra de la idea de un "impuesto robot" porque los resultados de nuestra investigación no muestran una caída del empleo tal como se ha sugerido", sostiene el experto.

Un estudio en 2016 de la economista Katharina Dengler sobre el impacto de la digitalización en el mercado laboral en Alemania llegó a conclusiones similares, contrarrestando  el estudio de Fry y Osbourne, e incluso sugiriendo que la digitalización podría crear nuevos empleos y conducir a un aumento general del empleo. Teoría que compartimos.